Artes visualesUltimo número

Graciela Tejero Coni – Directora del Museo de la Mujer Argentina

 

Por  ADRIANA MÓNICA GASPAR

 

…lo que más nos alarma es el avance de la mercantilización de los cuerpos de mujeres y niñas para la pornografía y la prostitución.

 

G.A.: ¿Desde cuándo y cuáles son los objetivos del Museo de la Mujer Argentina?

G.T.C.: El Museo de la Mujer en CABA, desde su creación hace casi 20 años, cumple los objetivos de defender los derechos de las mujeres y es un recurso de concienciación sobre la opresión social que sufrimos, lo que le ha valido ser Declarado de Interés Cultural por el Honorable Congreso de la Nación (O.D.2378 de junio 2007).

Hoy, nuestra principal preocupación es que, pese a los avances legislativos que hemos conquistado en las últimas décadas, estamos frente al incremento de algunas violencias milenarias, empezando por los femicidios con un alarmante número de 300 asesinatos de mujeres al año por el sólo hecho de serlo. Hay temáticas de agenda permanente en el campo laboral, en el cuidado de los y las hijas, el cuidado de la salud sexual y reproductiva, la calidad de la participación política en paridad con los varones y otras tantas reivindicaciones pendientes. Pero lo que más nos alarma es el avance de la mercantilización de los cuerpos de mujeres y niñas para la pornografía y la prostitución. Se pretende naturalizar desde las redes sociales y las plataformas digitales, la explotación como un hecho progresista y liberador para las más jóvenes. Abordar estos temas con perspectiva histórica y proyección de futuro igualitario es como proyectamos nuestra programación interdisciplinaria en la sala del museo para el año 2024.

 G.A.: ¿Cuáles son las actividades interdisciplinarias que vienen trabajando en el Museo para poder abordar las distintas propuestas?

G.T.C.: Nuestra línea de “museología feminista” concibe la interdisciplinariedad: exposiciones históricas, muestras de artes plásticas, música, danza, teatro, etc. dialogando en el mismo espacio expositivo. Por ejemplo, desde nuestro proyecto museístico-teatral, promovimos cuatro ediciones del Festival Nacional de Teatro sobre Violencia de Género desde el año 2013 al 2019, mereciendo la primera edición la distinción del Premio “Florencio Sánchez”. Estamos convencidas que el soporte del arte, entendido como “artivismo”, es un vehículo de comu-nicación privilegiado para incidir en la transformación social. Una obra de arte, en cualquiera de sus disciplinas y soportes, interpela desde los sentidos y sentimientos como recurso pedagógico mucho más que cualquier discurso.

 G.A.: ¿Cómo es el vínculo entre el Museo de la Mujer y la Película: “Nuestra Venganza es ser Felices”, de reciente estreno?

G.T.C.: Como Museo hemos promovido y colaborado con muchas iniciativas artísticas de cine y teatro, entre las cuales se halla la Película documental “Nuestra Venganza es ser Felices” dirigida por la cineasta Malena Villarino y protagonizada por Sonia Sánchez, sobreviviente de trata y prostitución quien relata la experiencia de su sometimiento y explotación sexual. Ambas son entrañables amigas feministas con las que compartimos la lucha abolicionista de la prostitución.

Estas producciones no están en el circuito comercial de cines, aunque por su contenido merecerían una gran promoción, pero encuentran en nuestra militancia feminista su principal soporte y estamos orgullosas de tal esfuerzo.

 G.A.: Para este tema, contanos acerca del Proyecto de Ley que promueven para erradicar el sistema  prostituyente en Argentina.

G.T.C.: Este proyecto es una iniciativa de C.A.Fe – Convocatoria Abolicionista Federal que el museo integra y tiene como objeto completar el programa abolicionista, denunciando el trato de personas como mercancías. El texto del proyecto contempla sanciones a las conductas de los prostituidores – mal llamados “clientes” -por el daño que producen y como forma de prevenir la prostitución, la trata y la violencia contra mujeres, niñas y demás personas prostituidas. A la vez que busca descriminalizar a las personas prostituidas y restituir sus derechos humanos a fin de posibilitar su salida del sistema prostituyente, ubicándose en el campo de los tratados internacionales de derechos humanos que nuestro país ha firmado y ratificado. Esta iniciativa no será de fácil logro, como tampoco lo fue el derecho al aborto por el que luchamos casi cuatro décadas, pero sabemos que es justa y necesaria. El lobby parlamentario está muy demorado por la inacción que por razones electorales ha tenido este año el Congreso Nacional, pero la experiencia de países como Suecia, Islandia, Noruega y Corea del Sur que llevan décadas de vigencia de legislación abolicionista y también más recientemente Irlanda del Norte, Israel y Francia, nos reafirman la justeza de estas legislaciones que permitió disminuir significativamente la demanda masculina de prostitución. 

