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	<title>73 archivos - Fundación Generación Abierta</title>
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	<description>Arte &#38; Cultura</description>
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	<title>73 archivos - Fundación Generación Abierta</title>
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	<item>
		<title>La Llave de la Caverna</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 22:08:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[73]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>&#160; Tierra mapuche &#160; En el sur callan los paisajes y las gentes. Los árboles suben a buscar al sol</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/la-llave-de-la-caverna-73/">La Llave de la Caverna</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tierra mapuche</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p>En el sur<br />
callan los paisajes<br />
y las gentes.</p>
<p>Los árboles suben<br />
a buscar al sol<br />
y el agua<br />
purifica los ojos<br />
con acuarelas azules y esmeralda.</p>
<p>Rocas lejanas<br />
sostienen<br />
el cristal límpido del aire<br />
hendido de injusticias.</p>
<p>La montaña piensa<br />
entre las nubes.</p>
<p>Se pregunta.</p>
<p>Y no está segura<br />
de contener su furia<br />
de lava y de ceniza.</p>
<p style="text-align: right;"><strong><em>Dirbi Maggio</em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><strong>&nbsp;</strong><strong style="text-align: right;">I</strong><strong style="text-align: right;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </strong><span style="text-align: right;">a M.A.B</span></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>qué te dijo tu padre al mirarte<br />
</strong>despojada de tu ropa</p>
<p>qué te dijo<br />
cuando te vio desnuda<br />
junto al fuego<br />
mirando al vacío<br />
que se abría a tus pies<br />
como una esperanza</p>
<p>qué te dijo</p>
<p>que ni siquiera gritaste<br />
<em>(por el contrario sonreíste)<br />
</em>cuando te dio<br />
el último empujón</p>
<p style="text-align: right;"><strong>&nbsp;</strong><strong>&nbsp;<em>Patricia Bence Castilla</em></strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong><strong>Poema</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong>en el deshielo se dispersan los cristales<br />
purifican el&nbsp; sonido del caracol<br />
que escucha el hombre<br />
cuyo corazón respira<br />
cada tres</p>
<p>hay descansos que se repiten<br />
como si se tramara<br />
la muerte<br />
es ahí<br />
adonde uno se ve<br />
en el otro<br />
cuando el hilo<br />
se estira<br />
sin tensión</p>
<p>reparos de&nbsp; luz<br />
del hielo que mueve<br />
los sumideros<br />
que nos son permitidos</p>
<p style="text-align: right;"><strong>&nbsp;<em>Néstor Cheb Terrab</em></strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Territorios el límite de&nbsp; la cicatriz</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p>sintió que quería juntar una luz extraña acento de un<br />
insomnio confuso al pensar marcado y sentir vacilante<br />
palabras únicas el plexo animal o el heroísmo secreto<br />
de un pota en el momento de escribir cuando salta<br />
sobre su propia sombra y los adornos con los que el<br />
consumismo común no pensante estremecido por el<br />
aprisa pretende estancar la lengua y envolver con voz<br />
de trance las frívolas amenidades y rancias bagatelas para<br />
rimar la inteligencia de la poesía</p>
<p style="text-align: right;"><strong><em>Juan Carlos Escalante</em></strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Limón</strong></p>
<p>La sangre es ayer. La vertical es tu origen.<br />
Fruta alucinada sostiene en vos<br />
la piel de la mañana;<br />
descansa y arma con desechos<br />
la diáspora del paraíso.<br />
Hay un sueño mendigo de sí mismo,<br />
un himno piadoso que labra en sus acordes<br />
el elogio nacido desde tu melodía.<br />
La voz que te nombra es otra sed,<br />
otra versión de mis manos<br />
que inauguran este horizonte.<br />
Fui las hojas en un otoño de papeles quemados,<br />
hecha ausencia la metáfora de este país<br />
que defiende su palabra<br />
y hace futuro con la memoria.</p>
<p style="text-align: right;"><strong><em>Daniel Quintero</em></strong></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Boquitas Pintadas:Territorio de dolor Obliteraciones:Naturaleza Lábil Violencia Cero: Adriana Gaspar – Claudio Braier</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 21:50:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artes visuales]]></category>
		<category><![CDATA[73]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Muestra realizada en el Espacio de Arte del Diario del Viajero El corpus visual aquí expuesto, construye un entramado entre</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/boquitas-pintadasterritorio-de-dolor-obliteracionesnaturaleza-labil-violencia-cero-02/">Boquitas Pintadas:Territorio de dolor Obliteraciones:Naturaleza Lábil Violencia Cero: Adriana Gaspar – Claudio Braier</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3><strong>Muestra realizada en el Espacio de Arte del Diario del Viajero</strong></h3>
<p>El corpus visual aquí expuesto, construye un entramado entre el campo conceptual y sus producciones. Estableciendo un fuerte vínculo entre la palabra y la imagen, visibilizando el estado de una sociedad violenta, presionada no solo por los preceptos patriarcales y burgueses, que deviene de varios siglos, sino también por aquellos mandatos que ejerce el mercado actual, imponiendo normas, estatutos de belleza, esos que nos asfixian, nos cosifican, restándole lugar a la diversidad, a la lucha por la igualdad, por la violencia de género y por otros tópicos que oscilan entre el deber y el querer, centrados en&nbsp; una micro y macro sociedad que nos involucra a todos y del que nadie está&nbsp; ajeno.</p>
<p>La esencia de estos conceptos constituye el discurso visual de nuestra obra y desde allí, en nuestro rol de artistas e investigadores, intentamos develar y construir un espacio que abrace nuestras utopías.</p>
<p style="text-align: right;">&nbsp;<strong> Adriana Gaspar – Claudio Braier</strong></p>
<p><strong>Adriana Gaspar nos dice:<br />
</strong><strong><em>Boquitas Pintadas: Territorio de dolor</em></strong><em>, afronta su temática a partir de un análisis de micro y macro narraciones (tomadas de casos que constituyen la vida diaria)&nbsp; construidas&nbsp; entre cicatrices y omisiones históricas, sociales, culturales y políticas, las que cobran&nbsp; fuerza a través de los distintos soportes que abraza mi obra (Cajas objetos, collages, instalaciones, dibujos, performance). Ellas&nbsp; proponen desanudar los tejidos enquistados, en antiguos prejuicios, para levantar el telón de un escenario fecundo en&nbsp; producciones&nbsp; estéticas, actividades individuales, grupales y participativas.</em></p>
<p><em>Sembrar territorios de esperanzas es&nbsp; oponerse&nbsp; a circular junto a un público vacío, guionado. Transitar un sendero fértil, interactuar, reflexionar entre el artista, la obra y el espectador&nbsp; es ofrendar nuestra tierra, nuestro cuerpo, nuestra historia. Es no detenerse, es no estar desatento ante un avance de desmantelamiento institucional, en el que se pongan en riesgo la libertad de ideas, de valores y de protección, de todo aquello que pretende enquistar esos&nbsp; lazos de igualdad y equidad no solo en la sociedad&nbsp; de nuestro tiempo, sinotambién en las venideras.</em></p>
<p><em>El proyecto&nbsp; Boquitas Pintadas comenzó su génesis a fines del año 2014, cuando los femicidios comenzaron a formar parte de la agenda hegemónica que ofrecían los medios en sus distintos formatos. Aunque estos hechos, ya habían hecho su anclaje varias décadas atrás.</em></p>
