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	<title>31 archivos - Fundación Generación Abierta</title>
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	<description>Arte &#38; Cultura</description>
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	<title>31 archivos - Fundación Generación Abierta</title>
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		<title>Beatriz Soto García</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2000 19:45:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artes visuales]]></category>
		<category><![CDATA[31]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Una mitología urbana &#160;Por Rosa Faccaro La figura humana en sus múltiples y cambiantes configuraciones, el cuerpo especular, el fantasmático,</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2000/11/beatriz-soto-garcia/">Beatriz Soto García</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Una mitología urbana</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>&nbsp;</em><strong>Por Rosa Faccaro</strong></p>
<p><em> <img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-3731" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/08/FOTO-NOTA-PLASTICA-SOTO-GARCIA.jpg" alt="" width="300" height="408" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/08/FOTO-NOTA-PLASTICA-SOTO-GARCIA.jpg 300w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/08/FOTO-NOTA-PLASTICA-SOTO-GARCIA-221x300.jpg 221w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /><br />
</em></p>
<p>La figura humana en sus múltiples y cambiantes configuraciones, el cuerpo especular, el fantasmático, los rostros colectivos, los míticos y religiosos, son concebidos por Beatriz Soto García en esta serie de trabajos escultóricos que abarcan el período 1992-2000. Una visión hierática y silenciosa ha caracterizado su obra en el campo de la escultura como en el de la pintura. En sus últimas producciones la artista abre un interrogante sobre el hombre y la mujer de nuestro tiempo; ellos evidencian el estado de incomuncación de los habitantes de las grandes metrópolis.<br />
La trayectoria artística de Beatríz Soto García se inicia en la década de los setenta. Su inscripción en el campo de lo surreal presenta una interesante metamorfosis. Las caracterís-ticas formales son diseñadas con suma contención. Las estructuras cerradas, casi herméticas, nos remiten a un tiempo suspendido, congelado, provocando en el contemplador una especie de espectación.<br />
La fuerza que emana de estas creaciones está sometida a leyes perceptivas de tensión, donde el vector enérgetico está dirigido al centro mismo del volumen. El bloque escultórico se halla concebido con estas características. En él podemos vislumbrar un sentido de fuerza centrípeta, o contrariamente, en una especie de constelación irradiente responde a ciertas leyes de la multiespacialidad.<br />
Al referirse a su obra, Rafael Squirru cita lo siguiente: &#8220;Podemos atravesar las duras peripecias de esta versión del mundo llena de acechanzas, de peligros, de signos, para que podamos llegar sanos y salvos a la salida de la &#8220;selva selvaggia, áspera y fuerte, que en la mente renueva la pavura&#8221;.<br />
Beatríz Soto García desarrolla su obra en un proceso constructivo que fusiona diferentes técnicas escultóricas. Me refiero a la talla, el modelado y ensamblado como respuesta a las resoluciones adecuadas que articulan expresivamente su lenguaje plástico.<br />
Una excelencia de montaje- propia de un estilo que requiere una ascesis ejecutiva- posibilita una lectura despojada de la imagen. La obra ha sido pensada previamente, luego esculpida sobre el bloque directo.<br />
Los materiales elegidos exaltan sus colores y calidades texturales debido al tratamiento impuesto a los mismos, es allí donde observamos un indudable oficio y la virtuosidad del orfebre resolviendo encastres y engarzados.<br />
Se visualiza en estas obras de Beatríz Soto García un sentido de abstracción geometrizante, esto se puede ver con mayor elocuencia en los pequeños formatos. Los materiales duros como el bronce y el mármol son piezas de relojería en sus precisiones, así lo indica:&#8221;De Vuelta&#8221;.<br />
Realizada en dolomita italiana, &#8220;Monólogo&#8221;, se sitúa en una estructura cúbica, donde al igual que en otras piezas, al modelado y tallado le suceden el ensamblado y montaje.<br />
En &#8220;Eclipse&#8221;, las cabezas del hombre y la mujer unidas, en una expresión mítica, presentan en su acoplamiento fuerzas polares bifrontes. Mientras que las que simbolizan figuras empresariales poseen las características y atributos de la época, enfatizando su rol de luchadores activos en la maratón competitiva de la sociedad actual.</p>
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		<title>Eduardo Plá</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2000 19:42:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artes visuales]]></category>
		<category><![CDATA[31]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La inmaterialidad de la imagen El infinito es una flor &#160;Por Rosa Faccaro Eduardo Plá vuelve a considerar la resolución</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2000/11/eduardo-pla/">Eduardo Plá</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>La inmaterialidad de la imagen</em><br />
<em>El infinito es una flor</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>&nbsp;</em><strong>Por Rosa Faccaro</strong></p>
<p><em> <img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-3728" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/08/FOTO-NOTA-PLASTICA-EDUARDO-PLA.jpg" alt="" width="300" height="303" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/08/FOTO-NOTA-PLASTICA-EDUARDO-PLA.jpg 300w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/08/FOTO-NOTA-PLASTICA-EDUARDO-PLA-297x300.jpg 297w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /><br />
</em></p>
<p><strong>Eduardo Plá </strong> vuelve a considerar la resolución de un espacio virtual dentro del lenguaje del arte digital. Resolver el tratamiento de la luz a través de las artes electrónicas ha sido un desafío. Esta construcción plástica fué resuelta sensibilizando el &#8220;touche&#8221; o toques cromáticos en la fracción de las superficies reflejantes. Estas resoluciones han sido una de sus conquistas plásticas de esta nueva serie de imágenes.<br />
Esta experiencia visual la ha denominado <strong>&#8220;Microcosmos&#8221;</strong>. Expuesta en el <strong>Museo de Arte Americano de Maldonado, Uruguay </strong>, le ha permitido un salto al vacío desde el lugar desde donde se origina la red de estructuras pictóricas en sus diversas intensidades luminosas, para luego destacar en ese espacio infinito, la complejísima trama orgánica que se transforma paulatinamente en imagen. Así aparece una flora fantástica con la gracia que le otorga la propia naturaleza de su especie.<br />
<strong>&#8220;El infinito es una flor&#8221;</strong>, está comentada con el prólogo crítico de <strong>Julio Sánchez </strong> en un catálogo que transmite a través de la diagramación y el diseño de <strong>Juan Moreno</strong>, una anticipación de la presencia de esas imágenes al futuro contemplador, prometiendo en las reproducciones de los originales, una exhibición de serena belleza.<br />
