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	<title>Letras archivos - Fundación Generación Abierta</title>
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	<description>Arte &#38; Cultura</description>
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	<title>Letras archivos - Fundación Generación Abierta</title>
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	<item>
		<title>Del debate entre filosofía y tecnología, por Gabriella Bianco</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Raúl Calvo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Aug 2026 05:00:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>“Escuchad, oh grandes de la tierra: sed sabios, y magnánimos generosos y justos&#8230; ya que sin amor y sin justicia,</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2026/08/del-debate-entre-filosofia-y-tecnologia-por-gabriella-bianco/">Del debate entre filosofía y tecnología, por Gabriella Bianco</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p class="has-text-align-center"><strong><em>“Escuchad, oh grandes de la tierra: sed sabios, y magnánimos</em></strong></p>



<p class="has-text-align-center"><strong><em>generosos y justos&#8230; ya que sin amor y sin justicia,</em></strong></p>



<p class="has-text-align-center"><strong><em>vuestro poder se convierte en impotencia y </em></strong><strong><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</em></strong></p>



<p class="has-text-align-center"><strong><em>vuestros planes insensatos os destruirán”.                                            </em></strong></p>



<p class="has-text-align-center"><strong><em> </em>(De “Prometeo”, de Gabriella Bianco<em>)</em></strong></p>



<p></p>



<p><strong>Reflexiones sobre filosofía y tecnología</strong></p>



<p><strong>Hay múltiples manifestaciones de los filósofos sobre el interesante debate entre filosofía y tecnología.&nbsp;En la década de los 50, el filósofo austriaco Günther Anders ya hablaba de la obsolescencia del hombre, en tanto que la tecnología avanza de forma imparable y devalúa al hombre, aunque este pueda quedar fascinado por ella. Eran tiempos de la posguerra y de la bomba atómica, con toda la inquietud que representaba para el futuro de la especie.</strong></p>



<p><strong>Es como si el individuo encontrara en la tecnología una forma alternativa de trascendencia,&nbsp;aunque al final pueda terminar destruyéndolo. Anders introdujo el concepto de&nbsp;<em>utopía inversa</em>&nbsp;para explicar el hecho de que «nuestro problema no es que no podamos conseguir un mundo mejor, sino que ya no podemos ni imaginar el mundo que hemos creado».</strong></p>



<p><strong>El filósofo Hartmut Rosa, por otro lado, nos habla de la teoría de la aceleración.&nbsp;Según este filósofo y sociólogo, las sociedades premodernas se adaptaban razonablemente bien a los cambios que se iban sucediendo. Ahora, las sociedades modernas se ven virtualmente superadas por la transformación compulsiva de los cambios. Günther Anders introdujo el concepto de&nbsp;<em>utopía inversa</em>&nbsp;para explicar el hecho de que «nuestro problema no es que no podamos conseguir un mundo mejor, sino que ya no podemos ni imaginar el mundo que hemos creado»</strong></p>



<p><strong>Cuando surgen serias dudas sobre los efectos de la tecnología y o sobre hacia dónde vamos, entonces acudimos a la filosofía.&nbsp;Es el último recurso. En ocasiones puede parecer que la filosofía no tiene respuesta para una determinada cuestión, pero —transcurrido un tiempo— suele terminar aportando una aclaración. A veces, es como si los filósofos fueran demasiado lentos en su cometido para interpretar los cambios. Quizá también haya una dosis de resistencia frente al cambio.</strong></p>



<p><strong>De cualquier modo, esta brecha de tiempo parece que va en aumento.&nbsp;Una razón que contribuye a esta dilatación en la respuesta que da la filosofía a la tecnología es que el trabajo de un filósofo es arduo y riguroso, requiriendo de mucha energía cognitiva y disciplina. Es tal la singularidad de este ejercicio, que en muchas ocasiones los filósofos se implican a flor de piel con su trabajo, llegando a desarrollar una empatía intensa con sus pensadores históricos de referencia, con todo lo que esto representa…</strong></p>



<p><strong>Este particular proceso induce a que los avances en filosofía sean incrementales y no radicales.&nbsp;Hay excepciones, prodigios de la disciplina como&nbsp;<a href="https://encyclopaedia.herdereditorial.com/wiki/Autor:Plat%C3%B3n" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Platón</a>&nbsp;o&nbsp;<a href="https://filco.es/kant-filosofo-moderacion-sin-moderacion/">Kant</a>, que realizaron aportaciones de calado en un corto espacio de tiempo. </strong><strong>Sin embargo, la velocidad de la filosofía siempre ha sido lenta, pues el pensar filosófico requiere de tiempos sosegados y mucho debate. La tecnología, hoy más que nunca, avanza a ritmos mucho mayores. ¿Cómo conjugar ambas? ¿Cómo pensar un mundo híper-tecnológico e híper-acelerado si apenas parpadeamos ya sucede otro cambio?</strong></p>



<p><strong>¿Puede ayudar la inteligencia artificial?</strong></p>



<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hay un elemento sospechoso en la cadena de creación filosófica: el concepto.&nbsp;Quizá el ritmo para que afloren nuevos conceptos podría estar relacionado con la aparente baja productividad y constituir un punto crítico en la evolución de la filosofía. Algo así como un freno para el flujo de nuevos análisis e ideas. Los conceptos permiten conseguir nuevas perspectivas y la posibilidad de clarificar ciertos aspectos. También ayudan a que la transmisión de conocimiento sea más fácil y efectiva. Si damos a esta hipótesis una oportunidad, entonces la cuestión estaría en como acelerar la producción de conceptos. Los conceptos son como bloques constructivos que permiten obtener nuevos pensamientos.&nbsp;</strong></p>



<p><strong>Si la respuesta de la filosofía es cada vez más lenta, &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;¿cómo podría acelerarse?</strong></p>



<p><strong>Una herramienta con potencial para generar nuevos conceptos es la inteligencia artificial.&nbsp;Aunque es una propuesta atrevida y polémica, podría ser un recurso atractivo para mitigar el problema. &nbsp;Hay mucha literatura académica referida a la teoría y construcción de conceptos, con múltiples categorizaciones y estructuras. Los conceptos más sofisticados pueden llegar a constituir estructuras complejas, integradas por capas de más conceptos. Sin embargo, una herramienta con potencial para generar nuevos conceptos es la inteligencia artificial.&nbsp;Aunque es una propuesta atrevida y polémica, podría ser un recurso atractivo para mitigar el problema.</strong></p>



<p><strong>En principio, se trataría de ofrecer herramientas que ayuden a los filósofos a ser más productivos en su compleja tarea. Es como si se encapsularan conceptos dentro de otros conceptos, algo común en este ámbito. Este sería el espíritu de la propuesta: que la inteligencia artificial genere los conceptos filosóficos para, así, acelerar la producción del filósofo. Para ello es necesario disponer de un filtro automático que sea capaz de clasificar las propuestas en tres grupos: útiles, dudosas o descartables.</strong></p>



<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este modelo se comportaría como un asistente virtual para el filósofo Filosofar tiene que ver con desarrollar nuevos conceptos o reinterpretar y evolucionar los ya existentes, propiciando debates con la esperanza de que sean fértiles. En materia de teoría de conceptos, existe un debate abierto y dinámico entre los especialistas.</strong></p>



<p><strong>Una ventaja de aplicar determinados algoritmos de inteligencia artificial para la generación de conceptos es que el sistema tiende a detectar patrones y luego aplicarlos sobre un océano de datos,&nbsp;con el objetivo de predecir y conseguir nuevos contenidos. Detectar patrones es un aspecto clave de este proceso de IA, pero es una forma totalmente distinta a como un filósofo generaría un concepto.</strong></p>



<p><strong>El mito de Prometeo</strong></p>



<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo interesante del mito de Prometeo no es tanto la trama en sí,&nbsp;sino el hecho de que Prometeo robase el fuego a los dioses y luego fuese castigado por ello; lo interesante es la valoración moral que la cultura griega hace del mito. La cultura griega es la única cultura que ha sido capaz de “<em>cantar la dignidad de un sacrílego”</em>, la única que ha sido capaz de alabar un acto de desobediencia de ese calibre.</strong></p>



<p><strong>Todas las culturas tienen figuras que se rebelan contra los dioses y que reciben un castigo por ello, como parte de la construcción simbólica de los límites y las fronteras de lo posible. El caso es que Prometeo es visto con cierta nobleza únicamente en la obra de Esquilo y es visto así precisamente por pecar de “filantropía”. Y este término no es casual, ya que la primera aparición registrada de la palabra “filantropía” en la literatura occidental se encuentra justamente en ese libro, y quien la pronuncia es <em>Kratos, </em>la personificación del poder y la pronuncia en un reproche: “<em>Que aprenda a respetar de Zeus la fuerza, y a poner freno a su filantropía”.</em> Y aquí reside el elemento fundamental de la obra de Esquilo: lo que los dioses castigan no es tanto el hurto del fuego, sino <em>haber querido demasiado a los humanos.</em></strong></p>



<p><strong>Este giro ético es fundamental.&nbsp;En contra de la tradición cristiana, que promulga que lo que salva al ser humano es el amor divino, lo que nos salva, es el amor que tuvo el titán Prometeo hacia nosotros, hacia los mortales. El amor de Prometeo es un amor “tecnológico”, que interviene, transforma e incluso fabrica. Prometeo hace algo más que <em>pensar en los humamos,</em> lo que hace Prometeo por nosotros, los humanos, es construirnos, civilizarnos, hasta robar el fuego para nosotros. Y nos dio lo que más temían los dioses: la esperanza.</strong></p>



<p><strong>En el&nbsp;“<em>Prometeo</em>” de Esquilo aparece esta declaración:&nbsp;“<em>He conseguido que los mortales ya no mantengan fijos los ojos en la muerte. Les he dado esperanza ciega</em>”. La esperanza, según Hesíodo, es lo que permanece al fondo de la jarra de Pandora —entre todos los males— cuando Pandora, asustada, la cierra antes de que se escape. ¿Cómo puede ser que la esperanza conviva con el resto de los males? Porque sin la esperanza -ciega o no- la que nos permite actuar desconociendo las consecuencias, no podríamos avanzar. Tanto la técnica como el fuego que Prometeo robó a los dioses son “esperanza materializada”.</strong></p>



<p><strong>PROMETEO</strong></p>



<p><strong>TO PATHEI MATHOS</strong></p>



<p><strong><em>Prometeo,&nbsp; voz recitante (lectura), coro</em></strong></p>



<p><strong>PROMETEO &#8211; TO PATHEI MATHOS</strong></p>



<p><strong>Lectura</strong></p>



<p><strong>Prometeo, el dios, se alineó contra los Titanes del lado de Zeus, que </strong><strong>aceptó su ayuda. Así se estableció el pacto entre Prometeo y Zeus&#8230; más</strong><strong> tarde, Prometeo robó el fuego del Olimpo para dárselo a los hombres&#8230;este gesto voluntario de amor le valió la desgracia y el castigo divino&#8230;</strong></p>



<p><strong>Zeus está condenado a la desventura, de la cual solo Prometeo puede liberarlo, pero nunca Prometeo hará la voluntad de Zeus mientras esté encadenado, sino solo si es liberado, porque el Amor divino no puede ejercerse con la fuerza&#8230; amor absolutamente justo, sin culpa&#8230;</strong></p>



<p><strong>To Pathei Mathos &#8211; A través del sufrimiento, el conocimiento&#8230;</strong></p>



<p><strong>El Titán Prometeo sustrajo, contra la voluntad del divino Zeus, el útil fuego&#8230; no fue un robo, sino un regalo, y Zeus quiso que permaneciera entre los hom</strong><strong>bres,</strong><strong> </strong><strong>sellando el pacto entre los dioses y los mortales&#8230; así, Prometeo,</strong><strong> </strong><strong>fiel a su nombre, se convirtió en portador de fuego y, amando demasiado</strong><strong> a los mortales, se entregó a los hombres, fuerte de amor, rebelde y generoso&#8230;</strong></p>



<p><strong>Sin embargo, por este gesto, el padre Zeus se vio obligado a castigarlo, porque, </strong><strong>en el conflicto entre el hombre y la ley, Zeus debía restablecer su</strong><strong> propio poder, su propia autoridad. </strong><strong>Así, el don de Prometeo fue pagado con un sufrimiento más grande que</strong><strong> </strong><strong>la muerte. Prometeo se convirtió en una víctima inocente ofrecida en</strong><strong> </strong><strong>sacrificio, condenada por Zeus a un castigo infinito&#8230;</strong></p>



<p><strong>Y sin embargo, en el tormento</strong><strong> del suplicio, Prometeo conoció&#8230;</strong></p>



<p><strong>Coro</strong></p>



<p><strong>Así Prometeo fue castigado, encadenado, solo, perdido y aban</strong><strong>donado, clavado, pobre desafortunado, condenado a ser el hombre de los dolores&#8230; en su piedad, no obtuvo piedad, la ira de Zeus contra la especie humana se volcó completamente sobre él…&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></p>



<p><strong>El, el justo perfecto,</strong><strong> que, encadenado, es una sola cosa con la justicia, él, perpetuamente crucificado&#8230;</strong></p>



<p><strong>Prometeo</strong></p>



<p><strong>De la pasión que aquí me infliges, oh Zeus,</strong></p>



<p><strong>no puedo liberarme&#8230;</strong></p>



<p><strong>Me he convertido en sanador de otros,</strong></p>



<p><strong>y este sacrificio ha impedido</strong></p>



<p><strong>que tú aniquilaras a los hombres&#8230;</strong></p>



<p><strong>y aún más, les he dado fe,</strong></p>



<p><strong>esperanza eterna de inmortalidad&#8230;</strong></p>



<p><strong>y sin embargo, curarme de mi mal aquí no puedo,</strong></p>



<p><strong>debo soportar tu fuerza hasta el final&#8230;</strong></p>



<p><strong>Este desastre corta mi carne</strong></p>



<p><strong>y mi espíritu&#8230;</strong></p>



<p><strong>libero a otros, pero no me libero a mí mismo&#8230;</strong></p>



<p><strong>Coro</strong></p>



<p><strong>Solo en la desgracia, conocimiento&#8230;</strong></p>



<p><strong>Prometeo</strong></p>



<p><strong>En esta desgracia</strong></p>



<p><strong>extrema y malvada,</strong></p>



<p><strong>sé bien, oh Zeus,</strong></p>



<p><strong>y ambos lo sabemos,</strong></p>



<p><strong>que mi sacrificio sirve a tu poder,</strong></p>



<p><strong>te consagra al gobierno&#8230;</strong></p>



<p><strong>en tu triunfo,</strong></p>



<p><strong>arbitrio y tiranía&#8230;</strong></p>



<p><strong>pero para mantener el mando,</strong></p>



<p><strong>solo tu justicia te será de ayuda,</strong></p>



<p><strong>te impone la sabiduría</strong></p>



<p><strong>y también el amor&#8230;</strong></p>



<p><strong>Lectura</strong></p>



<p><strong>“Sin tu consentimiento, aquí te clavaré” &#8211; dice Hefesto, señor del fuego, encargado del suplicio&#8230;Y sin embargo, Zeus, de nada sirve tu poder sin tu sabiduría.</strong></p>



<p><strong>Tú, solo por sabiduría, señor del mundo puedes hacerte, ni tu poder te sirve sin amor&#8230; Escuchad, oh grandes de la tierra: sed sabios, y magnánimos generosos y justos&#8230; ya que sin amor y sin justicia, vuestro poder se convierte en impotencia y </strong><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong><strong>&nbsp;</strong><strong>vuestros planes insensatos os destruirán.</strong><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong><strong>&nbsp;</strong><strong></strong></p>



<p><strong>Prometeo</strong></p>



<p><strong>No gracias al poder, oh Zeus,</strong></p>



<p><strong>eres el señor del mundo.</strong></p>



<p><strong>Solo el Amor puede enseñarte</strong></p>



<p><strong>a gobernar con justicia</strong></p>



<p><strong>y con sabiduría&#8230;</strong></p>



<p><strong>Hago de mi desastre,</strong></p>



<p><strong>un son,</strong></p>



<p><strong>sufrimiento que redime,</strong></p>



<p><strong>sufrimiento que salva&#8230;</strong></p>



<p><strong>colocado entre nosotros,</strong></p>



<p><strong>entre dios y dios,</strong></p>



<p><strong>entre dios y hombre&#8230;</strong></p>



<p><strong>Lectura</strong></p>



<p><strong>Prometeo sufre porque ha amado demasiado a los hombres. Sufre en lugar de los hombres. La ira de Zeus contra la especie humana se ha transferido completamente en él&#8230; pero él, que ha liberado a los hombres, no puede liberarse a sí mismo. Y sin embargo, Prometeo es más poderoso y sabio que Zeus, precisamente porque ama de un bien que puede parecer insensato y desmesurado&#8230;</strong></p>



<p><strong>El amor de Dios dirigido al mundo se realiza en la pasión que llevó a Dios a la Creación, en la pasión que llevó a Dios mismo a la Pasión, al Hijo en la Cruz.</strong></p>



<p><strong>Este Amor, que es Dios y que sufre, es él, es Cristo&#8230; Y la pasión de Cristo en agonía hasta el fin del mundo es ese mismo tormento de Prometeo perpetuamente clavado a la roca.</strong></p>



