Artes visuales

“Plancton”

de César Bandin Ron (poeta) y Adolfo Nigro (pintor)

Por Luis Raúl Calvo y Patricia Fayt


Con motivo de la presentación del libro “Plancton”, de César Bandin Ron, poeta, y Adolfo Nigro, pintor Generación Abierta dialogó con ellos al respecto. Una original publicación con textos de Hugo Padeletti y Susana Cella.

G.A.: ¿Cómo surge la idea de hacer algo plástico-literario juntos?
A.N.: Yo lo conozco a César desde antes del ’78, cuando él era crítico de arte y dirigía varias publicaciones como : “Pluma y Pincel”, “Artemas” y otras revistas. En el ’79, él me prologa una exposición. A partir de ahí, siempre quedó un vínculo, pero más a nivel de él como crítico de arte y yo como pintor. En el ’82 produjimos el primer libro en común que es : “Dominios naturales”, ahí queda esa experiencia con César. Siempre viéndonos cada tanto, interrumpidamente por cosas del vivir. Hace un año y medio que yo me encuentro con él, circunstancialmente, en la Escuela de Música (de la que él es uno de los fundadores) donde mi hija toma clases de piano y de este encuentro surge la necesidad de hacer algo entre la poesía y la plástica, pero él planteó desde un principio, algo diferente”.

G.A.: Entonces…
A.N.:Yo produje imágenes que fueron surgiendo espontáneamente y no sabía que destino iban a tener. Dado que en mi caso la producción de imágenes es por asociación libre, de alguna manera es imprevisible lo que surge. Me vinculo con el surrealismo, pero no totalmente ya que mi formación plástica está vinculada al taller de Torres García y al constructivismo. Igualmente nunca es un azar completo, siempre hay ideas de como armar un conjunto plástico, de como relacionar manchas, formas. Lo único que fijamos como punto de partida fue la estructura donde entraran todos estos elementos asociativos en lo plástico y en lo poético. Por eso se pensó en la grilla numerada, yo diría que uno de los pensamientos de Padelettí dentro del prólogo que coincide con lo que sería mi idea de esta propuesta es una palabra, imagen y hecho plástico dialogan como dialoga la arena, las piedras, las plantas, el agua y que existen porque tienen que existir.
CB.:Primero, voy a remarcar algo que estuvo subyacente en todo lo que dijo Adolfo, que este es un proyecto basado en la amistad, la confianza y el respeto.
Por otro lado a mí lo que me inquieta desde hace tiempo es el tema del fragmentalismo de la realidad. Eliot decía que uno no recibe la realidad como un todo ni en forma ordenada, de hecho ninguno de nosotros vivimos una historia prolija. A mí me llama la atención como en todas las novelas o películas está la historia de amor que comienza y termina, yo nunca pude empezar y terminar una historia, sin que se me mezclen diecisiete historias más. Muchos dicen que lo que hago es como un bestiario de nuestro idioma, como quien cataloga para después más tarde agrupar por especies, todo lo que va oyendo, lo que va leyendo o lo que le llama la atención. Un punto que me interesa mucho es el tema del azar, por el tipo de trabajo que yo hago, incluso en este libro que hacemos con Adolfo podría aparecer. En principio parecería que las imágenes no tienen una vinculación ilustrativa o semántica con los textos, yo creo que el azar es un procedimiento de trabajo que es equivalente a la creación, porque uno no toma todas las voces que oye durante el día, uno selecciona por historia, por como ha ido construyendo su sensibilidad, sus conocimientos, su técnica, su ciencia, con respecto a algo, con el lenguaje hablado o escrito pasa lo mismo.

G.A.: ¿Qué cambios hay entre “Dominios naturales” y “Plancton”?
A.N.:Se trata de experiencias distintas, opuestas diría yo. En “Dominios naturales”, César me dió dos poemas, y yo los ilustré, uno no puede saber de antemano si va a producirse un encuentro con esa literatura y producir imágenes. En este caso las imágenes poéticas enriquecieron totalmente mi vocabulario. La relación con la poesía de César motivó todo un desarrollo en mi trabajo, toda una serie de dibujos y collages.
C.B.: En “Plancton”, Adolfo me proveía de mucha cantidad de dibujos, (inclusive desde el exterior él me mandó imágenes), que yo sabía que eran un alfabeto, los numeré, los copié y me hice una suerte de catálogo de lo que él me había dado y decidí que eso era un alfabeto que se iba a mezclar con otro alfabeto que yo iba a construir y que iba a estar basado en frases y textos muy breves y los iba a cruzar. Estos dos alfabetos dieron un nuevo alfabeto mixto, que es este libro, ¿en qué tienen vinculación? en que conviví con los dibujos de Adolfo, conviví con mis textos, el texto y las imágenes iban trabajando…
A.N. :…solas…
C.B.: …y se van acomodando y algunas no se acomodan nunca, hasta que después de mil lecturas, yo decidí que estaban acomodadas y se habían quedado quietas. Básicamente lo que está trabajado acá en mis textos, (y también forcé que lo de Adolfo sea así) son diferentes registros del habla, de cultura, de situaciones cotidianas, cifras obvias, citas encubiertas, está lleno de claves.

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