<p><em>Desde mi rol de artista visual y crítica de arte, interrelaciono el género performático con la palabra oral, la imagen, el texto,&nbsp; donde el cuerpo construye su identidad, conformando entre sí el soporte protagónico.</em></p>
<p><em>Este mapa conceptual, en cuyo lugar se ponen en juego mis producciones,&nbsp; deja a las claras un accionar de compromiso y transformación en nuestros pensamientos, acerca de&nbsp; los hechos de violencia que se suceden a diario, como así también sobre la homofobia que se ha instalado por estos tiempos en nuestro país, desde una perspectiva de clases sociales, religiosas, elección de género, es decir,&nbsp; todo aquello que forma parte de nosotros mismos, de nuestra diversidad, a la que nadie está ajena. Nos debemos un&nbsp; discurso auténtico que nos sacuda, que nos movilice, que ejerza en nosotros la voluntad de realizar ciertos replanteos, e inclusos, algunas&nbsp; preguntas, las que nos debemos seguramente como sociedad. </em></p>
<p><em>&nbsp;</em></p>
<p><strong>&nbsp;</strong><strong>Dice Claudio Braier<br />
</strong><strong><em>“Maten a C.”</em></strong></p>
<p><em>Esta fotoperformance del 2014 es una ficción de desaparición (tema que nunca deja de retornar)</em> <em>en&nbsp; clave de humor negro. A partir de un “mandato” (que no se sabe de quién) dado a un objeto cotidiano, trivial, como es un cobertor de cama arma una estrategia para hacer desaparecer al protagonista.</em></p>
<p><em>&nbsp;Muestra a la manera de fotogramas como se van abriendo los rombos del matelassé para que el trabajo de asfixia lo haga el relleno de guata durante el sueño del performer. </em></p>
<p><em>Este relleno cobra vida propia y va apoderándose de la cara hasta convertirse en una suerte de máscara mortuoria. Luego se va reabsorbiendo en la tela sin que haya señales de la violencia ejercida y de la existencia del personaje.</em></p>
<p><em>Muchas veces como artista uno no es totalmente consciente de sus producciones pero curiosamente se va entrecruzando con las realidades que tocan vivir y nos convertimos sin proponernos en artistas tristemente visionarios.</em></p>
<p>Adriana Gaspar y Claudio Braier&nbsp; se han propuesto transgredir viejas normas y preceptos&nbsp; &#8211; esos que&nbsp; aún en este siglo permanecen vigentes-, desocultando desde su lugar de artistas la realidad de quienes aún, de una u otra forma padecen imposiciones heredadas, o son víctimas de&nbsp; hechos en los que se ponen en riesgo la libertad del ser humano. La fotografía intervenida, las cajas objetos, el collage, las fotoperformance, las instalaciones y las técnicas mixtas han sido los soportes elegidos por los artistas para esta exposición, la que manifiesta un discurso comprometido en el que ética y estética transitan el sendero de lo cotidiano, en la vida de cada uno de ellos.</p>
<p style="text-align: right;"><strong><em>Generación Abierta<br />
</em></strong><strong>Noviembre 2017</strong></p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter wp-image-688" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/FOTO_NOTA_ARTES_VISUALES_MUESTRA_VIAJERO_01_SEPIA-2.jpg" alt="" width="524" height="583"></p>
<p style="text-align: center;"><em>&nbsp;“Maten a C. Claudio Braier Fotoperformance”</em></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter wp-image-690" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/FOTO_NOTA_ARTES_VISUALES_MUESTRA_VIAJERO_02_SEPIA.jpg" alt="" width="611" height="502"></p>
<p style="text-align: center;">“<em>Performer Adriana Gaspar. Reg. Fotográfico : Claudio Braier”</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/boquitas-pintadasterritorio-de-dolor-obliteracionesnaturaleza-labil-violencia-cero-02/">Boquitas Pintadas:Territorio de dolor Obliteraciones:Naturaleza Lábil Violencia Cero: Adriana Gaspar – Claudio Braier</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Amancay Espíndola, (Entre el Arte y la Docencia)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 17:40:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[73]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entervista de NOEMÍ CÁCERES &#160; “La escritura me alivia el alma y la actuación es la&#160;adrenalina del alma” G.A.: ¿A</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/amancay-espindola-entre-el-arte-y-la-docencia-02/">Amancay Espíndola, (Entre el Arte y la Docencia)</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Entervista de NOEMÍ CÁCERES</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>&nbsp;</strong></p>
<h4><em>“La escritura me alivia el alma y la actuación es la&nbsp;</em><em>adrenalina del alma” </em></h4>
<p><strong>G.A.: ¿A qué edad viniste de General Roca?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Vine en el año 1976, a estudiar y trabajar por dos años. Trabajé como docente en el Colegio Rivadavia y en el Colegio San Lucas, de donde me jubilé.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>G.A.: ¿Cómo se despertó tu vocación por el teatro?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Cuando tenía 21 años, en General Roca se formó un grupo de teatro vocacional. Yo me enganché desde el primer día con la profesión y me quedé para siempre.<br />
Mi mamá me decía “el teatro es un hobby, no dejes nunca la docencia” y me jubilé de docente, je, je.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>G.A.: ¿Cómo fue tu formación actoral?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Me formé con Julio Ordano, Hedy Crilla (cuyo método era <em>la palabra en acción)</em>.<br />
Hice muchos seminarios con Augusto Fernández y Bernardo Carey.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>G.A.: Contanos sobre tus trabajos teatrales…<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Hice “El mentiroso más grande del mundo”; “El misántropo, de Moliere, con dirección de Omar Grasso; “Barranca abajo”, en el Teatro General San Martín, con dirección de Andrés Basallo; “Macbet”, con dirección de Rubén Piris; “Cansados de ser”; “Los opas”, de Daniel Dalmori. Para esta última obra, cuando me convocaron para participar, vi que era toda gente joven y con muy buena onda. Después de una breve charla acepté enseguida integrarme al proyecto.</p>
<p>Como directora hice “Extraño juguete”, de Susana Torres Molina, en la Sala “La Clac”.</p>
<p><strong>G.A.: Incursionaste también en el cine…<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Las películas donde trabajé como actriz fueron “Nueve reinas”, de Daniel Belisky y “Ojos azules”,</p>
<p><strong>G.A.: Realizaste estudios universitarios…<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Así es. Hice la Licenciatura en Artes Combinadas, en la Facultad de Filosofía y Letras, tardé 10 años, me recibí a los 65 años.</p>
<p><strong>G.A.: Felicitaciones, toda mi admiración por tu tenacidad..,<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Muchas gracias. Ahora estoy haciendo una Maestría en Dramaturgia.</p>
<p>Por otra parte integro la Comisión de “Teatro por la Identidad” y soy miembro del jurado del Premio “Trinidad Guevara”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>G.A.: ¿Tenías como meta ser escritora y autora teatral?<br />
</strong><strong>A.E.:</strong> Sí. Yo tenía planeado dedicarme a la escritura, cuando fuera grande, mayor, pero fue antes (risas).</p>
<p><strong>G.A.: ¿Qué te atrapó más: la actriz o la escritora?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Las dos me apasionan. La escritura me alivia el alma y la actuación es la adrenalina del alma.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Cuáles son las obras que escribiste?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Son muchas, pero puedo citar: “Herencia de sangre”; “Ojos verdes”, que ganó el 1° Premio “UCE” y otros premios más;&nbsp; “El bar y la novia”.</p>
