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La armónica en la música popular Argentina

Por SANTIAGO ÁLVAREZ*

Me propongo en estas líneas contar a grandes rasgos sobre la historia local de este pequeño instrumento que muchos imaginarán como un mero “juguete” no apto para la música profesional y los grandes escenarios. Es muy común, por ejemplo, encontrar historias de la generación de nuestros abuelos que mencionen la presencia de una armónica en su hogar. Estas no han tenido más que un uso recreativo e intuitivo. Paralelamente, sin embargo, en la Argentina la armónica ha sabido incorporarse a la música popular desde mediados del s. XX haciéndose lugar progresivamente como un instrumento legítimo y profesional para expresar los sonidos locales. Posiblemente los nombres de Hugo Díaz y Franco Luciani aparezcan en el imaginario del lector como primeras referencias.

Estos pensamientos están basados en mi trabajo integrador final (TIF 2025) de la Licenciatura en Música Argentina de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) en donde desarrollé el estudio de los usos de la armónica en el tango y el folklore argentino. Esta búsqueda surgió desde un interés personal por reflexionar acerca de la conformación de los sonidos de la música popular en nuestro país desde el instrumento que interpreto, la armónica. Busqué así con este trabajo,  además de mis 20 años de carrera profesional con la música, el pensar en las formas de tocar heredadas, poniendo foco en sus raíces y elementos constitutivos. Es así que creo encontrar en la historia de la armónica una huella, un gesto, una inscripción particular de los saberes populares.

El punto de partida fueron las siguientes preguntas:

¿Qué grado de participación tuvo la armónica en la historia de la música popular argentina? ¿Qué particularidades sonoras desarrolla al incorporarse a las músicas nacionales?

¿Cómo y cuándo logra esta incorporación? ¿Qué relación se da con los instrumentos históricamente “tradicionales”? ¿Cómo llega este instrumento a incorporarse a la música de los diversos territorios del país? ¿Qué gestos musicales de los instrumentos “tradicionales” han sido incorporados a los usos de la armónica? Y de forma más general, ¿Cómo se conforma la “tradición” del sonido de un género?

Con estas preguntas en mente planteamos la siguiente hipótesis: La incorporación de la armónica en la música popular argentina se da de forma tardía en la mitad del siglo XX con los géneros populares que la cobijan ya plenamente formados. Su participación no es protagónica ni masiva y la creación de su acerbo se da, por ende, desde la individualidad de intérpretes de diversas regiones del país que conforman un saber, un uso reconocible y particular, transmitido entre generaciones hasta la actualidad. Por sus características propias, la armónica cromática ha sido históricamente la más relevante. Planteamos además que los inicios de la conformación de este saber ocurrieron mayormente de forma intuitiva y popular y que recién en la actualidad comienzan a ser reconocidos y pensados formalmente, hasta ser incluso institucionalizados en algunos casos (como es el caso de la cátedra de armónica en la EMPA, Escuela de música popular de Avellaneda).  Agregamos además que en la actualidad existe una clara proyección de intérpretes en pleno crecimiento a escala nacional.

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