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		<title>JUAN DOFFO, ENTRE EL ESPACIO Y LA CONCIENCIA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Nov 2005 18:49:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artes visuales]]></category>
		<category><![CDATA[43]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por ADRIANA LAURENZI La obra de Juan Doffo es la síntesis de dos experiencias fundamentales, la naturaleza, la geografía de</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2005/11/juan-doffo-entre-el-espacio-y-la-conciencia/">JUAN DOFFO, ENTRE EL ESPACIO Y LA CONCIENCIA</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por ADRIANA LAURENZI</strong></p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5031" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-DOFFO-SEPIA.jpg" alt="" width="487" height="479" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-DOFFO-SEPIA.jpg 487w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-DOFFO-SEPIA-300x295.jpg 300w" sizes="(max-width: 487px) 100vw, 487px" /></p>
<p>La obra de Juan Doffo es la síntesis de dos experiencias fundamentales, la naturaleza, la geografía de su pueblo natal, Mechita y la cultura, el espacio que desde los libros, las imágenes, el cine, la música, el arte y los artistas que están en la historia del arte como en las expresiones contemporáneas.<br />
La primera es la pertenencia a una geografía que forma parte de su propia historia; la infancia y juventud en el pueblo bonaerense de Mechita, donde nació en 1948, es el espacio de la pampa, es el horizonte infinito de la llanura sin relieves, un plano de tierra tan largo y ancho como el mar y el otro es el espacio de la conciencia, aquel que sobre la base de ese espacio vital grabado a fuego y para siempre se funde al otro, al de la cultura, al deseo de conocer, a las obras maestras que forman parte de nuestro acervo cultural y especialmente a la cultura grecolatina y a la herencia de su propia familia de origen italiano.</p>
<p>¿Es posible definirse desde este espacio, ligado a tantas influencias como las que hoy nos llegan del resto del mundo?. La obra de Juan nos demuestra que sí, que como diría Jorge Luis Borges nadie escribió el original, todo en realidad es reescritura.<br />
¿Podemos perdernos en la apropiación de tantas otras experiencias?. Pocas veces es tan apropiado el refrán que dice <em>&#8220;cuenta tu aldea y contarás el mundo&#8221; </em>. Juan desarrolla su obra compartiendo el tiempo entre su taller en Palermo y el de su casa en Mechita.</p>
<p>Su obra es un <em>ritornello </em>que transita desde el cuadro de caballete en acrílico, la instalación, la fotografía y el video, para preguntarse una y otra vez el problema de la realidad y la ilusión, el orden humano y el destino, el camino como sentido a la existencia.</p>
<p>El deseo del hombre y su lucha por ser frente al espacio romántico y terrible de la pampa que desde su extensión parece devorarse todo y empequeñecer a quien frente a <em>inconmensurable </em> extensión se le enfrente.<br />
Desde la imagen Doffo retoma la terrible acusación que Nietzsche hace a la cultura: la ausencia de sentido, la pérdida que ha experimentado el hombre tanto de Dios como de la metafísica, una pérdida de sentido que ha suplido con un obstinado espíritu constructivo.<br />
La vida deviene entonces en la lucha entre el espacio vital e indómito de la llanura y la empecinada construcción del hombre, la aplicación de leyes y esquemas matemáticos y lógicos con los que el ser humano pretende crear un orden y un sentido.</p>
<p>El leitmotiv de su obra es el <strong> espacio </strong>, el espacio como paisaje pero un paisaje que comienza en la conciencia.<br />
Lo curioso es que su obra parece demostrar que el paisaje, como la realidad, es una construcción de la conciencia que lo piensa.<br />
Al enfrentarnos a los macro espacios de sus pinturas, generalmente nocturnos, sentimos que estamos ante un espacio imaginario, pero Doffo lleva sus alquímicas imágenes realizadas en acrílico a la fotografía y es allí cuando se revela y confirma que el espacio es una realidad de la conciencia. No hay figura humana, pero está prefigurada en la construcción.<br />
En <em>La cámara lúcida </em> Roland Barthes, al definir la fotografía, habla de la fatalidad del referente, ya que no hay foto sin algo o alguien, porque una foto es <em>siempre invisible </em>, no es ella a quien vemos, sino al objeto o a la persona fotografiada.<br />
En la muestra llevada a cabo en el Centro Cultural Recoleta en el año 2003, Doffo expuso una serie de fotografías realizadas en toma directa en su pueblo Mechita y aunque dicha serie fue el resultado de un trabajo de cinco años la toma directa es justamente una fotografía sin trucos, encaja en la definición de Barhes, es decir, la foto es la realidad, pero en cada una de ellas descubrimos llevado a otra técnica una continuidad increíble de dichas imágenes con sus pinturas, los mismos espacios infinitos, las lucecitas encendidas en la oscuridad de la noche o de los atardeceres, la misma belleza de un orden vandálico hecho en este caso con mojones de fuego, reflejos de planos de agua que remiten a los reflejos logrados con el pincel.<br />
El espacio ha sido redefinido desde la filosofía fenomenológica por pensadores como Merleau Ponty quien en su obra <em>Fenomenología de la percepción </em> (1945) indaga en la relación prerreflexiva entre el sujeto y el mundo, la cual se pone de manifiesto tanto en el comportamiento, como en las formas de representación.<br />
El espacio con el que pensamos, es el espacio que hemos ido configurando a través de nuestras primeras experiencias, en la infancia y están fuera de una razón ordenadora. Por ejemplo, el concepto del espacio que tiene un niño que nació y se crió en el micro-centro porteño donde el cielo está siempre recortado por torres de oficinas y edificios de viviendas que obstaculizan la visión del horizonte y del cielo es claramente distante a la que tiene un niño de la pampa donde el brillo de las estrellas es una luz potente frente a la oscuridad de la noche sin luces eléctricas, donde el horizonte y la extensión de la planicie de la llanura son una presencia constante.<br />
Gastón Bachelard, en su obra <em>La poética del espacio </em> (1957), analiza de qué manera juega la imaginación en la construcción del espacio, de la misma manera que la memoria interviene constantemente en la percepción.<br />
