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	<title>Teatro archivos - Fundación Generación Abierta</title>
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	<description>Arte &#38; Cultura</description>
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	<title>Teatro archivos - Fundación Generación Abierta</title>
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		<title>Cristina Escofet*</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Nov 2018 17:42:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artes visuales]]></category>
		<category><![CDATA[74]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entrevista a cargo de LUIS RAÚL CALVO &#160;“La mirada desde género (lugar en el mundo) restituye identidad, visibilizando a esos</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2018/11/cristina-escofet/">Cristina Escofet*</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Entrevista a cargo de LUIS RAÚL CALVO</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong><em>“La mirada desde género (lugar en el mundo) restituye identidad, visibilizando a esos otros excluidos del sistema central” </em><strong><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</em></strong></p>
<p><em>&nbsp;</em><strong>G.A.: Profesora de filosofía, escritora, investigadora en temas de género. ¿Cuál de ellas&nbsp; surge primero; en qué contexto de tu vida se dan y cómo van apareciendo las otras vocaciones?</strong></p>
<p><strong>C.E.:</strong> Bueno, siempre se puede hablar de cronologías, pero no son exactamente sucesivas. Siempre me gustó escribir, te diría que fue y es un don. A los seis años, ya redactaba con guiones, diálogos. Mis compañeros de clase iban por las vocales y yo redactaba tres y cuatro páginas. Lo gracioso es que me pedían explicaciones, la directora, la vice, la secretaria y yo no sabía que decir. ¿Qué iba a decir? Mi mamá era maestra pero nunca me había enseñado antes del colegio. Fue la más sensata en ese conciliábulo de mujeres acerca de si yo era normal, superdotada o vaya a saber. Mi madre que era muy práctica dijo: Y déjenla, si le gusta escribir que escriba, eso sí, no la adelanten de grado, les hace mal a los chicos. Y así fue, y yo contentísima me dejaban escribir todo tipo de historias. Algunas eran muy tristes como una de una mamá gorrión que murió encerrada en el nido con los pichones porque el papá gorrión les clausuró la puerta con barro. Luego recuerdo que escribí mi versión sobre el cuento de Pinocho convenciendo a Geppetto de que lo hiciera ñato para siempre. Recuerdo que causó mucha gracia. Y lo leían en la dirección de la escuela, la maestra, la vice, la secretaria y el director. Causaba gracia la discusión del muñeco con el padre. Porque el padre le decía: No, en el cuento dice otra cosa. Y Pinocho se enojaba: Yo quiero ser ñato y no quiero ser un chico de un cuento, y quiero ser de carne y hueso ya.</p>
<p>Claro yo defendía una existencia auténtica desde el vamos. Tenía sólo seis años, pero se ve que ya era existencialista y además no me resultaba convincente que alguien naciera de madera y nariz delatora de mentiras.</p>
<p>&nbsp;Fui actriz a los quince años y el escenario fue una experiencia que me marcó. Luego la Filosofía fue como un llamado. Yo estudiaba otra carrera, pero una vez pasé por el aula donde un profesor hablaba de&nbsp; Heráclito con tal elocuencia que me atravesó. Aquello de que nadie se baña dos veces en el mismo río, me sonó que era para mí. Me cambié de carrera y me&nbsp; recibí de “profesor” de filosofía. Así dice mi título. Pero no sé si fue por eso exactamente que me hice feminista. Más bien fue porque ya amaba a Simone de Beauvoir como escritora. <em>Todos los hombres son mortales</em>, <em>Los mandarines</em> y <em>La sangre de los otros</em>, me marcaron a fuego. Creo que nunca dejé de ser existencialista. <em>El ser y la nada</em> de Sartre, <em>Crítica de la razón dialéctica</em>, <em>El existencialismo es un humanismo</em>, eran mis libros de cabecera, junto con <em>La fenomenología</em> de Hegel,&nbsp; pero <strong>El Segundo Sexo</strong> de Simone de Beauvoir me cambió la sangre. Era una mujer. Era filósofa y hablaba de la existencia de ese <em>otro excluído</em> del que las mujeres formábamos parte.</p>
<p>Caramba ahora me doy cuenta contestándote por qué mi Pinocho no quería ser&nbsp; el otro excluido, quería existir desde el vamos.&nbsp;</p>
<p>Volviendo al tema de la filosofía, con Simone de Beauvoir, redescubrí otro parámetro de pensamiento. A mi modo crucial y fundante de un nuevo paradigma. Había exclusiones en la filosofía que mentían sobre la&nbsp; existencia. O sea, las mujeres no habíamos formado, por siglos, parte de las teorías del ser. Y el feminismo, o los feminismos (porque hoy el abanico es inmenso) nos ponían de pie, de&nbsp; las que las mujeres no formábamos parte. Sí, desde el Segundo sexo no paré. Y no paro.</p>
<p>A mí&nbsp; me expulsaron de la Universidad de La Plata, donde enseñaba Historia de la Filosofía Moderna en tiempos poco gratos que no quiero recordar porque sería darle centralidad en mi vida al dolor, y lo más importante que me sucedió es haberlo atravesado. Prefiero decir que Heráclito me había marcado tanto, que me refugié en otro río en que ya había nadado: el teatro. Primero retomé mi actriz y luego me di cuenta que me gustaba más estar de otro modo en la escena.</p>
<p>Ahí fue Chacho Dragún mi gran impulsor. Yo estaba haciendo una obra de él, y durante ese proceso, le había dado para que escribiera la introducción a mi novela Primera Piel. Estaba muy conmovido por lo que contaba en esa novela, prometida a mi mejor amiga Liliana Galletti (desaparecida junto a los 30.000)&nbsp; y me acuerdo que café de por medio, me pidió que escribiera teatro. Y así empecé. Con el teatro, y ya corrían los 80 y pico.</p>
<p>&nbsp;Contextos, me preguntás. Yo creo que todo en el gran contexto de la vida, y de sentir que no importan las circunstancias, es verdad que nadamos en un río que no siempre es el mismo. La Argentina, forma parte de un continente a contrapelo.&nbsp; Y me río, resulta que más allá de Heráclito, soy muy buena nadadora de río. El río implica desafío y cautela. Ser Latinoamericana implica lo mismo. No soy una valiente arquetípica. Soy más bien, una buena resistente.</p>
