<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>47 archivos - Fundación Generación Abierta</title>
	<atom:link href="https://www.generacionabierta.com.ar/tag/47/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.generacionabierta.com.ar/tag/47/</link>
	<description>Arte &#38; Cultura</description>
	<lastBuildDate>Sun, 15 Mar 2026 18:13:04 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.6.5</generator>

<image>
	<url>https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2025/07/Logo_Fundacion_GA.jpg</url>
	<title>47 archivos - Fundación Generación Abierta</title>
	<link>https://www.generacionabierta.com.ar/tag/47/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Bárbara Wulman</title>
		<link>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/barbara-wulman/#utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=barbara-wulman</link>
					<comments>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/barbara-wulman/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Mar 2007 16:42:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artes visuales]]></category>
		<category><![CDATA[47]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.generacionabierta.com.ar/?p=5552</guid>

					<description><![CDATA[<p>Aún nos cuesta creer que se haya ido&#8230; La tarea de escribir una reseña sobre Bárbara Wulman no resulta sencilla,</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/barbara-wulman/">Bárbara Wulman</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><strong><em>Aún nos cuesta creer que se haya ido&#8230;</em></strong></p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5572" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-PLASTICA-WULMAN-SEPIA.jpg" alt="" width="288" height="400" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-PLASTICA-WULMAN-SEPIA.jpg 288w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-PLASTICA-WULMAN-SEPIA-216x300.jpg 216w" sizes="(max-width: 288px) 100vw, 288px" /></p>
<p>La tarea de escribir una reseña sobre Bárbara Wulman no resulta sencilla, y hemos desechado la idea de presentar una síntesis sobre la vida y la obra de esta enorme pintora por dos motivos. El primero, porque podría resultar tedioso para aquel lector que desconoce la carrera de Bárbara Wulman, más que nada teniendo en cuenta que ella misma había decidido apartarse del candelero artístico por un largo tiempo. El segundo motivo es que nosotros no somos críticos de arte sino artistas, y como amigos de Bárbara preferimos encarar esta nota desde lo emotivo. El lector sensible sabrá comprender.<br />
Y es que, en definitiva, entrar en la pintura de Bárbara Wulman es entrar en el alma de su autora. Los que la hemos conocido podemos percibir los guiños autobiográficos que pueblan su obra; los que no la han conocido, intuyen la fuerte personalidad y el riquísimo mundo interior de la creadora. Sus personajes, incluso sus abstracciones, adquieren diversas formas: humanas, animales, de objetos o símbolos, pero su esencia intrínseca logra que milagrosamente formen parte de un ser único, multifacético, como lo es el ser humano. La obra de Bárbara refleja su ver en el mundo, misterio y enigma, trabajadora incansable, respondiendo al llamado de su&nbsp;amor incondicional por la pintura. Su energía y su sensibilidad se plasmaron en el lienzo con absoluta libertad, reflejando en sus trabajos tal vez gran parte de su vida misma, manejando las alegorías de forma maestra. Nada es explícito, tampoco nada es hermético; para el que sepa ver podrá sentir la presencia de Barbara en cada una de sus obras, y como dijera alguna vez&nbsp;<em>“es la vida, nada más”</em>. Sus series de trabajos recorridas a lo largo del tiempo, como la de Gilgamesh, la del Búho, la Ópera Náutica, el Bestiario, los Bronces Chinos, por mencionar sólo algunas, nos muestra la inquieta necesidad de fluir hacia nuevos horizontes internos.<br />
Su sólido oficio pictórico fue adquirido en los talleres de Vicente Forte, Héctor Cartier y Antonio Seguí, e incrementado con el estudio analítico de los más grandes maestros a los que veneraba: Paul Klee (por sobre todos), Giotto, Van Gogh, Giorgione,&nbsp; Leonardo, Grünewald, William Blake, Alfredo Hlito, Henry Moore, los pintores medievales, los artistas orientales y los precolombinos. Logró tener así un conocimiento muy afilado del universo plástico que le permitió poseer una sólida apreciación de la obra de arte y un ojo hiperlúcido para entrar en el mundo de cada obra. Este eclecticismo nos sugiere que el gusto estético de Bárbara no se apoyaba en lo estilístico sino en la espiritualidad que le transmitía la obra. En una ocasión llegó a besar, sin que nadie la observara, una pintura de Giotto, y alguna vez comentó que creía en Dios&nbsp;<em>“porque lo pintó Miguel Angel”</em>.<br />
Con semejantes maestros, es comprensible que la pintura de Bárbara Wulman combine a la vez sensibilidad con inteligencia (la búsqueda del equilibrio entre lo romántico y lo clásico de Klee), que en lo material se traduce a través de un experto manejo del óleo con riquezas de textura y transparencias, junto a una exquisita templanza del color. Azules, púrpuras, turquesas, bermellones, blancos y tornasolados se combinan audazmente en tanto la sensible modulación de la línea da corporeidad a las formas. Es la misma línea&nbsp; que, animada por el lápiz o la tinta, se desliza suave y decidida sobre el papel en sus pequeños dibujos. Recordamos los profundos, enigmáticos y reveladores dibujos de su última producción, mostrados por Bárbara sólo a sus amigos más íntimos. Queda pendiente una muestra retrospectiva de su extenso trabajo que podría incluir, además de óleos y dibujos, las ilustraciones hechas para poemas, libros y periódicos.</p>
<p>Una muestra retrospectiva de Bárbara Wulman nos abriría una puerta explícita a su arte, y nos permitiría avizorar por una implícita ventana a una persona apasionada por otras manifestaciones de la cultura, como la literatura y el cine. Su jugosa biblioteca incluía no sólo libros de arte; la herencia de Shakespeare, Proust, Jung, Wilde o Voltaire convivía armoniosamente con las Mil y Una Noches, el taoísmo, García Márquez, Berger, Andahazi y el humorista Liniers, lecturas que compartía con devoción entre nosotros. Guardaba también carpetas con innumerables recortes de crítica cinematográfica sobre las películas que le interesaban. Aún nos cuesta creer que se haya ido, pero nos consuela imaginar que tal vez esté conversando en algún lugar con su amado Tarkovski.</p>
<p>Los tesoros de Bárbara permanecen aún en el espacio vital de su casa, la casa-taller de la calle Pergamino a la que una vez hemos bautizado como&nbsp;<em>“el Arca”</em>. Antigua y eterna a la vez, abierta y selectiva a la vez, la casa de Bárbara fue el ámbito de largas e intensas veladas en las que el grupo de amigos celebrábamos el comienzo de cada nuevo año. También vamos a extrañar ese culto a la amistad. Se dice que cada hogar posee el sello de quien la habita, y en el de Bárbara pudimos observar que cada rincón tenía su propia personalidad, que cada objeto, aún el más nimio, adquiría un significado. Las imágenes de sus adorados padres y hermana, las de su querido hijo, trocaban la ausencia en espíritu; así como nuestros propios espíritus, según Bárbara, quedaban flotando después de cada reunión. Mientras tanto, sus nueve gatos la acompañaban en su cotidianeidad.</p>
<p>Los últimos tiempos estuvieron marcados por una preocupante disminución física y el temor a la decrepitud y la muerte. Sin embargo, esta circunstancia no le impidió enfrentar su nueva realidad con suma lucidez. Cuando no podía pintar leía, o dibujaba dejándose llevar por la intuición del trazo, para después observar los resultados con descarnada sinceridad. Esa lucidez y esa sinceridad es la que deseamos recordar de Bárbara Wulman. Esa lucidez con la que captaba lo que uno quería decir y todo lo que uno no quería decir; esa sinceridad con la que siempre acercaba su oído y su consejo. Y finalmente la generosidad con la que compartía su cariño y su ser.</p>
<p align="right"><strong><em>Los Arcanos</em></strong></p>
<p align="right">
<span class="textonegrilla style6"><span class="style6">Carta a Bárbara Wulman</span></span></p>
<p>Querida Bárbara:</p>