El equilibrio dispuesto en la apreciación de esa extraña fascinación que provocan las especies florales en su diversidad de texturas, color, formas, que se expresan en el olor, tacto, y visualidad que tienen estas imágenes digitales, ponen en evidencia a un transmisor de energía vital que logra expresar una realidad transfigurada. Ese contemplar de la naturaleza convierte la obra en una realidad mágica, con el encanto que puede transmitir la experiencia de la relación íntima con la naturaleza, en ello <strong>Eduardo Plá </strong> ha logrado captar la pura percepción del instante y así destacar la visión en una temporalidad de infinitud. Se puede hablar de una experiencia <strong>Zen</strong>, donde no existe separatividad en el acto creativo, sino una indubitable integración en una unidad indivisible.<br />
Preparada en honor a este pintor que conquistó <strong>Buenos Aires </strong> en sus diversas muestras digitales, ha sido la recepción preparada en el espacio de &#8220;Doña Flor&#8221; por la excelente mano de <strong>Ana María Bossa de Moya</strong>, en la cena dispuesta luego de la inauguración, donde las flores pasaron a ser nuevamente protagonistas de esta celebración, en otro alarde de creatividad culinaria y ambiental.</p>
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		<title>La enseñanza teatral es una actividad al servicio de los profesores</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2000 19:37:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[31]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Alejo Piovano &#160; Si en estos días fueran al teatro todos los alumnos y profesores de Institutos abocados al</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por Alejo Piovano</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<div align="justify">Si en estos días fueran al teatro todos los alumnos y profesores de Institutos abocados al tema, seguramente los teatros se verán imposibilitados de recibirlos. O sea hay más aprendices de actores que espectadores. O en términos de mercado, mucha oferta y poca demanda.<br />
¿Por qué se llega a esto? ¿Por qué se producen títulos universitarios y organismos de apoyo si no hay teatros abiertos, la industria del cine no existe, y los elencos y actores televisivos son el resultado de posicionamientos sociales?.<br />
El actor en su más alto perfil, presencia y representa las máximas aspiraciones de comportamiento de las personas. El aplauso repetido hacia ellos aprecia el modelo que significan. El valor del &#8220;como si&#8221; es sólo una técnica de representación y lo presente no es su virtualidad, es su modo de accionar en la escena. esto es lo que vemos cuando miramos al actor, aparte de la misma pieza.<br />
De esta actitud saben mucho los franceses, que racionalmente mantienen la actividad de la &#8220;Comedie&#8221;, desde hace un par de siglos.<br />
¿Pero entonces es posible su educación?. Sí, en ese lugar de Francia, acompañado de un alto grado de descalificados y resentidos.<br />
En otros sitios se aplica el &#8220;dejar hacer&#8221; la selección natural. ¿Pero qué se hace con tantos aceptados?. La respuesta es ganar dinero, creando nuevos puestos de trabajo, materias muy especiales y nombrando ignotos ideales sobre la expresión del hombre. En la actualidad esa expresión se ha tornado justificativo para quien nunca ha sido capaz de leer un libro de poemas e intente escibir alguno. Así por la necesidad de expresarse llegan hoy día muchos aprendices a los profesores, cuando en el teatro nadie se expresa a si mismo, sino es a través de los personajes. La burocracia incluido los profesores llegan a la actividad teatral, cuando no puede sostenerse a sí misma y ellos pueden producir aún, algunos convenientes resultados. Una ética sórdida y una moral mezquina es compañera silenciosa de estas actividades. Se produce la confusión para quien de buena fé busca ser actor. A la vez el maestro, como hombre ilustre por sus obras, no es hoy recibido en aulas o consultado. Salvo para los premios anuales a la trayectoria, son tenidos en cuenta y esto a expensas de servir más al funcionario que al celebrado. (Grotowski no podría si viviera, ingresar en alguno de los institutos teatrales del país.).<br />
Será muy difícil la desaparición de esta tendencia. La impronta de tomar toda actividad humana como cultural, venida de la antropología, ha servido para acrecentar la confusión frente a los ideales sociales. Esto ha llevado a nombrar genéricamente con el nombre de cultura, actividades como la educación, la religión, la ciencia y las promociones de ventas. Por si fuera poco las estadísticas del INDEC, a las menos gananciales las ha dado en llamar actividades del tiempo libre; y porque digamos lo cierto, a la hora de la comida con hambre e inseguridad social desaparece la cultura de las formas de mesa y la contemplación del arte queda para hacer girar las programaciones televisivas.En este mundo de hoy, los alumnos seguirán sien-do creados para aliviar las tensiones que sufren los profesores sin trabajo. La industria educativa debe crecer.Y ante la pregunta tantas veces oída por mí de alumnos preguntando, ¿sirvo?. Se le dirá que sí, se le hablará de su mejoramiento, de su crecimiento y en tres años el alumno habrá sido un medio y no un fin.<br />
Sólo el alumno creador, opuesto al profesor, salvará de él los contenidos y estará preparado para escu-char al maestro, en medio del coro de voces equívocas. Los demás habrán perdido su tiempo, porque no están preparados para participar de algo que no ven, ni valoran, ni les interesa realmente, ni se lo enseñaron los profesores, cuyo motivo de enseñanza era solamente lucro. Nunca se les habla a los alumnos que una vez terminados los cursos y los postgrados, no serán llamados más que para participar de una cooperativa, cuyo funcionamiento no conocen.<br />
No se les indica cómo formar una compañía de grupo, o insertarse en el medio teatral, porque el fin ha sido ya cumplido para quienes enseñan.<br />
Faltan maestros, sobran profesores, ha dicho Osvaldo Bonet en algún rincón de un diario y es de suponer su autoridad sobre el tema.<br />
En un listado tomado de diferentes programas pueden encontrarse materias tales como: Semiótica teatral -Juegos teatrales- Improvisación I, II y III &#8211; Percepción y dramática escénica &#8211; Estructuras teatrales I, II y III &#8211; Experimentación I y II; todas materias propias de la literatura fantástica. Con estos bríos de grandes emprendimientos, se llega a realizar cursos matinales a los que concurren los adolescentes de buen status y que con la compañía de un ingenioso profesor lograrán hacer &#8220;La casa de Bernarda Alba&#8221; o &#8220;Las Criadas&#8221;. En todas estas locas actividades, el mejoramiento y la educación del adolescente es sólo pretexto. Si un alumno logra superar semejantes laberintos será porque también es espectador por sobre todo; que como los escritores, no existen si no han sido apasionados lectores.</div>
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			</item>
		<item>
		<title>Adrián Otero: la tercera ¿es la vencida?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2000 19:32:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[31]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Nota y Fotografía: Daniel Horacio Grad &#160; Adrián Otero es parte fundamental de una de las bandas de blues más</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2000/11/adrian-otero-la-tercera-es-la-vencida/">Adrián Otero: la tercera ¿es la vencida?</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Nota y Fotografía: Daniel Horacio Grad</strong></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-3723" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/08/FOTO-NOTA-MUSICA-MEMPHIS.jpg" alt="" width="300" height="256"></p>