Bachelard habla de casa materna como un espacio que nos alberga, donde la imaginación construye tanto la realidad como la virtualidad en el pensamiento.<br />
Doffo sitúa en medio de sus espacios una imagen recurrente, la palangana que utilizaba en Mechita para bañarse en su niñez. En su obra ese centro hueco de la tina de lata aparece una y otra vez, tanto en la pintura como en la tierra que utiliza en algunas instalaciones.<br />
Dentro de sus grandes espacios el camino es una dirección marcada en la tierra.<br />
El camino es también una imagen recurrente ya que como recorrido, es el transitar de la existencia, un <em>road movie, </em> en el cine, una constante elección que cada uno hace en su existencia para realizar la esencia en cada decisión.</p>
<p>El otro gran leitmotiv es la <strong> alquimia </strong> ( del árabe, piedra filosofal), la ciencia-magia que ansiaban los sabios para convertir un carbón en oro, para transformar. La alquimia es en sí la gran metáfora del deseo humano de trascender, de transformar, de apresar el universo, de alcanzar lo inasible.<br />
El hombre construye universos en los que muchas veces queda atrapado, como en una red. Los espacios azules de Doffo parecen encerrados en redes de luces simétricas y modularmente organizadas. En algunos casos aparecen números como en las fórmulas alquímicas de los sabios del Renacimiento, pero la pasión y la vida constantemente escapan a las medidas impuestas.<br />
La alquimia es también correspondencia, como en el pensamiento cabalístico entre lo macro y lo microcósmico.<br />
Como Borges en <em>El Aleph </em> , Doffo encuentra un punto en el espacio, la tina de baño de Mechita desde donde puede alcanzar todo el universo, una macro-estructura que corona la bóveda celeste con la imagen monumental de la bóveda del Partenón romano, construído con ladrillos como toda la arquitectura de los pueblos bonaerenses.<br />
Así, en el espacio de la naturaleza, la pampa argentina, alberga un pequeño pueblito, desde la conciencia del espacio pasa a ser el centro de un mundo. Se sintetiza con la cultura grecorromana, la génesis de nuestros valores.<br />
Un punto, una palangana, como el Aleph del cuento borgeano, desde el que podemos ver el mundo.<br />
Si el Land- art noerteamericano llevó la estética de las salas de exposiciones y museos al escenario de la misma naturaleza, creo que los espacios de la llanura pampeana fotografiados por Doffo desde tomas en avionetas y luego trasladados tanto a la tela como a instalaciones o fotografías logran mayor altura poética porque contienen siempre esa relación romántica entre lo pequeño y lo inconmensurable, la cultura y la naturaleza en nuestra geografía.<br />
Ligado a la alquimia está su recurrente alusión al fuego, a esa <em>extraña sustancia </em>, como la llamaba Borges y que en las imágenes de Doffo ocupa el lugar de la figura humana. En la serie de fotografías tomadas en Mechita en forma de círculos concéntricos, mojones de fuego fueron elegidos por la gente que se paró delante de su fuego.<br />
La vida al fin y al cabo no es más que tiempo y el tiempo de nuestra vida es un fuego que se alimenta de la energía de la que estamos hechos.<br />
La luz que irradiamos es esa energía que se va quemando en cada acto, en cada acción, pero que permanecerá cuando se consuma, si hemos llegado a formar parte de la memoria de otro, si el fuego se transforma alquímicamente en metáfora.</p>
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		<title>ENTREVISTA A RAÚL SERRANO</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Nov 2005 18:47:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[43]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>&#8220;Cuarenta y tantos años más tarde sigo estudiando&#8221; Por ELENA BARILE y LUIS RAÚL CALVO A continuación &#8220;Generación Abierta&#8221; les</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;Cuarenta y tantos años más tarde sigo estudiando&#8221;</p>
<p style="text-align: right;"><strong> <em>Por ELENA BARILE<br />
</em><em>y LUIS RAÚL CALVO</em></strong></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5029" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-SERRANO-SEPIA.jpg" alt="" width="360" height="242" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-SERRANO-SEPIA.jpg 360w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-SERRANO-SEPIA-300x202.jpg 300w" sizes="(max-width: 360px) 100vw, 360px" /></p>
<div align="justify">
<div align="justify">
<div align="justify">
<div align="justify">
<div align="justify"><span class="textonegrilla"><em>A continuación &#8220;Generación Abierta&#8221; les presenta una entrevista exclusiva realizada a una de las figuras más importantes de nuestro teatro, el maestro Raúl Serrano, cuyo prestigio y relevancia han trascendido las fronteras del país.</p>
<p></em><strong><em>G.A. ¿ Cómo se inició en esta profesión?<br />
</em></strong></span><span class="Estilo1"> Soy de Tucumán, tengo un hermano que es diecisiete años mayor que yo. Él en Tucumán fue el fundador del Teatro Universitario. Después estuvo estudiando en Buenos Aires, participó en varias películas, hizo teatro, incluso lo conoció a Casona, luego volvió a Tucumán. Entonces mis comienzos en el teatro fueron de la mano de él, en el Teatro Universitario de allá. Luego de eso, participé en varios teatros independientes y en el teatro de una escuela muy particular que se fundó en el año 1948, el Gimnasium Universitario, una escuela parecida a lo que es el Colegio Nacional de Buenos Aires. Se llevó a cabo luego que dos pedagogos de la Universidad, estuvieron dos años recorriendo el mundo y trajeron un modelo de allá. Hacíamos gimnasia todos los días, estudiábamos con los profesores, actuábamos en obras teatrales. Luego comencé a trabajar profesionalmente porque en una gira que hizo por el interior del país Mercedes Prendes, que era una actriz trágica española necesitaba gente que tuviera acento español, entonces como yo lo tenía, comencé ahí.</p>
<p></span><strong><em>G.A. ¿De qué década, precisamente estamos hablando?<br />