<p><strong>Coro</strong></p>



<p><strong>Así tú, Prometeo y tú, Cristo, bajo estos nombres sois una sola y única persona, el justo perfecto, unidos por la misma Pasión&#8230; Así, el cristiano sabe que debe pasar por la cruz para unirse a la sabiduría divina&#8230; nada, </strong><strong>de hecho, enseña más que la cruz.</strong><strong>&nbsp;</strong></p>



<p><strong>Todo hombre que ama la verdad participa en la cruz de Cristo, cualquiera</strong><strong> </strong><strong>que sea su fe.</strong><strong></strong></p>



<p><strong>Y como Prometeo buscó a los hombres por amor, así también Cristo nos </strong><strong>busca por amor&#8230; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y nada hay más tremendo que el Amor no amado&#8230;</strong></p>



<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ………………………………………..</strong><strong></strong></p>



<p><strong>La mitología griega nos ofrece un par conceptual que la filosofía moderna&nbsp;ha tardado en aprovechar&nbsp;y es la relación entre Prometeo y Epimeteo, entre la previsión y la reflexión tardía. Prometeo lleva en su nombre la previsión (<em>pro, antes</em>) y por eso es el que prevé las consecuencias de sus actos. </strong><strong><a href="https://filco.es/schopenhauer-10-claves-de-su-pensamiento/">Schopenhauer</a>, advirtió en el parágrafo 199 de&nbsp;<em>Parerga y Paralipómena</em>&nbsp;que Prometeo como arquitecto del ser humano, significa la&nbsp;<em>Vorsorge</em>, identificada con la providencia y el cuidado previo. El buitre que lo devora, indica la&nbsp;<em>Sorge</em>, la inquietud, el cuidado permanente que no puede cesar. Lo importante de esta visión, es que uno no puede robar el fuego y deshacerse de su hallazgo. Si se roba el fuego, hay que cuidarlo, si no todo acabará en un incendio. </strong><strong></strong></p>



<p><strong>Epitemeo, en cambio, con su prefijo <em>epi (después</em>), es el que piensa una vez ya actuado y por eso descubre los resultados imprevistos de sus actos. Hoy reconocemos en la figura de Epitemeo al “<em>ingeniero tecnológico</em>” que investiga y lanza al mundo el producto de su investigación; solo después, cuando el artefacto ha recorrido el mundo y tiene vida propia, comprende </strong><strong>lo que ha puesto en marcha. La técnica – como el fuego &#8211; no puede ser pensada nunca como un regalo que se olvida. Es una responsabilidad que no tiene fin.</strong></p>



<p><strong>¿Cuáles son los retos que tenemos con la tecnología?</strong></p>



<p><strong>En un poema de Goethe, Prometeo se dirige directamente a Zeus: <em>«Cubre tu cielo Zeus con vapor de nubes y manifiesta tu poder como un niño que descabeza cardos sobre encinas y montañas, pero no te atrevas con mi tierra y mi cabaña, que tú no has construido».&nbsp; </em>Y más adelante<em>: «¿Por qué he de honrarte yo? ¿Acaso has aliviado jamás el dolor del inquieto?». E</em>l “Prometeo” de Goethe no se arrepiente ni busca reconciliación. Al contrario, afirma que lo que lo ha hecho hombre no han sido los dioses, ha sido <em>el tiempo omnipotente y el destino eterno</em>, que son señores tanto de los dioses como de los humanos. Y concluye con una declaración que es casi un programa filosófico: «<em>Aquí me mantengo firme, modelando hombres a mi imagen, una estirpe que sea como yo, que sufra, llore, disfrute y se alegre sin estar pendiente de ti, como hago yo</em>».</strong></p>



<p><strong>Recorriendo el mito de Prometeo nos interrogamos sobre nuestra relación con la tecnología que no sabemos cuidar.</strong><strong> El mito de Prometeo muestra que el verdadero reto de la tecnología no es crear vida, sino no abandonarla. Hay un sarcófago romano del siglo II en la que se ve a Prometeo modelando al primer ser humano con sus manos, dándole forma y amasándolo. Lo interesante de esta imagen es que muestra que Prometeo no puede terminar su obra en solitario, es decir, no puede dar él solo vida a un ser humano, como si dar vida solo consistiese en modelar la carne o en dar una forma a un amasijo de barro. Se necesita algo más.</strong></p>



<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Una de las ideas que más ha perdurado a lo largo del tiempo es que el ser humano es lo que es por su capacidad racional. El ser humano es ante todo&nbsp;<em>logos</em>, decía Aristóteles. De ahí que solo podemos crear a un ser humano si podemos darle un alma, una mente y la razón. Lo que introduce Atenea como diosa de la razón en ese amasijo de materia es el movimiento, introduciendo una mente y la capacidad del discurso dentro del viento común que nos acuna a todos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></p>



<p><strong>Prometeo, en la imagen del sarcófago, necesita la ayuda de la diosa Atenea,&nbsp;que es la diosa de la razón, y la necesita para que introduzca dentro de ese conglomerado de nervios, carne y huesos que somos los humanos, el soplo de razón vital que nos permite ser algo más que un autómata, ser un humano.</strong></p>



<p><strong>Mary Shelley y el problema de la criatura no amada</strong></p>



<p><strong>La técnica no puede ser pensada como algo que se olvida, sino como una responsabilidad que no tiene fin. Esta es la intuición que Mary Shelley formalizó narrativamente en&nbsp;<em>Frankenstein o el moderno Prometeo</em>, que es el subtítulo que Mary Shelley </strong><strong><em>eli</em></strong><strong>gió en 1818 para su novela,&nbsp;que no es una novela de terror en el sentido que le daría el siglo XX, es más bien “<em>una novela filosófica”</em>. Sus referencias a Rousseau, a la Ilustración, a los debates del Romanticismo sobre la naturaleza y la razón no son decorativas, son el núcleo del libro.</strong></p>



<p><strong>Lo que Shelley plantea no es la pregunta de si podemos crear vida.&nbsp;Es precisamente el desafío “<em>modelar hombres a la propia imagen</em>”&nbsp;lo que&nbsp;<em>Frankenstein</em>&nbsp;lleva a sus consecuencias más oscuras. Como el creador modela la criatura a su imagen, la criatura hereda sus limitaciones, sus miedos, su incapacidad de relacionarse con lo que ha creado. Víctor Frankenstein proyecta en su criatura su abandono, además de sus capacidades.</strong></p>



<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La pregunta es qué ocurre cuando creamos y luego lo abandonamos. Víctor Frankenstein no es destruido por haber creado un monstruo, es destruido por no haber sido capaz de amar lo que creó. En la novela su criatura es extraordinariamente elocuente, sensible, capaz de aprender y de sufrir, no es el monstruo que nos han pintado el cine. Su monstruosidad no es ontológica, sería relacional: es el efecto del abandono. Así que la verdadera transgresión moderna -el Prometeo moderno- no es el que roba el fuego, el Prometeo moderno es el que no sabe qué hacer con él una vez que lo roba e irresponsablemente deja que el incendio se propague.</strong></p>



<p><strong>El problema no está en el acto de creación, sino en la relación que se establece entre el creador y la criatura. Frankenstein quiere el resultado sin querer la responsabilidad, Frankenstein quiere el poder prometeico sin la&nbsp;<em>Sorge</em>&nbsp;(cura, cuidado) que le corresponde. Nada es más contemporáneo que querer el resultado sin querer la responsabilidad. Y aquí la novela conecta directamente con las preguntas más urgentes del presente: ¿qué relación establecemos con los sistemas que creamos? ¿Qué tipo de cuidado deberíamos aplicar? ¿Y qué pasa cuando desplegamos tecnologías cuyas consecuencias no hemos pensado?</strong></p>



<p><strong>Tecnología y filosofía: un diálogo necesario</strong><strong></strong></p>



<p><strong>Siempre ha existido un desfase entre la velocidad de desarrollo de la tecnología y el tiempo que tarda la filosofía en ofrecer una respuesta apropiada a su posible impacto. La secuencia es lógica y razonable, pero parece que con la llegada de la inteligencia artificial esta brecha de tiempo está creciendo significativamente. </strong><strong>La aparición de la inteligencia artificial está revolucionando casi todas las disciplinas. ¿Es también el caso de la filosofía?</strong></p>



<p><strong>Muchos avances que se producen en tecnología resultan útiles y atractivos, pero también producen desconfianza.&nbsp;Un ejemplo es la inteligencia artificial (IA) generativa, que, destacando la aplicación ChatGPT, ha disparado las alarmas en varios ámbitos por los riesgos potenciales asociados. Llama la atención que una máquina sea capaz de expresarse de forma tan natural y espontánea, como lo haría una persona, aunque en ocasiones falle en sus contestaciones. Su impacto se desconoce y sus riesgos también. Algunos ya proponen pausar o regular esta tecnología hasta que se aclaren algunos aspectos esenciales de su diseño y operatividad, con tal de poder ofrecer una respuesta ajustada y apropiada.</strong></p>



<p><strong>Hay una fábula que atestigua al menos desde el siglo IV a.C., recogida por Rousseau, que captura mejor que cualquier argumento abstracto la naturaleza de la técnica. Esta fábula cuenta la historia de un sátiro que ve el fuego por primera vez y, maravillado, quiere abrazarlo y besarlo. Prometeo lo detiene exclamando: “<em>Si haces eso, llorarás la pérdida de tu barba, porque el fuego quema cuando toca”</em>.</strong></p>



<p><strong>En esta imagen reside todo el problema de la técnica y los debates contemporáneos.&nbsp;El fuego, como símbolo de la creación, nos quema si nos acercamos, no es neutro, no hace&nbsp;<em>lo que queremos que haga</em>. Tiene unas fuerzas, unos flujos, unas inercias. Su ser no depende de lo que queremos o de nuestras intenciones. No podemos pensar un fuego sin el ardor, es decir, no podemos pensar un fuego que no tenga un riesgo o entrañe un peligro.</strong></p>



<p><strong>La modernidad tecnológica ha tendido a negar este aspecto.&nbsp;Ha creído durante mucho tiempo que la ambivalencia era un problema de diseño, no de esencia, que el progreso técnico consistía en ir avanzando hacia un fuego cada vez más controlado, cada vez menos peligroso. Pero la experiencia del siglo XX —y lo que llevamos del XXI— sugiere lo contrario, sugiere que a medida que aumenta la potencia técnica, aumenta también la magnitud de la ambivalencia. Las tecnologías más poderosas son las más ambivalentes, no las menos.</strong></p>



<p><strong>¿Cómo es que se popularizó tan rápido esta idea&nbsp;de que la técnica no es ni buena ni mala, sino que depende de quién la use? Los debates actuales sobre la inteligencia artificial recién empiezan. La empresa estadounidense Anthropic lleva tiempo abogando por la regulación pública de la IA: en un ensayo publicado el miércoles 10 de junio de 2026, su director ejecutivo, Dario Amodei, expuso los argumentos a favor de un sistema de evaluación obligatorio para los modelos más potentes, inspirado en la aviación civil, que otorgaría al gobierno la facultad de bloquear su uso.</strong></p>



<p><strong>Sin embargo, Anthropic subraya que esto debe realizarse en el marco de un proceso legal transparente, justo, claro y basado en hechos. El martes 9 de junio, <em>Fable 5,</em> el primer modelo de la clase <em>Mythos</em>, la línea más avanzada de Anthropic, se lanzó al público. La empresa reveló la existencia de <em>Mythos </em>a principios de abril, pero restringió su uso a un consorcio de empresas e instituciones, el <em>Proyecto Glasswing</em>, debido a su vulnerabilidad a los ciberataques.</strong></p>



<p><strong>La relación de Anthropic con la ética de la IA es un aspecto clave de su identidad corporativa. Cabe destacar su IA constitucional, cuyos modelos se entrenan para evaluar sus respuestas según un conjunto de normas escritas -su Constitución- y así garantizar que se adhieran a los límites éticos. Anthropic emplea a filósofos para guiar el &#8220;carácter&#8221; de la IA y mejorar su razonamiento en relación con decisiones subjetivas, éticas y morales.</strong></p>



<p><strong>La seguridad, que Anthropic ha convertido en una de sus principales fortalezas, está generando fricciones entre la empresa y la administración Trump. A principios de marzo, el Pentágono rescindió sus contratos con la compañía, considerándola un riesgo para la cadena de suministro. Anthropic, cuyos modelos eran los únicos clasificados, presentó una demanda alegando que fue penalizada por no permitir el uso de la IA para la vigilancia masiva o el desarrollo de armas autónomas.</strong></p>



<p><strong>A principios de mayo, el Papa presentó su primera encíclica sobre el tema junto con Chris Olah, cofundador de Anthropic. La primera encíclica, “<em>Magnifica Humanitas”</em>, busca salvaguardar a la humanidad en la era del desarrollo de modelos de inteligencia artificial. El Papa León XIV anunció que la Iglesia Católica colaborará con Anthropic para ayudar a la humanidad a encontrar un camino a seguir en esta era de rápido progreso tecnológico.</strong></p>



<p><strong>El Papa afirmó que “<em>la inteligencia artificial debe ser desarmada», reconociendo que su lenguaje es deliberadamente contundente porque este momento exige palabras capaces de captar la atención, despertar conciencias e indicar caminos a seguir para la humanidad”.</em> Al igual que la energía nuclear, la IA debe ser “<em>liberada de la lógica que la transforma en un instrumento de dominación, exclusión y muerte</em>”, para que toda la humanidad pueda beneficiarse de ella, declaró el Papa León XIV.</strong></p>



<p><strong>Un <em>humanismo integral</em> es el antídoto de León XIV contra la deriva tecnocrática: permanecer humanos en la era de los algoritmos. Proteger la dignidad humana: la persona no es un recurso que existe para ser explotado. En la encíclica “<em>Magnifica humanitas”</em>, el Papa León XIV hace un llamado a que “<em>la técnica crezca sin que el corazón retroceda”. </em>León XIV ante la IA, apuesta por lo humano. Ante un mundo que deshumaniza las relaciones sociales, la economía, la política y, por ende la sociedad, el Papa León XIV </strong><strong>levanta la bandera de lo humano, apostando por aquello inalienable y que ninguna máquina podrá igualar, al ser humano.&nbsp;</strong><strong>La expectativa generada por la primera encíclica de León XIV no responde únicamente a la coyuntura que presenta el tema de la tecnología y de la IA, sino a una realidad más profunda, la existencia y el futuro de lo humano.&nbsp;</strong><strong><em></em></strong></p>



<p><strong>Inteligencia</strong><strong> artificial: una ayuda en el rendimiento de la creación filosófica</strong></p>



<p><strong>Y esta es la pregunta: ¿es posible volver a tiempos anteriores a Prometeo? ¿Podemos volver a un tiempo donde no estemos atravesados por el mundo y sus inquietudes? En un pasaje Rousseau afirma que “<em>el hombre que medita es un animal depravado</em>”, y que la naturaleza nos ha querido preservar de la ciencia “<em>como una madre arranca un arma peligrosa de las manos de su hijo</em>”. Esta nostalgia del estado de naturaleza tiene una poderosa seducción estética, pero no podemos volver a ese estado pre-reflexivo.</strong></p>



<p><strong>Antes de procesarlos, el sistema tendría que acceder y orquestar tal disparidad de datos.&nbsp;Además, habría que entrenar la máquina para que vaya aprendiendo, primero en una fase supervisada por humanos y, posteriormente, con un modelo de aprendizaje auto-supervisado, dada la ingente cantidad de información a asimilar. A partir de aquí, este sistema de inteligencia artificial tendría que ser capaz de generar abundantes propuestas de conceptos. Básicamente, se trataría de utilizar algoritmos de tratamiento de lenguaje tipo LLM (<em>Large Language Models</em>), capaces de leer y sintetizar los datos.&nbsp;Esto permitiría predecir palabras y oraciones, pero se combinaría con otras técnicas de IA, de manera que se obtenga un modelo adaptado al ámbito filosófico que deseamos afrontar.</strong></p>



<p><strong>No bien se generen propuestas, es necesario disponer de una especie de filtro automático que sea capaz de clasificar las propuestas en tres grupos: útiles, dudosas y descartables.&nbsp;Obviamente, el sistema tendría que eliminar los resultados tautológicos, repetitivos y ya existentes, además de mitigar los sesgos y contenidos tóxicos que puedan aparecer. La inteligencia artificial puede ofrecer una respuesta y ser parte de la solución.&nbsp;El sistema se tendría que nutrir de múltiples contenidos relativos a la filosofía, además de incorporar una base más amplia y genérica de datos desde otras disciplinas. Comportándose como un asistente virtual para el filósofo, la&nbsp;seguridad estaría garantizada, ya que el filósofo siempre sería el que daría el beneplácito a los resultados. Esto es equivalente a lo que se conoce en el argot técnico como&nbsp;<em>human-in-the-loop</em>&nbsp;-modelos de inteligencia artificial que requieren la intervención humana.</strong></p>



<p><strong>En 1996, el campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov fue batido por el ordenador “Deep Blue”.&nbsp;En aquel tiempo, Kasparov ya utilizaba las máquinas para entrenarse, pero quedó sorprendido con aquel resultado. No obstante, pensó que la combinación entre el humano y la máquina ofrecía una solución mejor a la existente. El denominado “<em>ajedrez avanzado</em>” nació de esta experiencia, una competición entre jugadores ayudados por máquinas. Kasparov afirma que, para él, la inteligencia artificial no es inteligencia artificial, sino “<em>inteligencia aumentada”</em>.</strong></p>