<p>También dos obras para “Teatro por la Identidad”: “Esclava del alma” y “Crónica de indias”.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Tenés algún trabajo inmediato para estrenar?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Sí, en poquito tiempo, Septiembre* de este año, se estrena “Dormir en el agua”, de mi autoría, con dirección de Virginia Lombardo.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Algún proyecto como actriz para 2018?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Voy a trabajar en “Herencia de sangre”, de mi autoría; “Corazón de titanio”; “Las brujas del molino”, de Ana Laura Pache y dirección de Sergio D’Angelo.</p>
<p><strong>G.A.: Ha sido un placer haber compartido la tarde contigo.<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Muchas gracias, ahora sigo trabajando, tengo que ir dentro de un rato al teatro, ya que estoy viendo obras para el premio “Trinidad Guevara”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Esta entrevista fue realizada en Agosto de 2017.</strong></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Aznavour-Piaf</title>
		<link>https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/aznavour-piaf/#utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=aznavour-piaf</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 17:32:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[73]]></category>
		<category><![CDATA[Música]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por PACO PEPE DIAZ ALEJO (Especial desde&#160; España) &#160; Que vivons-nous, pourquoi vivons-nous Quelle est la raison d’être Tu es</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/aznavour-piaf/">Aznavour-Piaf</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por PACO PEPE DIAZ ALEJO<br />
</strong><strong>(<em>Especial desde&nbsp; España</em>)</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Que vivons-nous, pourquoi vivons-nous<br />
</strong><strong>Quelle est la raison d’être<br />
</strong><strong>Tu es vivant aujourd’hui, tu seras mort demain<br />
</strong><strong>Et encore plus après demain </strong><strong>&nbsp;</strong>(1)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando el 9 de marzo de 2017 (gracias a la invitación de la poeta Beatriz Minichillo) estuve en el&nbsp; Teatro <em>Gran Rex</em> de la calle Corrientes &#8211; de Buenos Aires- en el concierto de Charles Aznavour,&nbsp; no cesé de recordar que en 1953 había estado enfrente en un concierto de otra voz grande de&nbsp; la canción francesa. En el cine-teatro <em>Ópera </em>se sucedían los “bravo”, mientras una figura pequeñita vestida de negro llenaba el espacio de aquella sala coronada por un cielo de estrellas y nubes que se movían. Era febrero de 1963. Otra latitud, otro clima: pleno invierno en la sala <em>Bobino </em>de París. Había cumplido cuarenta y siete años y dos meses. Su marido, Théophanis Lamboukas de apenas 27 años la precedía en el concierto. Los que vivimos aquellos años, recordamos qué significó Edith Giovanna Gassion (Edith Piaf) en la canción francesa. Hija de un trapecista, su madre dio a luz en la calle, una calle de París, a las tres de la madrugada del 19 de diciembre de 1915 (pleno invierno). Con apenas dos meses quedó al cuidado de su abuela paterna en la “maison close” (2)&nbsp;regentada por ella en Bernay (Normandie). En aquella casa era convidada a compartir el vino tinto. Así, con siete años Edith quedó temporalmente ciega víctima de una queratitis aguda. Decidieron llevarla en peregrinación a Lisieux. Ante la tumba de Santa Teresita se produjo el milagro. Después de haber frotado la frente de la niña con la tierra, las “filles de joie”&nbsp; (3)&nbsp; rezaron durante horas implorando alguna mejoría. Y cuatro días después Edith recuperaba la vista.&nbsp; Cantando en la calle mientras su padre hacía acrobacia, conoció a “p’tit Louis” (Louis Dupont) y quedó embarazada con 17 años. Su hijita Marcelle falleció a los dos años víctima de una meningitis. En 1935 cantando en una esquina cerca de la Avenue des Champs Elysées un hombre se le acerca y le deja un billete de 10 francos y un papel con la dirección del Cabaret Le Gerny que él (Louis Leplée) dirigía con la invitación para que fuese a cantar allí. Firma entonces su primer contrato como cantante. Pocos meses después, en diciembre de 1936 Louis Leplée, con 53 años, es asesinado en su domicilio de la Avenue de la Grande Armée. A su vez Edith comienza a ser reconocida y firma su primer contrato&nbsp; de grabación de un disco (“Les Mômes de la cloche”&nbsp; (4)&nbsp;)&nbsp; y actúa por primera vez en un teatro (Teatro ABC de París).</p>
<p>Continúa cantando y en 1940 actúa en el Teatro Bobino interpretando junto a Paul Meurisse “Le Bel indiférent” que Jean Cocteau escribió especialmente para ella.</p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Le droit d’aimer&nbsp; </strong>(5)</p>
<p>Y como escribió Robert Nyel en su poema Edith ejerció su derecho de amar, de amar a Theo Sarapo, a Georges Moustaki, a Marcel Cerdan, a Yves Montand, a Charles Aznavour, a Paul Meurisse y “al hombre en cuyos brazos cae empujada por la multitud en aquella ciudad que está celebrando sus fiestas, y en quien ella descubre al amor de su vida, cuando inesperadamente la muchedumbre les separa y nunca más vuelven a encontrarse”( palabras escritas por Michel Rivgauche para la música que escribiera en 1936 el argentino Ángel Cabral para el vals peruano “Que nadie sepa mi sufrir”). Es entonces que implora (a través de las palabras de Michel Vaucaire)</p>
<p><strong>“Mon Dieu, mon Dieu,<br />
</strong><strong>“Mon Dieu! </strong><strong>Laissez le moi<br />
</strong><strong>“Encore un peu, mon amoureux…</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>“Un jour, deux jours,<br />
</strong><strong>“Huit jours ! </strong><strong>Laissez-le moi<br />
</strong><strong>“Encore un peu à moi !&nbsp;&nbsp; </strong>(6)</p>
<p>Y así Edith Piaf va iluminando su vida y la vida de los demás.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Les deux guitarres&nbsp;&nbsp; </strong>(7)</p>
<p>Si el 9 de marzo pude escuchar a Charles Aznavour,&nbsp; mes y medio antes también tuve ese privilegio en Madrid. Pero fue en Buenos Aires donde dijo:</p>
<p>“Cuando empecé a cantar, los críticos opinaron que mi voz no era buena y que como compositor y autor mi obra no gustaría. Han pasado setenta años y todos esos críticos han muerto. Yo, con mis 93 años sigo cantando y ustedes aplaudiéndome”.</p>
<p>Me pregunto si cuando hace cuarenta años encarnó en la pantalla a Sigmund Markus, sintió un paralelismo con Oskar Matzerath, el protagonista de “Die Blechtrommel” (El tambor de hojalata) que descubre que su voz puede alcanzar unos tonos capaces de que nadie más intente atreverse a quitarle ese tambor que es su modo de expresión y que da sentido a su vida.</p>
<p><strong><em>Cigalon</em></strong> se llamaba al niño que con siete años entraba en la compañía infantil de actores de Prior (tenía funciones diversas, iba a hacer mandados o recados, actuaba, cantaba). En su familia armenia se cantaba o se actuaba. El padre de Charles, Misha Aznavourian fue un barítono célebre, su tío Yéramian tenía&nbsp; un teatro&nbsp; con su nombre. Su madre interpretaba papeles de sirvientita graciosa, y su tía de la que se dejaba querer. En 1927, con tres años de edad, en la sala Cadet de Paris, durante un acto de la colectividad armenia de Paris, el pequeño Charles recitó poemas que había oído a sus mayores. El círculo familiar se distendió, y suspirando aliviados dijeron: “Bendito sea Dios. No será galopín de cocina!”.</p>