</em></strong>De la década del &#8217;50. Luego fundé mis propios grupos teatrales allá en Tucumán. En 1957, nosotros teníamos ya una Federación de Teatro Independiente en Tucumán, que tenía dieciséis grupos teatrales. En ese año, la Federación logró una participación en el Festival que se hacía en Moscú. Entonces, se constituyó un elenco que estuvo dirigido por Oscar Ferrigno (padre) e integrado por Carlos Gandolfo, Cipe Lincowsky y yo. Ensayamos una serie de obras y nos fuimos a Moscú. Yo me hice muy amigo de Gandolfo y habíamos decidido quedarnos en Europa, -en París- a estudiar teatro, pero en el regreso de Moscú a Bucarest, -porque nos habían invitado a estar unos días allá- conocimos a una chica argentina y cuando le comentamos de nuestra idea nos sugirió que nos quedáramos en Rumania. Bueno, una vez instalados en la capital rumana pedimos ver teatro y la verdad es que era muy bueno, entonces al tercer día de estar ahí fuimos con Gandolfo al Ministerio de Cultura de Rumania y pedimos una beca. Seguimos visitando el país y a los quince días más o menos nos llamaron para decirnos que fuéramos al Ministerio de Cultura porque nos habían otorgado una beca, que era mucho más de lo que nosotros habíamos pedíamos. Yo la había solicitado por un año y nos la otorgaron por cinco años. Un año, para aprender idiomas, cuatro años para hacer la Facultad, con un sueldo bastante interesante. Yo dije que sí enseguida pero Gandolfo dijo que tenía que mantener a la madre, que no se animaba y se volvió. No hice el año de idioma, porque en los pocos meses que estuve había aprendido bastante así que decidí ese año -1957- iniciar la Facultad, con la idea de que al año siguiente me iría, pero como no había hecho personajes importantes decidí quedarme un año más. Pasó ese año y claro, me plantee que ya estaba a mitad de la carrera, así que al final la terminé. Fui primero de mi promoción con un promedio de diez, entonces, como el que terminaba primero estaba destinado a dirigir el Teatro Nacional de Rumania, no me iba a volver a la Argentina. Me quedé en Rumania un total de diez años.</p>
<p><strong><em>G.A. ¿Todo este recorrido artístico fue como actor o como actor y director?<br />
</em></strong>Como las dos cosas, porque cuando me fui de Tucumán yo ya era director del grupo teatral de allá, pero cuando me quedé en Rumania, la Carrera de Dirección estaba suspendida porque había exceso de directores, y ellos no querían producir gente que no laburara. Entonces yo hice la carrera de actor pero mi profesor era uno de los mejores directores, y como en el último año teníamos que hacer un trabajo de Diploma, el me encargó que yo pusiera una obra con los estudiantes de mi promoción. Puse &#8220;El Centro Forward murió al Amanecer&#8221; de Agustín Cusani. Fue muy bien recibida, me hizo conocido, entonces me quedé seis años más aparte de los cuatro años de estudio y no me hubiera vuelto si no hubiera sido por Ceausescu que ya no era socialismo, no era nada.<br />
Me volví a la Argentina con mi mujer que por entonces era una actriz rumana. Fuimos a Tucumán para conformar un elenco profesional y vivir en el norte del país, ya que yo no quería vivir en Buenos Aires.<br />
En Tucumán hice &#8220;Un tranvía llamado Deseo&#8221; con los mejores actores de Tucumán, y gané bastante dinero, pero me hicieron la vida bastante imposible, entre la policía, la Acción Católica y el gobierno de esa época, así que decidí venirme a Buenos Aires.<br />
Cuando vine acá lo hice con la idea de trabajar de periodista, ya que también lo era. Como mi amigo Eloy Martínez era director de Primera Plana, comencé como notero e hice algunas notas, pero Carlos Gandolfo me dijo porque no enseñaba teatro siendo yo el único que había hecho una carrera universitaria. Yo le pregunté quien iba a estudiar conmigo si nadie me conocía, pero Gandolfo me dio los primeros tres alumnos, uno de los cuales es Carlos Weber, así empecé, estamos hablando de 1967, 1968.</p>
<p><strong><em>G.A.¿En qué basa su metodología de enseñanza?<br />
</em></strong>Cuando llegué a la Argentina me encontré con algo que me sorprendió mucho, las clases de teatro eran prácticamente sesiones de psicoanálisis . Eran introspectivas respecto a la vida personal de los actores , pero con nada de técnica. A mí me parecía espantoso porque yo hacía diez años que estaba trabajando en el teatro profesional en Europa y nunca había visto nada igual en actores europeos y estoy hablando de grandes actores. Por eso me pareció que ese no era el camino, pero la verdad sea dicha, yo tampoco sabía que enseñar, porque la formación que había recibido, si bien era buena, era muy ecléctica, entonces hice algo que creo que es lo único que se va a rescatar de mi carrera: me dije a mí mismo que es lo que hay que enseñar y entonces me puse a estudiar y sigo estudiando, cuarenta y tantos años más tarde sigo estudiando.<br />
Hoy en día, hay una metodología que se aplica en México, en España, en Rumania, en Italia, en la Argentina. En Guadalajara, México, la Universidad fue creada y dice textualmente: &#8230; &#8220;se impartirá la enseñanza de acuerdo a la metodología del maestro Raúl Serrano&#8230;&#8221;.<br />
A fin de año, me voy a México de nuevo- es la segunda vez- para tener un simposio con todos los profesores de teatro de ese país, en donde voy a exponer un planteo pedagógico, ellos me van a cuestionar y yo les voy a tener que responder.</p>
<p><strong><em>G.A. Una especie de interpelación&#8230;<br />
</em></strong>Exacto, en este momento desde el punto de vista de la pedagogía teatral creo que esta escuela es una de las más importantes del mundo. Actualmente tenemos seis estudiantes españoles, uno italiano y uno israelí, sin que nosotros hayamos publicado un sólo aviso en ninguna parte del mundo.</p>
<p><strong><em>G.A.¿En qué aspectos se caracteriza la pedagogía de esta escuela?<br />
</em></strong>Se caracteriza en describir técnicamente el quehacer del actor, es decir, es un quehacer extrovertido, que tiene que ver con la praxis marxista. Al transformar, me transforma. Nada que tenga que ver con la introspección, ni con la imagen. Es un uso particular del cuerpo, en un sentido lúdico y transformador. Al meterse uno en los conflictos no puede dejar de conmoverse, es la técnica- que cualquier gran actor tiene-. de la improvisación, pero nada más que la improvisación se hace intuitivamente y acá esta pautada. Hay un montón de cuestiones pedagógicas que esta escuela inventó, tal como los términos de estructura dramática, la división entre técnica y poética y un montón de otros aportes que a mí me parecen que permiten que la pedagogía a partir de esta escuela comience a dejar de ser una cosa empírica.</p>
<p><strong><em>G.A. ¿En relación a esos años 60&#8242; y 70&#8242; en el plano de la actuación, usted cree que hubo maestros?<br />