<p><strong>En definitiva, la propuesta de utilizar un modelo de inteligencia artificial como herramienta de asistencia para los filósofos podría ofrecer la oportunidad de detectar hilos de argumentos escondidos o de un difícil acceso,&nbsp;generando argumentos que pudieran encajar y abrir a nuevas situaciones. El aumento de la brecha de velocidad entre el desarrollo tecnológico y filosófico podría llegar a cambiar de tendencia. Quizá la utilización de la inteligencia artificial para ayudar a inspirar al filósofo en el desarrollo de soluciones suficientemente satisfactorias.</strong></p>



<p><strong>En relación con la solución no solo satisfactoria, sino definitiva, la muerte es abolida, en el proyecto tecnológico de Peter Thiel. Interpretando la muerte como una rendición incondicional: “<em>La muerte es el gran enemigo</em>”, Thiel declara, haciéndose eco de San Pablo <em>“El último enemigo que debe ser destruido es la muerte”,</em> pero despojándola de su trascendencia y convirtiéndola en un problema de ingeniería. El estancamiento tecnológico y el estancamiento biológico son dos caras de la misma moneda: una sociedad que no crece, envejece y muere.</strong></p>



<p><strong>Esto no es solo teoría. Thiel financia una lucha contra la finitud humana para crear una élite inmortal, convirtiéndose en uno de los primeros partidarios de la Fundación de Investigación SENS (Estrategias para la Senescencia Negligible Ingenierizada). Aubrey de Grey, gerontólogo británico, sostiene que el envejecimiento es la acumulación de daño a nivel celular y molecular que el cuerpo no puede reparar con la suficiente rapidez: si se repara el daño más rápido de lo que se acumula, se vive para siempre.</strong></p>



<p><strong>En el proyecto de Thiel no se trata de “<em>Sorge</em>” (cura, cuidado) para la humanidad, sino de un monstruo elitista que reclama la vida eterna y privatiza el significado del futuro. En su ensayo “<em>El momento straussiano</em>”, Thiel esboza una visión sombría del futuro occidental, atrapado entre el fundamentalismo religioso y un nihilismo secular que ya no cree en nada. La búsqueda de la inmortalidad se convierte en el único proyecto capaz de revivir una civilización exhausta. En un intento por superar el aspecto más inevitable de la condición humana —la finitud—, la lucha contra la muerte deja entrever el extremismo del capitalismo en la privatización del destino biológico.</strong>&nbsp; <strong>La muerte —ceder ante un competidor biológico— es la derrota definitiva. La longevidad, en el universo de Thiel, es la última frontera del libertarismo: la secesión del propio cuerpo.</strong></p>



<p><strong>Hay algo inhumano y aterrador en el corazón del proyecto de Thiel.</strong> <strong>A</strong><strong>ceptar la muerte implica confiar en quienes nos sucederán. Detrás de la retórica de la “<em>solución de ingeniería</em>” vislumbramos el miedo ancestral a la nada, al que solo la filosofía —y la religión— pueden dar respuesta.</strong></p>



<p><strong>Fin</strong><strong></strong></p>



<p><strong>Bibliografia</strong></p>



<p><strong>Dario Amodei&#8217;s &#8220;<em>Policy on the AI Exponential</em>&#8220;: Regulation, Jobs, Civil Liberties, and Democratic Leadership in the Age of Powerful AI, June 2026</strong></p>



<p><strong>Gabriella Bianco, Itinerarios filosóficos, literarios, teatrales, 2024</strong></p>



<p><strong>“Tengo solo miedo equivocarme en mi muerte”, <em>Prometeo, To Pathei Mathos,</em> pag. 336-339.</strong></p>



<p><strong>Wolfgang von Goethe<em>, Prometeo</em>&nbsp;(<em>Prometheus</em>) es un poema de 57 escrito entre 1772 y 1774.</strong><strong></strong></p>



<p><strong>Mary Shelley<em>, Frankestein o el moderno Prometeo</em>, 1818</strong></p>



<p><strong>Peter Thiel, <em>El momento straussiano</em>, 2025</strong></p>



<p><strong>Stefano Pistolini, <em>La morte come errore di sistema Peter Thiel e l’uomo eterno</em>, </strong><strong>articolo del numero di Linkiesta Magazine 01/26</strong><strong></strong></p>



<p></p>



<p><strong>Breve CV de Gabriella Bianco, Dra, PhD</strong></p>



<p><strong>Gabriella Bianco, doctora en “Lenguas y Literatura Comparada” por la Universidad de Trieste y en “Filosofía y Pedagogía” por la Universidad de Urbino, tiene una especialización en “Lingüística y Semiótica” por la misma universidad. Tras finalizar sus estudios de posgrado en “Filosofía, Historia y Educación” en la Universidad de Toronto (Canadá), se doctoró en “Filosofía Política” (PhD) en Estados Unidos.</strong></p>



<p><strong>Paralelamente a una intensa actividad académica desarrollada en diversas universidades y países del mundo (Australia, Canadá, Estados Unidos, Italia, Kenia, México, Argentina), ha dirigido institutos culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores (Italia) en varios países y continentes (Australia, África, América Latina y Canadá).</strong></p>



<p><strong>Ha publicado libros, ensayos y novelas sobre temas filosóficos, éticos y literarios. Escribe para teatro, música contemporánea y cine. Es presidenta de la asociación cultural internacional ASOLAPO-Italia para la difusión de la cultura y el desarrollo del diálogo intercultural. Integra la “Red Internacional de Mujeres Filósofas” de la UNESCO desde 2012, es miembro de la “Societá filosofica italiana” (SFI) en la Universitá Ca’ Foscari (Venezia), como de la “Sociedad Internacional de Teatro del Siglo XXI” en Madrid (España) desde 2018. Integra el “Corredor de las ideas del Cono Sur” desde los años noventa (<u><a href="http://www.cecies.org">www.cecies.org</a></u>) así como la SIP &#8211; Society of Italian Philosophy. Es presidenta de la “Academia filosófica internacional DiáLogos” y tiene una columna “La opinión del filósofo” desde hace cinco años sobre temas filosóficos, éticos y sociales (www.internationalwebpost.org)</strong></p>



<p><strong>Ha recibido varios premios por su actividad artística y filosófica en Europa y América, entre los cuales el título de “Profesora Honoraria” de la Northern International University, San Francisco (California) en 2023.</strong></p>



<p><strong>Sus publicaciones y obras de teatro, de música y cine incluyen:</strong></p>



<p><strong>&#8211; Educazione e politica: Paulo Freire. (Milano, 1975)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Oh Lucky Country. Alla ricerca della verginità perduta. </strong><strong>(Roma, 1984) &#8211;</strong></p>



<p><strong>&nbsp; (Sídney, 1981)</strong></p>



<p><strong>&#8211; La transparencia del ser. (Buenos Aires, 1990)</strong></p>



<p><strong>&#8211; ¿Dónde está la eterna primavera? Cesare Pavese y Franz Kafka.</strong></p>



<p><strong>&nbsp; (Buenos Aires, 1991)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Nest. Sonidos de la ausencia. (Buenos Aires, 1992)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Diálogo con el futuro: Carlo Michelstaedter. (Bs. As., 1993)</strong></p>



<p><strong>&#8211; En el camino de la palabra. (Buenos Aires, 1995)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Mal`akhim &#8211; Angels -Angeli (Vancouver 1997) &#8211; (Torino, 1998)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Enigma al femminile. (Castiglioncello, 1998)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Drum Up the Moon. </strong><strong>(Vancouver, 1999)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Casanova, ovvero la magica follia. </strong><strong>(Roma, 2000) – (Mar del Plata, 2001)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Sólo tengo miedo equivocarme en mi muerte. (Buenos Aires, 2001)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Wolfgang &amp; Magdalena. (Roma, 2002)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Mozart and Magdalena. (screenplay) (Hollywood, 2003, 2004)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Save Venice. (Hollywood, 2004) – (México, 2010)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Imágenes de la Argentina. (Buenos Aires, 2004) – (Córdoba, 2004)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Incendio. (Porto Alegre, 2005) – (Buenos Aires, 2011)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Wolfgang y Magdalena, un amor. (Buenos Aires, 2006) 275</strong></p>



<p><strong>&#8211; Salvar a Venecia. (Buenos Aires, 2007)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Immagini da una poesia, (Roma 2009) – (Buenos Aires, 2009)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Vertigo – Vertige (Argentina – Chile – Peru 2010 – 2011 -2016)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Infinitas lunas, infinitos soles (Argentina 2010)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Infinite Moons, Infinite Suns. (USA, 2010)</strong></p>



<p><strong>&#8211; MOZART AND MAGDALENA – USA (2011)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Mozart &amp; Magdalena. (screenplay) (USA, 2011)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Concert for Magdalena. (novel) (USA, 2011)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Save Venice. </strong><strong>(Mar del Plata, 2011) &#8211; (Venecia, 2015)</strong></p>



<p><strong>&#8211; Mozart &amp; Magdalena. </strong><strong>L’amoureuse de Mozart, Paris/Montréal, 2014</strong></p>



<p><strong>&#8211; LA ROSA DI MONTEVERDI. Presenze, bagliori e assenze, Roma, 2020</strong></p>



<p><strong>&#8211; La rosa de Monteverdi, Europa Ediciones, Madrid, 2021</strong></p>



<p><strong>&#8211; La rose de Monteverdi, Société des écrivains, Paris, 2021</strong></p>



<p><strong>De la misma autora (en español):</strong></p>



<p><strong>-Cesare Pavese y Franz Kafka: sendas de exilio, Ediciones Epsilon,</strong></p>



<p><strong>&nbsp;Buenos Aires, 1991</strong></p>



<p><strong>-NEST. La metafísica de la ausencia, Ediciones Corregidor, Buenos Aires,</strong></p>



<p><strong>&nbsp;1992</strong></p>



<p><strong>-Nadine Gordimer, o la palabra insuprimible, Ediciones Corregidor,</strong></p>



<p><strong>&nbsp;Buenos Aires, 1992</strong></p>



<p><strong>-La hermenéutica del devenir en Carlo Michelstaedter, Torres Agüero</strong></p>



<p><strong>&nbsp;Editor, Buenos Aires, 1993</strong></p>



<p><strong>-El extrañamiento del ser, Torres Agüero Editor, Buenos Aires, 1994 (2da</strong></p>



<p><strong>&nbsp;edición)</strong></p>



<p><strong>-En el camino de la palabra, Torres Agüero Editor, Buenos Aires, 1995</strong></p>



<p><strong>-El campo de la ética &#8211; mediación, discurso y práctica. Coordinación de</strong></p>



<p><strong>-Gabriella Bianco, Hachette/Edicial, Buenos Aires, 1997</strong></p>



<p><strong>-Epistemología del diálogo. Pensamiento del éxodo, Editorial Biblos,</strong></p>



<p><strong>&nbsp;Buenos Aires, 2002</strong></p>



<p><strong>-Búsquedas de sentido para una nueva política. Coordinación de Elisa</strong></p>



<p><strong>&nbsp;Carrió y Diana Maffia, Paidós, Buenos Aires, 2005</strong></p>



<p><strong>-La amante de Mozart, Editorial Biblos, Buenos Aires, 2006</strong></p>



<p><strong>-La Impaciencia de lo absoluto en Carlo Michelstaedter y Simone Weil,</strong></p>



<p><strong>&nbsp;Ediciones Suárez, Buenos Aires, 2007</strong></p>



<p><strong>-Implacables Ausencias. </strong><strong>Nach Congo und anderswohin, Editorial Dunken,</strong></p>



<p><strong>&nbsp;</strong><strong>Buenos Aires, 2009</strong></p>



<p><strong>-Infinitas lunas, infinitos soles, Editorial Dunken, Buenos Aires, 2010</strong></p>



<p><strong>-Walter Benjamin, ein schmerzliches Herz &#8211; un corazón doliente, Buenos</strong></p>



<p><strong>&nbsp;Aires, 2012</strong></p>



<p><strong>-Tiempos de cambio, tiempos de revolución. Para un humanismo</strong></p>



<p><strong>&nbsp;revolucionario, Buenos Aires, 2013</strong></p>



<p><strong>-La provocación de la verdad y la soledad de la obra, (dos volúmenes),</strong></p>



<p><strong>&nbsp;Buenos Aires, 2016</strong></p>



<p><strong>-La rosa de Monteverdi, Buenos Aires, 2016</strong></p>



<p><strong>-La condición humana en la era de la posverdad, Biblos, Buenos Aires</strong></p>



<p><strong>&nbsp;(E. Dussel, G. Bianco, M. Lobosco, M. Santagada y otros), 2018</strong></p>



<p><strong>-La rosa de Monteverdi. Novela y teatro, Buenos Aires, 2018</strong></p>



<p><strong>-La rosa de Monteverdi, Europa Ediciones, Madrid, 2021</strong></p>



<p><strong>-Itinerarios filosóficos del siglo XX, 2023</strong></p>



<p><strong>-Itinerarios filosóficos, literarios, teatrales, 2024                                                                            </strong></p>



<p><strong>-Itinerarios ético-filosóficos del siglo XX al siglo XXI, 2026</strong></p>



<p><strong>-EN DIALOGO – IN DIALOGUE, obra colectiva, 2026</strong><strong></strong></p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="251" height="402" src="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/08/images.jpg" alt="" class="wp-image-12472" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/08/images.jpg 251w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/08/images-187x300.jpg 187w" sizes="(max-width: 251px) 100vw, 251px" /></figure>
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		<title>¿Somos todavía reales&#8230;o apenas verosímiles?*, por Nora Patricia Nardo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Raúl Calvo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Apr 2026 00:28:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Un presente que, en muchos casos, nos duele, nos inquieta, nos sorprende. Hay algo de este tiempo que no terminamos</p>
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<p>Un presente que, en muchos casos, nos duele, nos inquieta, nos sorprende. Hay algo de este tiempo que no terminamos de entender &nbsp;y, sin embargo, nos atraviesa, nos interpela.</p>



<p>Seis autores que, de algún modo, supieron ver lo que hoy vivimos, lo anticiparon: Guy Debord, Jean Baudrillard, Pier Paolo Pasolini, Hannah Arendt y más cercano Byung-Chul Han y Paula Sibilia.</p>



<p>A lo largo de este recorrido, aparecen también algunos aforismos propios, como interrupciones, como restos de experiencia</p>



<p>&nbsp;¿Y si estuviéramos más ocupados en mirar nuestra vida que en vivirla?</p>



<p>A veces tenemos la sensación de que ya no habitamos una época,&nbsp; sino&nbsp; que vivimos en una superficie, lisa, luminosa, táctil.</p>



<p>Las pantallas reemplazan la experiencia, &nbsp;entonces la pregunta no es qué vemos, sino qué tipo de mundo se vuelve posible cuando lo visible se vuelve lo dominante.</p>



<p>Guy Debord, en 1967, señalaba que todo lo que era vivido directamente se había alejado.</p>



<p>Resulta interesante pensarlo hoy, aunque no hablaba de pantallas como las nuestras, pero ese desplazamiento ya estaba en juego. La experiencia empieza a correrse de lo vivido para volverse imagen.</p>



<p>Habla de un alejamiento más que de una desaparición. La experiencia se transforma en &nbsp;imagen y el espectáculo adquiere centralidad, es lo que vemos, y también es &nbsp;una forma de organizar la realidad, donde lo visible desplaza a lo vivido.</p>



<p><br><strong><em>El hartazgo por consumir no te libera de tus miserias.</em></strong><strong><em></em></strong></p>



<p><br>Entonces, la cuestión no es &nbsp;qué vemos, sino qué tipo de mundo se vuelve posible cuando solo lo visible se vuelve lo dominante.</p>



<p>Jean Baudrillard, en 1981, da un paso más. Ya no se trata de que&nbsp; la imagen oculte la realidad, sino que la produce.</p>



<p>Vemos versiones del mundo construidas por las imágenes. La realidad se vuelve incierta y también sucede lo mismo con los vínculos</p>



<p>Si la &nbsp;imagen organiza lo que vemos, también empieza a dar forma a lo que deseamos. Ya no accedemos al mundo de manera directa, sino a través de sus representaciones.</p>



<p><strong><em>Tal vez estemos condenados a ser sólo fragmentos en extinción</em></strong>.<br><br></p>



<p>Pier Paolo Pasolini, en 1975, decía algo inquietante, no ha sido la represión la que uniformó a los hombres, sino el deseo. El deseo de parecernos, de encajar, de ser aceptados.</p>



<p>En la sociedad moderna, todos empezamos a desear lo mismo, a consumir de la misma manera, a parecernos, así las diferencias se suavizan, las tensiones se disimulan y el conflicto pierde visibilidad.</p>



<p>La gente comienza a sentirse integrada al sistema y el pueblo desaparece no físicamente, sino como sujeto crítico, como voz colectiva, como fuerza que cuestiona.</p>



<p>Cuando la diferencia se borra, también se debilita la posibilidad de disentir, y sin disenso, algo del pensamiento se empobrece.</p>



<p>¿Quién habla cuando todos decimos lo mismo?</p>



<p>Hanna Arendt (1958) lo había advertido, al hablar de “mundo común”, se refiere al espacio que compartimos con otros, donde las cosas tienen sentido para todos, no es solo el mundo físico, es lo que vemos juntos, lo que podemos discutir, lo &nbsp;que nos afecta en común.</p>



<p>A medida que ese mundo se debilita, también se pierde ese entre nosotros &nbsp;compartido.</p>