<p>&nbsp;</p>
<div align="justify">
<div align="justify">
<div align="justify"><strong>Adrián Otero </strong> es parte fundamental de una de las bandas de blues más importantes de Argentina: <strong>&#8220;Memphis, la blusera&#8221;</strong>. A fines del año pasado presentaron su disco más reciente: <strong><em>&#8220;El acústico&#8221;</em></strong>. El compacto fue grabado durante 1999. En su mayoría es resultado de un recital en vivo en <strong><em>&#8220;La Trastienda&#8221; </em></strong> y tiene tres pistas grabadas en vivo pero en el <strong>&#8220;Estadio Obras Sanitarias&#8221;</strong>.<br />
<strong>&#8220;Memphis, la blusera&#8221; </strong> fue convocada el jueves 27 de enero de 2000 para el ciclo <strong>&#8220;Argentina en Vivo&#8221; </strong> lo que dio ocasión para el encuentro.</p>
<p><strong><em>G.A: Te pido que te presentes.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> Soy Adrián Otero, cantante de &#8220;Memphis, la blusera&#8221;, autor de las letras, padre de familia, argentino, hincha de Vélez.</p>
<p><strong><em>G.A.: Decías que sos autor de las letras. ¿Es difícil ser autor de las letras de blues?<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> Para mí no.</p>
<p><strong><em>G.A.: ¿Qué tiene que tener una letras de blues para vos?.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> Lo que yo le pongo: sentimiento.</p>
<p><strong><em>G.A.: La letra de blues tiene que ser algo &#8220;sencillo&#8221; o puede ser más &#8220;complicado&#8221;.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> Puede ser complicada o puede ser sencilla. Todo es difícil de hacer.</p>
<p><strong><em>G.A.: ¿El blues es hoy una canción de protesta?<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> No. Es una alegría el blues también. Es para quejarse y para protestar. También para divertirse y bailar.</p>
<p><strong><em>G.A.: Y cuando se mete con la protesta ¿por qué?.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong>Porque uno está enojado. Nada más que por eso. Para hacer catarsis, para ahorrar en psicoanalista.<br />
<em><br />
En este momento, a Adrián Otero lo saluda la Secretaria de Cultura, Adrián se excusa, entonces retomamos desde allí.</p>
<p></em><strong><em>G.A.: Algo más sobre Cultura, sobre lo que es &#8220;oficial&#8221;.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> Nosotros tocamos bajo contrato. En este caso nos contrató el Gobierno para hacer este evento y venimos y tocamos. Si nos contrata un empresario es lo mismo.</p>
<p><strong><em>G.A.: La pregunta es entonces sobre tu idea sobre los recitales gratuitos.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong>Me encanta porque hay gente que no tiene medios para ir a los recitales pagos. A mí me parece que es útil. Hay gente que los hace, gente que no. A nosotros nos gusta esto de tocar para todo el mundo.</p>
<p><strong><em>G.A.: La pregunta venía también porque algunos músicos preferirían que la situación económica estuviera bien como para que todos pudieran pagar su entrada.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong>Eso es lo que todos deseamos. Cuando no se puede, hay que hacer los que se puede. Lógico que todos queremos estar bien. Que hoy no se haya armado &#8220;quilombo&#8221;, que la gente haya estado pacífica y divertida es un logro, un paso adelante. Por los medios pedía que tuvieran un nivel no como el de Estocolmo pero que tuvieran un nivel Génova. <em>(Adrián se ríe).</p>
<p></em><strong><em>G.A: ¿Tenías miedo de que pudiera pasar algo?<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> Uno siempre tiene reparos. Cuando se junta mucha gente hay tetra-brick en el medio. Hoy estaba todo bien, divertido. Viste que la gente de Cultura estaba muy contenta.</p>
<p><strong><em>G.A.: Cuando presentaron &#8220;El acústico&#8221; también hablaste sobre los medios. ¿Cómo ves hoy a los medios?.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong>No leo mucho los diarios. Todo este verano me fui a vivir a una quinta, así que no veo televisión ni leo diarios. Juego al fútbol todo el día y estoy en la pileta.</p>
<p><strong><em>G.A.: Por entonces te quejabas de la postura de algunos medios.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> No de algunos medios sino, mas bien, de algunos músicos&#8230; aunque sí: también de algunos medios.</p>
<p><strong><em>G.A.: Un poco más.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong>No. Ya me quejé, ya se me pasó. Estoy contento, termino de cantar, estoy cansado y no tengo ganas de quejarme.</p>
<p><strong><em>G.A.: 21 años de &#8220;Memphis, la blusera&#8221; y ¿cómo ves hoy todo este tiempo?.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> Han pasado tantas cosas en 21 años que no te las podría contar en un grabador tan chiquito.</p>
<p><strong><em>G.A.: Algo para destacar de esos 21 años.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> El presente. El presente me encuentra en buen estado de salud y con muchas ganas de seguir adelante.</p>
<p><strong><em>G.A.: 21 años en el país: ¿cómo viste los cambios?.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> Como todos: sufriendo y disfrutando. Como todo. No tengo mucho para agregar a los que vivieron el resto de mis conciudadanos.</p>
<p><strong><em>G.A.: Hay una letra que es la de un &#8220;Blues obrero&#8221;. ¿ Cómo ves a los obreros hoy?.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> La clase trabajadora está en estado bastante deplorable pero, aún en la pobreza, se encuentran momentos de ternura y de querer salir adelante.</p>
<p><strong><em>G.A.: En la tapa del acústico hay algo que habla del champagne para todos y en este presente de este país&#8230;<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong>No dice champagne, dice champán.</p>
<p><strong><em>G.A.: Corrijo: dice champán. Entonces en este presente de este país donde se asociaba todo con el champán y la pizza, con la desigualdad. ¿Cómo lo ves?.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> A mí me gustaría que todo el mundo tomara champán y que comiera pizza y asado y los vegetarianos que comieran lechuga. Champán para todos y que siga la fiesta. Es una expresión. No hay que buscarle significados o una connotación que no tiene. Es un deseo, nada más. Te podría decir otra cosa pero se me ocurrió escribir eso.</p>
<p><strong><em>G.A.: No es que busque otra connotación. Lo asocio para ir de vuelta&#8230;<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> Si lo asociás al gobierno que pasó&#8230; yo no tomo hace 5 años y si es por eso&#8230; digo champán y siempre tomo agua o gaseosa, no tomo más alcohol. Es lo mismo.<strong><em></p>
<p>G.A.: Me llevás a una pregunta casi de siempre: el músico y el alcohol, el músico y las drogas, ¿cómo lo ves?.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> Siempre le recomiendo a los chicos que no se droguen, nada más. La droga no lleva a nadie a ser genial ni nada. Es muy fácil entrar y es muy difícil salir. Entonces: ¿para qué?.</p>
<p><strong><em>G.A.: Hablás mucho de los chicos y quizás ¿es lo que más te llama la atención, hacia quienes más te dirigís?.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong> No. Me dirijo a todo el mundo. Ser chico es un accidente cronológico que pasa rápidamente&#8230; ahora no quiero hablar más.</p>