<p>Desde que nos conocimos en el Museo Nacional de Bellas Artes, cuántos momentos compartimos en nuestra actividad plástica y gozamos con una mirada profunda y enamorada de todo lo artístico que surgió ante nuestros ojos.</p>
<p>Recuerdo en el año 1982 cuando expusimos en Rosario una interesante muestra de trabajos; aparte de la buena recepción y los comentarios sobre nuestra obra, fue una experiencia lindísima conocer esa ciudad, sus artistas, sus museos, sus paseos, el caudaloso Paraná y sus riberas. Qué gratas eran nuestras recorridas habituales, cuando desayunábamos en el viejo hotel Savoy, en donde parábamos con amigos comunes que viajaron con nosotros para asistir al evento. A las dos nos unía ese gusto por el disfrute de las pequeñas o grandes cosas, ese sacarle el mejor partido a cada momento.</p>
<p>Qué alegría cuando fuimos seleccionadas para exponer en el Fondo Nacional de las Artes junto a la escultora Lía Castro, donde exhibimos la muestra “Homenajes”. Poco tiempo después realizamos pinturas murales para la Galería de Arte Informal, y participamos en numerosos de sus salones anuales.</p>
<p>Por esa época nos conectamos con “Poesía Viva” por intermedio de Adriana Gaspar y expusimos junto a Francisco Barletta y una importante serie de dibujantes y pintores varias muestras de Poemas Ilustrados en la Feria Internacional del Libro y en el Recoleta.</p>
<p>Qué grato recordar cuando expusiste en la Galería Forma las series de tus Bestiarios fantásticos y tus misteriosos Bronces Chinos, convocando a los espectadores y a tus amigos a apreciar la calidad de tu pintura y la singularidad de tu imagen.</p>
<p>No, Bárbara, cómo iba a olvidarme del grupo Anamorfosis. Nos reuníamos mensualmente con F.O.B. y Axel, hablando sobre exposiciones, viendo libros de arte, leyendo literatura o notas que nos habían impactado y mostrando algunas veces dibujos o pequeñas obras nuestras. Fueron jornadas encantadoras, contando experiencias del presente y del pasado, llenas de humor y estimulante camaradería. ¡Inolvidables!</p>
<p>Qué extensa y esforzada carrera la tuya Bárbara. Tu trabajo, -donde los recursos plásticos y tu imaginación nos demuestran con excelencia la belleza de la imagen y el color-, no supo de sosiego. Todo ello nos hizo acercar al enigma de la creación: lo milagroso de los secretos.</p>
<p>Tu memoria está en nosotros querida Bárbara. Y esta memoria está en ese lugar donde siempre serás recordada.</p>
<p style="text-align: right;"><strong><em>Tu amiga</em></strong><br />
<strong><em>Isabel Pérez Cobo</em></strong></p>
<p><strong><em>Nota de la Dirección:&nbsp;</em></strong>Bárbara Wulman fue colaboradora permanente de&nbsp;<strong>Generación Abierta</strong>&nbsp;durante un tiempo prolongado de nuestra publicación. Adherimos a los conceptos vertidos por Los Arcanos y por Isabel Pérez Cobo sobre su persona, fue sin duda una cálida amiga y una notable artista plástica.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/barbara-wulman/">Bárbara Wulman</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/barbara-wulman/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Santiago Doria</title>
		<link>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/santiago-doria/#utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=santiago-doria</link>
					<comments>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/santiago-doria/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Mar 2007 16:40:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[47]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.generacionabierta.com.ar/?p=5553</guid>

					<description><![CDATA[<p>“Una vez que la obra está estrenada es de los actores” Por NORA NARDO y LUIS CALVO Autor, actor, director,</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/santiago-doria/">Santiago Doria</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>“Una vez que la obra está estrenada es de los actores”</em></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por NORA NARDO y LUIS CALVO</strong></p>
<p style="text-align: right;"><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5570" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-TEATRO-DORIA-SEPIA.jpg" alt="" width="204" height="258"></p>
<div align="justify">
<div align="justify">
<div align="justify">
<div align="justify">
<div align="justify">
<p class="texto"><strong>Autor, actor, director, titiritero, docente, Santiago Doria es un hombre cuya vida está ligada íntimamente al teatro. Su carrera está asociada a éxitos importantes y de gran resonancia&nbsp; en el medio teatral,&nbsp; sin embargo, en esta entrevista concedida a<em>&nbsp;Generación Abierta</em>, deja bien a las claras entre otras cosas que los conceptos de éxito y fracaso son relativos.</strong></p>
<p><strong><em>G.A: ¿Cómo fueron sus inicios?</em></strong><br />
<strong><em>S.D:&nbsp;</em></strong>Bueno, podría decir que ya desde la adolescencia comencé a vincularme con el teatro.&nbsp; Tendría 14 o 15 años&nbsp; y&nbsp; me&nbsp; escapaba&nbsp;&nbsp; a los bares que había en la zona&nbsp; de Congreso,&nbsp; casi todos ellos tenían sótanos en&nbsp; donde había salitas de ensayo. Allí, los grupos independientes se reunían para ensayar y yo iba a curiosear. Poco&nbsp; tiempo después hubo un curso para adolescentes que dirigía Maruja Gil Quesada&nbsp; que era una actriz muy importante&nbsp; en ese momento&nbsp; y ahí empecé a tomar clases de teatro. Mas tarde me tocó hacer la conscripción, en ese momento se hacía a los 20 años, la hice en Junín de los Andes. En ese año, pude reflexionar bastante&nbsp;&nbsp; y me di cuenta que el teatro iba a ser un estado de vida para mí.</p>
<p><strong><em>G.A: Cuándo usted se refería a la movida cultural en los bares de Congreso, ¿de qué época estamos hablando?</em></strong><br />
<strong><em>S.D:</em></strong>&nbsp;De la década del 60. Yo nací en 1945&nbsp; y cuando hice la conscripción corría el año 1965. Luego me recibí de maestro en el Normal Mariano Acosta, estudié dos años en la Facultad de Derecho y&nbsp; posteriormente en la Facultad de Filosofía y Letras, pero a la tarde estudiaba teatro y llegó&nbsp; un momento en que todo lo demás quedó de lado y seguí con el teatro definitivamente. Es decir, hace 40 años&nbsp;&nbsp;&nbsp; que estoy relacionado con el teatro.</p>
<p><strong><em>G.A: ¿Qué privó en esta decisión de inclinarse por el teatro cuando hubo otras carreras que había comenzado a transitar en forma paralela?</em></strong><br />
<strong><em>S.D:&nbsp;</em></strong>Creo que fueron las ganas, el gusto, el placer, la vocación. Yo pensé en apostar todo por el teatro porque era lo que me hacía sentir feliz.</p>
<p><strong><em>G.A: ¿Hubo maestro que lo marcaron?</em></strong><br />
<strong><em>S.D:&nbsp;</em></strong>Sí, en Argentina&nbsp; Durán, Gandolfo, Alezzo, un gran maestro con quien hice un curso una vez pero no fue profesor mío, es un hombre a quien admiro muchísimo. Luego&nbsp; la lectura de los grandes: Brecht, Pirandelo, Stanislavsky. En materia de arte, de teatro, uno se entera un poco de todos y de todos toma un poco, sin a lo mejor seguir una línea absoluta con uno o con otro.</p>
<p><strong><em>G.A: ¿Cuál sería la impronta de Santiago Doria?</em></strong><br />
<strong><em>S.D:</em></strong>&nbsp; No sabría decir, si&nbsp; la pregunta apunta a un estilo, a un formato.&nbsp;&nbsp; Lo que sí me doy cuenta es que&nbsp; estoy ligado a piezas&nbsp; que tienen&nbsp; mucho que ver con la sensibilidad, con esto de poder llegar al corazón de la gente, a la reflexión , y sobre todo, en mis últimas obras, al tema de la esperanza. “Ojos traidores”,&nbsp; “Venecia”, “Visitando al Sr Green”, “El camino a la meca”, son obras que toman como tópicos importantes los temas del amor, la vida, la solidaridad, la esperanza, aspectos con los cuales me vinculo desde algún lugar.</p>
<p><strong><em>G.A: ¿ Cómo elige una obra?&nbsp;&nbsp;&nbsp;</em></strong><br />
<strong><em>S.D:&nbsp;</em></strong>Es relativo, por ahí puede llegar a mis manos una pieza que me interese y desde ahí armo un proyecto.&nbsp; O por ahí puede haber un productor, un actor, o alguien que me alcance una obra con el objetivo de hacerla. Si realmente me gusta, me engancho con la propuesta.</p>
<p><strong><em>G.A: Hay un momento de su carrera en que estuvo ligado al teatro infantil, a los titiriteros&#8230;</em></strong><br />