<p>Lo que queda es adaptarse, repetir, reaccionar sin cuestionar.</p>



<p>Se vuelve más difícil actuar en común, y cada uno queda más encerrado en su propia experiencia.</p>



<p>Sin un mundo común, no hay acción solo comportamiento y así el pensamiento crítico también se debilita.</p>



<p>Byung-Chul Han, en 2012, describe con claridad este presente. Nadie nos obliga, ese es el problema. El poder ya no reprime: produce sujetos que se auto exigen.</p>



<p>Hay&nbsp; que rendir, hay que estar a la altura,&nbsp; así emerge lo que Han llama la “sociedad del cansancio”.</p>



<p>Nos volvemos visibles para existir, y en esa exigencia constante nos agobiamos, nos agotamos.</p>



<p>¿Quién nos exige tanto cuando nadie nos obliga?</p>



<p><br>Quizás &nbsp;ya no se trata solo de lo que vemos, sino de cómo eso circula y nos atraviesa.</p>



<p>La libertad deja de sentirse como elección y empieza a vivirse como una tarea. Antes se asociaba a poder elegir, hoy, se experimenta como tener que poder con todo.<br>El sujeto de rendimiento se explota a sí mismo hasta el colapso.</p>



<p>&nbsp;<strong><em>¿La libertad solo un sueño de los avasallados?</em></strong></p>



<p>Paula Sibilia, en 2008, señala algo muy cercano: lo que no se muestra parece no existir. La intimidad se vuelve visible, la vida es exposición y esa exposición ya no ocurre solo en los medios, está en lo cotidiano, en las redes, en la necesidad constante de aparecer.</p>



<p>Hay algo más que atraviesa este tiempo, no es solo una cuestión de pantallas, sino de cómo nos relacionamos con los otros, porque en ese movimiento de mostrarnos todo el tiempo, algo del otro empieza a desdibujarse.</p>



<p>La atención se vuelve breve, fragmentada, muchas veces centrada en uno mismo, como si la experiencia del mundo pasara, sobre todo, por cómo aparecemos en él. En ese desplazamiento hacia uno mismo, la empatía se vuelve más difícil.</p>



<p>Vivimos en un tiempo donde las imágenes de dolor circulan constantemente: guerras, violencia, odio, como si ver tanto, a veces, impidiera sentir, quizás porque sentirlo todo nos desborda.</p>



<p>¿Cómo sentir en este mundo?</p>



<p><br>Ya no se trata solo de qué vemos, sino de qué nos pasa con lo que vemos, qué lugar tiene el otro en esa mirada, y qué lugar ocupamos nosotros.</p>



<p>Se muestra la vida, también la palabra, los encuentros, las lecturas, la celebración.</p>



<p>Todo circula, y en esa circulación, también nos transformamos. Quizás sea una forma de sostener la presencia, &nbsp;porque existir no es lo mismo que circular, estar visible no siempre implica estar presente.</p>



<p>¿Somos todavía reales o apenas verosímiles?</p>



<p>¿Qué pasa con la palabra cuando necesita mostrarse para existir?</p>



<p><br>Porque no todo lo que aparece logra tocar algo en nosotros, y no todo lo que circula logra permanecer, dejar marcas, volverse experiencia. &nbsp;</p>



<p>¿Quién puede todavía ver distinto?</p>



<p><br>La poesía, no como respuesta, sino como interrupción.</p>



<p><br>El poeta no repite la imagen: la interrumpe, abre una grieta y también sostiene la belleza, porque&nbsp; incluso la belleza puede detener el mundo.<br><br></p>



<p>Hoy la lectura es breve, fragmentada, inmediata, y eso también transforma la palabra, persiste, pero cambia. &nbsp;</p>



<p>Persiste la necesidad de decir, de nombrar, de encontrar palabras para lo que duele. En ese gesto aparece un punto de encuentro, y &nbsp;en ese intento de sostener sentido, aparece algo fundamental: la memoria, no&nbsp; como pasado, sino como presencia.</p>



<p>Recordar también es resistir.</p>



<p>Si Guy &nbsp;Debord temía que solo miráramos la vida y nos alejáramos de la experiencia; Jean Baudrillard, que la reemplazáramos por imágenes, Byun Chul Han que nos explotáramos a nosotros mismos; Pier Paolo Pasolini, que nos volviéramos cada vez más parecidos y que la diferencia se fuera borrando casi sin darnos cuenta; Hannah Arendt que se debilitara lo que compartimos; y Paula Sibilia, que la intimidad se vuelva espectáculo, entonces algo.insiste, algo sigue resonando.</p>



<p>¿Hay algo más?</p>



<p>Lo que no se muestra parece no existir y, sin embargo, tal vez en lo que no se muestra, todavía resista algo del mundo.</p>



<p>¿Quién queda cuando nadie nos mira?</p>



<p>Tal vez nosotros.</p>



<p><strong><em>&nbsp;“En un vuelo rasante y en abruptas caídas se esfuma la vida.”</em></strong></p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right"><strong>Nora Patricia Nardo</strong></p>



<p style="font-size:12px"><strong>*Este texto fue leído el miércoles 15 de Abril de 2026, en el ciclo “Umbral Literario”  San Telmo, coordinado por María Rodríguez Cazaux, David Antonio Sorbille, Osvaldo Victor Fernández y cedido especialmente por su autora, para ser publicado en www.generacionabierta.com.ar</strong></p>



<p>Referencias</p>



<ol start="1" class="wp-block-list">
<li>Debord, G. (1967). La sociedad del espectáculo. Buchet-Chastel.</li>



<li>Han, B.-C. (2010). La sociedad del cansancio. Herder.</li>



<li>Baudrillard, J. (1981). Simulacros y simulación. Galilée.</li>



<li>Pasolini, P. P. (2005). Escritos Corsarios. Barcelona Península. Primera Edición 1975.</li>



<li>Arendt, H. (1958). La condición humana. University of Chicago Press.</li>



<li>Sibilia, P. (2008). La intimidad como espectáculo. Fondo de Cultura Económica.</li>



<li>Nardo, N. P. (2025). Apenas un instante. Ediciones Generación Abierta.</li>
</ol>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" width="457" height="1024" src="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/04/FOTO-NORA-NARDO-PARA-NOTA-PAGINA-WEB-1-457x1024.jpg" alt="" class="wp-image-12269" style="width:260px;height:auto" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/04/FOTO-NORA-NARDO-PARA-NOTA-PAGINA-WEB-1-457x1024.jpg 457w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/04/FOTO-NORA-NARDO-PARA-NOTA-PAGINA-WEB-1-134x300.jpg 134w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/04/FOTO-NORA-NARDO-PARA-NOTA-PAGINA-WEB-1.jpg 571w" sizes="(max-width: 457px) 100vw, 457px" /></figure>



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		<title>Mujeres escritoras argentinas. Una historia olvidada, por María Amelia Díaz</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Raúl Calvo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 29 Mar 2026 21:27:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Después de recorrer algunas materias accidentadas, esas que nos llegan a la mente sin rozar el alma, abrí con placer</p>
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<p></p>



<p>Después de recorrer algunas materias accidentadas, esas que nos llegan a la mente sin rozar el alma, abrí con placer las páginas de mi nuevo libro de texto. “Historia de la Literatura argentina y americana” llegó a mí, estudiante ansiosa y lectora incondicional, y lo primero que hice fue ir a la sección “Antología” para leer los fragmentos de las obras de los autores citados, y trasladarme a cada uno de los mundos que me ofrecían olvidándome del que me rodeaba. De más está decir que gocé con cada página, pero, algo me inquietaba. Con más calma, volví otra vez a ellas. ¿La única mujer escritora era sor Juana? Ya conocía a Alfonsina Storni, quien tampoco figuraba, por aquella rebeldía de “Tú me quieres alba/me quieres de espumas/me quieres de nácar (&#8230;)”. Pero ¿Nadie más? ¿Ninguna otra mujer? Desde ese entonces tuve una meta: buscar mi pasado de mujeres escritoras, recopilar cuanto libro, artículo, recorte, mención, publicación en las redes o en los medios se refiera a ellas: Las olvidadas mujeres escritoras argentinas.</p>



<p><em>Para trazar un ideal de mujer escritora del siglo XVII y XVIII válido para Hispanoamérica debemos comenzar por recurrir a textos españoles. Sólo mujeres muy osadas daban a la prensa obras de su autoría acompañadas, eso sí, de las razones que las asistían a escribir y aún de las debidas disculpas, a saber: &#8220;&#8230;algunas poesías líricas en cuya composición he divertido a veces mi genio y ociosidad o falta de ocupaciones y de diversiones adaptadas a mi gusto.&#8221; (Hickey como se citó en Ripodas Ardenaz 1993, p.172)</em></p>



<p>Isabel Laserna de Guevara, una de las mujeres que acompañara a don Pedro de Mendoza durante la primera fundación de Buenos Aires escribe para el futuro, se trata de una Carta redactada en Asunción del Paraguay, más tarde parte del Virreinato del Río de La Plata, cuya fecha data del 2 de julio de 1556, dirigida a Isabel I, reina de España, señalando el papel de las mujeres en la conquista, e inicia con esta crónica de lo que nadie había dicho, la prehistoria de la literatura rioplatense femenina.</p>



<p>Ya en el siglo XVII y continuando su evolución en los siglos posteriores, se inicia la movilización de cientos de mujeres que no veían como única opción el matrimonio, hacia los establecimientos conventuales o hacia comunidades laicas autónomas ubicadas cerca de hospitales e iglesias dedicadas a orar, ayudar a los necesitados, hacer tareas manuales y sobre todo intelectuales.&nbsp; Proliferan entonces los escritos femeninos que indican una nueva ubicación de la mujer en la sociedad hispanoamericana. &#8220;<em>Sermones panegíricos, crónicas conventuales, y biografías de monjas y beatas se multiplican en una expresión de interés y admiración por parte de los hombres, significando en ese reconocimiento la aceptación de la religiosa y la beata dentro de los cánones de la ortodoxia”. (Lavrin y Loreto, 2006, p.19)</em></p>



<p>En cualquiera de las modalidades que esa escritura místico- religiosa adoptara mostraba una manera de expresión femenina, aun cuando las mujeres tuvieran que utilizar ciertos resortes literarios para adaptarse a los cánones impuestos, dando estos a consideración de confesores para cumplir la “obediencia” y obtener el permiso para poder expresarse, aunque ya sepamos cómo terminó la experiencia de Sor Juana tras enfrentarse al obispo de Puebla con su “Carta Athenagórica”.</p>



<p>Entre nosotros un caso destacable y desconocido es el de la beata Ángela Carranza (Córdoba, Virreinato del Perú 1642-¿?1694) quien reivindicó la santidad de un indio, criticó los abusos del clero y se atrevió a opinar sobre los dogmas. No cabía para ella otro destino que el silencio. En 1689, la Santa Inquisición la detuvo acusándola de no guardar los votos de obediencia, pobreza y castidad, fue sentenciada a cuatro años de encierro, a la prohibición de hablar de sus experiencias y a la privación de <em>“papel, tinta y plumas para que no escriba”</em> (Medina,J., 1887)<em>. </em>Sus 543 cuadernos fueron quemados.</p>



<p>Por 1820 la monja María Josefa Illescas (Bs. As., Virreinato del Río de La Plata, 1755-¿?) escribe el “Canto Encomiástico Gratulatorio” celebrando la victoria de Maipú, que aparecerá en el diario “El Despertador Teofilantrópico” bajo la autoría de “Las madres capuchinas”. Una constante que se repetirá en las publicaciones femeninas durante mucho tiempo: el anonimato.</p>



<p>Llegados los movimientos de emancipación e independencia se liberaron, por decreto de la Asamblea del año XIII los esclavos negros, se produjo la abolición del servicio personal de los indios reconociendo su igualdad civil y política, y se suprimió el mayorazgo de los primogénitos varones. Jamás se tuvo en cuenta a las mujeres que siguieron careciendo de derechos civiles y políticos, incluyendo el de la educación y la herencia. Sólo algunas pocas damas cultas, educadas por preceptores particulares, destinaban sus momentos libres a leer y a veces a escribir, el resto de las mujeres, en forma concomitante al conformismo y a la mediocridad en medio de la cual eran criadas, crecían incapaces para cualquier actividad de tipo intelectual, se las formaba para agradar y servir, pasando de la tutela del padre o el hermano a la del marido.</p>



<p>Aun así podemos ya citar a tres mujeres precursoras de la literatura femenina en la Argentina.</p>



<p>Juana Manuela Gorriti (Horcones, Salta, 1816 – Bs.As., 1892) Mujer de escritura abundante, su temática abarca los hechos de las guerras de Independencia donde vierte la añoranza por la patria, vértebra de toda su producción, incluyendo también leyendas indígenas con su correlato mágico y recuerdos de la infancia. Cuentan entre sus obras “La quena”, “La tierra natal” “El pozo de Yoci” y hasta un libro de recetas “Cocina ecléctica”.</p>



<p>Dominga Mercedes Concepción Ortiz de Rosas, (Buenos Aires, 1810- 1870) hermana del gobernador don Juan Manuel, era una mujer de vasta cultura que desde joven participó en las tertulias de los salones porteños y se dedicó a escribir poesía y narrativa. .De su autoría, aunque descalificada en la “Amalia” por el escritor José Mármol, serán las novelas: “María Montiel” y “Emma, o la hija de un proscripto” que se desarrolla en Francia e Inglaterra.</p>



<p>Eduarda Damasia Mansilla (Bs. As.,1835-1892) sobrina del gobernador, hermana del escritor Lucio V. Mansilla y esposa del diplomático Manuel García Aguirre, con quien tuvo seis niños, Eduarda escribe, publica y se asume como escritora. Sus obras incursionan en la narrativa (“Lucía Miranda”,”Cuentos”, Creaciones”), el drama (“La marquesa de Altamira”), ensayos filosóficos, artículos periodísticos de diversa temática y la crítica musical, siendo nuestra primera escritora en publicar literatura infantil.</p>



<p>. Será entonces el momento de las mujeres periodistas que, en una desigual lucha con sus pares masculinos, logran inquietar el orden establecido y exasperar las buenas costumbres de una sociedad que, aunque políticamente revolucionaria, era socialmente patriarcal.</p>



<p>Petrona Rosende, (Montevideo, Uruguay, 1787-1845) considerada la primera periodista mujer del Río de la Plata, funda el periódico femenino “La aljaba”. Rosa Guerra (Bs. As. 1834 &#8211; 1864) docente, escritora, quien en sus apenas 30 años de vida fundó la revista “La Educación”, escribió con el seudónimo de “Cecilia” en los medios: “La Tribuna”, “La Nación Argentina” y “El Nacional”, y en 1863 publicó su libro de lectura para niñas “Julia”, editó el periódico femenino “La camelia”. Juana Paula Manso (Bs. As. 1819 &#8211; 1875) maestra, periodista, editora, poeta, traductora, amiga y colaboradora del presidente Sarmiento emprenderá la publicación del “Álbum de Señoritas” donde tiene el valor de aclarar en cada número su autoría. Carlota Garrido (Mendoza, 1870 –Coronda, Santa Fe, 1958) emprenderá con sus ahorros la edición de “El pensamiento”. “La columna del hogar” aparecida en 1852 como un apartado del diario “El Nacional”, estará dirigida por Catalina Allen (Bs. As. 1865 &#8211; 1899). Alcanzando tan alta difusión, que se independizó como revista, siendo redactoras Carolina Freyre y Emma Canovi.</p>



<p>Ya instalada la República, en 1871 Domingo F. Sarmiento, que había sido testigo de la libertad de las mujeres en los EEUU, crea la Escuela Normal de Paraná, donde se formarán las primeras maestras argentinas, un ingreso al ámbito público de la educación que les dará a las mujeres un lugar significativo dentro de la sociedad.</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Durante la presidencia de Julio Roca, en 1884 se sanciona la ley de educación común promoviendo la enseñanza elemental obligatoria, gratuita y, tras acalorados debates, laica y mixta, aunque en 1912 el Congreso aprobará la Ley Sáenz Peña, que entre otros puntos dictaminaba el voto obligatorio y secreto, que emitirían solamente los ciudadanos varones.</p>



<p>Durante este fin de siglo comunidades formadas por inmigrantes que habían llegado a la Argentina, trajeron desde sus países de origen una cultura atravesada por el socialismo y la organización de los sindicatos. En este ámbito aparece bajo el lema “Ni Dios, ni patrón, ni marido” un periódico anarco socialista redactado por mujeres “La Voz de la Mujer” (1896-1897), cuyo eje radicaba en su reconocimiento de la opresión a que eran sometidas &nbsp;quienes el periódico convocaba a movilizarse contra su subordinación.&nbsp;</p>



<p>Este fin decimonónico encuentra a la Argentina con los géneros literarios ya instalados: la poesía cultivada a imitación de los modelos europeos del Romanticismo y la narrativa ya buscaban un color propio, iniciándose, tras la visita de Rubén Darío, el Modernismo, primer movimiento de origen americano. &nbsp;Se ha criticado que en este período muchas de las mujeres escritoras permanecieran aferradas a las pautas del movimiento romántico escribiendo poemas líricos, sentimentales. ¿Qué se podía esperar cuando habían crecido en un país donde según el censo de 1869, sobre una población mayor de 6 años, de 688.328 mujeres, solo 125.888 eran alfabetas? Sin duda sus escritos solo reproducían la imagen del encierro de un cuerpo que las paredes del hogar custodiaban y las “buenas costumbres” legislaban.</p>