<p>Es lo único que te puedo decir con coherencia. Me hiciste pensar en esa versión del cuento. Nunca lo había contado. Un muñeco que no quiere ser de madera. Que quiere ser de verdad, con una nariz bonita sin la incomodidad de andar controlando lo que dice por miedo a que le crezca y lo señales como mentiroso. Que quiere no perderse el descubrimiento de hacerse a sí mismo y decir lo que le da la gana y no lo que debería. Y eso es género. Una construcción de la propia subjetividad más allá de una mirada dominante.</p>
<p>No sé si te contesté con claridad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>G.A.: Sí, muy claramente. Yendo a otro tema has escrito novela, cuento, guiones de televisión, pero desde tu óptica “…<em>el teatro es el que me ha posibilitado hallar mi voz, desde lo individual y lo colectivo…”. </em>¿Por qué considerás que se ha dado este fenómeno?</strong></p>
<p><strong>C.E.:</strong> En mi libro Arquetipos, modelos para desarmar (palabras desde el género) un libro de ensayo, explico que&nbsp; el teatro&nbsp; es la apropiación simbólica de la acción. Una suerte de recupero de escenario propio, en el sentido del cuarto propio de Virginia Woolf . Una suerte de recuperación de un lugar, ese lugar que la realidad nos ha negado. Esa acción que puede aparecer sujetada en la realidad, en el teatro recupera simbólicamente su lugar. Yo siento que el escenario fue mi cuarto propio. Conformando personajes (mayoritariamente femeninos) que se metían en el claroscuro de su existencia. Y allí lo no dicho, lo prohibido, lo oprimido, lo silenciado, se iban tejiendo y destejiendo en una dialéctica que me permitía descender y ascender. Personajes de carne y hueso, contradictorios, con lenguajes explícitos, implícitos, con proyecciones oníricas.</p>
<p>Acá hago un paréntesis. Mi muñeco quería ser de carne y hueso y no quería sentir vergüenza de sus zonas vulnerables. Y es lo que construí y construyo. Seres de carne y hueso, desde la visceralidad.&nbsp; Seres vulnerables. La voz/voces de los personajes, con sus imperfecciones latentes o explícitas. Creo que todo conformó una columna vertebral donde la voz individual de los personajes se espejaban en mis propias voces y luego está toda la experiencia teatral que es un hecho colectivo. Y esa dialéctica comprende al público, la cuarta pared. Fijate que no deja de ser un hecho existencial siempre. Un hecho del pensamiento. Y no deja de ser un hecho filosófico. En mí, la filosofía siempre estará presente, no como tesis he dicho, sino como mirada posicionada en la diferencia.</p>
<p>Es posible que todo sea una excusa para generar reflexión desde la acción dramática. Pero la acción es juego. La vida es juego. Yo escribí desde el vamos como un juego. Jugaba escribiendo. Y tenía a todo el colegio detrás, a ver con que se salió esta vez. Se ve que vine a la vida con ese don. Generar escenarios de miradas múltiples. Me gusta. Nadar y escribir. Y leer desde luego.</p>
<p><strong>G.A.: Alguna vez declaraste que descrees “…<em>de los</em> <em>conceptos de neutralidad cultural, y de cualquier constructo desde los cuales se segrega y se excluye&#8230;” </em>¿Podrías ampliar estos conceptos?</strong></p>
<p><strong>C.E.:</strong> La neutralidad no existe. La escena es punto de vista. Los “se piensa”, los “se dice”, los “se crea”, como genéricos son constructos culturales para imponer un modo de conformar pensamiento, arte, ciencia&#8230; La “neutralidad” es la mejor manera de silenciar la multiplicidad, la diversidad. Porque fijate que es desde la neutralidad que se construyen parámetros tan disparatados como el de la grieta. Esto o lo otro. Como un desfiladero estrecho, donde o es blanco o es negro. Nunca jamás la historia nos va a presentar esto o lo otro, a menos que estemos direccionando un modo muy limitado de estructurarnos. Y no se trata&nbsp; de reglas de tránsito, por dónde cruzar la calle.&nbsp; Pero la cultura binaria, el pensamiento binario, sería algo así, como la anulación de toda pluralidad de miradas, y desde luego la anulación de las diferencias.&nbsp; Y aquí el feminismo ha hecho un aporte fenomenal. La mirada desde la diferencia ha sido un gran aporte de las feministas, en las que desde luego me incluyo. Esa mirada que te coloca en la herida y en una línea de frontera. Toda mirada es subjetiva. Y todo corrimiento de la norma binaria de pensamiento un ejercicio indispensable, si es que queremos aportar sentido que nos coloque a la altura de ser contemporáneos de una subjetividad amenazada. Vivimos en un planeta que atraviesa diferentes guerras. Diferentes opresiones y exclusiones. ¿Cómo no mirar la existencia desde la diferencia, desde la&nbsp; herida, o la exclusión? El patriarcado como sistema de dominación, si algo provoca es exclusión. Y si como feminista señalo la exclusión y me sitúo en ella, no es para naturalizarla, sintiéndome excluida, salvada, es para asumirla como propia. La exclusión no es algo que le pasa a otros. Soy mujer, soy latinoamericana, soy argentina, desciendo de inmigrantes pobres que huían de guerras y hambrunas. Ya no más, esto basta para decirte, imposible tener una mirada neutral. ¿Qué sería la neutralidad? ¿Creerme por ejemplo parte de la raza dominante por portar el color blanco de la dominación que acá ocultó la negritud? Fijate como todo nos va llevando a que la neutralidad es un constructo histórico, donde se determinan los lugares de dominación y opresión. Y si no, pensemos en las guerras. ¿Son acaso neutrales?</p>
<p>¿Qué sería la neutralidad? Que alguien me la explique.</p>
<p>Como ecuación, la exclusión es la norma de todo sistema desigual. Y esa desigualdad se vive pero también se resignifica desde el pensamiento. Rossi Braidotti habla de saber situado en la diferencia.</p>
<p>Y yo agrego situarse en la diferencia y siempre con mirada alerta, porque el patriarcado rediseña sus mapeos de inclusiones y exclusiones permanentemente, así como rediseña territorialidades geopolíticas;&nbsp; y otro filósofo Paul Virilio dice que en un mundo que se divide entre colaboracionistas y resistentes, me defino como resistente. Yo opino igual. Soy una resistente.&nbsp; Bueno, está claro por dónde voy. Vuelvo a citar a Braidotti, voy como un sujeto nómade en construcción. Ese sujeto que al decir de la filósofa ítalo australiana, se va construyendo, se va armando. Ser siendo, sería la mejor definición de esta subjetividad en tránsito que tan bien desarrolla Braidotti.</p>