</em></strong>Había muy pocos maestros. Cabanillas por ejemplo, apenas conocía algunos atisbos de los planteos de Stanislavsky. El venía con un enfoque muy basado en el texto, en la declamación, no hacía un planteo en donde el cuerpo estuviera involucrado más que detrás del texto. No es lo peor mirar a los buenos actores, lo que pasa es que uno mira y no sabe lo que mira. Usted mira el fuego y eso no le indica que más allá se está produciendo una combustión en la que hay un consumo de oxigeno&#8230; no, usted lo mira, lo ve y ve la parte superficial, pero no sabe de los mecanismos interiores. Por eso es necesaria una aproximación técnica para poder describir.</p>
<p><strong><em>G.A. Si bien hay gente naturalmente talentosa&#8230;<br />
</em></strong>Sí, hay gente que tiene talento natural, que juega y se mete intuitivamente en los conflictos de la situación. Tita Merello fue una actriz que tuvo un talento natural pero como no tenía técnica suficiente ni cultura suficiente, nunca pudo hacer otra cosa que una orillera, pero ¡qué &#8220;Medea&#8221;, qué &#8220;Madre Coraje&#8221;, podría haber hecho ella si hubiera tenido técnica y cultura.</p>
<p><strong><em>G.A. ¿Cómo ve el futuro de los alumnos que egresan?<br />
</em></strong>Esta es una sociedad donde el arte es considerado una flor para poner en la solapa, una sociedad que le dedica siete u ocho páginas del diario al fútbol o a los deportes y no le dedica ni una hoja al teatro de arte. Le dedica al teatro solamente cuando es negocio. El arte es considerado una cosa superflua en nuestra sociedad.<br />
No así en donde yo me recibí, en el socialismo, donde el arte estaba al alcance de todo el mundo. Ir al teatro era el equivalente de lo que cuesta un diario, y los teatros estaban llenos de gente, podías ver Shakespeare, Chejov, obras contemporáneas.<br />
El futuro de los actores está ligado al futuro de nuestra sociedad, si nuestra sociedad sigue siendo una sociedad capitalista, de consumo, va a seguir todo igual que ahora. Lo que hay que cambiar es la estructura social.</p>
<p><strong><em>G.A. No está de acuerdo con la política cultural del gobierno&#8230;<br />
</em></strong>No, no estoy de acuerdo con la política cultural de los gobiernos que hemos tenido. Ellos hacen megaeventos para que cientos de miles de personas miren y de lo que se trata es que cientos de miles de personas hagan. Por otra parte, cuando hacen políticas de desarrollo cultural en los barrios, pagan sueldos de miseria-cuando los pagan- a los profesores. Es un hecho puntual, sin ningún sentido social.</div>
</div>
</div>
</div>
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		<title>ENRIQUE &#8220;MONO&#8221; VILLEGAS</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Nov 2005 18:45:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[43]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>(3 de Agosto de 1913 &#8211; 10 de Julio de 1986) &#8220;No murió, se cansó de ser libre&#8221; (Hermenegildo Sábat)</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2005/11/enrique-mono-villegas/">ENRIQUE &#8220;MONO&#8221; VILLEGAS</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>(3 de Agosto de 1913 &#8211; 10 de Julio de 1986)<br />
&#8220;No murió, se cansó de ser libre&#8221; (Hermenegildo Sábat)</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por </strong><strong> RICARDO HÉCTOR REYES</strong></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5027" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-VILLEGAS-SEPIA.jpg" alt="" width="400" height="272" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-VILLEGAS-SEPIA.jpg 400w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-VILLEGAS-SEPIA-300x204.jpg 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></p>
<div align="justify">
<div align="justify">
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<div align="justify">Dicen que en una oportunidad una soprano extranjera, acompañada por un pianista, desafinaba bastante, lo cual provocaba la lógica desaprobación del público. Como modo de justificación, manifestó que para la próxima cambiaría al pianista. Éste, no pudo menos que recoger el guante y replicó con su voz particular y estentórea: &#8220;Señora, la busqué en las blancas y no la encontré, la busqué en las negras y tampoco la encontré. ¡Usted canta en las hendijas!&#8221; Acto seguido, abandonó el escenario.<br />
El pianista era, como no podía ser de otro modo, el Mono Villegas y la anécdota lo pinta entero. Mordaz, irónico, crítico, polémico y de respuesta rápida y por supuesto un gran músico, recordado por quienes lo vieron, por ambas cualidades. Se dice que no sólo se iba a ver sus actuaciones, sino también, a escuchar sus dichos.<br />
Si bien conocido como el pianista de jazz de mayor trascendencia en el país, también interpretó otros géneros, como tango o folklore y naturalmente música clásica (una vez dijo que la muerte de Ravel era más importante que la del Papa, lo que le significó la ida de Radio &#8220;El Mundo&#8221;, donde estaba trabajando).<br />
Nacido en la Ciudad de Buenos Aires (&#8220;porque no lo consultaron antes&#8230;&#8221;), proveniente de una aristocrática familia sanjuanina, no tuvo fortuna de conocer a su madre, fallecida a sus seis meses de edad, su padre: odontólogo, devenido en criador de gallos de riña. Fue criado por sus tías y según él, su vida terminó a los siete años (por haber aprendido a leer y a tocar el piano, las únicas cosas que hizo toda su vida). Posteriormente llegó a 4to año del Nacional Mariano Acosta (echado por multiplicidad de ratas). En 1932 presentó el &#8220;Concierto para piano y orquesta&#8221; de Ravel en el Odeón y un par de años después, la &#8220;Rhapsody in Blue&#8221; de Gershwin.<br />
Alternando entre el jazz, el folklore y la música clásica pasaron los siguientes años, hasta que en 1955 viajó a Nueva York, contratado para grabar seis discos, de los cuales sólo grabó dos (Introducing Villegas y Very, very Villegas) con Milt Hinton y Cozy Cole, por rescindir el contrato cuando quisieron obligarlo a interpretar boleros de Lecuona. Pasó, el resto del tiempo, tocando en pequeños clubes, sobreviviendo. Al tiempo frecuentaba la flor y nata del jazz y quien fuera su mentor espiritual Duke Ellington, a quien escuchó por primera vez en 1957. Vuelto al país, ya con una estructura formal de trío tuvo otro punto alto de su trayectoria al grabar con Paul Gonsálvez y Willie Cook (a la sazón integrantes de la banda de Ellington) un trabajo titulado &#8220;Encuentro&#8221;.<br />