<p>Veamos aquí, a modo representativo, y de forma sintética alguno de los nombres:</p>



<p>Edelina Soto y Calvo (Bs.As., 1844 -1932), Josefina Pelliza (Entre Ríos, 1848 – Bs.As,1888), Elvira Aldao (Rosario,1856 &#8211; Mar del Plata,1950), Silvia Fernández (San Fernando, Bs.As.,1857-¿?) Rosa Fernández Simonín (San Nicolás de los Arroyos, 1874 – París, Francia, 1914), Lola Salinas Bergara (Bs.As.1876-1939). Blanca Colt (San Isidro, 1879 -1964), María Ramona Abella (SanJosé, Uruguay, 1863-La Plata, 1926), Esther Monasterio (Mendoza1868-1956)</p>



<p>La llegada del SXX marcará un hito en la literatura femenina. Bajo el título de “Stella” se publicará primero sin mención de autor y luego con el seudónimo de César Duayen, una novela que produce record de ventas en el país y en el exterior.&nbsp; Consagrada, como el primer <em>best seller </em>argentino. “Stella” fue prologada por Edmundo D¨Amicis y llevada al cine con dirección de Benito Perojo y guión de Ulyses Petit de Murat, llegando a la fama protagonizada por la relevante actriz Zully Moreno. Su autora, la hasta hoy desconocida Emma de la Barra, fue también la fundadora de la Cruz Roja Argentina.</p>



<p>En 1912 Ricardo Rojas publica los 4 tomos de “Historia de la Literatura Argentina” donde incorpora un capítulo titulado “Las mujeres escritoras” y en 1930 José Carlos Maubé y Adolfo Capdevielle compilan la primera “Antología de la poesía femenina argentina”.</p>



<p>En 1889 ya se habrá graduado la primera universitaria y médica, Cecilia Grierson, y en 1902 Elvira López al concluir su carrera universitaria en Filosofía presenta su tesis “Primeros trazos del feminismo en Argentina”, una obra que recién será publicada por la Biblioteca Nacional en 2009.</p>



<p>Aunque en nuestro país no hubiera grandes movimientos feministas, las mujeres comienzan entonces a agruparse para defender sus derechos surgiendo así La Unión Feminista nacional, La Federación Argentina de Mujeres Universitarias, La Unión Argentina de Mujeres, La Asociación de Escritoras y Publicistas y la Liga de Damas Católicas. Será cuando, en 1902, se reúna el Primer Congreso Femenino en Buenos Aires, donde académicas, sindicalistas, políticas y profesionales debaten sobre el rol de la mujer en la sociedad argentina. Pero el censo oficial arrojará que sobre 2.877.733 mujeres mayores de 6 años, todavía solo 1.683.903 son alfabetas.</p>



<p>Destacan en este período entre muchas otras las escritoras: Delfina Bunge (Bs.As.,1881- Alta Gracia, Córdoba,1952), Ramona Rosa Serafina Bazán Sánchez (La Rioja,1881-Bs.As.,1972), Vicenta Castro Cambón (Morón, Bs.As. 1882-1928) una de las fundadoras de la Biblioteca Argentina de Ciegos, Adelia Di Carlo (Bs.As.,1883–1965), Emma Rosa Mosto, (San Nicolás de los Arroyos,1885-1976), Alfonsina Storni (Ticino,Suiza,1892-Mar del Plata, 1935), María Rosa Lucía Oliver (Bs.As.1898-1977), Emma Solá (Salta,1894-1984), Berta Norah Lange (Bs.As.,1905-1972), Nydia Lamarque (Pergamino,1906-1982), Margarita Rosa Josefina Abella Caprile (Bs.As., 1901-1960),Silvina Ocampo (Bs.As.,1903-1993), María Alicia Domínguez (Bs.As.,1904-1988), María Villarino (Chivilcoy,1905-Bs.As.,1994), María Angélica Bosco (Bs.As., <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1909">1909</a>&#8211;<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/2006">2006</a>), Ana Sampol (Mercedes, 1909- 2002).</p>



<p>Debemos obviar a ensayistas, dramaturgas, letristas de música popular, autoras de literatura infantil y guionistas, pero el listado supera los límites de estas páginas, así como lo exceden las por demás interesantes biografías, publicaciones, críticas y premios de todas las autoras. La lista es demasiado larga. Pero no podemos dejar de mencionar que la gran mayoría de ellas, además de editar libros publicaron en revistas y periódicos del país y del exterior, fueron reconocidas por la crítica y premiadas, sin embargo todo ese material permanece oculto, ajeno a los libros de texto.</p>



<p>¿A qué se debe que todo un río subterráneo de literatura femenina corra, yaciente y olvidado hasta hoy, bajo nuestros pies?</p>



<p class="has-text-align-right"><strong>María Amelia Díaz&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></p>



<p class="has-text-align-left"><em><strong>Referencias</strong></em></p>



<p><strong>Lavrin, Asunción y Loreto Rosalva (2006). <em>Monjas y beatas: la escritura femenina en la espiritualidad barroca novohispana: siglos XVII y XVIII. </em>Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes</strong></p>



<p><strong>Medina, José Toribio (1887). <em>Historia del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de Lima: (1569-1820). Tomo II. Cap. XII. </em>Imprenta Gutenberg, 2v.</strong></p>



<p><strong>Ripodas Ardenaz, Daisy (enero-diciembre 1993)<em>. Una ignorada escritora en la Charcas fin colonial: María Antonia de Rio y Arnedo. </em>Investigaciones y ensayos 43. Academia Nacional de la Historia.</strong></p>



<p></p>
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		<title>La Llave de la Caverna</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 15 Mar 2026 17:27:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[79]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Mario Morales* (SIENTO GANAS DE MORIR…) Siento ganas de morir hacia todas partes. Siento ganas de morir lejos de mí.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">Mario Morales*</p>



<p><strong>(SIENTO GANAS DE MORIR…)</strong></p>



<p>Siento ganas de morir hacia todas partes. Siento ganas de morir lejos de mí. Siento ganas de morir con todo el ser.<br>Escribir, tomar café, fumar: nada. Pero escribir, tomar café, fumar.</p>



<p><br>Y un dios desteñido con el azul, de pensarlo. Un dios disuelto en la mirada neurótica de la página en blanco.</p>



<p><br>Yo sé que lo eterno muere hoy, en esta página. Siento ganas de morir. Y más. Siento ganas hasta de estar enfermo después de morir.</p>



<div class="wp-block-group is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p><strong>“OTOÑO HA LLEGADO”</strong>: otoño<br>de manos arrojadas a un sonido amarillo,<br>a fugas de mármol<br>y opacas y el despertar del alma<br>en islas que vuelan<br>hacia desiertos temblantes de púrpura.</p>



<p><br>Otoño de los cuerpos, de los abrazos lilas,<br>de escombros que iluminan.<br>Otoño de la primera palabra<br>escrita con fragmentos de sangre y silencio, con ese gesto anónimo que las hojas escriben al caer en la soledad o la tierra,<br>Y el hombre ya es<br>el otoño<br>el resumen de la vida<br>iluminado por otra vida<br>más oscura y bendita<br>y<br>(Ah ese viento<br>que sopla antes y después<br>del tiempo sin fin)</p>



<p class="has-text-align-right">* Mario Morales: Poeta argentino (1936-1987).</p>
</div>
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		<title>Mario Morales, un Poeta</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 15 Mar 2026 14:51:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[Ultimo número]]></category>
		<category><![CDATA[79]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por ALBERTO BOCO* Sobre los animalesHoy en un mundo del que se dice que el futuro ya llegó, que la</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">Por ALBERTO BOCO*</p>



<p>Sobre los animales<br>Hoy en un mundo del que se dice que el futuro ya llegó, que la tecnología viene amagando que puede pensar, crear y un montón de cosas más, aunque mientras tanto (o para que las cosas sean como son) siga habiendo guerras y sus concomitantes masacres, vemos que hay palabras y términos que alumbran significaciones nuevas; bienvenidos sean estos nuevos significados o en todo caso resignificaciones. Pero hay ciertos fenómenos que a caballo de estas novedades ponen de relieve hechos y sentidos acaso extra-ños. Me refiero al sentido de la palabra “autopercibirse” y no voy a extenderme que para eso está el diccionario de la RAE, el omnisciente google y la tupida fronda de wikipe-dia. Hay personas, en su mayoría adolescentes o jóvenes (y algunos otros por fuera de este grupo etario) que sostienen que se autoperciben como animales, se hacen llamar “terianos” o “teriantropos” y se identifican como ciertos animales que, así lo manifiestan, integran su espíritu, o su psiquis, o ambos. </p>



<p>Esta ¿cómo llamarla? “cualidad autopercibida” la expresan con caracterizaciones y disfraces pero no solamente así, también con actitudes y conductas afines al animal, ya no representado, sino integrado con el ser del sujeto.<br>No voy a entrar en cómo se originó esta tendencia ni a emitir un juicio de valor al respecto porque no considero que sea este un espacio pertinente para ello, sino simplemente lo menciono porque, jugando a volver en el tiempo, por ejemplo a principios de la década del 80, cuando tuve la suerte de conocer a Mario Morales, poeta y maestro de poetas, en tiempos de globalización en pañales, etapa final de la guerra fría, sin teléfonos celulares ni internet y sus ingentes derivados, traté de imaginar qué hubiese pensado Mario al respecto. Lo veo bajando un poco la cabeza y mirándome por encima de sus anteojos, gesto que<br>anunciaba una ironía o una confidencia, que en este último caso anticipaba con el preaviso: “esto es inter nos”. </p>



<p>Ante la interpelación podría haber preguntado, con una sonrisa cómplice, en qué tradición se alineaban los poetas terianos. De ese Mario Morales, que vio la luz en Pehuajó en 1936, de muy sólida formación filosófica, poeta poco transitado salvo por sus discípulos y amigos, y por algunos más, de una erudición enorme, cuya alta poesía, contrariamente a lo que muchos creen, es lo suficientemente vasta como para ser caratulada únicamente como neorromántica (allá ellos los clasificadores a la carta, que vaya uno a saber con qué profundidad leyeron o siquiera conocen en detalle su obra), por qué no decirle también vanguardista (ver un reportaje a Jorge Aulicino)<strong>1</strong>, que salvo esta opinión y la honrosa excepción hecha de la poeta María Julia de Ruschi con su excelente volumen “La distancia infinita”, (Fondo de Cultura Económica, 2012) donde cuenta en un minucioso y detallado análisis de la obra de Morales, trabajo que se recomienda fervientemente, no sólo para los que quieran saber quién era Mario Morales sino para quienes lean poesía con la pasión que merece este autor, bien, de este Mario Morales, cuyos libros publicados ya son inconseguibles, voy a referirme únicamente a la persona del poeta, en la medida en que me fue posible conocerlo (conocer: verbo difícil de conjugar aun en primera persona) entre los años de 1983 y su muerte, ocurrida el 29 de enero de 1987. Sobre las experiencias de Poesía=Poesía y los grupos Nosferatu y Último Reino las referencias ya citadas hablan lo suficiente. Diré solamente que asistí a su taller literario, entre 1983 y 1985, que fui uno de sus amigos en los últimos años de vida y que participé también de las que fueron las últimas reuniones de los viernes, sus mentadas reuniones de los viernes, también que compartimos, en anima-dos grupos de amigos y talleristas, no pocas comidas en bodegones próximos a sus casas (la primera en Ortega y<br>Gasset y Av. Luis María Campos y luego la de Av. Santa Fe y Carranza).</p>



<p></p>



<p class="has-text-align-right">* Alberto Boco: Escritor argentino (Buenos Aires, 1949)<br><strong>1 </strong>“Mario Morales o el neo romanticismo inexistente”, Jorge Aulicino, en la revista digital Poesía Argentina, dirigida por Jorge Villa, 2014.</p>
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		<title>Rafael Vásquez &#8211; El poeta de la memoria</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 15 Mar 2026 14:37:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[Ultimo número]]></category>
		<category><![CDATA[79]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por NORA PATRICIA NARDO Rafael Vásquez nació el 11 de octubre de 1930 en Buenos Aires, en el barrio de</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">Por NORA PATRICIA NARDO</p>



<p>Rafael Vásquez nació el 11 de octubre de 1930 en Buenos Aires, en el barrio de Boedo.<br>Hablar del poeta Rafael Vásquez, compañero entrañable de tertulias y cafés literarios, es hablar de una de las voces más importantes de nuestra poesía y de la generación del ´60.<br>Uno lo recuerdo con su sonrisa, con su inigualable presencia, con su escucha atenta, su palabra certera, su timidez y su bella, bellísima poesía.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img decoding="async" width="252" height="336" src="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/03/Rafael-Vasquez.png" alt="" class="wp-image-12144" style="width:253px;height:auto" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/03/Rafael-Vasquez.png 252w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/03/Rafael-Vasquez-225x300.png 225w" sizes="(max-width: 252px) 100vw, 252px" /></figure>



<p>Nos decía en una entrevista: “mi poesía expresa todo lo que no he podido decir familiar o amistosamente, lo que me faltó por algo, por eso mismo se volvió poesía”.<br>Su primer libro fue “La Verdad al Viento”, un libro de amor premiado en un certamen a nivel nacional en el año 1961. Esa publicación le permitió conocer a otros poetas. Bernardo Korenblit jurado y director cultural de Hebraica Argentina, organizaba una serie de reuniones entre los premiados y escritores que habían leído y así tuvo la posibilidad de conocer a Atilio Castelpoggi, José Isaacson, Julio Arístides, Inés Malinov, Emma de<br>Cartosio, Luis Ricardo Furlan, Osvaldo Rossler, entre otros seleccionados.<br>Era una época en que se organizaban lecturas en las sociedades de fomento, donde concurrían vecinos de la zona, o podía haber gente con copiosas lecturas o no, en salones de la Facultad de Filosofía y Letras, también había encuentros en un café de la calle Cerrito esquina Bartolomé Mitre, en la SADE, en un colegio, en Estímulo de Bellas Artes.</p>



<p><br>Al poeta Roberto Santoro lo conoció en las escaleras de la Hebraica. Se lo presentó Luis Furlan, que venía con él, y Santoro, “con su libretita mágica llena de anotaciones, chistes, teléfonos y direcciones, supo darme el teléfono de otro poeta que yo quería conocer: Horacio Salas. Pero no mucho después aquel encuentro sirvió para que Santoro me pidiera un poema para publicar en su revista”.<br>Santoro, recién había terminado su conscripción en la Marina, y comenzó a publicar una Revista pequeña de 8 páginas que llamó Barrilete, él era el Director y su madre oficiaba de Secretaria de Redacción. Sacó un número mensual desde agosto hasta diciembre de 1963. “Hacia fines del 63, Roberto decidió convocar a amigos para formar parte de esta publicación, así se conformó un Consejo de Redacción de 7 poetas: Horacio Salas, Ramón Plaza, Miguel Ángel Rozzissi, Daniel Barros, Roberto Santoro, Marcos Silver y yo”, recordaba Rafael, en rueda de poetas.</p>



<p><br>En 1966, Vásquez integró el equipo que condujo “La Voz de la SADE” en Radio Municipal, con María Elena Walsh y Héctor Yánover; y en 1969, con Alicia Dujovne Ortiz y Nelly Candegabe, de la misma audición en Radio Nacional.<br>Con otros poetas, entre 1983 y 1986, fue integrante del “Grupo de los Siete”, editores de cuadernillos de poesía. Por su libro “Apuesta diaria”, le fue concedida en 1964 la Faja de Honor de la SADE.<br>Ha sido incluido en numerosas e importantes antolo-gías, como así también en discos y cds.</p>



<p></p>
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		<item>
		<title>La otra mirada, la del creador, frente a estos cambios de época</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Mar 2026 11:42:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[Ultimo número]]></category>
		<category><![CDATA[79]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por LUIS RAÚL CALVO Con la aparición de este número 79 de nuestra Revista “Generación Abierta” (Letras-Arte-Educación) versión impresa, nuestro</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2026/03/la-otra-mirada-la-del-creador-frente-a-estos-cambios-de-epoca/">La otra mirada, la del creador, frente a estos cambios de época</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right">Por LUIS RAÚL CALVO</p>



<p>Con la aparición de este número 79 de nuestra Revista “Generación Abierta” (Letras-Arte-Educación) versión impresa, nuestro proyecto editorial comienza una nueva etapa.<br>Por un lado, y en lo que atañe al formato, podríamos decir que sería un tercer momento, desde nuestra primera aparición en Junio de 1988.</p>



<p>Aquel primer modelo (hoja tamaño oficio doblada por la mitad), bien artesanal, en todo sentido, se diagramaba en una vieja máquina de escribir Remington y de ahí pasaba a la imprenta para su impresión. Así fueron los tres primeros números. El cuarto número ya se hizo a través de un amigo gráfico, Enrique Canteros (fallecido en 2004), que realizaba la composición con recursos más avanzados para la época. A partir del número quince modificamos el formato, el cual pasó a ser tabloide, con la finalidad, entre otras cosas que estuviera en quioscos y así fue durante muchos años, hasta el número 78 inclusive, en 2024.</p>