<p><em>&nbsp;</em></p>
<p><strong>G.A<em>.: </em>Dos de tus últimas obras-sos la autora- en cartel son<em> “Yo Encarnación Ezcurra” y “Bastarda sin nombre”. </em>¿Qué han representado en tu trayecto por el arte escénico?</strong></p>
<p><strong>C.E.:</strong> Las dos obras hablan de dos mujeres muy fuertes de nuestra historia, Encarnación Ezcurra fue el cerebro de Rosas, la armadora de la revolución de los restauradores que le permitió a su hombre ejercer el poder con facultades extraordinarias. Fue una mujer que ejerció liderazgo político desde la centralidad de la escena. Y estamos hablando del siglo XIX. Es increíble la osadía de esta mujer que además mostró sus disidencias con la forma de estructurar poder en la correspondencia con Rosas mientras él estaba en el desierto. Imaginate qué tamaña dimensión. Mujer. Política. Mirada propia. Y encima, figura relegada por la historia de la historiografía. Bueno, ir hacia Encarnación fue dejarme llevar por su mano hasta el centro mismo de la dialéctica del poder que deja de dialogar con sus conflictos. Lo paradójico es que ella partió de la centralidad de la escena política, y terminó sola en silencio y murió sin pronunciar palabra.&nbsp; Bastarda sin nombre, es mi mirada sobre Evita.</p>
<p>Ella también construyó poder (Siglo XX) no desde la centralidad, sino desde la periferia, desde ese lugar de la asistencia al humilde, lo construyó, desde ese instinto genial de situarse en la herida del otro, en el deseo del&nbsp; otro, la necesidad del otro. Ella fue la mirada de los excluidos. Y su figura se agigantó hasta conformar un solo corazón. El de un pueblo que aún la ama. También puso el dedo en la llaga de las falacias del Estado cuando no contempla las necesidades sociales como políticas de Estado. Vaya figura.</p>
<p>Pero mi obra tiene un giro y es la relectura de su famoso discurso del renunciamiento, en mi obra yo hago otra lectura, ella no renuncia a cargo alguno, ella viene a decir que nunca renunció, que fue la legítima vicepresidenta de la nación. Viene a decir que no necesitó un cargo, porque de hecho fue vicepresidenta, que no necesitó votos, que de hecho fue una conductora política.</p>
<p>Y aquí la paradoja es que Evita parte de la periferia de la política, y termina en un majestuoso escenario de diálogo con la marea humana que la vitoreaba. O sea llega al poder central. Primero porque en los hechos ella ejerció liderazgo de contundencia. Segundo porque esa despedida con su pueblo, fue un acto de afirmación de poder genuino.</p>
<p>Las dos significaron mucho en mi trabajo, en este camino de situarme en la herida, en la contradicción, en el conflicto, y un gran desafío. No soy historiadora pero sé investigar, me apasiona la historia y&nbsp; me identifico con el revisionismo y las relecturas permanentes de los hechos. De todos modos los buenos historiadores, terminan siendo revisionistas.</p>
<p><strong>G.A.: Importancia de la mirada desde el género.</strong></p>
<p><strong>C.E.:</strong> Bueno, es un tema muy amplio. Algo ya explicité. Situarse en parámetros no binarios de blanco negro es fundamental, yo diría que es fundacional. Mirar en varias direcciones, tener plasticidad sin perder de vista que hoy está en riesgo una existencia digna. Que la desigualdad provoca daños tremendos. Que la inequidad conforma sujetos con derechos y sujetos sin derechos. Que a las categorías de <em>sujetos otros</em>, no contemplados desde una mirada central que articula arquetipos básicos: Hombre, varón, heterosexual, dominante vs mujer, hembra, heterosexual, dominada, podemos situarnos en otra perspectiva. Y la mirada desde género (lugar en el mundo) restituye identidad, visibilizando a esos otros excluidos del sistema central, y dándoles la libertad de ejercer libremente sus elecciones sexuales como parte indispensable de pensarse en categorías de subjetividad plenas. Restituye identidad. Y sobre todo, pone sobre el tapete la articulación de un sistema de dominación y opresión que denuncia todo tipo de sujeciones, dominaciones, violaciones, desapariciones, crímenes, venta de niños, esclavitud y violencia sistemática sobre sujetos considerados o el otro inexistente o el otro sobrante o el otro indefenso. La mirada desde el género, es un aporte fundamental que hemos hecho las feministas, tanto como&nbsp; la lectura de la sociedad en clases sociales.</p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>*Cristina Escofet: Prof de filosofía. Dramaturga. Directora teatral e investigadora en temas de género</strong>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Amancay Espíndola, (Entre el Arte y la Docencia)</title>
		<link>https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/amancay-espindola-entre-el-arte-y-la-docencia-02/#utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=amancay-espindola-entre-el-arte-y-la-docencia-02</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 17:40:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[73]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entervista de NOEMÍ CÁCERES &#160; “La escritura me alivia el alma y la actuación es la&#160;adrenalina del alma” G.A.: ¿A</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/amancay-espindola-entre-el-arte-y-la-docencia-02/">Amancay Espíndola, (Entre el Arte y la Docencia)</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Entervista de NOEMÍ CÁCERES</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>&nbsp;</strong></p>
<h4><em>“La escritura me alivia el alma y la actuación es la&nbsp;</em><em>adrenalina del alma” </em></h4>
<p><strong>G.A.: ¿A qué edad viniste de General Roca?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Vine en el año 1976, a estudiar y trabajar por dos años. Trabajé como docente en el Colegio Rivadavia y en el Colegio San Lucas, de donde me jubilé.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>G.A.: ¿Cómo se despertó tu vocación por el teatro?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Cuando tenía 21 años, en General Roca se formó un grupo de teatro vocacional. Yo me enganché desde el primer día con la profesión y me quedé para siempre.<br />