<p><strong><em>G.A.: Para cerrar: un texto, un poema, alguna letra que te acuerdes.<br />
</em></strong><strong><em>A.O.: </em></strong>Ser una banda de blues es entregar el alma a un mismo sentimiento compartido. Es descorchar una botella de sueños y al beberla darse cuenta de que la realidad en realidad es un misterio.</div>
</div>
<div align="justify">
<p align="center"><strong><em>Discos : algo de lo nuevo</em></strong></p>
<p><span class="texto">* <strong>Nelson Fistolera </strong> es cantautor. Nos acompañó meses atrás (en ocasión de presentar un número de <strong>&#8220;Generación Abierta&#8221; </strong> en la Carpa Blanca). Es un músico comprometido con la reslidad que nos toca vivir y, dentro de esta realidad poco favorable para llevar adelante emprendimientos culturales, llegó a editar -de manera independiente- un disco. El trabajo se titula <strong>&#8220;Amo lo que ya fue&#8221; </strong> y ése es justamente el título del primer tema del compacto. La letra de <strong>&#8220;Amo lo que ya fue&#8221; </strong> dice:</p>
<p><em>&#8220;Amo el quechua y el guaraní, amo caminar por ahí, / amo tu sonrisa en el sol, tus ojazos dulces de amor, / el mar y el ferrocarril.<br />
amo el fulbito amateur y sin prótesis la mujer, / amo el pasto, la rebelión y al viejito del bandoneón / que toca en el subte B.<br />
Amo los perros raza perro y las auroras, / amo los guisos de entrecasa y las palomas. /Amo ese blanco mantel, las vías del tren, / amo ver llover, ver agua correr&#8230;<br />
Amo lo que ya fue, lo pasado de moda, / las esperanzas de amor, las noches de boda, / amo el crocante del pan, lo dulce y la sal, / lo que no se puede vender ni comprar.<br />
Amo el verso, el rezo y la luz, amo en la montaña a Jesús, / amo las guitarras del rock cuando gritan sin distorsión / con la negra pena de un blues.<br />
Amo Ser y no Parecer, amo lo que va a envejecer, / voy detrás de mi corazón, si lo pierdo en la maratón / sé que nunca lo alcanzaré&#8221;.</p>
<p></em><strong>Nelson Fistolera </strong> le canta a la entrega sin medida de las maestras, a los desaparecidos duranre la última dictadura argentina, a la convertibilidad, a los &#8220;inadaptados de siempre&#8221;, a los padres solteros, a Lugano -su barrio-.</p>
<p>Para conseguir el disco, comunicarse al 4-638/2091 o escribir al correo electrónico: <a href="mailto:nelsonfisto@yahoo.com">nelsonfisto@yahoo.com</a><br />
</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span class="texto">* El <strong>Centro Cultural Rector Ricardo Rojas </strong> (dependiente de la <strong>Universidad de Buenos Aires</strong>) cumplió 15 años de vida y una forma de festejarlo fue con música. Dentro de la serie <strong><em>&#8220;Mapa musical de la Argentina&#8221; </em></strong> editaron el trabajo titulado <strong><em>&#8220;La montaña va a la escuela&#8221; </em></strong> donde aparece nuevamente <strong>Leda Valladares </strong> (como en ocasiones anteriores) mostrando lo más profundo de nuestras raíces folclóricas. Ella es la que dice en un fragmento de la carátula de este disco: &#8220;Frente a tanta riqueza no sentimos desnutridos y como expulsados del paraíso. Pero su atracción es invencible y ya somos fieles servidores para recibir su herencia y poder irradiar su carga solar, su maravillosa plenitud. Una baguala escuchada en su paisaje, una vidala de rancho en la lejanía, desata nuestro fuego y reajusta el universo&#8221;. (Colección <strong><em>Discos del Rojas </em></strong> &#8211; Editado por <strong>Melopea-</strong></span><span class="Estilo2">)</span><span class="texto">.</span></p>
</div>
</div>
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		<title>LA POESIA POPULAR DEL TANGO</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2000 19:27:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[31]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Antonio Aliberti A menudo se cae en el error de etiquetar a los poetas populares en una categoría menor,</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por Antonio Aliberti </strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-3720" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/08/FOTO-NOTA-LETRAS-POESIA-POPULAR-SEPIA.jpg" alt="" width="300" height="269"></p>
<p>A menudo se cae en el error de etiquetar a los poetas populares en una categoría menor, otorgándoles un vuelo bajo y nunca de alcances universales. Sin embargo, a partir de los años ´40, el mundo literario ha debido recategorizar a voces que antes sólo tenían vigencia en ciertos ámbitos, casi siempre apartados de la literatura mayor. Gran revuelo produjo en 1974 la aparición de una antología titulada <em>Los mejores poemas de la poesía argentina </em>, compilada y prologada por <strong>Juan Carlos Martini Real </strong>(Ediciones Corregidor), debido a la inclusión de nombres hasta ese momento ausentes de los elencos poéticos argentinos. Ellos son: <strong><em>José Bettinotti, Carlos de la Púa, Enrique Santos Discépolo, Gabino Ezeiza, Celedonio Flores, Héctor Gagliardi, Atahualpa Yupanqui y Homero Manzi.<br />
</em></strong>La razón de tanto revuelo se debe, sin duda, a la opinión que muchos sostienen sobre la calidad de lo popular: si algo gusta masivamente es porque ha debido ceder a las necesidades de mercado en detrimento de la calidad. Y eso puede ser cierto en algunos casos y no en otros. La cultura alcanza su mayor definición cuando se la expresa como el sentimiento de un pueblo. Y la poesía es un buen ejemplo en este sentido.<br />
Tenemos el caso de <strong><em>Homero Manzi </em></strong><em> : Saludarán tu ausencia / las novias encerradas / abriendo las persianas / detrás de tu canción. / Y el último organito / se perderá en la nada / y el alma del suburbio / se quedará sin voz.<br />
</em>Es probable que el tango sin <strong><em>Manzi, </em></strong>jamás hubiera alcanzado alturas poéticas tan expresivas. <strong><em>Manzi </em></strong> fue, por encima de todo, un poeta que decidió erigirse en pensamiento y sentimiento del hombre de Buenos Aires. Al autor de <em>Malena </em>no le hubiera gustado que lo tildaran de poeta, cayendo en el mismo error de aquellos que lo negarían. En ese sentido podría decirse que <strong><em>Homero Manzi </em></strong> fracasó en su intento. Para otro grande de la poesía popular, el inolvidable <strong><em>Enrique Santos Discépolo</em></strong>, Homero fue &#8220;el poeta de las cosas que se fueron&#8221;, y en ese sentido se cumplieron sus deseos, pero también acertó con el tono del hombre de su época, con sus problemas pequeños; acertó con sus tics, sus caricaturas y hasta con los olores de una ciudad que se iba transformando ante sus ojos.<br />
Había nacido el 1º de noviembre de 1905 en la estancia &#8220;13&#8221; del pueblo de Añatuya, en Santiago del Estero, así como le gustaría recordar en uno de sus últimos trabajos : <em>&#8220;Añatuya es un lugar / que jamás podré olvidar. /Porque al fin es Aña&#8230;mía&#8230;/ tras un verde ventanal / junto al mismo algarrobal / conocí la luz del día.<br />