<p>Charles se sentía actor cuando a sus 7 años se presentó para un examen de actuación bajo la&nbsp; forma de lectura de una carta en estos términos: “Querido niño Caucasiano…”</p>
<p>Más tarde, con 10 años intervino con Pierre Fresnay en un drama de Eduardo Bourdet encarnando nada menos que a Enrique IV niño.&nbsp;</p>
<p>El niño había ascendido mucho para interpretar obras infantiles, pero no lo suficiente para actuar en teatro de adultos.</p>
<p>Conoció el período deprimente de escuchar “Ah, pero! usted es muy mayor!” y “Oh, pero! usted es tal vez un poco pequeño!”</p>
<p>Cómico sin empleo, ingresó en una Escuela del Music Hall.&nbsp; Con un pianista del lugar se puso a hacer canciones, lo que convenía a su pesado corazón y a su ligero bolsillo. Y así comenzó el dúo “Roche y Aznavour” que forma en América en tiempos de la posguerra y de las vacas flacas.</p>
<p>La llegada de los dos muchachos a New York, desembarcados allí por una cabezonada de Charles y una palabra de Piaf “Cuando se quiere ir a América, pues se vá allá!”. Sería un buen tema de comedia americana. Al cabaret “Le Faisan Doré” Charles volvió solo, separado de Pierre Roche, al cabo de dos años. En ese momento y durante ocho años fue administrador-chófer, encargado de llevar las valijas, ayudante, electricista de Edith Piaf.</p>
<p>…-Yo no me puedo hacer cargo además del electricista de Piaf! (decía un empresario de entonces).</p>
<p>&nbsp;O aquel otro ante quien Charles se presentaba de la forma más desenvuelta posible (a pesar de que su estatura en aquel momento le acomplejaba) cruzando las piernas en el fondo de un sillón y que murmuraba viendo el enorme taco:</p>
<p>-Oh! Pobre muchacho. Tiene un pie contrahecho!</p>
<p>Y cuando Charles cruzaba la otra pierna:</p>
<p>-Oh!&#8230; los dos pies contrahechos.</p>
<p>Ante las dudas de tener un contrato, con el dinero que comienza a ganar con sus canciones, se contrata a si mismo. Se organiza con los compañeros, y comienza. En malas condiciones, pero comienza.</p>
<p><em>“La primer vez que no me silbaron… pasaba algo insólito, me escuchaban – asombrado abrí los ojos… Había adoptado la costumbre de cerrarlos y cantar, costase lo que costase. Eso pasó en Casablanca. A partir de entonces, una a una, fui ganándome todas las ciudades, alma por alma.</em></p>
<p><em>Si solamente tres personas en esta sala me escuchan esas tres serán diez cuando vuelva… y poco a poco las tendré!</em></p>
<p><em>Todas las ciudades, incluso Paris.</em></p>
<p><em>¡Qué lástima! le dijo una señora la noche de su presentación, esa noche, usted estaba afónico.</em></p>
<p><em>Ella, ella era sincera. Pero él ha sufrido muchos desprecios e injurias.</em></p>
<p><em>Siempre hay una parte de rabia en lo que yo hago…</em></p>
<p><em>Y esa rabia en el corazón, cuando un accidente automovilístico le deja K.O., él lucha contra su mala suerte, se reeduca contra toda espera. Le dijeron que a la vista de sus fracturas, no tocaría más el piano.</em></p>
<p><em>Diez años después tocaba durante horas en unos de los ocho pianos de su casa en Galluis. </em></p>
<p><em>El hecho de vivir en familia, para algunas personas es extravagante; pero lo que yo encuentro raro son las otras familias que no viven en perfecta armonía como nosotros. </em></p>
<p><em>Llevamos una vida tan tranquila y simple que estoy seguro si muchas personas entrasen en nuestro grupo terminarían por aburrirse. </em></p>
<p>En su casa hay una disciplina estricta. Él bebe agua, y le gusta la sobriedad, excepto en su guardarropas que es donde se refugia su fantasía. Perdió el complejo de su estatura. Se convirtió en alguien grande. Y se comporta consigo mismo como si midiera 1 m 90 cm.</p>
<p>Su doble condición de artista y hombre de negocios, sorprende…</p>
<p>¿Por qué? Porque Shahnourth Varinag Aznavourian nació en Paris (como quien esto escribe) el 22 de mayo de 1924, bajo el signo de Géminis.</p>
<p>Un experto en materia de carrera artística larga, Maurice Chevalier, decía:</p>
<p>A<em>znavour, no sabemos hasta donde puede llegar.&nbsp; Se toma la revancha de aquellos que no llegan a 1,70 m. Es un caso único en la historia del music hall. Posee tal encarnizamiento, tal potencia de trabajo… </em></p>
<p><em>Las letras de mis canciones reflejan lo que ha sido la vida para mí. En “Je m’voyais déja”&nbsp; cuento como a mis dieciocho años estaba decidido a enfrentar la vida con un corazón lleno de ilusión y convencido de conquistar París. Al&nbsp; sastre más renombrado le encargo el traje más elegante, de color azul tan de moda en ese momento y que apareció en mis fotos, que junto a las canciones y las orquestaciones acabaron con mis ahorros. Pero yo me veía en lo alto de un afiche diez veces más grande que&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; cualquier otro, y me veía adulado y rico firmando mis fotos a mis admiradores aglomerados frente a mí. Mi éxito era tan importante que el público me aclamaría de pie. Yo me veía ya buscando en mi lista a quien esa noche tener el favor de abrazarse a mí. Mis rasgos envejecieron&nbsp; bajo mi maquillaje. Pero la voz continúa, y el gesto preciso y el empuje continúan también. Mi corazón se ha agriado un poco con los años, pero tengo las ideas, conozco mi oficio y creo en él aún. Sólo con sentir bajo mis pies el escenario, y ver ante mí a un público sentado, mi corazón late con fuerza. No me ayudaron. No tuve suerte, pero en el fondo de mi mismo estaba seguro de que tenía talento.</em></p>
<p><em>Mi traje hace años que lo llevo. Y mis canciones no hacen reír más que a mí. Para subsistir hago lo que sea. No conocí más que éxitos fáciles. Trenes nocturnos y muchachas para soldados. Los miserables beneficios, las valijas a arrastrar y los albergues y las comidas escasas. Canté al amor, hice actuaciones cómicas y fantasiosas, si todo fracasó para mí y yo estoy en la sombra no es mi culpa sino la del público que no comprendió nada. No se me acordó nunca una posibilidad a mi suerte pero un día llegará en que mostraré mi talento. </em>(8)</p>
<p><em>En cuanto a otros poetas sólo cabe decir que en un tiempo muchas veces coincidíamos en nuestras giras, por ejemplo en Canadá cuando el dúo Roche &amp; Aznavour encontraba a amigos como Marie Bizet, Charles Trenet, Simone Lallier y el acompañante de Trenet Walter Eger.</em></p>
<p><em>Y de mis trabajos en cine mi primer intervención fue en “La Guerre des Boutons” donde interpretaba una canción. Veinte años después tuve que enfrentarme con la cámara en “La tête contre le mur”, y después “Tirez sur le pianiste” “Le passage du Rhin”, “Horace 62”, “Tempo di Roma”, “Taxi pour Tobrouk”,&nbsp; “Les deux pigeons” o “Le rat d’Amerique”. Los críticos cinematográficos siempre me hicieron alabanzas, mientras que en el music hall recibía a menudo los calificativos menos amables.</em></p>
<p><em>&nbsp;</em></p>
<p><em>&nbsp;</em></p>
<p>(1) De la canción <em>“Les deux guitarres”</em>&nbsp;</p>
<p><em>Por qué vivimos, para qué vivimos</em></p>
<p><em>Cual es la razón de ser</em></p>
<p><em>Tú estas vivo hoy, tú estarás muerto mañana</em></p>
<p><em>Y aún más pasado mañana</em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>
<p>(2)&nbsp; “maison close” se llamaba a las casas donde se ejercía la prostitución con las pupilas residentes</p>
<p>(3)&nbsp;&nbsp; “filles de joie” chicas de “vida alegre” que viven y trabajan en la “maison close”</p>
<p>(4)&nbsp;&nbsp;&nbsp; “les mômes de la cloche” o “las muchachas de la campana”</p>
<p>(5) “le droit d’aimer” o “el derecho de amar”</p>
<p>(6) Palabras de la canción “Mon Dieu”</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>Dios mío, Dios mío</em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dios mío!&nbsp; Déjamelo</em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aún un poco a mi amor</em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un día, dos días</em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ocho días! Déjamelo</em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un poco más a mí lado!</em></p>