G.A.: ¿Cuáles son los vínculos y que actividades desarrollan con otras instituciones feministas internacionales? 

G.T.C.: El feminismo desde su origen ha tenido un carácter internacionalista pues la opresión patriarcal se constata como un fenómeno histórico- social planetario, aunque se manifieste culturalmente de maneras diferentes. Siendo así, las alianzas internacionales entre mujeres son necesarias, particularmente cuando debemos enfrentar ofensivas antifeministas neoliberales y misóginas como en la actualidad. Las “olas”, como metáfora de los momentos de auge de luchas, expresan historiográ-ficamente los avances y retrocesos que el movimiento internacional de las mujeres ha vivido y vive. Respecto del Museo, en el año 2008 fuimos miembro fundador de la Red Internacional de Museos de las Mujeres en el mundo, transformada desde el año 2013 en IAWM – International Association of Women´sMuseums (www.womeninmuseums.net).

 En la actualidad integramos varias coaliciones y campañas como la CIAMS – Coalisión Internacional por la Abolición de la Maternidad Subrogada, mal llamada “alquiler de vientres”; WDI – Declaración Internacional de los Derechos de las mujeres en base al sexo – Cap. Argentino, para impedir el borramiento real, social, jurídico y simbólico de las mujeres reduciendo nuestra existencia a una “identidad de género” entre muchas otras.

G.A.: Desde tu experiencia cómo directora del Museo de la Mujer en Buenos Aires, contanos cómo ves el feminismo, en la actualidad en nuestro país.

G.T.C.: El Feminismo que nació en el siglo XVIII como proyecto político de transformación social ha experimentado, como todo movimiento social-histórico, momentos de auge y momentos de retroceso y en y de ellos se han ido sintetizando sus prácticas en teorías que fueron guías para nuevas prácticas superadoras de las anteriores en las que fuimos aprendiendo sobre el origen social no natural de la opresión que por miles de años se ejerció sobre nosotras. Ese aprendizaje es siempre inacabado y tiene su meta en la liberación social y sexual de las mujeres y no sólo en reivindicaciones parciales o peor aún, con banderas disfrazadas de progresismo que nos hacen retroceder y esfuminan el objetivo máximo que persigue el Feminismo y tergiversan en el discurso a su sujeto político que somos las mujeres. Ésta es la situación actual que enfrentamos en nuestro país y en el mundo.

 G.A.: ¿Cuál es el grado de vulnerabilidad en el que se encuentran las mujeres en los distintos territorios de nuestro país en relación a Latinoamérica y el mundo?

G.T.C.: La violencia que sufrimos las mujeres es proporcional a la vulnerabilidad en la que nos encontramos, producto de la creciente pobreza vinculada con la precariedad e informalidad laboral de millones de mujeres en la ciudad y en el campo. La falta de políticas públicas para salvaguardar nuestros derechos humanos: trabajo, vivienda, salud, educación, justicia… es la que nos empuja aquí y en toda América Latina y el Caribe al mercado fragmentado de nuestros cuerpos: úteros o tetas y culos, fragmentar el cuerpo implica suprimir y eliminar simbólicamente a la persona, pero mantener sexualizados y feminizados los fragmentos para el consumo.

Sólo si nos organizamos con agenda propia podremos, en acciones colectivas, pergeñar nuevos auges de lucha consciente y para ello ponemos al servicio el museo.

 

 

*Graciela Tejero Coni: Feminista, Historiadora. Militante social y política desde la década del 70. Actualmente directora del Museo de la Mujer, CABA, Argentina. Investigadora en temas de Educación y género. Ha publicado libros y artículos en revistas especializadas nacionales y extranjeras. Docente y huésped académica en universidades nacionales. Fundadora de la Primera Especialización docente de nivel superior en ESI, M. de Educación, GCBA. Miembro de la Comisión Organizadora del Encuentro Nacional de Mujeres en Capital Federal (1986/96). Coordinadora para América Latina y el Caribe de la Red Internacional de Museos de las Mujeres (2008/12) y co-fundadora de la IAWM (International AssociationWomen´sMuseum).

 

info@museodelamujer.org.ar 

 

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