Ya era una leyenda, de esos personajes entrañables más conocidos por su aspecto y su apelativo (decía que lo llamaban mono porque imitaba muy bien a los seres humanos) que en muchos casos por su música y sus expresiones trascendían el ámbito en el cual fueron vertidas. Y él lo fomentaba. Una vez, desde la pullman de un teatro, una espectadora reclamó: &#8220;que empiece el concierto&#8221;. &#8220;Señora, el concierto ya empezó&#8221;, le contestó. &#8220;Bueno, que empiece la música&#8221;, insistió la mujer. &#8220;Señora, cuando empiece la música usted no la va a entender&#8221;. Y siguió charlando. Libre y sin preconceptos, opinaba de todo y por todo y no era extraño introducir un tema en el doble de tiempo que duraba el mismo tema. Definía a su relación con las mujeres por no tener mucho que ofrecerles: &#8220;No hay tapado de armiño, ni Cadillac ni departamento. No doy más que amor y música, por eso las mujeres se aburren conmigo&#8221;, lo cual no fue lo que sucedió con su última mujer, Selma Henry a quien no le importó los Baldwin y un colchón en el piso como principal mobiliario (&#8220;Lo conocí en el Boliche Sí, en Belgrano. Él estaba tocando y me pareció fuera de lo común. Vi como volcaba todo su sentimiento y sus pensamientos a la música. Su música era eso: todo lo que le pasaba. Era su manera de expresión, su lenguaje. Entonces, como yo sentía que hablaba con el piano, me pareció un hombre inteligente que proponía una conversación de lo más interesante. Nunca me habían charlado así&#8221;).<br />
Recordarlo a Villegas en una nota, puede ser muy fácil o muy difícil, según como se lo vea. Fácil por su calidad de músico, porque supo construirse y fomentarse, por sus expresiones no exenta de viveza criolla y su ternura. Difícil, por los mismos motivos. Es tan amplio el personaje que escribamos lo que escribamos nos queda la sensación que siempre falta algo. Por eso dejemos que el Mono se defina por sí mismo: &#8220;El fenómeno es la música, que abre todas las puertas de la comunicación. Cuando toco necesito que por lo menos uno me escuche&#8221;.<br />
&#8220;Jamás repetimos la música aunque toquemos los mismos temas. Estamos convencidos de que el jazz, como la conversación, debe ser espontáneo&#8221;.<br />
&#8220;La vida es lo más maravilloso que existe, pero lo frustrante del presente es que muy pronto se convierte en pasado. Y el futuro es siempre incierto. El único futuro es la muerte&#8221;.<br />
Fue el pianista de jazz más importante de la Argentina. Dejó un legado y marcó un rumbo. Por eso me gustaría finalizar esta semblanza con el texto del telegrama que un contrabajista llamado Feria envió al conocer la noticia de su muerte y que define muchas de nuestras sensaciones respecto al Mono:</div>
</div>
<div align="justify">
<p>&#8220;Enrique, que descanses en Jazz&#8221;</p>
<p style="text-align: right;">Así sea.</p>
</div>
</div>
</div>
</div>
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		<title>LECTURAS TESTAMENTARIAS DE HÉCTOR A. MURENA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Nov 2005 18:43:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[43]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por JOSÉ EMILIO TALLARICO * &#160; En el año 2005 hay dos aniversarios fuertemente ligados a la memoria del escritor</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2005/11/lecturas-testamentarias-de-hector-a-murena/">LECTURAS TESTAMENTARIAS DE HÉCTOR A. MURENA</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div align="right"><strong>Por JOSÉ EMILIO TALLARICO *</strong></div>
<p style="text-align: right;"><strong><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5025" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-MURENA-SEPIA.jpg" alt="" width="453" height="295" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-MURENA-SEPIA.jpg 453w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-MURENA-SEPIA-300x195.jpg 300w" sizes="(max-width: 453px) 100vw, 453px" />&nbsp;</strong></p>
<p>En el año 2005 hay dos aniversarios fuertemente ligados a la memoria del escritor Héctor Álvarez Murena. En primer lugar, estamos a 30 años y unos meses de su fallecimiento, ocurrido el 5 de mayo de 1975, y también ante un dato que pocos conocen: los 60 años de la fecha que eligió para cerrar los originales de su primer libro (septiembre de 1945) que con el sugestivo título Primer Testamento publicó la Editorial Américalee en abril de 1946.<br />
Nos abocaremos a este hoy inhallable Primer Testamento (1) con la idea de rastrear los incipientes trazos de la que, con el correr del tiempo, se convertiría en una de las obras más notables y polémicas de la literatura argentina.<br />
Un Murena muy joven, a la sazón contaba 22 años, sin embargo dueño de una escritura ágil, vigorosa, segura, que no vacila en abordar un tema sustancial: la vigencia de lo prometeico, rebeldía incurable del hombre frente a la muerte y el castigo que le fue destinado.</p>
<p><em>&#8220;Los simples animales que no pudieron ver a los dioses y que, desde el principio, marcharon de acuerdo con lo que había sido ordenado, no conocen el error en sus rectas vidas y tienen una sola muerte que además ignoran. Pero el hombre levantó su cabeza, los vio, y a partir de ese instante se planteó su drama, el drama de su anhelo fatal: por cada una de las puertas que abre el mundo, tratando de hallar el camino que lleva a la morada de los inmortales, ve con horror entrar a la muerte&#8221;.</p>
<p></em>Los comentarios de algunos estudiosos de la obra de Murena, siempre concisos al referirse a Primer Testamento, privilegiaron en este libro el sesgo autobiográfico o confesional en detrimento de la honda y furibunda poesía que alcanzan muchos de sus pasajes.<br />
Porque de ello se trata, de poesía, poesía que aún hoy, leída y releída, descoloca y perturba.<br />
En un reportaje publicado por el diario La Nación en 1971, Murena decía que la poesía era el medio más idóneo para indagar la realidad.</p>
<p>Sigamos con otro párrafo de Primer Testamento:</p>
<p><em>&#8220;&#8230;yo, promulgado por hados adversos en estas tierras del Sur de cuyas llanuras y ciudades se hace túnicas la muerte, he investigado los vestigios de lo perdurable y, creyendo y creyendo en la naturaleza como un augurio, he recorrido la vasta garganta del río para leer en los movimientos de las aguas todos los secretos de nuestro tránsito funesto y de la eternidad.&#8221;</p>