<p>(7) En 1960 escribe <em>“Les deux guitarres”&nbsp; </em>de cuyos versos están las líneas que titulan esta nota</p>
<p>(8)&nbsp; Letra de la canción <em>“Je m’voyais deja” (Yo ya me veía) </em>en la que Aznavour cuenta los pasos que dio hasta ser aplaudido y reconocido. (Cuando escribió la canción <em>“Je m’voyais déja”</em> tenía bien cumplidos los treinta años por lo que dice)<em>&nbsp; </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>&nbsp;</em></p>
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		<title>No hay barrera, cerradura, ni cerrojo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 17:23:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[73]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Desde la&#160;creación literaria, lugar que me interesa y me&#160;convoca, en este texto deseo acercarme a algunas mujeres escritoras del siglo</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h4><em>Desde la&nbsp;creación literaria, lugar que me interesa y me&nbsp;convoca, en este texto deseo acercarme a algunas mujeres escritoras del siglo XX&nbsp;</em></h4>
<p style="text-align: right;"><strong>Por JULIANA CALVO</strong></p>
<h3>&nbsp;</h3>
<p><strong>MUJER:</strong></p>
<p>Una palabra simple, clara de pronunciar, pero que alberga un&nbsp;sinfín&nbsp;de secretos.</p>
<p>Fueron muchas las representantes femeninas que crearon arte, y entre quienes se animaron a mostrarlo con la frente en alto encontramos a Alfonsina Storni, Virginia Woolf, Victoria Ocampo, Alejandra Pizarnik, Simone de Beauvoir, entre otras.</p>
<p>Aquellos secretos, estuvieron&nbsp;&nbsp;muy bien guardados por esas damas del pasado, sumidas en una historia que las tenía atadas.</p>
<p>Aunque algunas de ellas sufrieron un alto costo emocional a causa de sus ideas, por hacerse lugar en el mar literario masculino, se puede decir que a través de sus escritos sacaron a la luz los conflictos femeninos siempre presentes; pero nunca dichos de tal forma: una sugerente expresión artística, desafiante, vigorosa,&nbsp;ineludiblemente femenina.</p>
<p>Mujeres literarias quienes a través de la escritura plasmaron su sentir, su pensar, su cosmovisión de la vida, del amor, desafiando lo esperable en las sociedades de su época. Tengamos en cuenta que todas ellas hicieron su obra a principios o a mitad del&nbsp;siglo XX.</p>
<p>Si hiciéramos un viaje en el tiempo y&nbsp;viéramos&nbsp;su forma de vivir, sus días cotidianos, seguramente quedaríamos anonadados comprobando que aún en las condiciones de su entorno, dominado en muchos sentidos por el mundo masculino, ellas pudieron atreverse a&nbsp; escribir tanto novelas, como poesías, ensayos o cuentos.</p>
<p>Ellas alzaron su voz, mostraron que ser mujer es sinónimo de lucha, de fuerza, de finura, de belleza y de arte en todas sus expresiones.</p>
<p>Creo que solo&nbsp;citándolas&nbsp;uno puede descifrar su mensaje de la forma&nbsp;más&nbsp;clara y cercana: a&nbsp;través&nbsp;de él&nbsp; se puede degustar&nbsp; la potencia de sus ideales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Virginia Woolf &nbsp;(Lewes, 1882- Susexx 1941)</strong></p>
<p><strong>&nbsp;<img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-733" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73_FOTO_NOTA_MUJERES_WOOLF_SEPIA.jpg" alt="" width="396" height="577" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73_FOTO_NOTA_MUJERES_WOOLF_SEPIA.jpg 396w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73_FOTO_NOTA_MUJERES_WOOLF_SEPIA-206x300.jpg 206w" sizes="(max-width: 396px) 100vw, 396px" /></strong></p>
<p>Decía en su libro&nbsp;<strong><em>Una habitación propia:</em></strong>&nbsp;”Puedes cerrar todas las bibliotecas si quieres, pero no hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”.</p>
<p>&nbsp;Y era así, dentro de cada mujer estaba ese sentir, y eso, creo, fue lo que les dio fuerzas para defender sus derechos, atreverse, rebelarse, imponerse.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Victoria Ocampo (Ciudad de Bs.As. 1890 &#8211;&nbsp;Beccar 1979)</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-734" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73_FOTO_NOTA_MUJERES_OCAMPO_SEPIA.jpg" alt="" width="400" height="428"></p>
<p>“Nacerá una unión, entre el hombre y la mujer, mucho más verdadera, mucho más fuerte, mucho más digna de respeto. La unión magnífica de dos seres iguales que se enriquecerán mutuamente, puesto que poseen riquezas distintas&#8230;”</p>
<p>Esa unión de la que hablaba esta visionaria del siglo XXI es la que se podría decir que hoy por hoy se está empezando a gestar. Todavía queda mucho camino por recorrer,&nbsp;sin embargo&nbsp; se divisa &#8211; en mi&nbsp;opinión&nbsp;&#8211; un porvenir más equitativo entre los sexos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>&nbsp;Alfonsina Storni (Capriazca, Suiza 1892 &#8211; Mar del Plata, Argentina 1938)</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-735" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73_FOTO_NOTA_MUJERES_STORNI_SEPIA.jpg" alt="" width="369" height="427" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73_FOTO_NOTA_MUJERES_STORNI_SEPIA.jpg 369w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73_FOTO_NOTA_MUJERES_STORNI_SEPIA-259x300.jpg 259w" sizes="(max-width: 369px) 100vw, 369px" /></p>
<p>“Cómo decir este deseo del alma. Un deseo divino me devora; pretendo hablar, pero se rompe y llora esto que llevo adentro y no se calma”.</p>
<p>Ese deseo, esa libertad aplastada, sus inmensas ganas de huir hacia donde se pueda, donde&nbsp;no se condene ese vivir, ni ese sentir, donde no amordacen sus bocas sedientas de igualdad.</p>
<p>Todo deja sus consecuencias, sus marcas, hay un quiebre interior de una gran profundidad, una rotura colectiva que se fue transmitiendo, &nbsp;y en este punto podemos traer a Simone de Beauvoir, un ícono junto a su compañero Jean Paul Sartre, en cuanto a un nuevo modo de ver y vivir una relación sentimental.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Simone de Beauvoir (Paris, 1908-1986)</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-736" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73_FOTO_NOTA_MUJERES_BEAUVOIR_SEPIA.jpg" alt="" width="341" height="408" srcset="https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73_FOTO_NOTA_MUJERES_BEAUVOIR_SEPIA.jpg 341w, https://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73_FOTO_NOTA_MUJERES_BEAUVOIR_SEPIA-251x300.jpg 251w" sizes="(max-width: 341px) 100vw, 341px" /></p>
<p>Decía&nbsp;en su libro&nbsp;<strong><em>La mujer rota</em></strong>&nbsp; “Y aquí estoy mirando mi reloj, cuyas agujas no dan la sensación de girar”.</p>
<p>Esas “agujas” simbolizan el reloj biológico que acompaña a cada mujer a lo largo de toda su vida.</p>
<p>Esa “Mujer rota” a la que se refiere &nbsp;Simone de Beauvoir estaba rota por dentro, sin esperanza de cambio; aunque paradójicamente se&nbsp;sentía&nbsp;feliz, lo era, porque no&nbsp; conocía&nbsp;la libertad de&nbsp;decisión: eran, tal vez, mujeres <em>ignorantemente felices.</em> &nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Alejandra Pizarnik (Avellaneda, Pcia. de Bs. As. 1936 -1972)</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-737" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73_FOTO_NOTA_MUJERES_PIZARNIK_SEPIA.jpg" alt="" width="346" height="377"></p>