<strong><em>S.D:</em></strong>&nbsp;Sí, en realidad mi época de titiritero está ya lejana&nbsp; en el tiempo. Trabajé durante diez años con el grupo de Mané Bernardo y Sarah Bianchi. Hicimos muchas obras. Ellos hacían cada año un espectáculo basado en un personaje que se llamaba “Toribio”, “Toribio se resfría”, “Toribio abre las puertas”, “Toribio camina para atrás”, en varias oportunidades yo hice el personaje de Toribio. Realizamos temporadas en el Teatro Cervantes, en el&nbsp; Teatro San Martín, ganamos un premio en el Festival de Necochea. Estamos hablando de la década del 70.<br />
A la par&nbsp; seguí haciendo teatro para adultos, mas desde la actuación que desde la dirección. En los 70&nbsp; tuve un éxito muy grande&nbsp; con “Orquesta de señoritas”, que fue un espectáculo que duró siete años, donde recorrimos&nbsp; toda la Argentina, Chile, Uruguay, noventa y dos ciudades de España.<br />
A partir de la década del 80 me empiezo a dedicar casi exclusivamente a la dirección, con alguna que otra pasadita por la televisión.</p>
<p><strong><em>G.A: ¿Cómo se continúa luego de un hito tan importante como fue “Orquesta de señoritas”? En el sentido que uno puede plantearse seguir por la misma línea dado que me dio buenos resultados o por el contrario uno puede intentar no repetir la misma receta y arriesgarse a hacer cosas diferentes&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</em></strong><br />
<strong><em>S.D:&nbsp;</em></strong>Creo que hay que dejar que las cosas fluyan, no creértela demasiado, entender&nbsp; que éxito y fracaso van de la mano, que de repente un día una pieza puede ser exitosa y de repente otro día no.<br />
Si uno tuviera&nbsp; fórmulas en esto seríamos más actores, más productores, más directores, pero de pronto uno tiene como unos caminitos para considerar: que la sala esté bien ubicada, que el elenco tenga alguna figura, que la pieza sea interesante, es decir sumar puntos. De todos modos, a la hora de la verdad la última palabra la tiene el público.<br />
En estos momentos tengo obras que están funcionando muy bien: Con “El camino a la meca”, en Enero de 2007 comenzamos el quinto año sin parar, con “Visitando al Señor Green”, estamos en receso pero es muy probable que retomemos en mayo, esta obra con Pepe Soriano;“Venecia”, también es probable que continúe el año próximo.<br />
<strong><em><br />
G.A: En un medio competitivo como el nuestro, es interesante ver como puede seguir durante tantos años con tantas&nbsp; obras en cartel al mismo tiempo&#8230;</em></strong><br />
<strong><em>S.D:</em></strong>&nbsp;Es un problema de organización. En el tema de la dirección el trabajo creativo ya está hecho, vos ya pintaste el cuadro, ya lo hiciste. Después hay que cuidar los detalles, ver las necesidades a cubrir. No es que uno esté dirigiendo&nbsp; las cinco obras al mismo tiempo. Están en cartel&nbsp; y puede haber lugar para dirigir otra mas. Una vez que la obra está estrenada es de los actores.<br />
<strong><em><br />
G.A: Cuando&nbsp; hace un balance sobre el éxito o fracaso de una obra ¿qué aspectos toma usted en cuenta?</em></strong><br />
<strong><em>S.D:&nbsp;</em></strong>No hay fórmulas, de pronto hay espectáculos que no tienen buenas críticas y el público sin embargo les dice sí. De pronto hay obras con muy buenas críticas pero el público por alguna razón le da la espalda. A todos los elementos&nbsp; en pro o en contra que puede tener un espectáculo, está esa estrellita que el público le dice sí.<br />
El éxito estaría en relación a la mayor cantidad&nbsp;&nbsp; de gente que puede asistir a ver una obra. Al ser una obra de arte y el arte ser un medio de comunicación a cuanta mas gente llegues es como que te sentís más satisfecho.<br />
Pero&nbsp; el sentido del fracaso es otra historia. Una obra puede durar dos meses, no haber tenido mucho público, pero rotularla como fracaso es un término muy contundente. Si ponés en la balanza tendrías que ver si fue agradable hacerla, si el trabajo con el grupo fue bueno, si la obra te gustaba. Es decir, lo último que pasó es que no vino gente&nbsp; y claro fue una gran bronca, pero la experiencia&nbsp; de haberla hecho pudo haber sido muy valiosa.<br />
<strong><em><br />
G.A: En una entrevista afirmaba que le gustaba incursionar tanto en proyectos comerciales como alternativos…</em></strong><br />
<strong><em>S.D:</em></strong>&nbsp;Sí. Yo soy una rata de teatro, me gusta barrer el escenario, poner una luz, trabajar con los actores. Es decir, si una obra realmente me engancha no tengo miramientos si es con gente conocida o desconocida, si me gusta me meto mas allá que sea comercial o no. Esos motes de comercial o alternativo lo heredamos del hemisferio norte, pero hacer teatro es hacer teatro.<br />
<strong><em><br />
G.A: Poder disfrutar de lo que se hace…</em></strong><br />
<strong><em>S.D:&nbsp;</em></strong>Claro, lo que tiene el teatro es eso, es decir, que nadie lo hace por obligación. El sentido de vivir de lo que amás,&nbsp;&nbsp; vivir jugando. Sustentarte desde lo económico desde el juego hace que la felicidad esté mas cerca, porque el trabajo no es un yugo, se convierte en algo divertido.<br />
<strong><em><br />
G.A: ¿Cómo docente qué trata de transmitirle a sus alumnos?</em></strong><br />
<strong><em>S.D:</em></strong>&nbsp;El amor y la rigurosidad, el amor por lo que hacés, si no amás lo que hacés es mejor que te dediqués a otra cosa. Y la rigurosidad en el sentido de que su preparación sea consciente desde la primer instancia. Mis dos vocaciones mas concretas son la docencia y el teatro y en la enseñanza teatral se vinculan las dos vocaciones.</p>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/santiago-doria/">Santiago Doria</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/santiago-doria/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Pajarito Zaguri</title>
		<link>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/pajarito-zaguri/#utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=pajarito-zaguri</link>
					<comments>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/pajarito-zaguri/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Mar 2007 16:37:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[47]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.generacionabierta.com.ar/?p=5554</guid>

					<description><![CDATA[<p>El Mago de los Vagos o la Otra Historia del Rock Nacional Por RICARDO A. GIMÉNEZ En el Café Montserrat</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/pajarito-zaguri/">Pajarito Zaguri</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>El Mago de los Vagos o la Otra Historia del Rock Nacional</em></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por RICARDO A. GIMÉNEZ</strong></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5568" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-MUSICA-ZAGURI-SEPIA.jpg" alt="" width="298" height="400" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-MUSICA-ZAGURI-SEPIA.jpg 298w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-MUSICA-ZAGURI-SEPIA-224x300.jpg 224w" sizes="(max-width: 298px) 100vw, 298px" /></p>
<div align="justify">
<div align="justify">
<div align="justify">
<div align="justify">
<div align="justify"><strong><em>En el Café Montserrat (San José 524 Cap. Fed.) dentro del&nbsp; ciclo literario “Antonio Aliberti” (1° y 3° viernes de cada mes a las 20 horas), bajo la conducción de los Poetas Luis Raúl Calvo,&nbsp; Amadeo Gravino y Julio Bepré, se dio esta segunda entrevista abierta a uno de los fundadores del movimiento musical, poético e ideológico llamado Rock Nacional: “Pajarito Zaguri”.</em></strong><br />
<strong><em>Recordamos que la primer entrevista en vivo en el Café Literario “Antonio Aliberti” también publicada en el número anterior de Generación Abierta fue realizada a los músicos Eduardo Frezza y Bocón Frascino.</p>
<p></em></strong><strong><em>G.A.- Esa misma noche se encontraba en Buenos Aires Patti Smith,&nbsp; la poeta del rock quien en una entrevista concedida a Williams Bourrogs le comentaba: “El rock es el cuerpo sólido de un sueño”. También decía que es un arma, un gran canal de arte y una voz crítica, sensual, revolucionaria que sirve para transmitir ideas, pensamientos pero hay que saber usarla.</em></strong><br />