</em>Con excepción de algunas letras escritas por pedido, rara vez dejó de ser fiel a su consigna de cantarle a una ciudad y a su gente. Tuvo incluso la delicadeza extrema de separar (inútilmente, digámoslo) en dos grupos lo que él consideraba &#8220;letras&#8221; y &#8220;poemas&#8221;. Naturalmente, los segundos eran para no ser cantados y la diferencia mayor puede notarse en la disposición rimada de las primeras y en la libertad formal de los otros. Si para la canción escribía: <em>Con un lazarillo llegás por las noches/trayendo las quejas del viejo violín / y en medio del humo / parece un fantoche / tu rara silueta / de flaco rocín. / Puntual parroquiano tan viejo y tan ciego / al ir destrenzando tu eterna canción. / Ponés en las almas / recuerdos añejos / y un poco de pena mezclás con alcohol </em> (Viejo ciego), para el poema reservaba una forma más libre : <em>Puedo cerrar los ojos / lejos de las pequeñas sonrisas que conozco. / Escuchando estos ruidos recién llegados. / Viendo estas caras nuevas.// Como si de pronto / los mil lentes de la locura / me trasladaran a un planeta ignorado.// Estoy lleno de voces y de colores / que juraron acompañarme hasta la muerte / como amantes resignadas / al breve paso de mi eternidad&#8230; </em>(Definiciones para esperar mi muerte).<br />
El propio Manzi, entonces, habría postergado su reconocimiento poético. Mucho después de su muerte, acaecida el 3 de mayo de 1951, su creación tendría entrada en las discusiones intelectuales. Pero cada vez que alguien quiera entender la esencia de su ciudad, como un modo de entenderse y justificarse, tendrá que recurrir, indudablemente, a poetas como él, aquellos que &#8220;abandonaron definitivamente el territorio menor de los letristas para incorporarse a la mejor poesía de Buenos Aires&#8221;, como afirma acertadamente <strong><em>Horacio Salas </em></strong> en su prólogo a <em>Antología </em> (Editorial Brújula, 1968). Y en momentos en que el tango está causando sensación en gran parte de todo el mundo, cabe reflexionar que quizás haya motivos para un análisis más profundo. Es cierto que ese éxito se debe, sobre todo, a los progresos musicales de nuestra música ciudadana no tanto por la poesía, si se tiene en cuenta que la literatura tanguera sólo recuerda como los más nuevos autores como <strong><em>Ferrer, Negro, Blázquez o Novarro</em></strong>, por nombrar algunos; quiero decir que no aparecen voces recientes. También el baile más estilizado, quizás lejano de las mejores tradiciones rioplatenses, ha contribuido a su auge internacional. Pero, a no dudar: en <strong><em>Discépolo, Flores, Atahualpa o Manzi </em></strong> hallamos ecos de la gran poesía argentina, y no precisamente de tono menor.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Nicolás Olivar </strong></p>
<p>Boedo agrupaba entre sus filas a quienes no concebían el arte sino como arma para restablecer el equilibrio social, y sus normas eran claras y definidas. Allí militaba, entre otros, <strong><em>Nicolás Olivari</em></strong>, quien, según Castelnuovo, fue el fundador del grupo junto con él y Leónidas Barletta. Pero un día a <strong><em>Olivari </em></strong> se le ocurrió escribir un libro sobre <strong><em>Manuel Gálvez</em></strong>, novelista cuya pasión por la literatura rusa no lo eximía de un origen burgués metódicamente rechazado por la nombrada agrupación. Y <strong><em>Olivari </em></strong> tuvo que mudarse a la calle de enfrente. Los de Florida lo recibieron con los brazos abiertos: las reuniones eran en la librería de <strong><em>Manuel Gleizer</em></strong>, el departamento de <strong><em>Evar Méndez</em></strong>, el café Mundial y, algo más tarde, el Royal Keller. Allí concurría <strong><em>Olivari </em></strong> con su eterna boquillas oscilando entre los labios, desparramando su delgada anatomía sobre dos sillas (en una apoyaba el codo), con los ojos entrecerrados, dormitando a veces e interviniendo de cuando en cuando para apaciguar los ánimos o para encenderlos.<br />
En <em>&#8220;Exposición de la actual poesía argentina&#8221; </em> el mismo <strong><em>Olivari </em></strong> se pronuncia así: <em>&#8220;Nací en 1900. Publiqué ya varios libros. El que más me gusta entre todos es La musa de la mala pata -publicado en 1927 por la editorial Minerva-. No tengo ninguna ambición, ninguna esperanza. Estoy sereno y aburrido como el pez del acuarium de Río de Janeiro que vi una vez y que bostezó frente a mí con gesto de omnisapiente comprensión que sólo hallé más tarde en la redacción de la revista Nosotros. Sólo tengo un grande, infinito ideal: comprarme una hamaca paraguaya para descabezar una larga siesta que me cure de una vez para siempre de esta mi vieja enfermedad de la &#8220;tristeza&#8221;</em>. Según su amigo <strong><em>Gobello</em></strong>, <strong><em>Olivari </em></strong>no estaba triste sino aburrido. Por lo visto el poeta identificaba ambos estados de ánimo. Tal vez fuera el suyo ese &#8220;cansancio del cansancio&#8221; al cual se refería <strong><em>Oliverio Girondo </em></strong> en uno de sus últimos poemas.<br />
El primer libro de Olivari, <em>La amada infiel</em>, no gustó. Era demasiado dura, no existía todavía nexo alguno entre el lenguaje vulgar y el poético, pero ya el poeta irrumpía con su particular acento a escandalizar a los puristas que comulgaban sólo con las buenas tradiciones. En 1926 llegó <em>La musa de la mala pata </em>, con su mensaje agridulce, fuerte, sincero. Cierto es que desde el punto de vista ortodoxo adolecía bastante : era quizá simplón en el lenguaje, pero desgarradoramente expresivo en lo hondo de su textura conceptual. Olivari buscaba la belleza por los caminos menos convencionales, que no habían sido transitados antes. En el ´29 aparece <em>El gato escaldado </em> y se produjo una especie de revolución. En esa época aún no se habían roto los diques del lenguaje. <em>El gato escaldado </em> rebosaba humanidad, era fuerza sangrante, viva como las voces de los autores de las coplas del escenario. Era el lenguaje del tango hecho poesía, el rezongo de la ciudad, de un hijo maravillado que reprueba, burlonamente, cantando lo que hasta ese momento se había denostado.<br />
Al muchacho perezoso, tristón y mal hablado siguió el hombre distraído y profundo, sentimental y pacífico, como extrañando algo que no había conocido. Le temía a la muerte.<br />
Poco antes de morir, escribió: <em>&#8220;Ahura que me estoy por ir / Tata Dios enseñame / cómo se debe morir&#8221;</em>. Nos dejó el 22 de septiembre de 1966.</p>
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		<title>&#8220;LAS CIENCIAS OCULTAS EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES&#8221;</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2000 19:25:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[31]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>(Primera obra significativa de Roberto Arlt) Por Amadeo Gravino Roberto Godofredo Christophersen Arlt es sin duda uno de nuestros mayores</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>(Primera obra significativa de Roberto Arlt)</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por Amadeo Gravino </strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-3717" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/08/FOTO-NOTA-LETRAS-CIENCIAS-OCULTAS-SEPIA.jpg" alt="" width="300" height="422" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/08/FOTO-NOTA-LETRAS-CIENCIAS-OCULTAS-SEPIA.jpg 300w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/08/FOTO-NOTA-LETRAS-CIENCIAS-OCULTAS-SEPIA-213x300.jpg 213w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p><strong>Roberto Godofredo Christophersen Arlt </strong> es sin duda uno de nuestros mayores escritores y de los más frecuentados por la crítica especializada moderna junto con Jorge Luis Borges.<br />