<p>En una entrevista para la Revista <em>Su</em>r manifes-taba&#8230;”Aunque ser mujer no me impide escribir, creo que vale la pena partir de una lucidez exas-perada. De este modo, afirmo que haber nacido mujer es una desgracia, como lo es ser judío, ser pobre, ser negro, ser homosexual, ser poeta, ser argentino, etc. Claro es que lo importante es aquello que hacemos con nuestras desgracias…”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Todas&nbsp;estas valiosas mujeres supieron&nbsp;qué&nbsp;hacer con&nbsp;su condición femenina en su momento histórico, con esa sumisión que las impregnaba; se rebelaron ante su propia culpa de no ser o no comportarse como se le &nbsp;pedía&nbsp;a “una verdadera mujer” en esas sociedades machistas.</p>
<p>Me pregunto si para estas literatas&nbsp;fue la escritura una de las tantas maneras de ser libre, de empezar a pisar de a poco ese camino “de&nbsp;autonomía&nbsp; y dejar atrás la esclavitud del silencio”.</p>
<p>Víctimas de una sociedad que las relegaba, las escritoras del pasado empezaron a deshojar las hojas de un cruel invierno.&nbsp;</p>
<p>Decidieron que pesaban más sus sueños, que una vida vacía llena de leyes morales. Encontraron en la literatura, las alas para volar hacia lejanos paisajes, épocas, donde su creatividad no tenía techo, ni final.</p>
<p>Teñidas por&nbsp;su&nbsp;condición&nbsp; podemos encontrar similitudes en ellas que van&nbsp;más&nbsp;allá&nbsp;de su individualidad; es interesante rescatar la fuerza que tuvo en cada una el deseo de ser libre,&nbsp;aún en la&nbsp;elección de&nbsp;la maternidad,&nbsp; en &nbsp;su orientación sexual y en su&nbsp;elección&nbsp;de un amor libre; invocando la imperiosidad femenina por sobre el hombre, ellas <em>querían demostrar</em>, que podían solas. No siempre fueron deliberadas esas reacciones, si no que tal vez, toda esa emoción contenida, emergía de lo&nbsp;más&nbsp;profundo,&nbsp;provenía&nbsp;de lejanos tiempos,&nbsp;era el grito M de&nbsp;las almas del pasado,&nbsp;del paraíso prohibido, donde, desde el comienzo, la&nbsp;figura femenina fue manchada, y degradada.</p>
<p>Quisiera mencionar en este texto cómo &nbsp;en el recorrido de algunas de ellas, la tristeza, el sentimiento de culpa y la impotencia, las llevaron a un final&nbsp;trágico.&nbsp;No obstante, el&nbsp;ímpetu&nbsp;de sus vidas fue esa&nbsp;sensación&nbsp;de libertad, de esperanza, de lucha y pasión, mucho&nbsp; más &nbsp;fuerte que todo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mi&nbsp; homenaje a los ecos que dejaron en mí estas grandiosas mujeres:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em>Y así, descifrándolas &nbsp;</em></strong></p>
<p><strong><em>me descubro</em></strong></p>
<p><strong><em>me convierto</em></strong></p>
<p><strong><em>me transformo</em></strong></p>
<p><strong><em>implosiono,&nbsp;</em></strong></p>
<p><strong><em>dejo atrás la niña, la joven</em></strong></p>
<p><strong><em>acepto lo femenino en mí</em></strong></p>
<p><strong><em>lo exploro, lo aclamo&#8230;</em></strong></p>
<p><strong><em>lo impregno en mi piel</em></strong></p>
<p><strong><em>dejo sus huellas</em></strong></p>
<p><strong><em>selladoras de fuerza.</em></strong></p>
<p><strong><em>Gracias a ustedes,</em></strong></p>
<p><strong><em>a su legado</em></strong></p>
<p><strong><em>hoy piso fuerte.</em></strong></p>
<p><strong><em>&nbsp;</em></strong></p>
<p><strong><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; J.C.</em></strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p>*Juliana Calvo: Poeta y ensayista. Publicó en 2016 su primer libro de Poesía&nbsp; “Detrás del umbral de la existencia” (Editorial Dunken).</p>
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			</item>
		<item>
		<title>La Poesía y los Trastornos de la Cultura</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 16:56:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[73]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por DAVID ANTONIO SORBILLE* &#160; “La poesía es, para mí, lo que puede airear el juego de vivir”. Gonzalo Rojas</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/la-poesia-y-los-trastornos-de-la-cultura/">La Poesía y los Trastornos de la Cultura</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por DAVID ANTONIO SORBILLE*</strong></p>
<h3>&nbsp;</h3>
<h3><em>“La poesía es, para mí, lo que puede airear el juego de vivir”.</em></h3>
<p style="text-align: right;">Gonzalo Rojas</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La vida humana, a pesar de los dogmáticos, no se dirime entre la panacea científica, o la fatalidad determinista, y, menos aún, entre el paraíso o el infierno. Pero, convengamos, como bien lo ha señalado Sigmund Freud, en su ensayo “El malestar de la cultura” publicado en 1930, que: <em>“Tal como nos ha sido impuesta, la vida nos resulta pesada, nos depara excesivos sufrimientos, decepciones, empresas imposibles”.</em> Por lo tanto, ateniéndonos a este pensamiento, se nos hace indispensable valorar los instrumentos capaces de continuar siendo una opción a los que se reducen al banal entretenimiento,&nbsp; o al asiduo recurso de los psicofármacos para enfrentar la realidad.</p>
<p>Dice Freud, al respecto: <em>“Las satisfacciones sustitutivas, como nos la ofrece el arte son frente a la realidad, ilusiones, pero no por ello menos eficaces psíquicamente, gracias al papel que la imaginación mantiene en la vida anímica”</em>.</p>
<p>Esta singular afirmación, nos induce a determinar el carácter del inconsciente como factor esencial de nuestro psiquismo. De esa fuente de materia viva, se genera el&nbsp; impulso que concibe la actividad artística, ya sea por sublimación o como expresión natural del sujeto frente a los imperativos externos que lo rodean. En ese marco, la poesía es una de las herramientas que más facilitan el descubrimiento de las razones que motivan al poeta, para dar testimonio de sus actos y pensamientos.</p>
<p>Por eso, César Vallejo se ha referido a la poesía como el tono verbal de la vida: porque se trata de la palabra, o el conjunto de palabras, que más allá de la técnica empleada en su elaboración, manifiesta el sentido y proyección del inconsciente, del poeta. El secreto de la vida, no obedece a explicaciones formales, sino al resultado de la interpretación de ese mensaje profundo que rige el campo del inconsciente. De ahí, que el arte en toda su dimensión, continúa siendo la expresión mas apropiada para entender los trastornos de la cultura, así como el método psicoanalítico lo es con respecto a la interpretación del mismo: porque en esa relación interactiva, se produce la revelación de la existencia.</p>
<p>La poesía, en este caso, es tan valiosa como la pintura o cualquier actividad artística, porque también es fundamento del simbolismo socio-cultural y lingüístico, según el medular enfoque de Jacques Lacan.</p>
<p>Es así, como la materia o la idea, y el color o la forma, pueden ser manifestaciones autónomas, porque captan el contenido esencial de la vida en su pura expresividad. Pero, de todos modos, este concepto que resalta el aspecto cualitativo de las actividades humanas y culturales, no nos priva de atender la base del trastorno social contemporáneo.</p>
<p>Al respecto, Carl Jung sostenía, que <em>“una de las razones por las que el hombre moderno era tan notablemente pobre de espíritu, era que ya no vivía una vida simbólica”.</em> Es decir, que estamos ante un desafío múltiple, como tantas son las opiniones calificadas en determinar el sentido de una realidad que nos excede.</p>
<p>Por tal motivo, podemos coincidir una vez mas con Freud, cuando advirtió: <em>“el destino de la especie humana será decidido por la circunstancia de sí –y hasta qué punto- el desarrollo cultural logrará hacer frente a las perturbaciones de la vida colectiva emanadas del instinto de agresión y autodestrucción”.</em> Mientras tanto, la poesía se nos ofrece como una fuente de inspiración y alegoría, para alumbrar el camino de nuestra propia superación.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*David Antonio Sorbille: Poeta y ensayista. Coordinador de ciclos culturales.</p>