Mi mamá me decía “el teatro es un hobby, no dejes nunca la docencia” y me jubilé de docente, je, je.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>G.A.: ¿Cómo fue tu formación actoral?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Me formé con Julio Ordano, Hedy Crilla (cuyo método era <em>la palabra en acción)</em>.<br />
Hice muchos seminarios con Augusto Fernández y Bernardo Carey.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>G.A.: Contanos sobre tus trabajos teatrales…<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Hice “El mentiroso más grande del mundo”; “El misántropo, de Moliere, con dirección de Omar Grasso; “Barranca abajo”, en el Teatro General San Martín, con dirección de Andrés Basallo; “Macbet”, con dirección de Rubén Piris; “Cansados de ser”; “Los opas”, de Daniel Dalmori. Para esta última obra, cuando me convocaron para participar, vi que era toda gente joven y con muy buena onda. Después de una breve charla acepté enseguida integrarme al proyecto.</p>
<p>Como directora hice “Extraño juguete”, de Susana Torres Molina, en la Sala “La Clac”.</p>
<p><strong>G.A.: Incursionaste también en el cine…<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Las películas donde trabajé como actriz fueron “Nueve reinas”, de Daniel Belisky y “Ojos azules”,</p>
<p><strong>G.A.: Realizaste estudios universitarios…<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Así es. Hice la Licenciatura en Artes Combinadas, en la Facultad de Filosofía y Letras, tardé 10 años, me recibí a los 65 años.</p>
<p><strong>G.A.: Felicitaciones, toda mi admiración por tu tenacidad..,<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Muchas gracias. Ahora estoy haciendo una Maestría en Dramaturgia.</p>
<p>Por otra parte integro la Comisión de “Teatro por la Identidad” y soy miembro del jurado del Premio “Trinidad Guevara”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>G.A.: ¿Tenías como meta ser escritora y autora teatral?<br />
</strong><strong>A.E.:</strong> Sí. Yo tenía planeado dedicarme a la escritura, cuando fuera grande, mayor, pero fue antes (risas).</p>
<p><strong>G.A.: ¿Qué te atrapó más: la actriz o la escritora?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Las dos me apasionan. La escritura me alivia el alma y la actuación es la adrenalina del alma.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Cuáles son las obras que escribiste?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Son muchas, pero puedo citar: “Herencia de sangre”; “Ojos verdes”, que ganó el 1° Premio “UCE” y otros premios más;&nbsp; “El bar y la novia”.</p>
<p>También dos obras para “Teatro por la Identidad”: “Esclava del alma” y “Crónica de indias”.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Tenés algún trabajo inmediato para estrenar?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Sí, en poquito tiempo, Septiembre* de este año, se estrena “Dormir en el agua”, de mi autoría, con dirección de Virginia Lombardo.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Algún proyecto como actriz para 2018?<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Voy a trabajar en “Herencia de sangre”, de mi autoría; “Corazón de titanio”; “Las brujas del molino”, de Ana Laura Pache y dirección de Sergio D’Angelo.</p>
<p><strong>G.A.: Ha sido un placer haber compartido la tarde contigo.<br />
</strong><strong>A.E.: </strong>Muchas gracias, ahora sigo trabajando, tengo que ir dentro de un rato al teatro, ya que estoy viendo obras para el premio “Trinidad Guevara”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Esta entrevista fue realizada en Agosto de 2017.</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/amancay-espindola-entre-el-arte-y-la-docencia-02/">Amancay Espíndola, (Entre el Arte y la Docencia)</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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					<wfw:commentRss>https://www.generacionabierta.com.ar/2017/11/amancay-espindola-entre-el-arte-y-la-docencia-02/feed/</wfw:commentRss>
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			</item>
		<item>
		<title>Ana Acosta, &#8220;Me interesa mucho la dirección de actores&#8221;</title>
		<link>https://www.generacionabierta.com.ar/2017/03/ana-acosta-me-interesa-mucho-la-direccion-de-actores/#utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=ana-acosta-me-interesa-mucho-la-direccion-de-actores</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Mar 2017 18:41:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[72]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por NOEMÍ CÁCERES &#160; G.A.: ¿Cómo fue su acercamiento al teatro? A.C.: Fue de repente, sin pensarlo. Cuando terminé el</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/03/ana-acosta-me-interesa-mucho-la-direccion-de-actores/">Ana Acosta, &#8220;Me interesa mucho la dirección de actores&#8221;</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por NOEMÍ CÁCERES</strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>G.A.: ¿Cómo fue su acercamiento al teatro?</strong></p>
<p><strong>A.</strong><strong>C</strong>.: Fue de repente, sin pensarlo. Cuando terminé el secundario quise estudiar Psicología y trabajaba en el negocio de mi papá.</p>
<p>No pude ingresar a la facultad ya que era la época del proceso, no sabía bien&nbsp; qué hacer y no quería perder el año.</p>
<p>Un día vino una actriz cuyo nombre no recuerdo al negocio de mi padre, le pregunté dónde podía estudiar actuación y me dio la dirección del Conservatorio de Arte Dramático (hoy U.N.A.). Me inscribí y allí estudié, eran muchas materias pero muy interesantes y me recibí en ese lugar.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Cuál fue su primer trabajo?</strong></p>
<p><strong>A.C.: </strong>Luego de unos años de recibida tuve mi primera actuación en una obra de teatro llamada “Inkari”, con dirección de Roberto Saiz y música del Chango Farías Gómez. Era un papel muy pequeño, pero para mí fue muy importante, fue una hermosa experiencia.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Cuándo comenzó a trabajar en televisión?</strong></p>