<strong><em>Williams Bourrogs fue uno de los integrantes de la movida Beatnik.</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito Zaguri es a su vez un integrante junto a Moris del mítico grupo: Los Beatniks, con el cual grabó el simple Rebelde y&nbsp; Soldado, disco considerado por los historiadores, fundacional del rock criollo. Como sostenés vos Pajarito existen tres movimientos de rock en el mundo: el inglés, el norteamericano, y el nuestro. Esta idea no es sólo tuya o mía. Sino de muchos periodistas y músicos de rock. Esto se debe a la intensidad cosmopolita de Buenos Aires, su condición de puerto junto a Rosario, cunas del rock criollo.</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito:&nbsp;</em></strong>Es cierto lo que decís Richi, con respecto al rocanrroll y el blues, no tanto a otras clases de rock. Los discípulos de los auténticos del rock de Estados Unidos como Alman&nbsp; Brothers o Bob Dylan como los de los ingleses John Mayal o los Stones se han quedado impresionados con nuestro rock o blues, porque nuestra música es muy variada, hay bandas que pueden ser mejores o peores pero que no tienen nada que ver con la Blue Note de John Mayal cuando invadió Estados Unidos, porque&nbsp; ese país empezó a vender blues cuando un inglés tocó blues allí.<br />
Los músicos cuando vienen acá se quedan maravillados, tanto Joe Cocker como los Stones, con los bluseros de aquí.<br />
Los únicos músicos de habla hispana que tocaron en el Festival de Blues de Chicago Yen, en&nbsp; el Madison Square Garden junto a BB King fueron Pappo y Black Amaya, bueno Santana también, pero él es un producto americano, está en el barrio, le chiflan y va.<br />
<strong><em><br />
G.A: Cuando volvíamos de la Maratón Poética de Campana en octubre hablábamos de poesía, filosofía&nbsp; y Keruac, y su libro “Los Vagabundos del&nbsp; Dharma…”&nbsp; yo te decía que&nbsp; vos eras el Vagabundo del Dharma.</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito:</em></strong>El dharma es lo bueno, los vagabundos del dharma salimos y siempre nos va a ir bien, ja ja ja …<br />
<strong><em><br />
G.A: Una de las cosas que yo admiro de vos,&nbsp; y de tu último disco que lleva un sugestivo título “El Mago de los Vagos”, es esa fidelidad a no venderse,&nbsp; a tocar y vivir de una misma manera.</em></strong><br />
<strong><em>Contanos un poco de Tras la Sierra y&nbsp; de esas cabañas en donde iban de retiro espiritual grupos como&nbsp; Las Pelotas, Sumo, etc.</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito:</em></strong>Bueno el retiro espiritual de Sumo, Divididos, Las Pelotas o Los Vagos del Oeste, no era tan espiritual…, ja, ja, ja, mejor no hablar de&nbsp; ciertas cosas.<br />
Me gustaría contestar más preguntas…<br />
<strong><em><br />
El público del café literario pregunta…¿Cómo era la Cofradía de la Flor Solar?</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito:</em></strong>Bueno eso empezó en La Plata, ayer estuve con Kubero Díaz, están acompañando a una amiga que llegó de España, una gran cantante: Anita Benegas, que cuando llegó, llamó a Kubero Díaz, Alejandro Medina , Javier Martínez y a mí,&nbsp; para que la acompañemos , semejante producción costaría fortunas,&nbsp; pero nosotros estamos para darnos una mano, para ayudarnos, dar, sino como vamos a recibir.<br />
<strong><em><br />
G.A: La relación entre la poesía y el rock en los inicios fue fuerte, porque uno encuentra grupos que le daban suma&nbsp; importancia&nbsp; a las letras…</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito:&nbsp;</em></strong>La cosa sucedió al mismo tiempo que los Vétales, estábamos en Rosario con los Wild Cats liderados por Lito Nebbia, el primer rock en castellano lo hicieron dos bandas mexicanas: Los Hooligams y los Teen Toops, pero ellos traducían temas del inglés. Lito Nebbia fue el primero que compuso una canción de rock en castellano, era un tema de amor casi como del Club del Clan, sin descalificar al Club, pero ya tenía un aire Vétale.<br />
Ya se veía venir que Liverpool también estaba aquí. Cuando nosotros nos fuimos a La Cueva con Tanguito, Moris, Javier Martínez, Sandro, Lito Nebbia, dijimos basta de cantarles a&nbsp; las minas, vamos a decir algo. Ahí fue cuando con los Beatniks compusimos: Rebelde, No finjas más y Soldado.&nbsp; En Soldado decimos:<br />
“Te ampara el uniforme, por eso podés matar / si querés ser rebelde sácate el uniforme y volvé a casa / no tires más balas / tirá maíz. “<br />
Bueno tenemos la idea con los Beatniks de grabar el tema en árabe e idish para que esos boludos dejen de matarse. (aplausos y risas…)<br />
<strong><em><br />
G.A: Sobre Tanguito, podés darnos&nbsp; alguna idea, semblanza, vos que fuiste su compinche y testigo, ¿qué nos podés contar?</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito:</em></strong>Bueno la verdadera historia de La Balsa viene así: estábamos en la casa de Tanguito en Caseros escuchando a José Feliciano, cantando el tema La Barca:<br />
“Hoy mi playa se viste de amargura, porque mi barca tiene que partir, a cruzar otros mares de locura…”, etc&#8230; y ahí Tanguito tomó la idea y empezó a sacar los acordes, esos acordes tangueros de Mi y Si, chin chin,,,.y después nos fuimos&nbsp; en procesión a La Perla de Once, íbamos en fila india. Primero iba Sandro, segundo Moris, tercero Javier, luego venía yo, y&nbsp; Lito, así llegamos a La Perla y Tanguito le dice a Nebbia, “mira lo que saqué”, en&nbsp; ese momento cae el mozo y dice “muchachos, acá no se puede tocar la guitarra, hay gente estudiando”, entonces Tanguito enfunda la viola y sigue pasándole la canción a Lito sobre la funda, éste le dice “así no te entiendo vamos al baño”. Cuando volvieron y nadie sabe quien estuvo encima de quien, jeje,&nbsp;<strong><em>La Balsa</em></strong>&nbsp;estaba lista.<br />
<strong><em><br />
G.A: Hemos sido testigos de la verdadera génesis de La Balsa. ¿La Cueva era un lugar intelectualoide?</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito:</em></strong>No,&nbsp; de ninguna manera. La Cueva se llamaba El Caimán y era un cabaret en donde había niñas, jejeje, en realidad nosotros íbamos a escuchar a los músicos, allí tocaban. Pop Branca, Jorge Navarro y otros que eran los músicos del cabaret, tocaban de todo, nosotros nos sentábamos cerca, nada de copas o minitas, ellos nos bancaban y le decían al dueño que nos tirara algún centro. Hasta que llegó un comisario inspector y las niñas se fueron de ahí, le dijo&nbsp; al dueño si podíamos hacer música y le cambiamos el nombre le pusimos La Cueva del Pasarotus y ahí empezó a gestarse el Jazz argentino, porque hay jazz argentino, por allí pasaron Lalo Schiffrin, el Gato Barbieri López Furst, vino Juliet del coro de París pero para conocer La Cueva faltaba que viniera Brigitte&nbsp; Bardot&#8230;<br />
<strong><em><br />
G.A: Lito Nebbia, hizo un trabajo con la poeta Mirta Defilpo ¿no es así?</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito:</em></strong>Sí, era su esposa.<br />
<strong><em><br />
Público: ¿Cómo aparece Antonin Artaud en Pescado Rabioso?</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito:&nbsp;</em></strong>Por el flaco, él era un chico de Núñez, vivía cerca de Libertador era medio chetongo, nosotros éramos del Oeste o Lugano y leíamos a Patoruzú, jejeje&#8230; éramos muy chicos.<br />
Bueno también éramos leninistas&nbsp; no por Lenin sino por John Lennon, leíamos a Landrú, jeje&#8230; Imagínate, yo era amigo de Federico Peralta Ramos y me daba vergüenza viajar con él en colectivo.<br />
<strong><em><br />
G.A: No mientas que vos ibas de smoking a Mau Mau y te decían el dandy de La Cueva.</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito:</em></strong>jajaja&#8230;<br />
<strong><em><br />
G.A:Tenemos que decir que está presente un músico de rock y blues integrante de Maldita Ginebra,&nbsp; Lelo Ponce.</em></strong><br />
<strong><em>Pajarito:</em></strong>Sí, el señor John Lelo, aplausos por favor.</p>
<p>(Y Pajarito tomó la guitarra&nbsp; de Pako Rizzo (músico y cantante del ciclo del Café Literario “Antonio Aliberti”) y terminó la entrevista tocando tres temas. Pajarito Zaguri es un músico, un&nbsp; poeta y un&nbsp; maestro que enseña a transitar el camino del Rock.)</p>
<p><strong><em>Pajarito Zaguri</p>