<p><br>A partir de este número 79 y como decíamos al comienzo, iniciando lo que sería un tercer momento, pasamos a un formato A4, un modelo de publicación más estándar, esperamos que sea del agrado de ustedes.<br><br>Por otro lado, este hecho coincide con otro muy importante para nosotros: La publicación en nuestra página web, www.generacionabierta.com.ar de la co-lección completa de la versión impresa de la Revista “Generación Abierta” (Letras- Arte-Educación), en forma-to digital, pdf, la cual está a disposición de los lectores y las lectoras, en forma gratuita.</p>



<p><br>Son treinta y siete años de acompañar, a través de sus páginas, todo un proceso histórico-artístico-cultural, en nuestro país y en el mundo. Con los cambios tecnológicos que se fueron dando, al pasar de un modelo analógico a un modelo digital.<br><br>De aquellos tiempos del viejo correo, donde recibíamos y enviábamos notas, libros, revistas, en un sobre cerrado, en los cuales había que tener paciencia-y a veces cierta frustración cuando los sobres se perdían en el camino- para la recepción de los mismos, a los vertiginosos y acelerados tiempos de la informática, de internet, del correo electrónico.</p>



<p>Precisamente y en relación a esto, resulta paradójico analizar los cambios de época y cómo influyen en cada uno de nosotros. No es casual que en la nota editorial de nuestro primer número, en Junio de 1988, decíamos entre otras cosas: ”…¿Nuestro deseo? Poder llegar a ustedes no solo como un canal de información, sino esencialmente de<br>reflexión. Entonces sí, podremos alcanzar nuestro principal objetivo: ofrecernos como un medio de comunicación válido para el tiempo que nos toca vivir…”.<br><br>Amadeo Gravino, poeta, amigo y colaborador permanente de nuestro colectivo hasta su fallecimiento, dice refiriéndose a nosotros: “Generación Abierta es hija de la democracia…” Muy ciertas sus palabras, porque nuestro nacimiento se produce pocos años después de la restauración de la democracia, con la asunción del Gobierno del Dr. Raúl Alfonsín. Había una gran necesidad en aquel momento, de poder reunirse, debatir, reflexionar, en especial sobre los tiempos oscuros y siniestros de la dictadura, a fin de reconstruir el tejido social y político, a través del diálogo y la participación. Los espacios eran varios, centros culturales, universidades, lugares abiertos y hasta en recitales de música, había un espacio para hablar sobre estos temas. Se retomaron discusiones políticas, sociales y culturales que los años de la dictadura habían silenciado.</p>



<p></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Mario Luzi: Cita con poetas italianos (7), por Giuliano Ladolfi</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Raúl Calvo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Feb 2026 02:21:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>«Semillas plantadas/ de larga duración/ en letargo» Fue Marco Merlin quien me hizo descubrir la poesía de Mario Luzi. Antes</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<figure class="wp-block-gallery aligncenter has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="271" height="186" data-id="12069" src="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/02/MARIO-LUZI-FOTO-2.jpg" alt="" class="wp-image-12069" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/02/MARIO-LUZI-FOTO-2.jpg 271w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2026/02/MARIO-LUZI-FOTO-2-130x90.jpg 130w" sizes="(max-width: 271px) 100vw, 271px" /></figure>
</figure>



<p>«<strong>Semillas plantadas/ de larga duración/ en letargo»</strong></p>



<p>Fue Marco Merlin quien me hizo descubrir la poesía de Mario Luzi. Antes había leído algunos textos sobre las antologías en los que se le había pegado la etiqueta de poeta hermético. Marco estaba redactando la tesis de licenciatura precisamente sobre él y me hablaba con entusiasmo, ayudándome a superar el estereotipo que lamentablemente aún hoy pesa sobre sus composiciones</p>



<p>Me lancé de cabeza y encontré el universo.</p>



<p>Fuimos a visitarlo en el verano de 1997, junto con Paola Lucarini, para organizar un congreso sobre la poesía religiosa del siglo XX en Santa Croce y luego en la Certosa del Galluzzo. El año anterior habíamos fundado la revista «Atelier». Demostró una amabilidad encomiable. Aceptó nuestras propuestas para los ponentes, a pesar de sus dudas. Más tarde me confesó que había compartido todas nuestras opciones. Y desde ese momento lo invitamos todas las veces que con la asociación &#8220;Mirada y sueño&#8221; organizamos algún evento literario en Florencia.</p>



<p>Un par de semanas antes de su muerte le había oído por teléfono para una conferencia en el Palazzo Vecchio. Acababa de ser operado, por lo que se disculpó por no poder estar presente. Nos dimos cita el 5 de marzo para un encuentro florentino sobre las revistas de poesía, pero él había expirado a finales de febrero.</p>



<p>«Atelier» ha dedicado a este autor una atención particular con estudios, intervenciones, entrevistas: recuerdo el ensayo de Marco Merlin <em>Il peccato originale di Mario Luzi</em>, escrito con motivo de la negación del premio Nobel y publicado en n. 8 (diciembre 1998), y un trabajo mío titulado <em>La poesia di Mario Luzi: oltre la Postmodernità, </em>publicado en el n. 47 (diciembre 2007), texto de unas 50 páginas, confluido luego en la obra <em>Semi a dimora a lungo inoperosi</em>, editada en 2020 con motivo de los 15 años de su muerte.</p>



<p>El congreso se propone precisamente hacer germinar estas semillas, que han permanecido en la tierra durante mucho tiempo. Ha llegado el momento de que este autor reciba la atención crítica que se merece y sea considerado como uno de los poetas más importantes a nivel mundial.</p>



<p>La iniciativa no pretende recuperar todo el tesoro escondido en sus versos, porque, en mi opinión, es necesario un trabajo de equipo. Tan fecundo y tan profundo es su pensamiento que nadie puede pretender agotar su riqueza.</p>



<p>Me limitaré, por tanto, a trabajar de manera sintética sobre un solo tema que se refiere al recorrido realizado por Luzi en la recuperación del valor de la palabra, perdida en el siglo XX.</p>



<p>Empezamos refutando el estereotipo: &#8220;Luzi poeta hermético&#8221;. Nadie puede negar su pertenencia al movimiento en las primeras obras, pero la definición no considera el inmenso trabajo solitario realizado por él para superar esta posición juvenil y llegar a metas mucho más significativas.</p>



<p>Para aclarar su camino parto de una de las intuiciones más esclarecedoras de George Steiner:</p>



<p>En la segunda mitad del siglo XIX se produjo un hecho absolutamente único en la historia de la humanidad: el contrato entre palabra y realidad se rompe por primera vez, en sentido radical y sistemático, en la cultura y en la conciencia especulativa europea, europea y rusa durante el período que va desde los años 1870 hasta los años 1930. Esta ruptura del pacto entre la palabra y el mundo constituye una de las pocas revoluciones auténticas del espíritu en la historia occidental y define la modernidad estesa<sup>1</sup>.</p>



<p>[&#8230;]<br>Yo diría que, en comparación con esa división, incluso las revoluciones políticas y las grandes guerras de la historia europea moderna se refieren solo a la superficie<sup>2</sup>.</p>



<p><br>A partir de ese momento la &#8220;palabra&#8221;, privada del acoplamiento con lo real, se ha convertido en puro <em>flatus vocis</em>:</p>



<p>La palabra &#8220;flor&#8221; no tiene tallo ni hoja ni espina. No es rosa, ni roja ni amarilla. No emana ningún perfume. Es, en sí mismo, una marca fonética totalmente arbitraria, un signo vacío. En su (tenue) sonoridad, en su apariencia gráfica, en sus elementos fonémicos, en su historia etimológica o en sus funciones gramaticales, no hay ninguna correspondencia con lo que creemos o imaginamos ser su referente puramente convencional<sup>3</sup>.</p>



<p><br>Hasta ese período la sustancia del discurso lingüístico-conceptual se basaba en un acto de &#8220;confianza&#8221;, de correspondencia entre significante y significado &#8211; para usar términos desaussurianos -. Sin este &#8220;pacto social&#8221;, sin este contrato universal no existiría la religión, la metafísica, la historia, la política, la economía, la estética, la ciencia, la geometría, etc. , como los conocemos. La relación entre palabra y mundo, entre logos y cosmos nunca había sido negada fundamentalmente ni siquiera por las filosofías escépticas o nominalistas como convención social.</p>



<p>La ruptura de este pacto ha marcado profundamente la poesía del siglo XX, como se puede constatar tanto en el Hermetismo como en las Vanguardias y en las Neovanguardias. En el Hermetismo se configura como huida de la realidad fenoménica para adentrarse en el mundo hiperuránico, en el mundo de las puras ideas; en las Vanguardias como simple trabajo sobre el significante. De hecho, a mediados del siglo pasado, cuando Luzi buscaba un acoplamiento de la palabra poética con la vida, las neovanguardias estaban asimilando el lenguaje a un sistema de construcción y deconstrucción, de ensamblaje y desmontaje dentro de un cosmos autoreferencial y transformación sin relación con el mundo. No olvidemos que en ese momento el problema estaba afectando a casi todos los sectores artísticos. El abstracto, el informal, de Miró a Kandinskij, a Fontana, a Pollock, rechazaba toda relación con un tipo de representación que no fuera la búsqueda única sobre el instrumento expresivo: el color, la forma, la dimensión. Misma condición en la escultura y en la música.</p>



<p><br>En el umbral de los años cincuenta, Luzi comprende que un poema separado de la realidad se agota en sí mismo y entonces comienza un camino de décadas centrado en la búsqueda de los fundamentos de la &#8220;palabra poética&#8221;. Se trató de un trabajo muy difícil y solitario, porque al poeta no solo le interesaba describir el mundo, sino que buscaba una palabra capaz de vincularse en lo profundo con la realidad, con la totalidad de la realidad.</p>



<p>El resultado llega a un punto muerto en la composición <em>Vuela alto, palabra</em>:</p>



<p><br>Vuela alto, palabra, crece en profundidad,&nbsp;</p>



<p>toca nadir y cenit de tu significado,</p>



<p>ya que a veces lo puedes &#8211; sueño que la cosa excluye</p>



<p>en la oscuridad de la mente –</p>



<p>pero no te separes de mí, no llegues,</p>



<p>Por favor, en esa cita celestial</p>



<p>sola, sin el calor de mí</p>



<p>o al menos mi recuerdo, sé</p>



<p>luz, no deshabitada transparencia&#8230;</p>



<p>La cosa y su alma? O la mía y su sufrimiento?<sup>4</sup></p>



<p>Como atestigua Philippe Renard, este «es el texto central de toda la colección» <em>Para el bautismo de nuestros frammentos</em><sup>5</sup>. No se pierda la antítesis dilema-interrogativa entre el componente individual y el componente ontológico con el que concluye la composición, figura característica del estilo luziano, superada solo en la última colección.</p>



<p>¿Cuál es el itinerario de su búsqueda? ¿Cuáles son las etapas para fundar una nueva palabra poética?</p>



<p>Sigamos sinteticamente su desarrollo a través de los títulos de sus colecciones desde los años cincuenta:</p>



<p><br><em>Primicias del desierto</em> (1952): se delinea la urgencia de un poema en contacto con la vida;</p>



<p><em>Honor del verdadero</em> (1957): el verdadero se convierte en el objetivo poético y humano;</p>



<p><em>En el magma</em> (1963): sobreviene la crisis, es necesario ponerse completamente en juego;</p>



<p><em>Desde el fondo de las campañas</em> (1965): el enganche con la realidad debe buscarse en la existencia común;</p>



<p><em>Sobre fundamentos invisibles</em> (1971): es necesario reconstruir las bases gnósticas y estéticas de la relación entre palabra y mundo;</p>



<p><em>Al fuego de la controversia</em> (1978): el camino para alcanzar el resultado es difícil;</p>



<p><em>Por el bautismo de nuestros fragmentos</em> (1985): la palabra finalmente agarra lo real aunque en forma de fragmentos;</p>



<p><em>Frases y grabados de un canto saludable</em> (1990): ahora la palabra &#8220;alta&#8221; logra no solo &#8220;decir el mundo&#8221;, sino también dar &#8220;salud&#8221;;</p>



<p><em>Viaje terrestre y celeste de Simone</em> Martini (1994): la exploración del mundo no se puede limitar a la dimensión sensible, hay que completarla con la &#8220;celeste&#8221;;</p>



<p>En <em>Sotto specie umana</em> (1999), pero sobre todo en <em>Dottrina dell&#8217;estremo principiante</em> (2004) el escritor alcanza la etapa de contemplación y de sublimación hasta el punto que la antítesis dilema interrogativa se transforma en exclamación, en exclamación de asombro ante el misterio.</p>



<p>¿Cuál es entonces la esencia de esta &#8220;palabra&#8221; capaz de volar alta?</p>



<p>La urgencia de Luzi de sumergir la poesía en la vida no decae en la crónica ni en la objetividad como solución de la alienación causada por la civilización moderna sin centro y sin valores. En él la tragedia de la ininteligibilidad de lo real (<em>si la palabra no dice el mundo, el hombre no puede conocer el mundo</em>) causada por el relativismo y el nihilismo, no se convierte en afasia, sino en una investigación pensativa y preocupada que trabaja sobre la esencia de la palabra poética, como instrumento príncipe de crisis y de anuncio, instrumento que, entregado a él &#8220;puro&#8221; y encantador por Mallarmé, se ha revelado, en cambio, aséptico y amorfo, tan lejos de la existencia como para encerrar al poeta en un mundo retórico. Luzi tuvo el valor de entrar en el &#8220;fuego de la controversia&#8221; para rastrear la verdadera función de la palabra: la &#8220;revelación&#8221;, revelación no de plenitud, sino de un yo que, aunque descompuesto en experiencias estratificadas cuando no contradictorias y alienantes, supera la tentación de la caproniana &#8220;Asparación&#8221; y marginalidad para llegar a una cotidianidad decorosa y digna, capaz de confiar a la palabra la humildad y la pobreza del ser, abierto a la dimensión del sentido y del proyecto.</p>



<p>El poeta, por lo tanto, no confía absolutamente en la simple renovación del lenguaje poético, que es más bien una consecuencia, sino en la conciencia de la fragmentación del mundo «en micro-elementos proliferantes, interpretados por micro-pensamientos inmediatos, destinados a ser quemados inmediatamente y sustituidos por otros, según las necesidades devoradoras de nuestra modernidad», afirma Philippe Renard<sup>6</sup>.</p>



<p>Y el concepto de revelación hace que la palabra asuma el valor de instrumento de contacto con el mundo y, en segundo lugar, de instrumento heurístico. Si Heidegger sostenía que «el lenguaje es la casa del ser» en sentido &#8220;ontico&#8221;, Luzi redescubre la función &#8220;irrelativa&#8221; (es decir no relativa) de la &#8220;palabra&#8221;, entendida como l/Logos, que encuentra su origen en el Espíritu, en el Pneuma.</p>



<p>Según el poeta toscano, por tanto, el ser de lo que existe, palabra poética incluida, se presenta como un instrumento &#8220;irrelativo&#8221; (de relación) y esto le permite no caer en las metafísicas clásicas o modernas ni limitarse a la fragmentación de las distintas posiciones finitas.</p>



<p>Tal concepción puede ser aclarada por el concepto neoplatónico de &#8220;contracción&#8221;: el universo está presente en todas las cosas y el ser individual es el universo mismo contraído, aunque el universo y la cosa continúan conservando una individualidad no reducible recíprocamente. Para el cristiano Luzi, además, el universo no está limitado a lo que cae bajo los sentidos. Como para Dante, en Dios se encuentra la maravillosa unidad, la admirable igualdad y la admirable conexión de las infinitas singularidades.<br>En otras palabras, el ser de cada entidad posee caracteres de unicidad e irrepetibilidad y al mismo tiempo de similitud e igualdad con los otros seres. Es por eso que la palabra, y sobre todo la palabra poética, precisamente en virtud de esta participación a los otros seres, revela, comunica y se pone en contacto y en relación.</p>



<p>Este largo camino llevó al poeta toscano a experimentar el límite de cada posición moderna, límite que lo empujó en el &#8220;magma&#8221;, &#8220;al fuego de la controversia&#8221;, hasta el &#8220;bautismo de los fragmentos&#8221; donde comenzó a descubrir la distancia y la conexión entre el Todo y las partes, entre lo finito y lo infinito, entre lo autorelativo y lo irrelativo, entre el límite del mal y la salvación. Él, después de haber rozado la nada, descubrió la riqueza del finito, la encarnación del divino, su presencia en la historia y la sacralidad de la naturaleza, manteniendo siempre una distancia sustancial entre el hombre y Dios, entre la verdad y la interpretación, entre la pluralidad del finito y la unicidad del ser.</p>



<p>En la palabra luziana, por tanto, encontramos la coexistencia e incluso la coincidencia de irrelatividad y relatividad, de imposibilidad y posibilidad, de provisional y eterno.</p>



<p>Entramos, pues, en un mundo vertiginoso, en el cual la &#8220;palabra poética&#8221; ha asumido todas las especificidades del ser que se traduce en &#8220;revelación&#8221;. La palabra poética luziana dice, manifiesta, comunica la realidad contradictoria de la que estamos constituidos, asume la carga de testimoniar la presencia del infinito en el relativo y del relativo en el infinito, característica de la naturaleza humana.</p>



<p>A la luz de este destello interpretativo, no hay duda de que la poesía de Luzi se presenta todavía como un terreno para desenterrar, bajo el cual se esconden tesoros artísticos y poéticos inesperados, que solo en el futuro dejarán traslucir el esplendor de su profundidad humana y cultural. El &#8220;anuncio&#8221; luziano constituye en muchos aspectos la mayor herencia poética que el siglo XX deja a las generaciones de la era globalizada, Una herencia de la que nadie podrá prescindir en el momento en que intentará desvelar el rostro de uno de los momentos más atormentados de la historia humana.</p>