Arlt nació el 26 de abril del año 1900 en la ciudad de Buenos Aires, más precisamente en la calle Piedad 677. Al poco tiempo, sus padres se trasladaron a Méndez de Andes 2138, del barrio de Flores, donde transcurrió su infancia.<br />
Nos dice Raúl Larra en su libro <strong>&#8220;Roberto Arlt el torturado&#8221; </strong> (libro biográfico sobre Roberto Arlt, publicado por primera vez en el año 1950), que Catalina Iopztraibizer, hija de campesinos de Trieste, fue su madre ( <strong>&#8220;gran lectora de novelas romanticonas&#8221; </strong>según afirmó rotundamente alguna vez el propio Arlt); y que Carlos Arlt, militar prusiano de fuerte temperamento y que había nacido en Posen, fue su autoritario padre.<br />
Roberto tuvo una dolorosa y triste infancia fuertemente marcado por la pobreza y el autoritarismo paterno. Desde muy niño soñó con ser escritor: un gran escritor. Hay diversas noticias que nos hacen saber que a los ocho años ya borroneaba historias propias.<br />
El mismo Roberto lo contó así:<br />
<strong>&#8220;En aquella época yo visitaba la librería de los hermanos Pellerano. Allí conocí a un distinguido vecino de Flores, el señor Joaquín Costa. Este, que conocía mis aficciones de entonces, me dijo cierto día: Si traes un cuento tuyo te lo pago. Al día siguiente fui a verlo con un cuento mío.(&#8230;) A don Joaquín le impresionó de tal forma mi cuento, que emocionado, me lo arrebató y, prometiéndome leerlo con mayor detenimiento después, me regaló en el acto cinco pesos&#8221;.<br />
</strong>Cuando nuestro autor contaba apenas catorce años ya publica un cuento suyo una revista que dirigía <strong>Soiza Reilly</strong>. También por entonces colaboraba con sus juveniles escritos en periódicos del barrio de Flores y frecuentaba con pasión una modesta biblioteca pública de orientación anarquista ubicada en Terrero al 500, donde tuvo su primer contacto intenso con los libros. Allí Roberto descubre a los grandes escritores rusos, siendo sus preferidos por entonces <strong>Gorki </strong> y <strong>Tolstoi </strong> (más tarde descubrirá a su admirado <strong>Dostoievski</strong>), según nos refiere también Larra. Para esas primeras apasionadas lecturas, el adolescente Arlt seguramente se valía de traducciones españolas ya que la industria editorial argentina prácticamente no existía por esos años.<br />
Con precisión y autoridad, nos refiere también Raúl Larra en la mencionada biografía sobre Roberto Arlt, que el 28 de enero de 1920, en el número 63 de <strong>&#8220;Tribuna Libre&#8221;</strong>, publicación bimensual que incluía en sus páginas temas sociológicos y literarios, se publica <strong>&#8220;Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires&#8221;</strong>, un ensayo de noventa páginas, primera obra significativa y de aliento que firma el joven <strong>Roberto Godofredo Arlt</strong>, entonces un desconocido para todos que no había cumplido todavía 20 años.<br />
Asimismo, según el criterio de Larra:<br />
<strong>&#8220;Ese trabajo inicial anticipa &#8220;Los siete locos&#8221;, su estilo de largas parrafadas, un submundo de alucinaciones, el impacto de sus palabras, el color de sus adjetivos&#8221;.<br />
</strong>Por otra parte, nos dice en su libro Larra, -recordemos de paso que fue el primer biógrafo de Arlt- en referencia al texto que nos ocupa, que se trata de un trabajo intenso, poblado de innumerables citas de valor pertenecientes a autores de libros literarios y científicos, y que ya en el se percibe con claridad el talento y la agudeza del gran escritor que será después Roberto Arlt.<br />
Seguramente, Arlt es con Sarmiento el escritor argentino al que sentimos más presente en sus páginas siempre cargadas de toda su experiencia: en efecto, todo lo suyo tiene sabor autobiográfico. Por ello, la obra que nos ocupa, como no podía ser de otro modo, comienza con un tono marcadamente confesional: <strong>&#8220;¿Cómo he conocido un centro de estudios de ocultismo? Lo recuerdo. Entre los múltiples momentos críticos que he pasado, el más amargo fue encontrarme a los dieciséis años sin hogar&#8221; </strong> nos informa en los primeros párrafos el protagonista.<br />
Luego la acción pasa a la legendaria librería de viejo de Palumbo, donde el autor que narra en primera persona nos refiere que trabaja y que toma contacto con <strong>&#8220;un joven de extraña presencia&#8221; </strong> con el que traba amistad y dialogará largamente sobre ocultismo y teosofía.<br />
Ese joven luego lo invitará a su casa que posee una nutrida biblioteca con libros de magia, alquimia, teosofía, etc., los que el narrador irá leyendo con fervor, orientado al comienzo por su amigo reciente. Más adelante, el autor de <strong>&#8220;Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires&#8221; </strong> nos hace saber del desarrollo creciente de su amistad con su amigo ocultista y que las múltiples charlas con su guía y sus nuevas lecturas sobre ciencias ocultas, lo llevan a intentar iniciarse. Así, el narrador se inicia en la <strong>Logia Vi-Dharma </strong> y frecuenta con entusiasmo idealista ese para él misterioso ambiente durante dos años. Al cabo de ese tránsito en la Logia, descubre nuestro protagonista-narrador un insospechado para él clima de farsa. Entonces, pasa a denunciar con fuerza la corrupción interna, la inmoralidad de la Logia; critica a <strong>Madame Blavatsky </strong> y su <strong>&#8220;Doctrina Secreta&#8221; </strong>, a <strong>Madame Bessant </strong>, a la que sospecha como agente de una de las principales potencias de aquellos años: Inglaterra. Y termina alertando seriamente a otros posibles ingenuos estudiantes de ocultismo, con esta rotunda opinión:<br />
<strong>&#8220;Nuestro siglo y los venideros, más que vanas especulaciones metafísicas, (&#8230;) necesita hombres exponentes de una evolución cuyo fin debe consistir (&#8230;) en la perfección del orden social&#8221;.<br />
</strong>Según Larra (con cuya sospecha coincido plenamente) tal vez el Arlt adolescente autor de esta obra que estamos analizando, en su incursión por la Logia Vi- Dharma, entre magos,alquimistas, reencarnados, chelas y dobles, haya conocido al <strong>Astrólogo </strong> que volverá después de unos diez años a ser protagonista decisivo y fundamental de <strong>&#8220;Los siete locos&#8221; </strong> (1929), su mejor novela.<br />
A su vez, para Horacio González, otro actual y destacado estudioso de la obra de Roberto Arlt, en <strong>&#8220;Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires&#8221;</strong>, Arlt recubre deliberadamente de adversas evidencias el estudio de las ciencias ocultas en nuestra ciudad: para Arlt los cultos esotéricos que se propagan entonces por Buenos Aires vendrían a ser nada más que una vulgar farsa perversa. Nos informa también González, autor del conocido estudio <strong>&#8220;Arlt, política y locura&#8221; </strong> dedicado a nuestro gran novelista, que el escrito de Arlt que venimos analizando está concebido como un serio, monótono y prolongado informe periodístico que se inicia con referencias autobiográficas del protagonista- narrador y presenta también un teatro de muchas animadas citas sobre el tema tratado, como ya vimos: y aclara que el hilo conductor del relato no se aparta nunca de la voluntad aparente del narrador de levantar un tribunal que refute a los farsantes practicantes de la magia, el ocultismo, etc.<br />
Y dice, asimisino, González, que es motivo principal del ánimo impugnador de Roberto Arlt la doctrina del <strong>cuerpo etéreo </strong> postulada por Madame Blavatsky en su <strong>&#8220;Doctrina Secreta&#8221;</strong>, en opinión coincidente con Larra.<br />