<p><strong>A.C.: </strong>La televisión llegó tiempo después. Fontova vino a ver un espectáculo que yo estaba haciendo y unos días después me llamó y me ofreció trabajar en “Peor es nada”. Yo le dije que me interesaba pero que nunca había trabajado en televisión. Me contrató y esa comedia fue un éxito. Después vinieron trabajos muy importantes en televisión.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Cómo hizo para empalmar su trabajo de actriz, de empresaria y de madre?</strong></p>
<p><strong>A.C.: </strong>Eso no fue un problema para mí. Mis hijos y mi esposo siempre compartieron todo conmigo. Venían al teatro, compartían giras tanto en el país como en el exterior.</p>
<p><strong>G.A.: Cuéntenos como fue su experiencia como directora…</strong></p>
<p><strong>A.C.: </strong>Fue muy interesante para mí. Elegí Pirandello, mi autor preferido y la obra que dirigí fue “Seis personajes en busca de un autor”. Con esta obra preparé mi tesis final para mi Carrera de Dirección. Hicimos funciones en el Teatro “El Cubo”<strong>.&nbsp; </strong>Debo decir que no me resultó difícil la preparación de esta obra porque ya era conocida y por ende se me facilitaron las cosas.</p>
<p><strong>G.A.: Este año 2016 hizo teatro en Mar del Plata…</strong></p>
<p><strong>A.C.: </strong>Así es, fue una temporada muy buena. La obra se llama “Espíritu infiel”. En lo personal creo que esta obra tendría que haberse realizado en Buenos Aires, por su temática. La gente en vacaciones está muy relajada y en la obra hay cosas muy profundas.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Volvería a dirigir?</strong></p>
<p><strong>A.C.: </strong>Sí,&nbsp; me interesa mucho la dirección de actores.</p>
<p><strong>G.A.: En su carrera obtuvo muchos premios…</strong></p>
<p><strong>A.C.: </strong>Sí, obtuve el Martín Fierro en 1991 como revelación, en 1995 el ACE y en 1996 el “Estrella de Mar”.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Prefiere elegir personajes de comedia o dramáticos?</strong></p>
<p><strong>A.C.: </strong>Mi preferencia es la comedia o el vodevil. En lo dramático no me veo por ahora, para hacer ese tipo de papeles<strong>.</strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>*Entrevista realizada en Septiembre de 2016</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2017/03/ana-acosta-me-interesa-mucho-la-direccion-de-actores/">Ana Acosta, &#8220;Me interesa mucho la dirección de actores&#8221;</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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		<title>Kive Staiff*: &#8220;Tenemos que trabajar para formar cada vez más espectadores&#8221;</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Mar 2016 18:51:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[71]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por NOEMÍ CÁCERES y LUIS RAÚL CALVO G.A.: Antes de dialogar sobre la parte profesional&#160; nos gustaría saber dónde nació</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2016/03/kive-staiff-tenemos-que-trabajar-para-formar-cada-vez-mas-espectadores/">Kive Staiff*: &#8220;Tenemos que trabajar para formar cada vez más espectadores&#8221;</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por NOEMÍ CÁCERES y<br />
</strong><strong>LUIS RAÚL CALVO</strong></p>
<p><strong>G.A.: Antes de dialogar sobre la parte profesional&nbsp; nos gustaría saber dónde nació usted.</strong></p>
<p><strong>K.S: </strong>Yo nací en la Provincia de Entre Ríos y viví siete u ocho años allí con mi padre, inmigrante ruso. Luego mis padres fueron a la Ciudad de Buenos Aires, había mucha pobreza, vivíamos en conventillos, fue una experiencia muy rica para mí. Me peleaba a las trompadas con algunos chicos para vender caramelos en la Plaza Constitución.</p>
<p>Viví el Carnaval de la Avenida de Mayo,&nbsp; estábamos en un Conventillo de la calle Perú y yo salía a vender serpentinas y papel picado en los paseos que se hacían.</p>
<p>Comencé a trabajar desde muy joven, fui ayudante en una fábrica de tejidos del barrio de Villa Pueyrredón, cobraba 40 pesos por mes y recuerdo el conflicto que se armó en mi familia porque yo les dije que no les iba a dar todo sino que me iba a quedar con la mitad, y efectivamente ellos me dejaron gastar lo que yo quería con los 20 pesos con que yo me quedaba.</p>
<p>Seguí también la carrera de Ciencias Económicas porque también me permitía darme las herramientas para moverme más o menos rápidamente en el mercado del trabajo.</p>
<p>Allí comenzó todo y llegó el momento en que me encontré con Cecilio Madanes que era el hijo de un cliente mío, yo era el asesor impositivo y contable. Allí comenzó mi relación con Cecilio, él como director de la compañía y el teatro y yo como su asesor contable, en el primer encuentro que tuvimos en ese sentido como autoridades del Teatro “Caminito” de la Boca.</p>
<p><strong>G.A.: Ese fue su primer contacto con el medio artístico…</strong></p>
<p><strong>K.S.: </strong>Ese fue mi primer contacto. Había habido antes un contacto mío con “La Prensa” y dentro de “La Prensa” con la literatura dramática, y allí me inicié un poco como crítico, antes siquiera de ser administrador del Teatro “Caminito” de la Boca.</p>
<p>Yo era amigo de la hija del director de un semanario de esa época llamado “El mundo israelita”, el padre&nbsp; conociendo mi vocación por el teatro me invitó a escribir y entonces fui a ver un espectáculo de un autor inglés que podría ser Bernard Shaw -no recuerdo bien si era él-&nbsp; donde trabajaban Alfredo Alcón, María Rosa Gallo, Jorge Rivera López, con dirección de Osvaldo Bonet, en el Teatro “Odeón”. Creo que fue la primera publicación mía en materia de crítica teatral. Me apasionó y parece que lo hice bastante bien porque hubo muy buenos comentarios de mi nota y volví a escribir en otra edición sobre otro tema.</p>
<p>Los “chismes de las mujeres” en el Teatro “Caminito”, una obra de Carlo Goldoni fue un éxito extraordinario, absolutamente notable, que encendió una llama de pasión en todo el barrio, un gran aporte de mucha gente que iba al teatro y por ende iba a los restaurantes de la Boca&nbsp; y consumía, etc, etc, etc.</p>
<ol>