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		<title>Juan José Saer: A 80 años de su nacimiento</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 16:48:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Letras]]></category>
		<category><![CDATA[73]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por SUSANA AGUAD Se cumplen&#160; ochenta años&#160; del nacimiento de JUAN JOSE SAER, en&#160; la ciudad de SANTA FE. Tal</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/juan-jose-saer-a-80-anos-de-su-nacimiento/">Juan José Saer: A 80 años de su nacimiento</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por SUSANA AGUAD</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-3011" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/FOTO-NOTA-LETRAS-SAER-02-SEPIA.jpg" alt="" width="460" height="680"></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-3012" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/FOTO-NOTA-LETRAS-SAER-01-SEPIA.jpg" alt="" width="727" height="615"></p>
<p>Se cumplen&nbsp; ochenta años&nbsp; del nacimiento de JUAN JOSE SAER, en&nbsp; la ciudad de SANTA FE. Tal vez&nbsp; él no presentía, cuando comenzó a escribir, ni después, cuando partió para Francia y siguió haciéndolo para convertirse en uno de los más grandes escritores argentinos de su época, que esa zona,&nbsp; la de Santa Fe y sus alrededores, pasaría a ser&nbsp; el lugar&nbsp; donde&nbsp; sus personajes convergirían para devenir en&nbsp; protagonistas de sus historias.</p>
<p>Al igual que Jefferson, la ciudad elegida por Faulkner a la que atribuyó el nombre-<em>Jefferson</em>-, y ubicó geográficamente al sur de EEUU para convertirla en el lugar donde transcurrirían las más memorables de sus novelas como <em>“¡Absalón, Absalón!”</em>, la zona que definiría el lugar geográfico determinante de la obra de Saer,&nbsp; Santa Fe y sus alrededores, pasaría a ser el espacio que Saer ha tomado como eje, dentro de ese litoral donde naturalmente, los amigos, los amantes, el entrañable grupo humano que se encuentra&nbsp; una y otra vez, en sus novelas, son concebidos como una emanación del lugar en el que transcurren sus mejores años y se agotan sus sueños. <strong>“Un escritor escribe siempre desde un lugar, y al escribir, describe al mismo tiempo ese lugar como si en ningún otro pudiera&nbsp; concebirse cada historia”, </strong>dice Saer (<em>Río sin orillas)</em></p>
<p>Ninguno de sus personajes es un triunfador por lo que podría concluirse que existe una moral del fracaso&nbsp; en&nbsp; Saer, o, en todo caso, la idea de que el optimismo es opresor. En consecuencia, es inútil&nbsp; tratar de rastrear la épica del triunfalismo a lo largo de su obra, lo mismo que en Arlt,&nbsp; Borges, o Di Benedetto.&nbsp;</p>
<p>En cuanto al procedimiento literario, nadie como Saer insistió tanto en borrar los límites entre poesía y prosa. “<em>Borrar&nbsp; los límites en lo posible e intentar establecer una continuidad entre poesía y prosa, es hasta ahora una especie de utopía, pero si la vida puede ser vivida poéticamente, o, al menos, ser vista poéticamente, la narración, al recoger la experiencia de la vida concreta, utiliza o puede utilizar la energía proveniente de este contacto en busca de nuevas fuerzas, ganando en plasticidad y soltura” (</em>El arte de narrar-1977-Seix Barral, 2000).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter  wp-image-718" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/FOTO_NOTA_LETRAS_SAER_02_SEPIA.jpg" alt="" width="359" height="619"></p>
<p>Por otra parte, en términos de poética de la novela – en el abordaje que propone &nbsp;Ricardo Piglia (1)- el proyecto de Saer se constituye entre la novela y la narración. Saer tuvo claro, de entrada, un proyecto narrativo muy ambicioso en el que, por un lado&nbsp; estaba la marca de Faulkner, pero también la idea de poner la narración en peligro frente a la carga anecdótica, mítica, de leyenda, que circula en ese espacio fundador que él quiere narrar. Él trata de construir un espacio intermedio que&nbsp; tiene, como primer fundamento, la idea de la fragmentación y de la constitución progresiva de un mundo narrativo. Pero eso no supone un avance porque, a menudo, alguna novela retrocede y cuenta una historia anterior. Habría que leer a Saer, entonces, en el conjunto de esa trama de relatos que se van entrelazando.</p>
<p>En “El concepto de la ficción” Saer&nbsp; profundiza en la intención de su poética.<em> “Toda la literatura viviente en la Argentina-</em>dice- <em>es letra muerta para la cultura oficial. Se puede decir que al menos desde 1950 los mass media instalaron, en lugar de la escritura, el reino del estereotipo, del arte de segunda mano, de la tautología oficial, de la fraseología hueca, que repite, con una servilidad calculada, las simplificaciones de los verdugos y de los mercaderes”.</em></p>
<p>Para captar la poética interna de Saer, su manera de mirar el mundo,&nbsp; su forma de construir su espacio narrativo,&nbsp; debemos comenzar por el principio: ¿qué define al artista sino el modo de internalizar&nbsp; a sus personajes, los de la vida real, aquellos con los que ha vivido su primera juventud en ese territorio de los sueños que está junto al río,&nbsp; y que deviene como el río, algo&nbsp; distinto a cada instante? El grupo de amigos, ese entrañable conjunto de&nbsp; seres ilusionados o decepcionados que se suceden en sus novelas al mejor estilo de&nbsp; los “Sartoris” en Faulkner, no acaba en la valoración de lo anecdotario,&nbsp; sino&nbsp; en&nbsp; el movimiento de la conciencia de cada uno. Es decir, no es lo real lo que lo determina, la realidad, la que lo define, sino el estado de la conciencia del personaje el que construye esa realidad.&nbsp; Lo real en Saer- dice Piglia- se determina desde la conciencia que narra, es el estado de esa conciencia lo que determina la realidad.</p>
<p><em>&nbsp;</em></p>
<p>Juan José Saer: Nació el 28 de Junio de 1937. Hijo de inmigrantes Sirios.</p>
<p>Enseñó historia del cine y crítica y estética cinematográfica en la Universidad Nacional del Litoral, en Santa Fe.</p>
<p>Cultivó la novela, el cuento, la, poesía y el ensayo.</p>
<p>Obras de gran trascendencia: <em>El limonero real (1974), Nadie nada nunca (1980), El entenado (1983) Glosa (1985), La grande (2005).</em></p>
<p>Entre otras distinciones recibió en Premio Nadal en 1987 y el Premio Konex en el año 2004.</p>
<p>Falleció en 2005 en París, Francia</p>
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		<title>Valores en la mira, Valores en baja…</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 16:26:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[73]]></category>
		<category><![CDATA[Educacion]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>No hay evidencia de aquello de lo que no se enuncia Por Lic.NORA PATRICIA NARDO &#160; A veces algunos obstáculos</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/valores-en-la-mira-valores-en-baja/">Valores en la mira, Valores en baja…</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h3>No hay evidencia de aquello de lo que no se enuncia</h3>