<p></em>El tono del discurso es alto y severo. Uno se pregunta si no estamos ante las primeras señales del &#8220;estilo profético&#8221; que, según el artículo &#8220;Los parricidas&#8221; de Emir Rodríguez Monegal (2), Murena habría heredado de su maestro Ezequiel Martínez Estrada. Por lo pronto, de este estilo poético/expositivo surge un pensamiento que reivindica de manera incontrastable el mundo del espíritu.</p>
<p><em>&#8220;Es cierto que, en los cementerios, mi sueño es pesado como el de un fabricante de automóviles que no aguarda milagros, y que mi mirada es siempre la de un viviseccionador, pero quiero que las paralelas se junten en la tierra sin que yo haya creído en la posibilidad de que así suceda, y que el instante en que eso se produzca no sea otro de los extravíos de mi mirada, sino el rayo inesperado que la extravíe para siempre&#8221;</em>.</p>
<p>Repasemos suscintamente el contexto histórico de aquel año 1945. En mayo se produce la rendición de Alemania y todos los países quedan pendientes de las decisiones de EEUU en cuanto a un inminente reordenamiento mundial. Agosto es el mes de las masacres de Hiroshima y Nagasaki.<br />
En nuestro país, al paso que tardíamente se le declara la guerra al Eje, comienza a crecer la figura política de Perón, dando lugar a un fenómeno inédito: las movilizaciones obreras que alcanzarían su máxima expresión el 17 de octubre, con la multitudinaria convocatoria en la Plaza de Mayo.<br />
Buenos Aires es el espacio por donde deambula un personaje angélico y alucinado. Un individuo que cruza con paso rápido las calles y plazas de la ciudad, un sujeto nervioso, exaltado, atormentado por continuas pesadillas. <em>&#8220;En aquella época el sol sabía que yo era la noche y los días no lograban hallarme&#8221; </em>-dice. Por momentos considera que han sido inútiles sus blasfemias, sus actos maliciosos: siente que nada le sucede, las amenazas del cielo no se cumplen, &#8220;no hay respuesta para mi pregunta y entonces el furor es mi hermano&#8230;&#8221;.<br />
Un pasaje me impactó especialmente, extraño pasaje en el que Murena apela a una escenografía inconfundible:</p>
<p><em>&#8220;Paso frente a los últimos cafés, atravieso la plaza de las conmemoraciones y al bajar la calle que se precipita para hundir a la ciudad en el río, hallo a mi ciego pidiendo compasión para sus desgracias a los edificios y a las tinieblas. -Ven, vamos a escuchar voces celestiales -le digo-, y tomándolo por un brazo lo llevo hacia el Sur. Sin reparar en su agitación, hago que de un salto estemos en el Parque Lezama, en el alto Parque Lezama que está casi tan cerca del cielo como del río. Subimos la tortuosa escalerilla y como todos han huído porque es la época en que sólo el invierno y yo nos paseamos exaltados por las plazas, puedo arrastrarlo con impunidad para mi impaciencia hasta el templete griego que se alza en medio de los árboles. Me yergo a través de las columnas, miro las estrellas; esto es como un aviso, y después proclamo airadamente mi pregunta: saco el puñal y lo hundo en medio del pecho del ciego&#8221;.</p>
<p></em>El Parque Lezama, el templete griego y sus quietas divinidades (en la actualidad un enrejado protege la construcción y a pocos metros pueden verse dos casillas de vigilancia). Allí imaginé el asesinato del pobre ciego (¿alter ego del narrador?) y el rumor cercano del Río de la Plata. También especulé con el sentido del sacrificio a los pies de un dios, el ciego como víctima propiciatoria (¿un Tiresias, un sabio?, ¿el hecho de no poder ver significa que debía pagar con su vida?). Volvamos a Murena:</p>
<p><em>&#8220;Nadie se ha conmovido. Los astros están quietos y su serenidad es índice de que los fuegos del centro de la tierra también se han apagado. El ciego ha muerto y estoy solo. El olor salvaje de los árboles y el sonido del río en movimiento parecen festejar con ruda alegría una victoria bárbara y definitiva&#8221;.</p>
<p></em>Primer Testamento fue organizado en 3 capítulos: Prólogo, Preludio y Discurso Testamentario; éste último a su vez está compuesto por: Ad Deum, Ad Satanam y Ad Vitam.</p>
<p>Numerosas situaciones dominadas por la angustia y un deseo fervoroso de saciedad espiritual recorren estos capítulos. Hay seres que a la manera de sucesivos &#8220;maestros&#8221; del narrador, aparecen y desaparecen. Un pintor que en el piso de arriba pinta ángeles, una anciana penitente, una mujer que simboliza la muerte, los borrachos sabios de los cafés del bajo, unos desorientados feligreses, un poderoso sacerdote que irrumpe en su habitación y lo inicia en un ritual extravagante, son algunos de esos personajes.</p>
<p><em>&#8220;Quería huir del agua y todos los caminos me llevaban a ella. De una espada que colgaba sobre mí sentía el perfume, de la cuerda que la sostenía oía romperse las fibras, el presentimiento de su peso asesino presionaba al aire sobre mi cráneo: percibía que a la fatalidad de su caída no escapaban distancias. Más aún: creía entender que era un carcelero irritable y ubicuo al que las fugas la multiplicaban los cuchillos. Por eso, terminé por ir al río y por eso muchas noches merodee en torno suyo a lo largo de la avenida Costanera. ¡Sabias y sagradas visiones!&#8221;</p>
<p></em>La búsqueda de un Absoluto y del sentido último de la vida constituye el núcleo central de toda la producción literaria de Murena. Es de destacar que siempre se mantuvo fiel a la simbología contenida en el libro que ahora nos ocupa. El agua, por ejemplo, es un elemento que relacionó con la conformación del ser (&#8220;Bajo astros benignos/el agua acudió/ para erguirte/ en las tres cuartas partes/ de lo que serías&#8221;)(3), su alter ego está presente en casi todos sus libros (&#8220;¿quién/ se agita, se estremece,/ como si quisiera nacer en mí, en mi alma,.?&#8221;)(4), del mismo modo, su preocupación por lo que denominó la realidad real (&#8220;arroyo púrpura que corre bajo la palabra&#8221;)(5).</p>
<p>Primer Testamento concluye de este modo:</p>
<p><em>&#8220;Ahora estoy frente al río y escucho el canto exaltado del mediodía y construyo con alegría mi barca. Será amplia: habrá en ella lugar para espejos y para los mapamundi de los niños, sobre los que muchas veces se marcará la ruta de navegación. Pero su proa no tendrá jamás como rumbo esa isla lejana en donde resuena lentamente la voz de sirena de todas las campanas de la eternidad. Y no olvido tampoco la grave lección del gesto extraviado de Eróstrato. Por eso la hago fuerte y de aguda proa, para que cuando me lance al mar como una ola, la estela que ella deje en la superficie sea un testamento más profundo que aquel acto y me permita vencer el destino del agua en la sagrada medida en que lo consienta el justiciero avance de las nuevas olas.&#8221;</em></p>