<p></em></strong>Integrante de Los Beatniks junto a Moris. Integrante de La Cueva, participó con Los Náufragos, más tarde junto a Nacho Smilari, Miguel Fender Monti, Jorge Mercuri y Quique Sapia, forma: “La Barra de Chocolate” con esta banda gana el primer festival de música Beat con el tema Alza La Voz&#8230; banda de avanzada, donde se escuchan canciones de blues y beat no exento de psicodelia.<br />
Luego La Cría Rockal con Rocky Rodríguez y Mito González. Luego suplantados por Nacho Smilari y Willy Pedemonti, cambiando su nombre a Piel de Pueblo, con esta formación graban El Rock de las Heridas. Luego se une a Rocky y forman Rockal y la Cría. Pajarito tuvo especial participación en la formación de Bandas como: Los Dulce Dieciséis y Memphis La Blusera. Luego La Murga del Rock, El Rey Criollo de Rocanrrol y en el&nbsp; 94 graba “En el 2000 también”, en claro homenaje a Discépolo y al Polaco, una obra conceptual que incluye&nbsp; Tango, Milonga.<br />
Reeditada en el 2005 por el sello Utopía con un bonus trak, Avenida Rivadavia con el trío Manal.<br />
En 2006 se reedita también Piel de Pueblo y meses después el disco “El Mago de los Vagos” del sello Utopía donde tocan muchísimos músicos, el trío Manal, León el blusero del Oeste, Aníbal Esquivel, Daniel Sueldo, Juanjo Hermida y en el 2000 también, participó Jorge Pinchevsky, el comandante intergaláctico.<br />
Presentado en&nbsp; 2005/2006 en Mar de Ajo y Mar del Plata, en el marco de las Maratones Poéticas de: “La Fundación de Poetas” a cargo de su secretario general: René Villar.</p>
<p><strong><em>SER FIEL A UNO MISMO:</p>
<p></em></strong><strong><em>“Entrás en una maquinaria y te ponés a pensar si le vas a gustar, o no; si vas a vender o no. ¡Dios me libre&nbsp; de eso!&#8230;Ya lo conozco al asunto, alguna vez estuve adentro. Y no quiero nada más con esa mierda&#8230; Yo no pienso en mi carrera, yo pienso en mi música.&nbsp; Así mi música se conserva más pura&#8230;. No quiero vivir de la música. No quiero llenar grandes teatros” (Pajarito Zaguri, prócer del movimiento, músico y agricultor, Expreso Imaginario, diciembre 1981).</em></strong></div>
</div>
</div>
</div>
<div align="justify">&nbsp;</div>
<div align="justify">
<p><strong><em>Letras</em></strong></p>
<p><strong>Rock Burlón y Compadrito</strong><br />
<strong>(]Rock and Roll)</strong></p>
<p>Voy procurando al Polaco<br />
Por la ciudad buscándolo<br />
Para pasarle una armonía<br />
que hable de blues, tango y canción.<br />
El tema habla de la vida<br />
Hay pasión y poesía con amor<br />
Rock burlón y compadrito<br />
¡Sí señor!</p>
<p>Y si lo encuentro al Polaco<br />
una alegría me dará<br />
le pediré que cante un tango<br />
una milonga de arrabal<br />
le pasaré esa melodía<br />
y bailaré toda mi vida soy capaz<br />
Rock burlón y compadrito<br />
¡Ya verás!</p>
<p>Si no lo encuentro al Polaco<br />
allá en el hoyo lo veré<br />
Estará el Morocho<br />
Y con Pichuco, si más bien<br />
Cantando el tango más divino<br />
Esos grandes argentinos<br />
Ya lo sé</p>
<p>Rock burlón y compadrito<br />
Ya lo vez<br />
Rock burlón y compadrito<br />
Ya lo sé.</p>
<p><strong>Porteñito del Campo</strong><br />
<strong>(Tango)</strong></p>
<p><em>Hijo porteño</em><br />
<em>De provincianos que llegaron</em><br />
<em>a Buenos Aires</em><br />
<em>con la ambición</em><br />
<em>De cosechar un fruto de metal</em><br />
<em>de darte a vos un buen pasar</em><br />
<em>y verte así</em><br />
<em>hecho un triunfador.</em></p>
<p><em>Pero la ciudad no fue un campo fértil</em><br />
<em>Y le pusiste nombre a la inflación</em><br />
<em>te abriste paso en medio del desorden</em><br />
<em>y casi te olvidás de vos</em><br />
<em>y en tu presente se fue el futuro</em><br />
<em>y pensás en esa piba</em><br />
<em>que creés ver en cada esquina</em><br />
<em>querés llenar tu vida con amor</em></p>
<p><em>Porteñito del campo</em><br />
<em>que te comiste el asfalto</em><br />
<em>de Buenos Aires</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span class="textonegrilla">Con la ilusión</span></strong></p>
<p><em>de no quedar para trepar de más</em><br />
<em>de ser feliz con lo justo y nada más</em><br />
<em>y convivir.</em><br />
<em>en esa extraña realidad</em><br />
<em>de habitar en esos nuevos conventillos</em><br />
<em>camuflados de monoblocks</em><br />
<em>y debajo de las autopistas te encontrabas con tu propio</em><br />
<em>yo</em><br />
<em>y&nbsp; te transportabas del arrabal al cosmos</em><br />
<em>y pensás&nbsp; en esa piba</em><br />
<em>que creés ver en cada esquina</em><br />
<em>querés&nbsp; llenar tu vida con amor.</em></p>
<p style="text-align: right;"><strong><em>Pajarito Zaguri</em></strong></p>
</div>
</div>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/pajarito-zaguri/">Pajarito Zaguri</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/pajarito-zaguri/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Miradas sobre Alejandra Pizarnik</title>
		<link>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/miradas-sobre-alejandra-pizarnik/#utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=miradas-sobre-alejandra-pizarnik</link>
					<comments>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/miradas-sobre-alejandra-pizarnik/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Mar 2007 16:30:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[47]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.generacionabierta.com.ar/?p=5555</guid>

					<description><![CDATA[<p>Entrevista de PABLO MONTANARO (Especial desde Neuquén) Alejandra Pizarnik concibió a la poesía como un acto absoluto y de carácter</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/miradas-sobre-alejandra-pizarnik/">Miradas sobre Alejandra Pizarnik</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" align="right"><strong>Entrevista de PABLO MONTANARO<br />
</strong><strong><em>(Especial desde Neuquén)</em></strong></div>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5566" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-LETRAS-PIZARNIK-SEPIA.jpg" alt="" width="302" height="400" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-LETRAS-PIZARNIK-SEPIA.jpg 302w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-LETRAS-PIZARNIK-SEPIA-227x300.jpg 227w" sizes="(max-width: 302px) 100vw, 302px" /></p>
<p>Alejandra Pizarnik concibió a la poesía como un acto absoluto y de carácter trascendental. Su conflictiva y breve existencia (tenía 36 años cuando murió en 1972) se deslizó como “un barco sobre un río de piedras”, tomando uno de sus más estremecedores versos. “Generación Abierta” entrevistó a Cristina Piña y Suzanne Chávez Silverman, destacadas especialistas que desde hace tiempo se dedican a analizar la obra de la autora de “Arbol de Diana”, considerada una de las voces esenciales de la poesía hispanoamericana del siglo XX.</p>
<p><strong>“Poesía que deja huellas profundas en el lector</strong><strong>”</strong></p>
<p>Después de abordar la obra de Alejandra Pizarnik en rigurosos y esclarecedores artículos y ensayos, la crítica literaria y traductora Cristina Piña se propuso escribir la biografía de la autora de “Arbol de Diana”. “Alejandra Pizarnik”, publicado en 1991, se ha convertido -hasta el momento- en el único libro que recorre el sorprendente universo de la vida y obra de esta poeta. “Tuve que armar un calidoscopio, con la conciencia de que la imagen que diera de ella no era la única ni la ‘verdadera’, pero tenía que ser la más coherente y fiel a la totalidad de los testimonios y mi propia experiencia de lectura”, aclara Piña.</p>
<p><strong><em>G.A:- La obsesión de hacer del cuerpo el poema, ¿le confiere cierta autenticidad?</em></strong><br />
<strong><em>C.P:&nbsp;</em></strong>Sin duda hay una autenticidad en el jugarse al poema que es específico de Pizarnik y que le confiere un peso muy especial y muy conmovedor a su poesía. Cada poeta es una aventura vital y, cuando es arrolladora y arrebatadora como la de Alejandra, deja huellas muy profundas en el lector.<br />
<strong><em><br />
G.A:- ¿Se puede hablar de una “marca Pizarnik” en la poesía argentina?</em></strong><br />
<strong><em>C.P:</em></strong>&nbsp;Sí. Es casi imposible leer a los poetas posteriores a ella sin tener en cuenta su escritura, que tiene una presencia más notoria en algunos poetas que en otros, pero que sin duda ha marcado hasta ahora por lo menos a dos o tres generaciones de poetas.<br />
<strong><em><br />
G.A:- ¿Se pueden observar diferentes etapas en la obra de Pizarnik?</em></strong><br />