Según González:<br />
<strong>&#8220;Para Arlt los fenómenos extrasen-soriales tienen -ya por aquellos años- una explicación científica rotunda y terminante que deja cada vez con menos sustento a las especulaciones místicas y/o esotéricas&#8221;</strong>.<br />
Agrega González que el protagonista-narrador, en otro sitio más avanzado de su narración, analiza con gran cautela y prudencia narraciones de Lugones, partidario de la Teosofía al igual que Guiraldes de quien Arlt será secretario más tarde, las que sin duda han sido influenciadas directamente por las enseñanzas de Madame Blavatsky. Por otra parte, también opina el comentador que a lo largo de todo el trabajo que estamos tratando, Arlt somete al ocultismo a una aparente crítica desencantada y burlona. Y opina que todo el texto exhibe a su vez un gran caudal de lecturas especializadas en los temas abordados, como ya lo hemos visto.<br />
Esto vendría a ser para González, una evidente muestra del esfuerzo desplegado por Roberto Arlt para informarse profundamente antes de escribir al respecto. Asimismo, nos dice González que, según el tratamiento dado a ese trabajo, podemos comprobar que aparentemente en Arlt triunfa la voluntad despectiva y un pendenciero denuncismo respecto a las ciencias ocultas. Por ello el protagonista- narrador condena sin piedad las farsas del conocimiento del ocultismo y no tiene incluso reparos en reclamar el contundente apoyo de la fuerza pública en su contra. Por lo que anota en un tono celebratorio en otro pasaje del texto: <strong>&#8220;Es de aplaudir la actitud de la policía que no hace mucho clausuró una Escuela de Magia en Corrientes Y Callao&#8221;.<br />
</strong>Pero siempre, según yo creo y también sospecha de alguna manera Horacio González en su análisis, hay también en Roberto Arlt una atracción ciega, oscura, por esas supuestas <strong>&#8220;malformaciones del espíritu&#8221; </strong> que viene condenando con tanta fuerza en su escrito, y que más adelante -como lo insinuaba ya Larra- al avanzar en la construcción de sus grandes novelas podrá ver como la sede de un raro lirismo que de algún modo lo seduce.<br />
Es decir, que ya notamos en <strong>&#8220;Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires&#8221;</strong>, primer trabajo de aliento publicado por Roberto Arlt antes de cumplir veinte años, que en el espíritu de nuestro gran autor conviven conjuntamente el rechazo y la tentación respecto a las ciencias ocultas. Y me parece percibir que esa gran tensión entre el rechazo y la tentación por las ciencias ocultas -que ya se evidencia veladamente en <strong>&#8220;Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires&#8221;</strong>&#8211; es la semilla y una de las principales razones de ser de las novelas mayores de Arlt.<br />
A propósito, y para avalar lo que digo, quiero terminar mi reflexión recordando esta cita de Nicolás Bratosevich, la que parece hacer una clara referencia a la magia y a las ciencias ocultas, aunque en realidad habla de una gran novela de Roberto Arlt:<br />
<strong>&#8220;Los siete locos cuenta el proyecto del Astrólogo de construir una ficción que actúe y produzca efectos en la realidad&#8221;</strong>.</p>
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		<title>UNIVERSIDAD POPULAR MADRES DE PLAZA DE MAYO</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2000 19:21:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[31]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Vicente Zito Lema: &#8220;Aspiramos a generar prácticas pedagógicas más solidarias, más fraternales, más justas y menos competitivas&#8221; &#160; Por Luis</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2000/11/universidad-popular-madres-de-plaza-de-mayo/">UNIVERSIDAD POPULAR MADRES DE PLAZA DE MAYO</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="copete"><em>Vicente Zito Lema: &#8220;Aspiramos a generar prácticas pedagógicas más solidarias, más fraternales, más justas y menos competitivas&#8221;</em></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por Luis Raúl Calvo </strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span class="Estilo1">No hace mucho tiempo tuvimos la oportunidad de conversar con Vicente Zito Lema. En aquella ocasión, las temáticas abordadas tuvieron que ver con su vida artística, el exilio y el lugar en que se encuentran ubicados los intelectuales en nuestra sociedad actual.<br />
Hoy, un hecho significativo nos vuelve a reunir con él: la creación de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, en la cual ocupa el cargo de Director académico.</span><em><strong></p>
<p></strong></em><strong><em>¿Cuándo y cómo surge el proyecto de crear la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo?<br />
</em></strong>Yo creo que como suele pasar en todo proyecto, en un momento se fusionaron distintas necesidades, distintos intereses, distintos sueños. De alguna forma, y esto no quiero que se interprete como algo arrogante, tal como sucedieron las cosas, esto se inicia a partir de un sueño mío.</p>
<p><strong><em>¿Cómo era ese sueño?<br />
</em></strong>Hace años tenía el sueño de organizar algo más que un centro cultural, algo así como un espacio de reflexión, de enseñanza, de aprendizaje, que pudiera tener un perfil homogéneo.<br />
En lo personal vengo de una larga práctica como docente universitario y como docente en escuelas de Psicología Social, en realidad, desde el año 1970.<br />
Uno siempre ha sido parte de proyectos ajenos. En el caso de la Universidad, nunca pude sentir que esa Universidad fuera mia, mía en el sentido de estar incorporado a un proyecto que me involucrara a fondo, porque por más que yo defienda las instituciones publicas, más en estos tiempos en que son tan atacadas también tengo claro que como toda institución publica, responde al poder político de turno.<br />
En este país está instalado en el poder un sector intelectual muy fuerte que con distintos discursos responde siempre a una práctica de la cultura que yo llamaría <strong>Cultura de la Muerte </strong>, no de una cultura que apunte a un profundo cambio social para poder organizar una sociedad más justa, menos antropofágica que la que estamos viviendo.<br />
Se da, que el año pasado en una charla que tengo con las Madres de Plaza de Mayo, ellas me cuentan de ciertas dificultades que estaban pasando, me di cuenta que se sentían mal y pensé en reparar esto, de la forma en que yo puedo hacerlo. Yo veía que los intelectuales y los artistas en general no estaban aportando a la causa de los derechos humanos con el vigor de otras epocas.<br />
Se me ocurrió, entonces, organizar un seminario- que fue todo un éxito- sobre el analísis crítico de la realidad argentina desde el ´84 hasta nuestros días.</p>
<p><strong><em>¿Dónde se realizó el seminario?<br />
</em></strong>En la librería de las Madres, que tiene una capacidad para 150 personas, pero que fue todo un éxito porque participaron intelectuales destacadísimos de distintas disciplinas, como Ulloa y Pavlovsky en el campo de la salud mental, León Rozitchner y Enrique Marí en el campo de la filosofía, David Viñas y Ricardo Piglia en el campo de la literatura, Luis Felipe Noé y León Ferrari en el campo de las artes, Pino Solanas en el campo del cine.<br />
Ahí me vino la idea de poder encontrarnos- ví mucho entusiasmo en ellos- con gente que nos queremos mucho y con quienes nos conocemos desde hace tantos años. Lo conversé con las Madres y les propuse la idea de organizar una humilde pero coherente universidad popular y ellas aceptaron.<br />