<p style="text-align: right;">Septiembre de 1945</p>
<p>Es probable que Murena, en su madurez, haya sentido que debía &#8220;restringir&#8221; el horizonte de su legado. Veintiséis años después dice en el prólogo de su libro de ensayos La cárcel de la mente (Emecé Editores, Bs.As.,1971): &#8220;Lucha formada en gran parte por estancamientos y fracasos, cuyo balance final tal vez consista en señalar algunos de los senderos por los que no se puede seguir adelante, pero que, como figura del pensar que vacila y busca transformarse, acaso logre resultar de algún estímulo&#8221;.<br />
Finalmente, y para completar esta noción de legado, de testamento, me parece importante transcribir un breve fragmento del artículo que Teresa Alfieri tituló &#8220;Para releer a H.A.Murena&#8221;: &#8220;Y, a su manera, él cumplió su misión: uno de los trabajos de resistencia más ciclópeos de toda la cultura argentina contra el materialismo y la burguesía, la más sincera expresión de horror por la mediocridad y la falta de ética, uno de los más conscientes trabajos de espiritualización de la tierra americana&#8221;.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><span class="Estilo1">*</span><span class="texto"><strong> José Emilio Tallarico</strong>, Buenos Aires, 1950. Poeta. Co-fundador de la Revista Tamaño Oficio y del Ciclo de Poesía El Orate y la Musa. Tiene 4 libros de poesía publicados, entre ellos: &#8220;Ese espacio que tiembla&#8221;, Proa, 1993 y &#8220;El arreo y la fuga&#8221;, Ed. del Dock, 2000.<br />
Este año publicó &#8220;En consecuencia&#8221;, Fetén/Poesía, cuaderno que recoge su última producción.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Referencias</em>:</p>
<p>1) &#8220;Primer Testamento&#8221; está íntegro en la selección de textos de Murena realizada por Guillermo Piro, &#8220;Visiones de Babel&#8221;, Fondo de Cultura Económica, México, 2002.<br />
2) Emir Rodríguez Monegal, &#8220;El juicio de los parricidas&#8221;, semanario montevideano Marcha, 1956.<br />
3) H.A.Murena, &#8220;Relámpago de la duración&#8221;, Ed. Losada, Bs.As.,1962.<br />
4) H.A.Murena, &#8220;El escándalo y el fuego&#8221;, Ed. Sudamericana, Bs.As., 1959.<br />
5) H.A.Murena, &#8220;El águila que desaparece&#8221;, Ed. Alfa Argentina, Bs.As., 1975.</p>
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		<title>CONFLICTOS EN LA ESCUELA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Nov 2005 18:39:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[43]]></category>
		<category><![CDATA[Educacion]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Conversando con Aleida Márquez Rodríguez 1 (Desde Cuba) Por ALICIA NEIRA AMR- Leyendo en la Revista Generación Abierta, digitalizada, las</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Conversando con Aleida Márquez Rodríguez <span class="copetesubindice">1</span> (Desde Cuba)</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por ALICIA NEIRA</strong></p>
<p><strong> <img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5022" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-CONFLICTOS-ESCUELA-SEPIA.jpg" alt="" width="249" height="330" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-CONFLICTOS-ESCUELA-SEPIA.jpg 249w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-CONFLICTOS-ESCUELA-SEPIA-226x300.jpg 226w" sizes="(max-width: 249px) 100vw, 249px" /><br></strong></p>
<div align="justify">
<div align="justify">
<p><strong>AMR- </strong> Leyendo en la Revista Generación Abierta, digitalizada, las conversaciones de mis colegas sobre &#8220;Los conflictos en la escuela&#8221; me di cuenta que no importa que estemos distantes geográficamente, pues tratándose de conflictos, como de muchos otros fenómenos sociales, las semejanzas son muchas más que las diferencias. Entonces nos animamos, también a realizar reflexiones, desde la Universidad Pedagógica &#8220;Frank País&#8221; de Santiago de Cuba.</p>
<p><strong>GA- <em>Para nosotros también es nuevo este intento de conversación virtual y te agradezco que hayas aceptado la invitación. ¿Qué has estado pensando sobre esta temática?<br></em></strong><strong>AMR- </strong>Los conflictos son una manifestación de motivaciones encontradas y en las múltiples interrelaciones que se dan en la escuela no debe asombrarnos que aparezcan a menudo esas controversias.<br>La motivación es una formación psicológica que nos mueve o impulsa, desde un estado de necesidad, hacia la satisfacción de la meta o el objetivo de nuestra acción. Si satisfacemos la necesidad, la motivación desaparece, estamos tranquilos y complacidos. El problema empieza si no llegamos a las metas propuestas, si en el camino de la necesidad a la satisfacción algún obstáculo se interpone.</p>
<p><strong>GA- <em>En la complejidad de las interrelaciones educativas y en el ámbito escolar ¿qué has podido observar?<br></em></strong><strong>AMR- </strong> Sucede que son variadas las dimensiones en que se proyectan las motivaciones a través de las interrelaciones en el medio escolar: están las relaciones de los maestros con los alumnos y viceversa, la de los alumnos entre si, pero a partir de éstas, que a nuestro juicio son el centro de procesos capitales, también se generan las relaciones con la familia, las relaciones entre los maestros y con sus directivos, con las auxiliares pedagógicas y otras más.<br>La función principal del maestro es educar y por ello será muy provechoso que esté adecuadamente preparado para enfrentar las situaciones conflictivas cualesquiera que éstas sean. Pero centrando nuestra atención, fundamentalmente en las dimensiones en las que la ocurrencia de conflictos es mucho más frecuente: maestro -alumnos- maestro y escuela- familia. Encontramos que los conflictos, necesitan de una visión orientadora con el objetivo de hacer cada vez más fluido el ambiente escolar y como consecuencia más eficiente el aprendizaje y la educación de nuestros niños.</p>