<strong><em>C.P:</em></strong>&nbsp;Podría hablar de tres momentos. El primero que va del comienzo hasta “Los trabajos y las noches”, en el que los poemas se van haciendo cada vez más breves y condensados, en el que hay una auténtica pulsión centrífuga en su poesía que aspira a decir en unas pocas palabras lo máximo posible. Después, de “Extracción de la piedra de locura” a “El infierno musical” hay un segundo momento, que es como un movimiento centrípeto y contrario, en el que pasamos del poema extremadamente condensado a poemas extensos, que cubren toda la página y que van aflojando esa condensación extrema para decir lo máximo posible, pero no en el menor espacio. Creo que la obra de Alejandra comprende esas tres dimensiones que son como contradictorias entre sí, lo cual le da una gran riqueza y variedad.<br />
<strong><em><br />
G.A:- ¿Por qué seduce tanto a los jóvenes?</em></strong><br />
<strong><em>C.P:</em></strong>&nbsp;Creo que porque se plantea aspectos que a ellos les competen y les preocupan fundamentalmente: la identidad, la apuesta vital a la tarea que más apasiona, la importancia del compromiso individual con la vida, las dudas existenciales, la soledad, la incomprensión por parte de los demás, el amor, la experiencia de ser y no ser simultáneamente la misma persona, las dudas respecto de la propia personalidad. En otro sentido, hay una seriedad en su búsqueda, un apostar el todo por el todo que también los atrae porque tiene que ver con su propia experiencia del mundo y con su propia experiencia del compromiso con la realidad. Por último, señalaría la atmósfera onírica de su poesía y la presencia de una belleza que nada tiene que ver con lo convencional sino con paisajes de sueño y muy interiores.<br />
<strong><em><br />
G.A:- El gran desafío como lectores es abordarla sin tener en cuenta esa muerte que ella va construyendo tanto en su vida como en su obra.</em></strong><br />
<strong><em>C.P:&nbsp;</em></strong>Si no la separamos de su muerte, podemos caer en la trampa de olvidar su gran sabiduría literaria y el trabajo constante sobre el lenguaje que la hace experimentar y probar y lograr sacarle auténticamente chispas al castellano, que después de ella nunca más es el mismo.</p>
<p><strong>Silencio y cuerpo</strong></p>
<p>En 1985, Suzanne Chávez Silverman había decidido terminar el doctorado en la Universidad de California, y aún no tenía definido el tema a presentar. Aunque le atraía la obra de Julio Cortázar la había desechado por ser un tema muy tratado. A través de una compañera de estudios, descubrió la poesía de Alejandra Pizarnik y de inmediato se sintió “profundamente interpelada por esa alma gemela”. Entonces se planteó un desafío: “si todavía sentía lo mismo en seis meses, ese iba a ser el tema de mi disertación”.<br />
La intensidad de la poesía de Alejandra Pizarnik se expandió más de seis meses en la vida de Chávez Silverman, actualmente Catedrática en Español y Estudios Latinoamericanos de Pomona Collage, en California, Estados Unidos.<br />
Además de su tesis de doctorado, Suzanne Chávez Silverman ha escrito numerosos ensayos sobre la obra de Alejandra Pizarnik. Acaba de terminar un ensayo sobre género y sexualidad en la autora de “Arbol de Diana” para una colección de estudios críticos dedicados a su obra publicada por una estudiosa escocesa.<br />
En la actualidad trabaja en la corrección de “Adiós, Alejandra: Leyendo a Pizarnik y (sus) otras”, en el que Chávez Silverman analiza la obra de Pizarnik junto con cinco poetas argentinas actuales cuya obra considera vinculada a la de la autora de “Extracción de la piedra de locura” como ser Paulina Vinderman, Mónica Tracey, Susana Villalba, Laura Klein y Andrea Gutiérrez. “Algunas de ellas quisieran, me parece, no verse ‘vinculada’ con Pizarnik, pero es mi libro, y mi punto de vista”, aclara Silverman.</p>
<p><strong><em>G.A:- ¿Cuáles son los ejes principales de la obra poética de Pizarnik?</em></strong><br />
<strong><em>S.CH.S:</em></strong>&nbsp;Me imagino que se podría ver cualquier cantidad de “ejes” en su obra, y que determinarlos tiene mucho que ver con la orientación teórica y personal de cada lector. Yo soy especialista en los estudios del género y la sexualidad, así que son aspectos relacionados con estos rubros que se destacan en mis análisis. Me interesa especialmente, por ejemplo, la representación de la subjetividad en su poesía, imágenes de voz, silencio, cuerpo, las imágenes idiosincráticamente de Pizarnik -concretas y más abstractas- con las cuales ella configura esa inconfundible figura. También me ha interesado mucho rescatarla (suena algo mesiánico) o digamos sacarla un poco de lo que yo veía como una especie de callejón sin salida donde la había colocado mucha de la crítica, particularmente en los años 70 y 80 (tanto en la Argentina como en otras partes). Me refiero a esa lectura biográfica, tal y como se lee a muchas poetas mujeres (leyendo su obra como su vida), especialmente si tienen algo que se pueda considerar de interés un tanto morboso, digamos: el suicidio, la “locura”, el lesbianismo.<br />
En términos generales, considero que en Pizarnik existe lo que llamo el discurso autorizado (la poesía lírica que ella publicó en vida, más algunos ensayos, etcétera) y el discurso “minotauro”, que correspondería a gran parte de su (considerable) obra inédita, que incluye poesía, correspondencia, diarios, publicada en años recientes, y quizás, aunque el texto fue publicado durante su vida, “La condesa sangrienta.”<br />
<strong><em><br />
G.A:- ¿Qué nivel de difusión tiene la obra de Pizarnik en el exterior?</em></strong><br />
<strong><em>S.CH.S:</em></strong>&nbsp;Tiene muchísima difusión y aceptación. Yo diría que en los últimos veinte años, que va de cuando yo la “descubrí” de estudiante doctoral hasta hoy día, Pizarnik, o la imagen que se tiene de ella, se ha visto transformada en figura de culto o figura legendaria, biográfica (especialmente en el extranjero; yo sé que algunos la leían “seriamente” en la Argentina) a una poeta absolutamente consagrada, canónica. Un solo ejemplo: el hispanista británico Edwin Williamson, en su reciente “Historia de la literatura latinoamericana”, la llama algo así como la poeta mujer más conocida, o de más renombre, de la segunda mitad del siglo XX en toda Latinoamérica.</p>
<p><strong><em>G.A:- ¿Cuáles le parecen que son los elementos de su obra que la hace tan seductora para los jóvenes?</em></strong><br />
<strong><em>S.CH.S:</em></strong>&nbsp;Bueno, no sé… Digamos, serían las mismas cosas que me impactaron a mí cuando comencé a leerla: ese intensísimo penetrar -algunos dirían hurgar- en el yo, que a la vez se extiende y alcanza dimensiones universales. Hace unos años me sentí incluso demasiado saturada, de esa implacable intensidad, de Pizarnik y tuve que tomar cierta distancia. Comencé a trabajar a poetas chicanas y latinas de mi país, por ejemplo; y también a atender mi propia escritura (no exegética, sino más bien creativa, aunque no me gusta, realmente, separar nítidamente los dos tipos). Irónicamente, he estado en la Argentina para escribir un libro precisamente sobre Pizarnik…</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/miradas-sobre-alejandra-pizarnik/">Miradas sobre Alejandra Pizarnik</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/miradas-sobre-alejandra-pizarnik/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La Llave de la Caverna</title>
		<link>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/la-llave-de-la-caverna-47/#utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-llave-de-la-caverna-47</link>
					<comments>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/la-llave-de-la-caverna-47/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Mar 2007 16:28:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[47]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.generacionabierta.com.ar/?p=5556</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sección de poesía “Antonio Aliberti Desde el último invierno, te esperan estas sombras Desde el último invierno, te esperan estas</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/la-llave-de-la-caverna-47/">La Llave de la Caverna</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>Sección de poesía “Antonio Aliberti</em></strong></p>