<p>La palabra poética de Luzi, por tanto, ya no es solamente consecuencia de un &#8220;contrato&#8221;, sino que conserva el poder de revelar, porque es &#8220;contracción&#8221; en la cual está presente la totalidad de la realidad y no solo de aquella que cae bajo los sentidos, sino también de aquella que con dificultad logramos percibir.</p>



<p>La palabra poética, aquella que &#8220;vuela alta&#8221;, asume, por tanto, el valor de <em>Logos</em>, de anuncio de la totalidad del ser, por lo cual el escritor puede exclamar: «Es, el ser. Es»<sup>7</sup>.</p>



<p>                                                                                                                                                         <strong>Giuliano Ladolfi</strong></p>



<p>Notas</p>



<p><sup>1</sup> George Steiner, <em>Vere presenze</em>, Milano, Garzanti, 1992, p. 95.</p>



<p><sup>2</sup> Ivi, p. 97.</p>



<p><sup>3</sup> Ibidem.</p>



<p><sup>4</sup> Mario Luzi, V<em>ola alta, parola, cresci in profondità</em>, <em>Per il battesimo dei nostri frammenti</em>, Milano, Garzanti, 1998, p. 591.</p>



<p><sup>5</sup> Philippe Renard, <em>Mario Luzi. Frammenti e totalità</em>, Roma, Bulzoni 1995, p. 115.</p>



<p><sup>6</sup> Ivi, p. 14.</p>



<p><sup>7</sup> Para un análisis más profundo cfr. Giuliano Ladolfi, <em>Semi a dimora a lungo inoperosi. Il magistero poetico di Mario Luzi</em>, Borgomanero, Ladolfi, 2020.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2026/02/mario-luzi-cita-con-poetas-italianos-7-por-giuliano-ladolfi/">Mario Luzi: Cita con poetas italianos (7), por Giuliano Ladolfi</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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		<title>Corrado Govoni &#8220;Cita con poetas italianos&#8221; (6) versiones y notas por Julio Bepré</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Raúl Calvo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 06 Mar 2025 17:56:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Me ubico en la puerta./ Una bondad de difuso rezo/ que conforta,/ ha dejado el avemaría en la tarde. Después</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p><strong><em>Me ubico en la puerta./ Una bondad de difuso rezo/ que conforta,/ ha dejado el avemaría en la tarde.</em></strong> Después de haberse acogido a un período crepuscular, se agrupó entre los autores de tendencia futurista, pero esta actitud ha sido en Govoni casi accidental; hacia el final de su vida tuvo también cierta inclinación surrealista. Publicó en importantes órganos literarios como <em>Poesía</em>, <em>La Voce</em>, <em>Lacerba </em>entre otros.</p>



<p>Hijo de agricultores, él también se dedicó a esta actividad y a la crianza de pollos, cerdos, etc., además de haberse desempeñado como archivista.</p>



<p>&nbsp; Su hijo fue fusilado por los alemanes en la conocida y atroz matanza de las Fosse Ardeatine. Obtuvo varias distinciones, debiendo destacarse el Premio Viareggio de 1933. Es extensa su producción, siendo algunas de sus obras las siguientes: <strong><em>Le fiale</em></strong> (1903), <strong><em>Armonia in grigio et in silenzio</em></strong> (1903), <strong><em>Fuochi d’artifizio</em></strong> (1905), <strong><em>Gli aborti</em></strong> (1907), <strong><em>Poesie scelte</em></strong> (1918), <strong><em>Brindisi alla notte</em></strong> (1924), <strong><em>Canzoni a bocca chiusa</em></strong> (1938), <strong><em>Aladino, lamento su mio figlio morto</em></strong> (1946), <strong><em>Patria d’alto volo</em></strong> (1953), <strong><em>Preghiera al trifoglio</em></strong>&nbsp; (1953), <strong><em>Manoscritto nella bottiglia</em></strong> ( 1954) y <strong><em>Stradario della primavera</em></strong> (1958). Antes y después de la segunda guerra incursionó también en la narrativa.&nbsp;</p>



<p>&nbsp; Es un poeta de extraordinaria riqueza imaginativa, surgida de un estado de ánimo en el cual el asombro, la alegría y el juego analógico ante la naturaleza, se entrelazan y renuevan continuamente: inventa frescas imágenes e impensables relaciones entre las cosas. A veces surge un tono algo patético, especialmente cuando alude a situaciones familiares, pero siempre con un resultado simple y natural.</p>



<p>Nació en Tamara, Ferrara, en 1884 y murió en las proximidades de Roma en 1965. Govoni se expresa así respecto de su visión lírica: <strong><em>He amado siempre las cosas tristes, la música errante, los cantos de amor de los viejos en las hosterías, las plegarias de las monjas, los mendigos pintorescamente harapientos, los convalecientes, los otoños melancólicos llenos de adioses </em></strong>(&#8230;)<strong><em>; todas las cosas tristes de la religión, las cosas tristes del amor, las cosas tristes del trabajo, las cosas tristes de la miseria.</em></strong> Y a pesar de este reconocimiento de sus limitaciones, Govoni sorprende por la rotundidad y matices de su espectro expresivo.</p>



<p>&nbsp; Dotado de una no común imaginación lírica –reiteramos&#8211;, este autor logra textos incuestionables, y es por ello que es legítima su importancia en la poesía italiana del 900.&nbsp; &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right"><strong>Julio Bepré</strong></p>



<p><strong>&nbsp;&nbsp; EN EL TREN</strong></p>



<p>&nbsp; Un almendro florido en un jardín,</p>



<p>&nbsp; entre dos negras estatuas mutiladas</p>



<p>&nbsp; que miraban allá abajo al tormentoso mar,</p>



<p>&nbsp; me acompañó durante todo el viaje</p>



<p>&nbsp; con su alegría blanca y olorosa</p>



<p>&nbsp; a través de las llanuras, los montes y ciudades,</p>



<p>&nbsp; como si estuviese pegado al ventanuco.</p>



<p>&nbsp; Hasta la pequeña estación de campo</p>



<p>&nbsp; inquietante de campanillas,</p>



<p>&nbsp; al afinar sus cobres</p>



<p>&nbsp; en un gris de cabellos,</p>



<p>&nbsp; se amustió rápidamente,</p>



<p>&nbsp; y concentró y sonrió con tristeza</p>



<p>&nbsp; en el pálido rostro de mi madre,</p>



<p>&nbsp; que me aguardaba sola</p>



<p>&nbsp; y me dio en el corazón un santo beso</p>



<p>&nbsp; que sabía de llanto y de cenizas.</p>



<p>&nbsp; <strong>IN TRENO</strong></p>



<p>&nbsp; Un mandorlo fiorito in un giardino,</p>



<p>&nbsp; tra due nere statue mutilate</p>



<p>&nbsp; che guardavan laggiú il mare in burrasca,</p>



<p>&nbsp; mi accompagnò, durante tutto il viaggio,</p>



<p>&nbsp; con la sua gioia bianca ed odorosa,</p>



<p>&nbsp; traverso le pianure, i monti e le città,</p>



<p>&nbsp; come fossse incollato al finestrino.</p>



<p>&nbsp; Fino alla piccola stazione di campagna,</p>



<p>&nbsp; sussultante di campanelli:</p>



<p>&nbsp; dove affinò i suoi rami</p>



<p>&nbsp; in un grigiore di capelli,</p>



<p>&nbsp; sfiorí rapidamente,</p>



<p>&nbsp; si raccolse e sorrise mestamente</p>



<p>&nbsp; nel volto pallido di mia madre,</p>



<p>&nbsp; che mi attedeva sola</p>



<p>&nbsp; e mi diede sul cuore un bacio santo</p>



<p>&nbsp; che sapeva di cenere e di pianto.</p>



<p><strong>&nbsp; LA LLUVIA DESPLIEGA SU VELO</strong></p>



<p>&nbsp; La lluvia despliega su velo</p>



<p>&nbsp; en el huerto como un banderín ceniciento.</p>



<p>&nbsp; Y cada cosa se humilla y entristece</p>



<p>&nbsp; y las flores parecen ser de tela.</p>



<p>&nbsp; La iglesita de un férvido convento</p>



<p>&nbsp; insiste en su blanca reprimenda.</p>



<p>&nbsp; Un gorríón sobre las tejas mustias</p>



<p>&nbsp; trina sus motivos empapados.</p>



<p>&nbsp; Desde lejos su melancolía</p>



<p>&nbsp; renguea como animal de la Barbería (*).</p>



<p>&nbsp; En su cajita azul-celeste</p>



<p>&nbsp; arrullan las palomas en sordina.</p>



<p>&nbsp; En una tabla contra un ventanal cerrado</p>



<p>&nbsp; un gato quizá detrás ronronea.</p>



<p>&nbsp; El agua en menudas gotas fulgura</p>



<p>&nbsp; sobre las flores en las vasijas de barro.</p>



<p>&nbsp; (*) Alusión a los caballos de carrera que venían&nbsp; de Barbería (África noroccidental).</p>



<p><strong>&nbsp; LA PIOGGIA STENDE LA SUA VELETTA</strong></p>



<p>&nbsp; La pioggia stende la sua veletta</p>



<p>&nbsp; su l’orto come una bigia cornetta.</p>



<p>&nbsp; E ogni cosa s’umilia e s’attrista,</p>



<p>&nbsp; e i fiori sembran fiori di batista.</p>



<p>&nbsp; La chiesina d’un fervido convento</p>



<p>&nbsp; insiste nel suo bianco ammonimento.</p>



<p>&nbsp; Un passero sui tegoli appassiti</p>



<p>&nbsp; pigola i suoi motivi umiditi.</p>



<p>&nbsp; Di lontano la sua malinconia</p>



<p>&nbsp; zoppica un organo di Barberia.</p>



<p>&nbsp; Ne la loro casetta cilestrina</p>



<p>&nbsp; delle colombe tubano in sordina.</p>



<p>&nbsp; Su un’asse, contro una vetrata chiusa</p>



<p>&nbsp; dietro a cui forse un micio fa le fussa,</p>



<p>&nbsp; l’acqua in minute gocciole cintilla</p>



<p>&nbsp; su i fiori ne le pentole d’argilla.</p>



<p>&nbsp; <strong>LAS DULZURAS</strong></p>



<p>&nbsp; Los domingos azules de la primavera.</p>



<p>&nbsp; La nieve sobre las casas como una peluca blanca.</p>



<p>&nbsp; Los paseos de los amantes a lo largo del canal.</p>



<p>&nbsp; Hacer el pan en la mañana del domingo.</p>



<p>&nbsp; La lluvia de marzo que golpea sobre las tejas grises.</p>



<p>&nbsp; Las glicinas florecidas por sobre el muro.</p>



<p>&nbsp; Las cortinas blancas en las ventanas del convento.</p>



<p>&nbsp; Las campanas del sábado.</p>



<p>&nbsp; Los cirios encendidos delante de las reliquias.</p>



<p>&nbsp; Los espejos iluminados en las habitaciones.</p>



<p>&nbsp; Las flores rojas sobre el mantel blanco.</p>



<p>&nbsp; Las lámparas de oro que se encienden a la noche.</p>



<p>&nbsp; Los crepúsculos de sangre que mueren en las murallas.</p>



<p>&nbsp; Las rosas mustias sobre el lecho de los enfermos.</p>



<p>&nbsp; Tocar el piano un día de fiesta.</p>



<p>&nbsp; El canto del cuclillo en la campiña.</p>



<p>&nbsp; Los gatos sobre los alféizares.</p>



<p>&nbsp; Las candorosas palomas sobre los techos.</p>



<p>&nbsp; Las malvas en las macetas.</p>



<p>&nbsp; Los mendigos que comen en los umbrales de las iglesias.</p>



<p>&nbsp; Los enfermos en el sol.</p>



<p>&nbsp; Las chiquillas que se peinan de oro en el sol sobre las puertas.</p>



<p>&nbsp; Las muchachas que cantan en la ventana.</p>



<p>&nbsp; <strong>LE&nbsp; DOLCEZZE</strong></p>



<p>&nbsp; Le domeniche azzurre della primavera.</p>



<p>&nbsp; La neve sulle case come una parrucca bianca.</p>



<p>&nbsp; Le passeggiate degli amanti lungo il canale.</p>



<p>&nbsp; Fare il pane la mattina di domenica.</p>



<p>&nbsp; La pioggia di Marzo che batte sui tegoli grigi.</p>



<p>&nbsp; Il glicine fiorito su pel muro.</p>



<p>&nbsp; Le tende bianche alle finestre del convento.</p>



<p>&nbsp; Le campane del sabato.</p>



<p>&nbsp; I ceri accesi davanti alle reliquie.</p>



<p>&nbsp; Gli specchi illuminati nelle camere.</p>



<p>&nbsp; I fiori rossi sopra la tovaglia bianca.</p>



<p>&nbsp; Le lampade d’oro che s’accendono la sera.</p>



<p>&nbsp; I crepusculi di sangue che muoion sulle mura.</p>



<p>&nbsp; Le rose esfogliate sul letto dei malati.</p>



<p>&nbsp; Suonare il pianoforte un giorno di festa.</p>



<p>&nbsp; Il canto del cuculo nella campagna.</p>



<p>&nbsp; I gatti sopra i davanzali.</p>



<p>&nbsp; Le candide colombe sui tetti.</p>



<p>&nbsp; Le malve nelle pentole.</p>



<p>&nbsp; I mendicante che mangian sulle soglie delle chiese.</p>



<p>&nbsp; I malati al sole.</p>



<p>&nbsp; Le bambine che si pettinano l’oro al sole sulle porte.</p>



<p>&nbsp; Le donne che cantano alla finestra.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p><strong>&nbsp; DESPUÉS DEL TEMPORAL</strong></p>