<li><strong> A.: ¿ De qué modo continúa su relación con el medio artístico?</strong></li>
</ol>
<p><strong>KK.S</strong>.: Bueno, seguí vinculado a la compañía a través de Cecilio Madanes, cuando él se mudó del Teatro “Caminito” de la Boca al barrio de Once, en el Teatro “Lasalle”.&nbsp;</p>
<p>A partir de ahí se comenzó a hacer más frecuente mi relación con el teatro, la crítica teatral a nivel de escritura siempre me pareció un medio apasionante que&nbsp; me atrapó desde mis comienzos y después vino la decisión vital de abandonar todo lo que tenía que ver con la contabilidad y me dediqué a trabajar como un profesional en la parte teatral.</p>
<p><strong>G.A.: ¿Cómo se dio ese tránsito tan decisivo en su vida?</strong></p>
<p><strong>K.S.: </strong>Lo primero que hice fue “Correo de la tarde” que fue un diario que creó Francisco Manrique, allí estuve como Secretario de Redacción, luego a los seis meses llegué al cargo de director de la parte de cultura y teatro.</p>
<p>Luego fui director en el Diario “La Opinión”, de Jacobo Timerman. Posteriormente hice temporada en la Revista “Confirmado”, luego en la Revista “Claudia”, que era un mensuario o&nbsp; un semanario, no recuerdo bien. También estuve en la Revista “Panorama”, es decir ese fue mi mundo en ese momento. Luego vino todo lo demás.</p>
<p><strong>G.A.: ¿En qué época estuvo en el&nbsp; Teatro Municipal “General San Martín”?</strong></p>
<p><strong>K.S.: </strong>Estuve concretamente en el Teatro Municipal “General San Martín” por primera vez en los años 1971, 1972, 1973. Luego dejé el cargo, el cual me lo volvieron a ofrecer años más tarde en 1976 y lo tomé permaneciendo&nbsp; hasta el año 1989. La última etapa fue de 1998 hasta el año 2010.</p>
<p><strong>G.A.: En esos años comienza a incursionar en otras facetas del teatro ¿no?</strong></p>
<p><strong>K.S.: </strong>Así es, empecé algunas cosas como empresario teatral, con algunos espectáculos. Por ejemplo “Final de partida” de Samuel Beckett, con Alfredo Alcón, en el Teatro “Andamio 90”.</p>
<p><strong>G.A.:</strong> <strong>Pero vuelve a la gestión oficial años después…</strong></p>
<p><strong>K.S.: </strong>Sí, fui Director General del Teatro “Colón” en 1996, una experiencia rica pero también deprimente en cierto sentido. Rica en cuánto a lo personal que fue decir cómo hago, cómo me muevo en medio de esta enorme casa, de este palacio. Por otra parte teniendo que pelear para que ciertas ideas se plasmen en esa casa. Yo era muy crítico de la actividad del Teatro “Colón”, porque era como que había siempre una cierta actitud regresiva, como que solamente el pasado tenía una explicación y yo creía que no era así. En el Teatro “Colón” pesaba muchísimo el consagrado estilo de la ópera clásica del “Bel Canto”.&nbsp; Sí, claro, cuando escuchabas a&nbsp; Biniamino Gigli para darte un nombre tenía sentido, pero de ahí para abajo qué pasaba y además qué le significaba al espectador otra vez la reiteración de esa misma canzonetta, de esa misma ópera, de ese mismo estilo forjado sólo para el lucimiento de los vocalistas. Por todo esto a los dos años me retiré del Teatro “Colón”, volví al Teatro Municipal “General San Martín” en 1998.</p>
<p>También quiero citar que antes pasé por la Cancillería. El Canciller&nbsp; Guido Di Tella&nbsp; me convocó en 1991 para que yo me hiciera cargo de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería Argentina, algo que me resultó atrayente, así que estuve cinco años con él, viajando constantemente, tomando relaciones, tratando de colocar algunas cosas interesantes del teatro argentino y de la cultura argentina en general. Actores y artistas argentinos se movieron por primera vez hacia el exterior, se cotejaron con un público de afuera.</p>
<p>Luego sí, después del Teatro “Colón”, en 1998 vuelvo al Teatro Municipal “General San Martín”, con el criterio que esta institución se instalara como representativa del fenómeno cultural argentino, algo que era muy importante para una parte y para la otra. Era muy importante para el “San Martín” recibir la reacción del público, del hombre común que entra al teatro, se acerca a la boletería, compra una localidad y va a ver algo que no sabe de qué se trata, y se lo tenemos que decir, pero se lo tenemos que decir no con el afán imperialista, individualista de ganar dinero, de vender mil localidades, sino que esto tiene que surgir como una necesidad y que sea posible a partir de la formación del espectador. Lo digo hoy, en el año 2015 que tenemos que trabajar para formar cada vez más espectadores.</p>
<p>Me vienen a la memoria algunos episodios. Teníamos funciones especiales para jóvenes, para chicos adolescentes, era muy importante para mí eso, queríamos horarios nuevos, a los que los actores no estaban habituados. Fue una experiencia realmente notable,&nbsp; emocionante. Me viene a la memoria un episodio: yo solía meterme en el teatro cuando transcurría la función, no para ver como se comportaban los actores sino para ver la reacción de la gente, y de pronto un día veo a un chico que está sentado en la platea, casi al final , estábamos dando “El organito” y lo veo a este chico, emocionado hasta las lágrimas, que lloraba. Al terminar el espectáculo me animé y le pregunté que le había pasado y nada, me hablaba de la miseria que él había atravesado, de la pobreza de su padre, del conventillo, etc, etc, etc, y de eso se trataba, eso era lo que queríamos hacer.</p>
<p><strong>G.A.: Llegar al corazón del espectador…</strong></p>
<p><strong>K.S.: </strong>Exactamente y a la cabeza del espectador, por que no. Ahí comenzamos con un criterio diferente, con más tiempo, ya no me fui a los dos años ni me echaron a los tres, ni nada por el estilo, sino que veía un panorama por delante muy largo, y algunos finalmente aceptaron que me tenían que apoyar a mí.</p>
<p>Entonces comenzaron a aparecer algunas grandes ideas para ser llevadas al escenario, algunas ideas que un grupo de personas habíamos manejado siempre, por lo cual también terminamos formando un equipo, con sus variantes, pero equipo al fin. Tratábamos de hacer lo más racional posible nuestro trabajo, sobre la irracionalidad que necesariamente debería tener la actividad teatral en general, entonces comenzaron a aparecer cosas.</p>