Siempre digo que tenía un gran sueño pero no tenía las fuerzas para poder hacerlo realidad y encontré en lo de las Madres una tierra apta para que ese sueño se concretara. Ya no era sólo mi pequeño sueño como sujeto individual sino que se hacía realidad un sueño que podía representar a un sector importante de nuestra sociedad.</p>
<p><strong><em>Antes de la creación de la Universidad hubo unas jornadas previas ¿no es así?<br />
</em></strong>Claro, porque ya con la idea de la creación de la Universidad se me ocurrió seguir gestando pasos previos y así fue como llevé a cabo las jornadas de verano como jornadas preparatorias para la creación de la Universidad. También fue un éxito, más de 700 personas pasaron por esas jornadas.</p>
<p><strong><em>¿Qué temas se trataron?<br />
</em></strong>Se trataron temas de la realidad inmediata pero también temas de la realidad más profunda. Se realizaron seminarios sobre salud mental, violencia y sobre arte y sociedad.</p>
<p><strong><em>¿Dónde se encuentra ubicada la Universidad?<br />
</em></strong>En la calle Hipólito Yrigoyen 1432, está la casa de las Madres, al lado la librería y al lado la Universidad popular. Con el apoyo de grupos de rock y de la gente se compró la casa. Para la refacción del espacio -ya que la casa estaba bastante deteriorada- se utilizó el dinero recaudado en las jornadas de verano en las que la gente pagó una pequeña cuota mensual pero que multiplicado por la numerosa cantidad de asistentes y el hecho de que los docentes donaran sus honorarios, posibilitó llevar a cabo la obra.<br />
También contamos con el apoyo de algunas universidades europeas como la Universidad de Salamanca y la Universidad del País Vasco que generosamente nos han apoyado y lo seguirán haciendo.<br />
Se sumó a esto el premio que las Madres de Plaza de Mayo recibieron de la Unesco sobre la educación por la paz, premio que cuenta también con una retribución económica.</p>
<p><strong><em>¿Con cuántos alumnos cuenta la Universidad?<br />
</em></strong>El ciclo lectivo se inició en abril con seiscientos alumnos.</p>
<p><strong><em>¿Qué carreras se dictan?<br />
</em></strong>Tenemos la Escuela de Psicología, la Escuela de Investigación Periodística, la Escuela de Arte, la Escuela de Economía Política y la Escuela de Derechos Humanos. Son cinco carreras de tres años de duración, menos la carrera de Psicología Social que dura cuatro años.<br />
Después tenemos los seminarios anuales: el seminario de Educación Popular, el seminario de Lectura Crítica del Capital de Marx, el seminario de Psicoanálísis, Capitalismo y Marxismo y el Seminario de Literatura y Política.<br />
Por otra parte se dictan talleres de arte, tenemos el taller de arte mural y callejero, el taller de cine documental y el taller de fotografía.</p>
<p><strong><em>¿Con qué estudios se accede a la Universidad?<br />
</em></strong>Por ser una Universidad Popular y trabajar nosotros con la idea de Pichón Riviere, no queremos que haya impedimentos para el aprendizaje, por eso no pedimos ni que tengan que tener sexto grado aprobado. Lo único que pedimos es una especie de compromiso ético con el amor a la sabiduría y un compromiso de conciencia crítica con el cambio social. Esto se lo decimos a la gente cuando se anota y realmente ellos se comprometen, porque nosotros hablamos de un compromiso ético, no hablamos de partidismos políticos, ya que se podrá acordar con las Madres, se podrá criticarlas pero bien sabido es que ellas no participan de ningún partido político y que no han sido candidatas políticas a nada.<br />
Cuando egresan, los alumnos tienen el título propio de la carrera que cursan, que lógicamente no están reconocidos por el Ministerio de Educación, porque acá pueden ingresar sin haber cumplimentado los estudios primarios y/o secundarios.<br />
De todos modos, en esta Universidad hay un riguroso rigor académico que garantiza que la gente tenga condiciones de aprendizaje superiores a las que se dictan en las escuelas secundarias e incluso en las otras Universidades, porque es importante destacar que nuestros docentes son docentes universitarios y no docentes que recién se inician, gran parte de ellos ya te los nombré porque participaron de los seminarios previos a la Universidad.</p>
<p><strong><em>¿Qué arancel pagan los alumnos?<br />
</em></strong>Pagan $25 por mes el que pueda, hay una cantidad de alumnos que por distintas causas no pueden pagar y no lo hacen.</p>
<p><strong><em>Vos cumplís el cargo de Director académico&#8230;<br />
</em></strong>Exacto, tengo la responsabilidad sobre los programas, sobre los docentes, sobre la organización completa de los planes de estudio, de lo que se dicta.</p>
<p><strong><em>¿En qué días y horarios se desarrollan las actividades?<br />
</em></strong>Las carreras y seminarios se dictan de 19 a 22 horas y todo lo que tiene que ver con arte de 16 a 19 horas, de lunes a viernes. Aquellos que estén interesados en tomar contacto con la Universidad pueden llamar a nuestro teléfono que es 4384-8693. La inscripción para el 2001 comienza en diciembre de 2000 y culmina en abril de 2001.</p>
<p><strong><em>Es muy importante el reconocimiento y apoyo de las universidades europeas que citaste anteriormente&#8230;<br />
</em></strong>Es muy importante. El día de la inauguración de la universidad vinieron especialmente el rector y el vicerrector de la Universidad de Salamanca, la universidad más antigua de lengua española, con 800 años de antiguedad. Ellos revisaron todos nuestros programas, nuestros planes de estudio, los antecedentes curriculares de nuestros docentes y recién ahí firmaron el convenio.<br />
Por último quiero señalar que todos nuestros alumnos cursan los días viernes materias de Derechos humanos y de formación ética y filosófica. Esta formación humanística también está dada por profesores de gran prestigio de nuestro país, de Latinoamérica y de Europa.<br />
Nosotros no tenemos examen como en las universidades, pero los docentes están muy encima de la gente, hay autoevaluación, evaluación grupal de alumnos con alumnos y evaluación pública con una especie de asambleas coordinadas por los propios docentes, donde se discute todo, quienes van a aprobar y quienes no, son todas instancias muy democráticas.</p>
<p><strong><em>Vos sabés Vicente que en nuestra revista la poesía ocupa un lugar muy destacado. ¿Qué les dirías a los poetas en este nuevo milenio que se acaba de iniciar?<br />
</em></strong>La poesía&#8230; Uno busca las palabras más precisas del mundo para que el mundo entero las pueda leer, este es el gran desafío del poeta. Salir del lugar común, recrear la palabra, pero luego si es un gran poeta va a tener el deseo de que su discurso sea comprendido por el otro, es una difícil conjunción. Sólo los grandes poetas de la humanidad logran discursos de ese nivel pero a su vez logran ser leídos, Shakespeare, Borges, Paul Eluard, André Breton, Whitman son leídos.</p>
<p><strong><em>Como la poesía, esta niversidad es una bella aventura&#8230;<br />
</em></strong>Sí, es cierto, es una bella aventura.</p>
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		<title>Tapa edición nro. 31</title>
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		<pubDate>Wed, 01 Nov 2000 19:14:20 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Tapa]]></category>
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