<p class="text-gral"><strong><em>Desde el último invierno, te esperan estas sombras</em></strong></p>
<p class="text-gral">Desde el último invierno, te esperan estas sombras<br />
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; que vos mismo construiste.<br />
Fantasmas que crecieron<br />
bajo un cielo quebrado por las nubes<br />
merodean tu casa<br />
entonces era ella que encendía la hoguera<br />
con sus rostros<br />
y los otros echaban ramas secas</p>
<p><span class="text-gral">para que hicieran humo.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p class="text-gral"><strong><em>En los nombres perdidos, la historia se detuvo</em></strong></p>
<p><span class="text-gral">En los nombres perdidos, la historia se detuvo<br />
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; por un momento.<br />
Enseguida la lluvia les tendió su cortina<br />
los amarró al pasado.<br />
Te negarás a ella mientras dure la vida<br />
de otros náufragos: los desaparecidos,<br />
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; que no desaparecen.<br />
En el fondo hay testigos que hablarán<br />
por sus piedras<br />
cuando suba la boca del anzuelo.</span></p>
<p style="text-align: right;"><strong>&nbsp;<em>José Antonio Cedrón</em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p class="text-gral"><strong><em>Poema</em></strong></p>
<p class="text-gral">En esta soga alrededor del cuello</p>
<p class="text-gral">es su sombra perenne en el oráculo crístico<br />
la que lastima todavía y disuelve</p>
<p class="text-gral">(cualquier rastro de llamarada cambiaba en ceniza<br />
los torrentes de escombros se convirtieron siempre en<br />
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;pedruscos)</p>
<p class="text-gral">Es este el rito de la memoria y la desmemoria</p>
<p class="text-gral">las alas crujen entre los recuerdos<br />
<span class="text-gral">y el umbral de la risa se ahoga en el presagio</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p class="text-gral"><strong><em>Poema</em></strong></p>
<p class="text-gral">El oleaje vulnerable de espuma se acompasa<br />
la marejada crepita entre las piernas<br />
no hay peldaños de tiempo entre nosotros<br />
sólo torrente</p>
<div align="right"><strong><em>Isabel Victoria Krisch</em></strong></div>
<div align="right">&nbsp;</div>
<div style="text-align: left;" align="right"><strong><em>La siesta en espera de tu llegada</p>
<p></em></strong>La siesta en espera de tu llegada,<br />
un leve chirriar de la vieja puerta.<br />
Esperar tus pasos en el diminuto patio<br />
y verte entrar en tu pollera corta<br />
con tu sonrisa de luz.<br />
Los libros bajo el brazo.<br />
Navegar por todos los mundos<br />
y volver en la serenidad del mate<br />
con mi sien apoyada en la suavidad<br />
de tus senos.<br />
El tren te devolvía<br />
con el atardecer dibujado en el vidrio</div>
<div align="right">&nbsp;</div>
<div style="text-align: left;" align="right">&nbsp;</div>
<div style="text-align: left;" align="right"><strong><em>¿Octavo Día?</p>
<p></em></strong>¿Para qué agregar otro día vacío,<br />
un día más de sumar angustia?<br />
Me gustan los días llenos.<br />
Los días atropellados,<br />
donde el silencio no se impone,<br />
se consigue luchando<br />
en medio del barullo.<br />
Un espacio creativo<br />
dentro del tumulto.<br />
La soledad cuando yo quiero<br />
y no impuesta<br />
por la longitud<br />
de un día feriado.</div>
<div align="right"><strong><em>Hugo Salerno</em></strong></div>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/la-llave-de-la-caverna-47/">La Llave de la Caverna</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/la-llave-de-la-caverna-47/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cortázar Ludens, Homo Fábula(1*)</title>
		<link>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/cortazar-ludens-homo-fabula-1/#utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=cortazar-ludens-homo-fabula-1</link>
					<comments>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/cortazar-ludens-homo-fabula-1/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Mar 2007 14:03:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[47]]></category>
		<category><![CDATA[Educacion]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.generacionabierta.com.ar/?p=5558</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por SEBASTIÁN JORGI** Entrar en el mundo de Julio Cortázar para los críticos ha sido una tarea ardua. En el</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/cortazar-ludens-homo-fabula-1/">Cortázar Ludens, Homo Fábula(1*)</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por SEBASTIÁN JORGI**</strong></p>
<p><strong> <img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5562" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-CORTAZAR-SEPIA.jpg" alt="" width="400" height="307" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-CORTAZAR-SEPIA.jpg 400w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-NOTA-CORTAZAR-SEPIA-300x230.jpg 300w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /><br />
</strong></p>
<div align="justify">
<div align="justify">
<p>Entrar en el mundo de Julio Cortázar para los críticos ha sido una tarea ardua. En el campo de la docencia hemos apreciado cómo profesoras y profesores han desmenuzado en profundos análisis cuentos como “Casa tomada”, “El otro cielo”, “La señorita Cora”, entre tantísimos otros que hemos visto reflejado en los libros de textos.<br />
Un poco los docentes y por qué no también los alumnos hemos jugado con Julio en esa simbiosis de lo lúdico y de la experimentación del lenguaje. Es que él utilizó muy a menudo para sus cuentos y novelas algunos títulos que evocaban juegos:&nbsp;<em>Los premios</em>,&nbsp;<em>Rayuela</em>,&nbsp;<em>62-Modelo para armar</em>&nbsp;y Final del juego.<br />
Voy a tratar de no reiterar estos libros y aproximarme a lecturas acaso herméticas, como&nbsp;<em>Último round.</em></p>
<p><em>“Lo primero que hago al despertarme es correr al cuarto de mamá y darle</em><br />
<em>los buenos días mientras la beso tiernamente en ambas mejillas&#8230;Quizá</em><br />
<em>convenga señalar desde ahora que tengo siete años y medio y que</em><br />
<em>estudio solfeo cantado con mi tía Berta.”</em><br />
(“Desayuno”)</p>
<p>Las remisiones a la infancia refractan lo implícito de un mundo de juegos, en medio de ese entorno familiar de papá, tía Berta o de mamá. Algo similar aparece en el poema-retrato “Los Cortázar”:</p>
<p><em>Qué familia, hermano.</em><br />
<em>Ni un abuelo comodoro, ni una carga</em><br />
<em>deca</em><br />
<em>balle</em><br />
<em>ría,</em><br />
<em>nada, ni un cura ilustre, un chorro,</em><br />
<em>nadie en los hombres de las calles&#8230;</em><br />
<em>nadie que esté parado en mi apellido</em><br />
<em>y exija de la estirpe la pudorosa relación:</em><br />
<em>“Aquel Cortázar, amigo de Las Heras&#8230;”</em></p>
<p>Se burla de sí mismo: no tiene ascendencia de estirpe como Borges y algún otro escritor. La identidad escamoteada cuando se interroga en el poema “El cenotafio”:</p>
<p><em>No estoy del todo aquí donde me hablo.</em><br />
<em>Creo que me dejé en Chile y en Roma,</em><br />
<em>en Stevenson, en músicas y voces,</em><br />
<em>en un sauce de Bánfield, en los ojos</em><br />
<em>de una perra que quise&#8230;</em></p>
<p>Un juego de espejos, en un viaje a la infancia a través de la lectura de Stevenson, en esa perra que siendo niño quiso, o en ese sauce de Bánfield. Un Cortázar enajenado, melancólico, infiero instancias familiares en esas músicas y voces. Pero lo más patético es el verso:&nbsp;<em>“No estoy del todo aquí donde me hablo.”</em><br />
El sentimiento de extrañeza, de un ser extranjero, de lejanía acaso, ya no es juego. Raúl Castagnino en&nbsp;<em>Fenomenología de lo poético</em>&nbsp;(Plus Ultra, 1980) nos alertaba:<em>&nbsp;“El sentido poético no es el literal sino el sugerido y remontado, el recreado en la mente y en la sensibilidad receptora, el adivinado, el que flota desde la poeticidad.”.&nbsp;</em>Y Cortázar se eleva y se desdobla, enmarcado de alguna manera en la relación Niño-Poesía. Recordemos que Platón lo insinúa en el&nbsp;<em>Fedro</em>&nbsp;y que Hölderlin defendía al poeta acercándolo a la infancia:&nbsp;<em>“Sólo nosotros somos de corazón puro, como niños.”</em><br />