<p style="text-align: right;"><strong> Por Lic.NORA PATRICIA NARDO</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p>A veces algunos obstáculos se consideran insuperables. La&nbsp; condición humana asoma como miserable, la mediocridad se naturaliza como salvadora. Los tiempos de una vida maravillosa, aparecen relacionados con la satisfacción inmediata que nos brinda la sociedad de mercado. El desafío de la perseverancia es abandonado,&nbsp; requiere de demasiado esfuerzo, es&nbsp; así que el convencimiento acerca de las cosas más importantes en la vida asoma asociado a los valores materiales. Ese discurso circula conjuntamente con las distintas tecnologías y cada vez tenemos más&nbsp; amigos cibernéticos. Los diálogos se parecen a monólogos y la herencia que dejamos es una instantánea, no emerge el pensamiento reflexivo que nos pongan en tensión. Ese escalón tan necesario que surge a partir de una verdad incompleta, de una duda,&nbsp; que&nbsp; por momentos nos oscurece, pero que nos lleva a movilizarnos hacia la claridad.</p>
<p>Un lenguaje empobrecido necesariamente se traslada a nuestro pensamiento, a la construcción del conocimiento y&nbsp; también a la incapacidad de&nbsp; hipotetizar acerca de aquello de lo que se habla, de lo que se piensa.&nbsp; Lo&nbsp; que se dice corre el riesgo de la vaciedad de contenido. La prevalencia de la mirada&nbsp; nos aleja del encuentro filosófico, se presupone lo que no se dice con palabras y no se llega a fundamentar aquello que se piensa y es así que&nbsp; las palabras se van perdiendo en la comunicación humana. No hay evidencia de aquello de lo que no se enuncia.</p>
<p>En ocasiones leemos en las páginas de facebook, twitter, whatsapp, etc., algunas opiniones,&nbsp; imágenes que se suben,&nbsp; se comparten y hay muchos amigos de face que levantamos las manos aprobando eso que se publica, como aparece, desaparece de modo muy fugaz ya que otro comentario o alguna otra imagen o&nbsp; producto surge en la página,&nbsp; substituyendo lo anterior.</p>
<p>Hay frases filosóficas o místicas que también se suben pero el hecho que se las mencione no significa que tomen sentido y sea representativo por ese sólo hecho, no se puede aprehender el sentido de ese enunciado, no se lo retiene y ni se lo analiza, nos provoca algún sentimiento momentáneo que compartimos.</p>
<p>Mercé Lorente, doctora en Filología Catalana, en el año 2012 publicó un artículo con el siguiente comentario: “Hay muchos intentos de mantener la riqueza del vocabulario y de concienciar&nbsp; a los hablantes de la responsabilidad que tenemos como usuarios de la lengua. Pero por muchos libros que se publiquen, sólo la conciencia lingüística de las personas puede salvar a las palabras, está, pues, a nuestro alcance”.</p>
<p>También abandonamos palabras por algunas nuevas que nos llegan tomadas de otras lenguas o usamos términos comodines, que son aquellas palabras que denominan muchas cosas y nos hacen ir perdiendo nuestro léxico y nuestro vocabulario se&nbsp; empobrece.</p>
<p>Ya hace unos años <em>Generación Abierta</em> le realizó una entrevista a Pedro Luis Barcia, quien era en ese entonces presidente de la Academia Argentina de Letras, y nos comentaba su preocupación por el empobrecimiento del lenguaje que observaba entre nosotros y más especialmente entre los jóvenes y al respecto señaló: “cuando no hay capacidad de expresión, se achica el pensamiento”, esto lo comprobó en la universidad con sus alumnos, estos&nbsp;&nbsp; jóvenes presentaban muchas dificultades en la interpretación de los textos, en entender las consigas y deficiencias en la redacción.</p>
<p>Jean Piaget investigó exhaustivamente cómo el lenguaje se desarrolla desde un nivel egocéntrico hasta llegar a su madurez, la misma se alcanza cuando se socializa y puede demostrar su capacidad de dialogar, de preguntar, de responder, de fundar juicios con objetividad, de argumentar, entre otras cosas&nbsp; y es a través del dominio del significado de las palabras que se asciende en el nivel del pensamiento.</p>
<p>Pero uno observa que este deterioro que ha sufrido el lenguaje se ha trasladado en muchas ocasiones a los medios de comunicación, desde un lenguaje oral pobre y vulgar.</p>
<p>A mi entender esta mediocridad afecta también al sistema de valores, parece ser que toda obligación moral,&nbsp; principio&nbsp; o norma se tornan&nbsp; aburridos, displacenteros,&nbsp; autoritarios y por lo tanto perimidos para esta época.</p>
<p>Somos quizás cada vez menos los que nos resistimos a los placeres organizados por las grandes corporaciones, y por lo tanto muchas veces somos ninguneados.</p>
<p>Nada nos garantiza una buena dirección, preocupados o despreocupados las grandes compañías&nbsp; y las mafias nos apartan de una convivencia pacífica, la realidad&nbsp; se aleja de la realidad, el discurso es fragmentado, se acomoda a las circunstancias.</p>
<p>Hace casi veinte años que un grupo de profesionales escribimos un libro que titulamos “El aula: un espacio de convivencia” y allí&nbsp; reflexionamos acerca de ciertos valores y cómo trabajarlos con los alumnos. Volcamos nuestra experiencia de años trabajados y resultaba posible llevarlos a la cotidianeidad en las aulas.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter  wp-image-711" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/uploads/2018/01/73-FOTO_NOTA_EDUCACION_VALORES_SEPIA_02.jpg" alt="" width="626" height="468"></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ahora nos volvemos a preguntar&nbsp; ¿Cómo recuperar aquellos valores éticos y sociales, como la responsabilidad, la cooperación, la participación, la libertad, la justicia social, la democracia, los derechos humanos, el compromiso con dignidad humana, con el ser y con los otros?</p>
<p>Aún sostengo que desde las políticas educativas se&nbsp; puede hacer algo al respecto, pero pienso&nbsp; que es necesario que entre&nbsp; los intelectuales se den espacios de reflexión y discusión acerca de qué proyecto de país se está hablando y qué aspiramos para nosotros y las generaciones venideras.</p>
<p>En otro libro, “Tiempos Diluidos” que escribimos con&nbsp; el Lic. Luis Raúl Calvo recorrimos nuestra educación desde el final de la modernidad hasta nuestros días y reflexionamos, nos cuestionamos y compartimos experiencias de intervención sobre nuestras prácticas profesionales, profundizamos las complejas problemáticas de la educación en estos tiempos de incertidumbre y quedó reflejado que uno puede enunciar afirmativamente que desde las instituciones educativas se puede reflexionar acerca de estas realidades que nos abruman y realizar prácticas solidarias&nbsp; y colectivas, anticipar acontecimientos, cimentar lazos, construir comunidad donde cada uno de los alumnos se reconozca como sujeto y se reconozca a través de la aceptación de sus diferencias humanas, sin prejuicios y estereotipos.</p>
<p>Pero las experiencias no tienen que quedar como hechos aislados sino que debe ser un trabajo en conjunto, compartido y continuo, con políticas públicas que promuevan estas prácticas y la valoricen.</p>
<p>La comunidad educativa y en general la sociedad toda, se debe este tipo de debate,&nbsp; la revolución tecnológica no ha resuelto estos problemas ontológicos y epistemológicos&nbsp; y quizás no le corresponda hacerlo, o no les interese ni les convengan que salgan a la luz.</p>
<p>Son tiempos muy difíciles a nivel mundial, entiendo&nbsp; que lo primordial es no quedarse quieto con todo este acontecer, es percibir con claridad la realidad y comenzar a educar desde el compromiso de hacer a los sujetos seres autónomos con independencia de criterios, no objetos manipulables al servicio de los intereses corporativos. El cambio también está dado desde cada sujeto, y cada sociedad conforma sus valores éticos, culturales, políticos y económicos.</p>
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		<title>Tapa edición nro. 73</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 15:55:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Portadas Anteriores]]></category>
		<category><![CDATA[73]]></category>
		<category><![CDATA[Tapa]]></category>
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