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		<title>Alfredo Martín*, &#8220;Pessoa escrito en su nombre&#8221;, en Andamio´90</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Editorial]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 01 May 2015 17:56:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medios]]></category>
		<category><![CDATA[70]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entrevista de LUIS RAÚL CALVO &#8220;La obra de teatro plantea un último e imposible encuentro en la vida de Fernando</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2015/05/alfredo-martin-pessoa-escrito-en-su-nombre-en-andamio90/">Alfredo Martín*, &#8220;Pessoa escrito en su nombre&#8221;, en Andamio´90</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Entrevista de LUIS RAÚL CALVO</strong></p>
<p><strong>&#8220;La obra de teatro plantea un último e imposible encuentro en la vida de Fernando Pessoa con sus heterónimos&#8221;</strong></p>
<p><strong>G.A.: ¿Por qué elegiste a Fernando Pessoa para tu último trabajo de dirección?</strong><br />
<strong>A.M.:&nbsp;</strong>Se trata de un trabajo de dramaturgia y de dirección, que se hallan estrechamente unidos, en realidad. Considero que la figura de Fernando Pessoa encarna un lugar original y poco frecuente desde el punto de vista intelectual y filosófico. Por un lado este poeta, escritor, ensayista y periodista construye una imagen muy potente respecto de lo ficcional, aquello que materialmente no está presente, pero cuyos efectos se perciben en el universo de forma metafísica. Esta “ficción verdadera”, según sus propias palabras, sitúa lo onírico y lo imaginario en el mismo plano que la realidad más cotidiana. Por otro lado, su perfil de hombre desapercibido y gris, empleado de una empresa de importación y exportación, con un destino rutinario y, que a la vez escribe (casi compulsivamente) por las noches, en su cuarto de pensión, va construyendo una obra que le surge, como si fuese dictada durante el insomnio, a la manera de un intérprete que no puede sino doblegarse ante tamaña tarea. De esta forma, logra un lenguaje artístico magnífico y depurado, en medio de un orden biográfico simple y cotidiano.<br />
Las repetidas estrofas de uno de sus más logrados poemas, <em>Tabaquería,</em> atribuido al heterónimo Álvaro de Campos: “No soy nada, nunca he sido nada, no puedo querer ser nada, aparte de eso tengo en mí todos los sueños del mundo (…)” plantea conceptos&nbsp;tan inusuales en estos tiempos modernos que vivimos, donde los mandatos culturales y sociales parecieran reducir la vida a una presencia deslumbrante y acabada, donde el éxito y la realización personal no admiten tibiezas, dudas, ni tampoco contradicciones.<br />
Por último, la creación tan contundente como arrasadora de esas “entidades”, alter egos, llamados más tardíamente heterónimos. Son auténticas personalidades, en las cuales se desdobla su yo, para trabajar articuladamente entre ellas, produciendo no solo una obra o varias obras, sino una compleja trama de material literario de una intensidad y un estilo por momentos inclasificable. Esto pone de manifiesto una cabeza con videncias psíquicas, donde el yo no permanece único ni indivisible, como quisiéramos los seres presuntamente normales y civilizados. Fernando Pessoa, a la manera de Arthur Rimbaud, alcanza lo desconocido aun pasando por el desarreglo de todos los sentidos, hasta poder experimentar ese concepto vertido por el escritor francés: “Yo es otro”, que en este caso sería no solo diferente, sino múltiple y también plural.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br />
<strong>G.A.: ¿Qué aspectos de este notable poeta te interesaron resaltar en la obra?</strong><br />
<strong>A.M.: </strong>La obra de teatro plantea un último e imposible encuentro en la vida de Fernando Pessoa con sus heterónimos. El escritor portugués, con su enfermedad y su padecimiento a cuestas, intenta ordenar su inmensa y heterogénea obra, preservada en un viejo baúl.&nbsp; Esta puesta parte de su “drama en gente”, como él lo llamaba y&nbsp;permite que los personajes de su invención, estos otros yo, tomen la palabra y lo desafíen. En este espacio surrealista discutirán sobre el amor y sobre la muerte, poniendo&nbsp;en juego sus diferentes perspectivas, y&nbsp; distintos estilos de escritura, pero más que nada reflexionarán sobre el sentido de la vida.<br />
La idea de una convivencia, un universo de pensamientos imaginarios, contenidos oníricos y reminiscencias, sensaciones, trazos de una vida no vivida, y las experiencias reales que se suceden e intercambian generando un espacio con una poética con caracteres propios, tan peculiar como universal, de manera que hoy podemos hablar de lo pessoneano, tal como designamos a lo borgeano o lo kafkiano.<br />
La confrontación entre una obra colosal por su contenido, talento e ideología y al mismo tiempo una biografía donde se consolida un estado de renuncia a las adquisiciones materiales, un afecto por la contemplación de la vida, como si esta fuera un escenario.&nbsp;<br />
La inclusión en medio del debate de ideas, y la proximidad de la muerte, de una historia de amor inconcluso, como lo fue su relación con Ofelia Queiroz. Esta mujer irrumpe en la escena sin estar invitada, desea comprobar si aquel hombre a quien amó y quien la terminó dejando, para consagrase a un destino que el entendía como superior: la literatura, efectivamente consiguió realizar su cometido.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br />
<strong>&nbsp;G.A.: Pichón Riviere refiriéndose a Van Gogh y a Artaud señala que en estos dos grandes artistas considerados como “locos” hubo momentos de lucidez significativa que les permitió a pesar de sus problemáticas de personalidad dejar &nbsp;una &nbsp;gran obra artística. ¿Pensás que el caso de Pessoa guarda algún grado de similitud con los otros dos?</strong><br />