<p><strong>GA- <em>¿Qué temáticas son más frecuentes en los conflictos que surgen en las escuelas de la ciudad de Santiago de Cuba?<br></em></strong><strong>AMR- </strong> Son diversos los factores que pueden incidir, aislados o combinados, cuando el comportamiento de un escolar no es satisfactorio en el aula. Desde problemas en las relaciones familiares, incorrecta formación de hábitos de convivencia, deficiente socialización, trastornos ocasionados por inmadurez psíquica o biológica y otros, que se reflejan con manifestaciones de desobediencia, agresividad, indiferencia, falta de concentración, aprendizaje accidentado, lento o casi nulo.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5023" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-CONFLICTOS-ESCUELA-SEPIA.jpg" alt="" width="229" height="330" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-CONFLICTOS-ESCUELA-SEPIA.jpg 229w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2020/12/FOTO-NOTA-CONFLICTOS-ESCUELA-SEPIA-208x300.jpg 208w" sizes="(max-width: 229px) 100vw, 229px" /></p>
<p><strong>GA- <em>¿Qué estrategias suelen implementar para intentar comprender y resolver estos conflictos?<br></em></strong><strong>AMR- </strong>El maestro en estos casos debe ir en busca de las causas, a través de indagaciones con la familia para conocer antecedentes y situaciones relacionadas con los conflictos, realizar observaciones sistemáticas y dirigidas, intercambio con otros colegas para incorporar otros puntos de vista y enriquecer la información sobre los hechos, todo lo cual facilitará poder determinar con la mayor objetividad posible un diagnóstico pedagógico que oriente próximas acciones.</p>
<p><strong>GA- <em>Seguramente se indaga también sobre los significados, no sólo las causas.<br></em></strong><strong>AMR- </strong> Pero todo esto debe acontecer con el despliegue de una comunicación asertiva, es decir, afectuosa, respetuosa, franca y positiva, reconociendo o señalando no sólo los aspectos negativos del niño, sino mostrando comprensión y respaldada con la ética y el tacto pedagógico que no deben abandonar a un maestro que ame su profesión.</p>
<p><strong>GA- <em>¿Podrías aportarnos algún ejemplo?<br></em></strong><strong>AMR- </strong> En mis reflexiones recordaba un incidente que presencié hace unos años, en un recorrido, en una de las escuelas de la Provincia: Una inexperta maestra indignada aseguraba que el niño que había tirado la piedra y roto un cristal de la ventana del aula tenía &#8216;malos instintos&#8217;, que era &#8216;agresivo&#8217; y &#8216;mal educado&#8217;.</p>
<p>&#8211; Le pregunté : ¿Cómo explicas esa conducta?, ¿Lo has averiguado?<br>&#8211; Me explicó que había hablado muchas veces con él, en ocasiones lo aconsejaba, en otras le había llamado fuertemente la atención y hasta lo había castigado.<br>-Le plantee que era necesario profundizar en el conocimiento del niño. Del hecho acontecido con el cristal de la ventana se podían elaborar muchos supuestos motivos hipotéticos, por ejemplo:</p>
<p>1. El niño odia la escuela y quiere destruirla. ¿Qué le habrá hecho odiar el colegio?<br>2. El niño quiere herir al maestro o a un alumno ¿Qué pasó antes?<br>3. El niño contesta con la pedrada contra una agresión que ha sufrido antes.<br>4. El niño &#8220;expresa&#8221; con piedras, la mala opinión que los padres han manifestado contra la escuela.<br>5. El niño quiere una mejor posición, más prestigio en su grupo. Espera que con la pedrada alcanzará alguna fama.<br>6. El niño quiere mostrar su habilidad como futuro lanzador de juego de pelota. No hay pelota en el colegio.<br>7. No aprende. Es un &#8220;mal alumno&#8221;. Quiere destruir el lugar de su &#8220;derrota&#8221;:<br>8. Quiere provocar al maestro. Un maestro controlado lo irrita. Otros adultos que él conoce, explotan a cada rato.</p>
<p>A partir de estos u otros supuestos debes chequear las hipótesis escogidas y verificarlas con una indagación adecuada &#8211; le dije-. Así podrás tener un cuadro más completo y podrás diseñar y poner en práctica la estrategia necesaria, que en muchas ocasiones involucra también a la familia, para que mejore su conducta y hasta es posible que logres que deje de ser conflictivo.</p>
<p><strong>GA- </strong><strong><em>Estas interpreta-ciones respecto el comportamiento de los niños, no surgen sólo en maestras sin experiencia sino también en otros docentes con trayec-toria, me parece que es fruto de creencias, marcos teóricos e incluso ideologías diferentes, por ello es difícil de modificar.<br></em></strong><strong><em>Comparto contigo la importancia que le otorgas a la indagación y la observación porque al ahondar la comprensión ya estamos incidiendo en la modificación y el cambio.<br></em></strong><strong>AMR- </strong>Los niños tienen muchas necesidades que no siempre son capaces de identificar en qué consisten, asimismo sus conductas son muy variables, cambian de una situación a otra y de una persona a otra. Es como un actor que aprende diferentes papeles. Sería más cómodo que el niño fuera siempre el mismo en su conducta, pero entonces sería tan aburrido como ciertos adultos empobrecidos. Puede ser que el o la maestra/o tenga la necesidad de que ellos sean tranquilos, obedientes, atentos, que colaboren y aprendan y sobre todo que no molesten. Pero esperamos que nunca sean tan egocéntricas/os para desear la satisfacción de sus necesidades para su comodidad, olvidando las necesidades de los niños. Unos y otros tienen que aprender cómo satisfacer esas necesidades dentro del marco escolar. Si no se atiende lo que los niños necesitan, tendrán los docentes delante de sí una clase frustrada y pronto ellos mismos serán también unos maestros frustrados.</p>
<p><strong><em>GA- Bueno&#8230; sabes que suelo decir que un sujeto enseña sólo en la medida en que el otro sujeto aprende. Cuando mencionamos estos vínculos de enseñanza y aprendizaje, nos estamos refiriendo a esa intersubjetividad que es fundamentalmente diálogo, explícito o implícito entre sujetos. En nuestro caso entre el sujeto que aprende y el sujeto que enseña. De manera que podemos afirmar que: Si &#8216;un sujeto&#8217; no aprende &#8216;el otro sujeto&#8217; no enseña, porque ambos son &#8216;sujetos de la educación&#8217;.<br></em></strong><strong><em>Y si en esta situación el &#8216;sujeto enseñante&#8217;, de todos modos, piensa que él enseña y &#8216;el otro&#8217; no aprende, esta afirmación la hace teniendo en cuenta al &#8216;otro-quien debería aprender-&#8216;, solamente &#8216;un objeto&#8217; diferente de sí mismo y no &#8216;un sujeto de aprendizaje&#8217;. Por esto consideramos que el vínculo educativo lejos de ser inocuo, si no genera aprendizaje daña la capacidad de aprender y la de enseñar </em></strong><em>.</em></p>
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		<title>Tapa edición nro. 43</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Nov 2005 18:36:49 +0000</pubDate>
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