A suerte de comprobación, cito un fragmento de&nbsp;<em>Más encuentros a deshoras</em>:</p>
<p><em>“Los juegos del tiempo, lo que Alejo Carpentier llama</em><br />
<em>la guerra del tiempo, guerra florida y a veces ruleta rusa,</em><br />
<em>en todo caso un billar donde las carambolas se dan en</em><br />
<em>un nivel que deduce el antes y el después a meras</em><br />
<em>comodidades históricas.”</em>&nbsp;(Pág. 161)</p>
<p>Esa ida y vuelta a la infancia, al jardín de Bánfield o a lecturas como&nbsp;<em>El tesoro de la</em>&nbsp;<em>juventud</em>, una suerte de contra-arte poética existencial, una verdadera ruleta rusa, infiero con toda modestia, en la intimidad de Julio. Ni qué decir sobre la compactación del tiempo en un antes y un después. La ironía se desliza, veamos:</p>
<p><em>“Los niños son por naturaleza desagradecidos, cosa comprensible</em><br />
<em>puesto que no hacen más que imitar a sus amantes padres.</em><br />
<em>Así, los de ahora, vuelven de la escuela, aprietan un botón y</em><br />
<em>se sientan a ver el teledrama del día, sin ocurrírseles pensar</em><br />
<em>un solo instante en esa maravilla tecnológica</em><br />
<em>que representa la televisión.”</em><br />
(<em>El tesoro de la juventud</em>. Pág. 83)</p>
<p>A esta altura de mis intromisiones en el mundo-infancia, en lo fragmentario, tomo mano de una idea de Noé Jitrik (<em>Suspender toda certeza</em>, Biblos, 1997):&nbsp;<em>“El retroceso, el racconto y la fragmentación son formas de recuperación de la memoria”.&nbsp;</em>Se trata de la experiencia del tiempo tratada como objeto de conciencia, incrustada en un espacio-memoria. Estos textos, escritos y cuasi-relatos, o simplemente libreta de apuntes, tienen una utilidad didáctica muy importante para el ejercicio áulico.<br />
Y para terminar con&nbsp;<em>Último round</em>, veamos lo que nos dice Julio en la página 272:</p>
<p><em>“Digo juegos con la gravedad con que lo dicen los niños.</em><br />
<em>Toda poesía que merezca ese nombre es un juego y sólo una</em><br />
<em>tradición romántica ya inoperante persistirá en atribuir</em><br />
<em>a una inspiración maldefinible y a un privilegio mesiánico</em><br />
<em>del poeta, productos en los que las técnicas y las fatalidades</em><br />
<em>de la mentalidad mágica y lúdica se aplican naturalmente,</em><br />
<em>(como lo hace el niño cuando juega).”</em><br />
(De “Poesía permutante”)</p>
<p>Es que Cortázar espejea; una intensa autobiografía y vuelve a jugar con nosotros, con su otro-yo niño y con el “entonces” sin gravedad, con ironía y sin duda, alguna sonrisa.<br />
Otro libro atípico en su producción es&nbsp;<em>Salvo el crepúsculo</em>&nbsp;(Nueva Imagen, 1983). En el capítulo “De edades y tiempos”, leemos:</p>
<p>“El sentimiento de la poesía en la infancia: me gustaría saber más,<br />
pero temo caer en las extrapolaciones a la inversa,<br />
recordar obligadamente desde el “hic et nunc” que deforma<br />
casi siempre el pasado. Hay cosas que vuelven a ráfagas,<br />
que alcanzan. a. reproducir durante un segundo las vivencias profundas,<br />
acríticas del niño: sentirme a cuatro patas bajo las plantaciones de tomates<br />
o de maíz del jardín de Bánfield, rey de mi reino, mirando los insectos…”</p>
<p>Creo que Julio nos está diciendo que todavía está el niño muy adentro de él y al mismo tiempo nos pide que sembremos en ese niño de barrio que asiste a nuestras escuelas, literatura y fantasía, en lo que él denomina las “vivencias profundas, acríticas del niño”.Es cierto, los jardines no sólo servían para las flores, sino también para que nuestras madres plantaran semillas de verduras. Aprovechemos ese código coloquial, esas apelaciones a la memoria colectiva, esas secuencias o cuasi relatos, esa fragmentariedad tan fresca y tan simpática de este cronopio que tan bien nos ha representado en el mundo de la literatura. En la pág. 323, me atrapó ese retrato que tituló “La madre”:</p>
<p><em>“Delante de ti me veo en el espejo que no acepta cambios,</em><br />
<em>ni corbata nueva ni peinarse en esta forma. Lo que veo es eso que tú ves que soy, el pedazo desprendido de tu sueño,</em><br />
<em>la esperanza boca abajo&#8230;</em><br />
<em>No puedo allegarme, mamá, no puedo ser lo que todavía</em><br />
<em>ves en esta cara. Y no puedo ser otra cosa en libertad,</em><br />
<em>porque en tu espejo de sonrisa blanda está la imagen</em><br />
<em>&nbsp;que me aplasta, el hijo verdadero y a medida de la madre,</em><br />
<em>&nbsp;el buen pingüino rosa yendo y viniendo y tan valiente hasta el final,</em><br />
<em>la forma que me diste en tu deseo: honrado, cariñoso, jubilable, diplomado.”</em></p>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un meta-mensaje, una aleación existencial, una carta, digamos, otra carta más. Es que Cortázar sigue escribiendo, sí, y no cesa, de convocarnos, de enviarnos mensajes. Cómo deberían ser los niños de hoy, en una normalidad de honradez y de cariño, y no blandiendo un arma verdadera frente a sus compañeros.<br />
En&nbsp;<em>Salvo el crepúsculo</em>, Julio suma intertextualidades-citas de Francisco Urondo, Shelley, Cernuda, Huidobro y de Octavio Paz, entre otros. Y a modo de recordación, extraigo estos versos de “Cánones” -que Cortázar cita- de Paco Urondo:&nbsp;<em>“Apenas por venir. Ni siquiera volver / un poco: estaré / de ida siempre. De ida / miro, de ida caigo.”</em></p>
<p>En un libro reciente de Graciela Maturo,&nbsp;<em>La Razón Ardiente&nbsp;</em>(“Aportes a una teoría literaria latinoamericana”, Edit.Biblos), la autorareflexiona que&nbsp;<em>“Cortázar es un humorista que mide la indigencia humana y las convenciones socio-literarias con la vara de un implacable sentido del ridículo.”&nbsp;</em>&nbsp;Y en libros como&nbsp;<em>Último round</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Salvo el crepúsculo</em>&nbsp;-al igual que en&nbsp;<em>Rayuela</em>&nbsp;o&nbsp;<em>La vuelta al día en ochenta mundos</em>&#8211; nuestro Cortázar “ludens” se divierte jugando contra toda convencionalidad en el discurso. Sí, nos habla constantemente, nos provoca y al mismo tiempo es un “homo fábu1a” que inventa y reflexiona y que nos envía a este campo que nos interesa: el mundo de la infancia. Allí donde él mismo se reescribe y juega, recreando su propia niñez y la de nuestros alumnos -por qué no, apelando a la memoria colectiva-.<br />
De modo que, sigamos jugando queridos colegas. Y por ahora, muchas gracias y pido gancho.</p>
<p style="text-align: right;">1 Palabras pronunciadas en la Mesa Redonda que el autor compartió con Laura Devetach, Emilio Bolón Varela y Pablo Capanna, en el Instituto “Félix F. Bernasconi”.<br />
* Esta nota fue leída en el Bernasconi, en el Programa Por Mas Lectura, que dirige Norma Salles.<br />
** Sebastián Jorgi: narrador y crítico, periodista. Libros publicados: siete de cuentos, cuatro de ensayos, dos novelas y un poemario en España. Premio Pen Club de Narrativa (l981), Premio Iberoamericano de Cuento (Valparaíso, Chile,1984) y Accésit al Premio Villajoyosa (Alicante, España 1983). Faja de Honor de la SADE y Faja Nacional de ADEA (Mendoza,1992)—ambos en cuento—</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/cortazar-ludens-homo-fabula-1/">Cortázar Ludens, Homo Fábula(1*)</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/cortazar-ludens-homo-fabula-1/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Tapa edición nro. 47</title>
		<link>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/tapa-edicion-nro-47/#utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=tapa-edicion-nro-47</link>
					<comments>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/tapa-edicion-nro-47/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Mar 2007 14:02:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Portadas Anteriores]]></category>
		<category><![CDATA[47]]></category>
		<category><![CDATA[Tapa]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.generacionabierta.com.ar/?p=5557</guid>

					<description><![CDATA[<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/tapa-edicion-nro-47/">Tapa edición nro. 47</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/tapa-edicion-nro-47/">Tapa edición nro. 47</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.generacionabierta.com.ar/2007/03/tapa-edicion-nro-47/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