<strong>&nbsp;A.M.:</strong> Podemos hablar del “caso Pessoa” por un lado, ya que el escritor fue tratado como un loco, y exponía ciertas conductas excéntricas.&nbsp; Además estuvo internado un tiempo en una clínica por una patología psiquiátrica. Y el mismo se auto diagnosticaba rotulándose como histérico neurasténico, ya que leía a Sigmund Freud y de hecho, publicó un tratado extenso e interesantísimo sobre Genio y Locura, donde aborda&nbsp; ambos temas. Pero la complejidad de la invención pessoneana es tal, y tan atractiva como irrebatible su lógica, así como amplio el dominio que ejerce sobre ella, que se inscribe en el ámbito elevado de los actos sublimatorios, llegando a la genialidad. Y no todos los pacientes pueden lidiar con&nbsp; su padecimiento y realizar con eso, tamaña obra de arte, un atributo de pocos que llegan a la hazaña.<br />
<strong>&nbsp;G.A.: ¿Hasta cuándo estará en cartel “<em>Pessoa escrito en su nombre</em>”?</strong><br />
<strong>&nbsp;A.M.:</strong> En principio estaremos en cartel durante tres meses y si el público nos acompaña podremos continuar haciendo funciones. Estamos muy entusiasmados con la obra y con el hecho de que, si bien presenta la vida y obra de Fernando Pessoa, no es necesario conocerlo para disfrutar de ella, ya que es un acontecimiento eminentemente teatral. Hay una dramaturgia que opera con un conflicto muy claro, y escenas de situaciones dramáticas y peripecias donde el espectador se va a identificar sin dudas.<br />
<strong>G.A.: ¿Algún proyecto para el futuro cercano?</strong><br />
&nbsp;<strong>A.M.:</strong> Continuar con <em>“Frankenstein, la criatura sin nombre”</em> junto al grupo de jóvenes <em>Los Gascones</em>, que va los domingos a las 19 hs también en Andamio 90.<br />
&nbsp;También se repone por cuatro funciones <em>“Como si fuera un Crimen”,</em> la obra sobre el universo de Roberto Arlt, con la que estuvimos haciendo temporada el año pasado. Ahora en una sala del Banco Credicoop en La Plata 1435 CABA el 4, 11, 18 y 25 de abril a las 21hs.<br />
Y estoy empezando a investigar algo sobre el mundo del escritor Horacio Quiroga y su literatura plantada en medio de la selva. Esa idea que manejaba de que la libertad del hombre se juega luchando contra la naturaleza con una férrea voluntad, pero es un proyecto que aún está muy en pañales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Alfredo Martin</strong>: Dramaturgo, director,&nbsp;&nbsp;actor y docente; Psicoanalista y Psiquiatra. En su rol de dramaturgo y director, presentó una multiplicidad de propuestas, siendo las últimas: <em>“Díptico Kafkiano</em>”, sobre el cuento <em>“La Metamorfosis”</em> y la novela <em>“El Proceso”,</em> de Franz Kafka (Teatro Del Borde, Año 2014);&nbsp;&nbsp;<em>”Frankenstein”</em>, <em>“La</em> <em>Criatura sin Nombre”,</em> sobre la famosa novela de Mary Shelley (Teatro Andamio 90, Año 2014); <em>“Como si fuera un crimen”,</em> sobre diferentes relatos de Roberto Arlt (Teatro Pan &amp; Teatro – Andamio 90, Años 2013 y 2014);&nbsp;&nbsp;<em>”Todo Disfraz Repugna a Quien lo</em> <em>Lleva”</em>, sobre cuentos de Silvina Ocampo (Teatro del Borde, Año 2013) -pieza nominada en “Mejor Dirección” para los Premios Luisa Vehil-; <em>“Niños de Madera”,</em> inspirada en <em>Pinocho</em> de Carlo Collodi, interpretada por el grupo de actores adolescentes <em>Los Gascones</em> (Teatro Andamio, Año 2013)&nbsp;-pieza premiada en el marco del Festival <em>“Vamos que venimos”</em> y Nominada en “Mejor Dirección” para los Premios Florencio Sánchez-; <em>“Dirán que fue la Noche”,</em> sobre poemas de autoras Rioplatenses (Teatro La Scala de San Telmo, Año 2013); <em>“Lo que llevo de ausencia”,</em> sobre el cuento <em>“A la</em> <em>diestra” </em>de Haroldo Conti (Teatro del Borde, Años 2012 y 2013) -espectáculo nominado para los premios “Mundo T” en dramaturgia y dirección&nbsp;&nbsp;y para el “Teatro del Mundo/ UBA” en dramaturgia; Declarado de Interés Cultural de la Municipalidad de la Ciudad de Chacabuco.<br />
Participó entre otros del Festival Escena 2011 y del Festival Internacional Gombrowicz, Radom, Polonia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>(Entrevista realizada en Abril de 2015)</strong></p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="ngg-singlepic ngg-none aligncenter" src="http://www.generacionabierta.com.ar/GAbierta/wp-content/gallery/edicion-70/FOTO-NOTA-MEDIOS-MARTIN-01-SEPIA.jpg" alt="FOTO-NOTA-MEDIOS-MARTIN-01-SEPIA" width="649" height="435"></p>
<p class="copete" align="center"><strong>“Pessoa, escrito en su nombre”</strong></p>
<p><strong>Ficha Técnica</strong>: Dramaturgia: Alfredo Martín, basado en diferentes textos y en la vida de Fernando Pessoa. Intérpretes:&nbsp;Marcelo Bucossi (Fernando Pessoa), Dolores Pérez Demaría (Isabel), Leonel Dolara (Álvaro de Campos), Mariano Scovenna (Alberto Caeiro), Daniel Begino (Ricardo Reis), Lorena Szekely (Ofelia Queiróz);&nbsp;Escenografía e Iluminación:&nbsp;Gonzalo Córdova;&nbsp;Asistente de Escenografía:&nbsp;Isabel Gual;&nbsp;Diseño de Sonidos:&nbsp;Mariano Schreier;&nbsp;Vestuario:&nbsp;Jessica Menéndez;&nbsp;Fotografía:&nbsp;Sol Atta;&nbsp;Producción:&nbsp;Graciela Gallo;&nbsp;Diseño Gráfico:&nbsp;Gustavo Reverdito;&nbsp;Make up:&nbsp;Eugenia Marana;&nbsp;Asistente de Dirección:&nbsp;Cinthia Demarco;&nbsp;Dirección:&nbsp;Alfredo Martín;&nbsp;Duración del espectáculo:&nbsp;75 minutos.</p>
<p><strong>&nbsp;Sinopsis: </strong>Fernando Pessoa al final de su vida, se reúne en una casa de salud con los personajes de su invención, su “Drama en gente”. Mientras el escritor intenta dejar organizada su colosal obra literaria, lo visitan, el mundano Álvaro de Campos; Bernardo Soares, ese empleado de comercio taciturno; el maestro fallecido Alberto Caeiro; el médico exiliado Ricardo Reis, con sus ideas monárquicas y el filósofo loco Antonio Moura, entre otros. Un encuentro metafísico y espiritual al que se agrega la mujer a quien amó: Ofelia Queiróz, ella irrumpe sin ser invitada para despedirse de su compañero y amante.&nbsp;&nbsp;A un paso de lo desconocido, se van ajustando algunas cuentas pendientes. Un debate poético sobre el amor y la filosofía pero, más que ninguna otra cosa, sobre el sentido de la vida.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.generacionabierta.com.ar/2015/05/alfredo-martin-pessoa-escrito-en-su-nombre-en-andamio90/">Alfredo Martín*, &#8220;Pessoa escrito en su nombre&#8221;, en Andamio´90</a> se publicó primero en <a href="https://www.generacionabierta.com.ar">Fundación Generación Abierta</a>.</p>
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