<p>&nbsp; La tormenta está lejana.</p>



<p>&nbsp; En la era cantan alegres los pequeños gallos.</p>



<p>&nbsp; Todavía sobre el empedrado y los techos</p>



<p>&nbsp; el agua pluvial gotea.</p>



<p>&nbsp; Pero ahora juega con los álamos</p>



<p>&nbsp; el viento apaciguado. Feliz</p>



<p>&nbsp; de estar a salvo. Bendice,</p>



<p>&nbsp; bendice al trigo.</p>



<p>&nbsp; Esta noche ofrecerá un banquete</p>



<p>&nbsp; a sus buenas y vigilantes luciérnagas;</p>



<p>&nbsp; entre la atención de los presentes</p>



<p>&nbsp; hará un brindis al pequeño ruiseñor.</p>



<p>&nbsp; Y sin diferencia</p>



<p>&nbsp; de partes, los grillos batirán las manos;</p>



<p>&nbsp; las avezadas amapolas</p>



<p>&nbsp; llorarán de la emoción.</p>



<p>&nbsp; ¡Oh, qué alegría! Una banda</p>



<p>&nbsp; de enredado azul turquesa trompetea</p>



<p>&nbsp; delante de mi casa</p>



<p>&nbsp; en un círculo de flores campesinas.</p>



<p>&nbsp; Leves jugueteos de los ángeles</p>



<p>&nbsp; se levantan en las cometas,</p>



<p>&nbsp; y tintinean festivos por las rutas</p>



<p>&nbsp; los cascabeles de los cocheros.</p>



<p>&nbsp; Allá, detrás de la tormenta,</p>



<p>&nbsp; fluctúa el arco iris.</p>



<p>&nbsp; Sobre la aldea en el relente</p>



<p>&nbsp; se balancea el cencerro de la noche.</p>



<p>&nbsp; <strong>DOPO IL TEMPORALE</strong></p>



<p>&nbsp; La bufera è lontana.</p>



<p>&nbsp; Sull’aia allegri cantano i galletti.</p>



<p>&nbsp; Ancora sul selciato i tetti</p>



<p>&nbsp; grondan dell’acqua piovana.</p>



<p>&nbsp; Ma or giuca rabbonito il vento</p>



<p>&nbsp; con i pioppi. Felice</p>



<p>&nbsp; d’essere salvo, benedice</p>



<p>&nbsp; benedice il frumento.</p>



<p>&nbsp; Questa sera offrirà un banchetto</p>



<p>&nbsp; alle sue buone lucciole veglianti;</p>



<p>&nbsp; fra l’attenzione degli astanti</p>



<p>&nbsp; farà un brindisi l’usignoletto.</p>



<p>&nbsp; E senza distinzione</p>



<p>&nbsp; di parte i grilli batteran le mani;</p>



<p>&nbsp; i papaveri veterani</p>



<p>&nbsp; piangeranno dall’emozione.</p>



<p>&nbsp; Oh che gioia! Una banda di turchini</p>



<p>&nbsp; convolvoli strombetta,</p>



<p>&nbsp; davanti alla mia casetta,</p>



<p>&nbsp; in un circol di fiori contadini.</p>



<p>&nbsp; Giucattolli degli angeli, leggeri</p>



<p>&nbsp; s’alzano i cervi volanti&nbsp;;</p>



<p>&nbsp; tintinnan per le vie, festanti,</p>



<p>&nbsp; i sonagli dei carrettieri.</p>



<p>&nbsp; Là, dietro la bufera,</p>



<p>&nbsp; sventola l’arcobaleno;</p>



<p>&nbsp; sopra il villaggio, nel sereno,</p>



<p>&nbsp; si dondola la squilla della sera.</p>



<p>&nbsp; <strong>PUEBLOS</strong></p>



<p>&nbsp; Estallan las simpáticas campanas</p>



<p>&nbsp; de un blanco campanario sobre los techos</p>



<p>&nbsp; grises. Mujeres con pañuelos rojos</p>



<p>&nbsp; sacan el pan de un horno redondo.</p>



<p>&nbsp; Sacrifican un cerdo en la nieve</p>



<p>&nbsp; entre un grupo de chicuelos hechizados</p>



<p>&nbsp; por la sangre, los que con ojos bien abiertos</p>



<p>&nbsp; esperan la agonía cruel y breve.</p>



<p>&nbsp; Arrojan los gallos victoriosos cacareos.</p>



<p>&nbsp; Los bueyes salen de los heniles negros;</p>



<p>&nbsp; tranquilos se desparraman entre los reparos</p>



<p>&nbsp; y pesados bajan para beber agua de plata.</p>



<p>&nbsp; En los campos rosablancos, los cementerios</p>



<p>&nbsp; esperan en medio de trigales incipientes.</p>



<p>&nbsp; <strong>PAESI</strong></p>



<p>&nbsp; Esplodon le simpatiche campane</p>



<p>&nbsp; d’un bianco campanile, sopra tetti</p>



<p>&nbsp; grigi: donne, con rossi fazzoletti,</p>



<p>&nbsp; cavano da un rotondo forno il pane.</p>



<p>&nbsp; Ammazzano un maiale nella neve,</p>



<p>&nbsp; tra un gruppo di bambini affascinati</p>



<p>&nbsp; dal sangue, che, con gli occhi spalancati,</p>



<p>&nbsp; aspettan la crudele agonia breve.</p>



<p>&nbsp; Gettano i galli vittoriosi squilli.</p>



<p>&nbsp; I buoi escono dai fienili neri;</p>



<p>&nbsp; si spargono su l’argine tranquilli,&nbsp;</p>



<p>&nbsp; scendono a bere, gravi, acqua d’argento.</p>



<p>&nbsp; Nei campi, rosei, bianchi, i cimiteri</p>



<p>&nbsp; sperano in mezzo al verde del frumento.</p>



<p></p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2025/03/CORRADO-GOVONI-TAPA-LIBRO-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-11257" style="width:399px;height:auto" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2025/03/CORRADO-GOVONI-TAPA-LIBRO-768x1024.jpg 768w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2025/03/CORRADO-GOVONI-TAPA-LIBRO-225x300.jpg 225w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2025/03/CORRADO-GOVONI-TAPA-LIBRO.jpg 900w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p></p>
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		<title>Entrevista al Dr. Zhang Zhi*, escritor, profesor, editor y traductor de China, por Luis Raúl Calvo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Raúl Calvo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 06 Mar 2025 15:17:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>“Generación Abierta” tuvo la posibilidad de entrevistar al Dr. Zhang Zhi, prestigioso escritor, profesor, editor y traductor de China. Generación</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2025/03/entrevista-al-dr-zhang-zhi-escritor-profesor-editor-y-traductor-de-china-por-luis-raul-calvo/">Entrevista al Dr. Zhang Zhi*, escritor, profesor, editor y traductor de China, por Luis Raúl Calvo</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>                                                                                                                                      </p>



<p><strong>“Generación Abierta” tuvo la posibilidad de entrevistar al Dr. Zhang Zhi, prestigioso escritor, profesor, editor y traductor de China.</strong></p>



<p><strong>Generación Abierta: Estimado Zhang ¿En qué año comenzó a publicarse la Antología Mundial de Poesía?</strong></p>



<p><strong>Zhang Zhi:</strong> World Poetry Yearbook (edición en inglés) comenzó a editarse y publicarse en 2013 y, a pesar de muchas dificultades económicas, aún persistimos, especialmente a fines de 2024, la publicación de World Poetry Yearbook (edición en inglés) se vio fortalecida por la incorporación del Sr. Fei Yifei, un excelente poeta chino contemporáneo.</p>



<p><strong>G.A.: ¿Es el único editor o lo acompaña alguien más?</strong></p>



<p><strong>Zhang Zhi:</strong> En la actualidad, soy el único editor en jefe de World Poetry Yearbook (edición en inglés), pero hemos creado un consejo editorial que actualmente incluye poetas y traductores famosos de 15 países.</p>



<p>Anuario Mundial de Poesía (edición en inglés), patrocinado por el Centro Internacional de Traducción e Investigación de Poesía, el Centro para la Globalización de la Poesía China, la Universidad de Nankai y la Unión Mundial de Revistas de Poesía, las secciones principales incluyen: POETAS, POESÍA, RESEÑAS DE LIBROS, POETAS QUE HABLAN SOBRE POESÍA, ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN y CHARLAS DESTACADAS. Damos una cálida bienvenida a poetas de todo el mundo para que envíen sus 5-8 poemas en inglés, biografía y fotos en color de alta resolución. Correo electrónico: iptrc@126.com</p>



<p><strong>G.A.: ¿Usted también es el compilador de la antología?</strong></p>



<p><strong>Zhang Zhi:</strong> Sí, soy el editor en jefe del Anuario Mundial de Poesía (edición en inglés) y el editor en jefe de Rendition of International Poetry Quarterly (Multilingual), fundada el 8 de mayo de 1995, Rendition of International Poetry Quarterly (Multilingual) se acerca a su trigésimo aniversario.</p>



<p><strong>G.A.: ¿Cuáles son los criterios de selección para incluir a determinados poetas?</strong></p>



<p><strong>Zhang Zhi:</strong> En World Poetry Yearbook (edición en inglés), al seleccionar poetas, la primera consideración es el valor textual y el valor estético de los poetas, luego la influencia y la representación del país en el que se basan, y finalmente la universalidad de la antología, es decir, la inclusión de poetas de tantos países como sea posible.</p>



<p><strong>G.A.: ¿Aparte del inglés, se publica en algún otro idioma la obra? ¿En qué país se publica?</strong></p>



<p><strong>Zhang Zhi:</strong> Actualmente, el Anuario Mundial de Poesía sólo se publica en inglés en Limassol, Chipre.</p>



<p><strong>G.A.: Siendo la periodicidad anual ¿poetas de cuántos países se incluyen en el anuario?</strong></p>



<p><strong>Zhang Zhi:</strong> El Anuario Mundial de Poesía (edición en inglés) se publica una vez al año y cada volumen incluye poetas de más de 100 países y áreas.</p>



<p><strong>G.A.: Usted&nbsp; es poeta y editor. Cuéntenos un poco acerca de todo esto.</strong></p>



<p><strong>Zhang Zhi:</strong>&nbsp; Hasta ahora, hemos traducido y publicado más de 400 colecciones de poesía de poetas de más de 40 países y regiones, incluidas más de 50 antologías de poesía internacional en más de 50 idiomas.</p>



<p>He publicado obras literarias y traducidas desde 1986. Algunas de mis obras se han traducido a más de 40 idiomas extranjeros y aparecen en periódicos y colecciones de más de 60 países. En pocas palabras, he publicado siete colecciones de poesía extranjera, siete colecciones de poesía traducidas y una novela.</p>



<p>Mis obras se centran más en la unidad de las perspectivas contemporáneas e internacionales, así como en la unidad artística de los aspectos diacrónicos y sincrónicos en términos de sujeto, tema y expresión, tratando de &#8220;reflejar el mundo entero en una gota de agua&#8221;.</p>



<p><strong>G.A.: Muchas gracias por habernos concedido esta entrevista.</strong></p>



<p><strong>Zhang Zhi:</strong> Me gustaría agradecerle su valioso tiempo para entrevistarme. Es realmente un gran honor para mí.</p>



<p></p>



<p><strong>POEMAS DE ZHANG ZHI (CHINA)</strong></p>



<p><strong>(Traducción: Taghrid Bou Merhi . Poeta y traductora del Líbano)</strong></p>



<p><strong>&#8211;</strong></p>



<p><strong>CASI UN ELOGIO AL HÉROE</strong></p>



<p>Quiero contarte que</p>



<p>Hay una escultura de piedra</p>



<p>Apoyada en un banco</p>



<p>Me refiero a la que está fuera de mi ventana</p>



<p>Es un hombre ciego</p>



<p>Se dice</p>



<p>Que una bala de un vietnamita</p>



<p>Le atravesó los ojos</p>



<p>Está vivo</p>



<p>Pero inmóvil</p>



<p>Me recuerda a la figura de una tumba de la dinastía Qin</p>



<p>La obra maestra de nuestros ancestros</p>



<p>Esos dos agujeros oscuros</p>



<p>Son como los agujeros del hielo</p>



<p>De los cuales brota el frío</p>



<p>Haciendo que la gente</p>



<p>Se estremezcle incontrolablemente</p>



<p>Este tipo es bastante extraño</p>



<p>Elige mirar mi ventana</p>



<p>Con raíces profundas</p>



<p>Y se resiste a apartar la mirada</p>



<p>Como si yo fuera un criminal</p>



<p>A quien están vigilando</p>



<p>¿Será que me guarda rencor?</p>



<p>Pero nunca lo he conocido</p>



<p>No puedo recordar</p>



<p>Si hemos tenido algún conflicto</p>



<p>Quizás</p>



<p>Solo se siente allí</p>



<p>¿Por qué debería hacer un escándalo?</p>



<p>Pero él mira</p>



<p>Como si fuera el juez del último día</p>



<p>¿Puede esta escultura de piedra saber</p>



<p>Claramente el secreto de mi corazón?</p>



<p>Eso no es una buena señal</p>



<p>Recuerdo una noche hace cinco años</p>



<p>En un impulso</p>



<p>Escribí algunas páginas de un poema elogiando la guerra</p>



<p>Bajo el color de la luz de la luna clara tan imprudentemente</p>



<p>¿Es posible que tenga algo que ver con eso?</p>



<p>Pero lo tiré al fuego de inmediato</p>



<p>Realmente quiero salir corriendo por la puerta</p>



<p>Para preguntarle la razón</p>



<p>O echarlo fuera</p>



<p>Como espantar a un grupo de aves</p>



<p>Pero, ¿es necesario hacer bullyng un hombre ciego?</p>



<p>Además, tiene medallas militares en el pecho</p>



<p>Si otros me ven hacerlo</p>



<p>Seguramente pensarán que soy malvado</p>



<p>La luz invernal</p>



<p>Brilla sobre su rostro de bronce</p>



<p>Que parece algo clásico</p>



<p>Y deplorable</p>



<p>El cielo oscurece</p>



<p>Inconscientemente</p>



<p>En este momento</p>



<p>La escultura de piedra se levanta de repente</p>



<p>Mirando hacia arriba al cielo</p>



<p>Y sintiendo el tronco pelado</p>



<p>Luego</p>



<p>Se convierte en un cuerpo recto</p>



<p>Y se aleja por un callejón profundo</p>



<p>Todo el proceso</p>



<p>Es casi silencioso y tranquilo</p>



<p>Como un cadáver del inframundo</p>



<p>Su acción lenta</p>



<p>Hace que otros lloren</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (1 de agosto de 1990)</p>



<p><strong>TÍTULO PERDIDO</strong></p>



<p>Nadie puede calcular</p>



<p>A qué hora</p>



<p>El sol dejará de hacer surgir la marea</p>



<p>La escarcha ya no caerá sobre la tierra</p>



<p>A qué hora</p>



<p>Nuestros corazones y sangre</p>



<p>Dejarán de arder en vano</p>



<p>A qué hora</p>



<p>El mundo dejará de ser un volcán</p>



<p>Ya no seremos un montón de cenizas</p>



<p>Sobre el volcán</p>



<p>A qué hora</p>



<p>El viento, agitando su rayo negro</p>



<p>Atacará el cielo moribundo</p>



<p>A qué hora</p>



<p>Nadie puede calcular</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (6 de abril de 1991)</p>



<p><strong>LA FASE FINAL</strong></p>



<p>Los granos de trigo están cristalinos</p>



<p>Después de una tormenta</p>



<p>El campo desierto</p>



<p>Es visitado por pájaros</p>



<p>Pájaros sin nombre que saltan alrededor</p>



<p>Picoteando todo limpio y claro</p>



<p>Ay, en mi corazón solo quedan rastrojos de trigo</p>



<p>La fase final, ¿quién la recogerá?</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (14 de mayo de 1993)</p>



<p><strong>UN SONETO DE ELEGÍA</strong></p>



<p>Los mejores pétalos son aplastados por la mano del invierno;</p>



<p>La sangre del mejor cantante transfunde al Espíritu Maligno.</p>



<p>Copas de vino y esta vasta tierra están al revés;</p>



<p>Lavar la castidad de la Libertad la oscurece.</p>



<p>¡Oh, madre! No soy profeta,</p>



<p>¿y cómo puedo separar las aguas en el mar?</p>



<p>¿Azotar ahora mi caballo de vuelta a la ciudad-estado?</p>



<p>¡Oh, hermana!</p>



<p>No puedes ser una chica sagrada</p>



<p>¿Y cómo puedes llevar el cadáver de tu propia carne a</p>



<p>&nbsp;través del cielo y de la dinastía Yin?</p>



<p>Por favor, no golpees al sol, ni despiertes a la luna,</p>



<p>La leche nociva hace tiempo que fluye en mi corazón.</p>



<p>¡Oh, mi bella hermana!</p>



<p>Tienes la gran Luz de la Muerte</p>



<p>¿Alguna vez has besado con fuerza cada pulgada de tu tierra?</p>



<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (27 de febrero de 1995)</p>



<p><strong>*Zhang Zhi:</strong> El doctor en Literatura Zhang Zhi proviene de la ciudad de Fenghuang, China, condado de Baxian, provincia de Sichuan, donde nació en 1965. Su hogar ancestral es Nan&#8217;an de Chongqing. Es el editor en jefe de la revista trimestral multilingüe Rendition of International Poetry, el editor en jefe de la edición en inglés del World Poetry Yearbook, asesor del Centro para la Globalización de la Poesía China de la Universidad de Nankai y miembro de la junta directiva de la World Organization of Writers (WOW). Comenzó a publicar obras literarias y traducciones en 1986. Muchas de sus obras han sido traducidas a más de 40 idiomas extranjeros. Además, recibió numerosos premios literarios en Grecia, Brasil, Estados Unidos, Israel, Francia, India, Italia, Austria, Líbano, Macedonia del Norte, Rusia, Japón, Egipto, Bélgica, Albania, Armenia, Bangladesh, China, Azerbaiyán, Marruecos, Serbia y otros países. Hasta la fecha ha publicado siete colecciones de poesía en lenguas extranjeras, traducido siete colecciones de poesía y una novela. Asimismo, editó Selected Poems of Contemporary International Poets, Selected New Poems of China in the 20th Century -ambas obras en edición bilingüe, chino e inglés); el Dictionary of Contemporary International Poets (multilingüe), el Chinese-English Textbook 300 New Chinese Poems (1917-2012), y Century-Old Classics-300 New Chinese Poems (1917-2016), entre otros títulos. Actualmente reside en Chongqing. Su seudónimo literario es Diablo y su nombre en inglés es Arthur Zhang.</p>



<p>NOTA</p>



<p>World Poetry YearBook 2024, Rubini Publication, ISBN 978-9925-8154-0-1, 566 pp., Limasol, República de Chipre, 2024. Incluye una selección, traducida al inglés, de poetas provenientes de Albania, Alemania, Arabia Saudita, Argelia, Argentina, Armenia, Australia, Austria, Azerbaiján, Bangladesh, Baréin, Bélgica, Bielorrusia, Bolivia, Bosnia y Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Camerún, Canadá, Cataluña, Catar, Chile, China, Chipre, Colombia, Corea del Sur, Croacia, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, España, Estados Unidos, Estonia, Filipinas, Finlandia, Francia, Georgia, Ghana, Grecia, Guatemala, Hong Kong, Hungría, India, Indonesia, Islandia, Irán, Irak, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Jordania, Kazajistán, Kenia, Kirguistán, Kosovo, Kurdistán, Líbano, Libia, Lituania, Macedonia del Norte, Malawi, Marruecos, Mauricio, México, Montenegro, Mozambique, Myanmar, Nepal, Nicaragua, Nigeria, Noruega, Países Bajos, Pakistán, Palestina, Perú, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Reino Unido, República Checa, República Eslovaca, Rumania, Rusia, Serbia, Siria, Sudáfrica, Sudán del Sur, Suecia, Suiza, Taiwán, Trinidad y Tobago, Túnez, Turquía, Ucrania, Uruguay, Uzbekistán, Venezuela, Vietnam y Yemen.</p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="747" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2025/03/FOTO-TAPA-WORLD-POETRY-YEARBOOK-2024-1024x747.jpg" alt="" class="wp-image-11250" style="width:513px;height:auto" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2025/03/FOTO-TAPA-WORLD-POETRY-YEARBOOK-2024-1024x747.jpg 1024w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2025/03/FOTO-TAPA-WORLD-POETRY-YEARBOOK-2024-300x219.jpg 300w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2025/03/FOTO-TAPA-WORLD-POETRY-YEARBOOK-2024-768x560.jpg 768w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2025/03/FOTO-TAPA-WORLD-POETRY-YEARBOOK-2024-1536x1120.jpg 1536w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2025/03/FOTO-TAPA-WORLD-POETRY-YEARBOOK-2024-2048x1493.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
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