Letras

¿Somos todavía reales…o apenas verosímiles?*, por Nora Patricia Nardo

Un presente que, en muchos casos, nos duele, nos inquieta, nos sorprende. Hay algo de este tiempo que no terminamos de entender  y, sin embargo, nos atraviesa, nos interpela.

Seis autores que, de algún modo, supieron ver lo que hoy vivimos, lo anticiparon: Guy Debord, Jean Baudrillard, Pier Paolo Pasolini, Hannah Arendt y más cercano Byung-Chul Han y Paula Sibilia.

A lo largo de este recorrido, aparecen también algunos aforismos propios, como interrupciones, como restos de experiencia

 ¿Y si estuviéramos más ocupados en mirar nuestra vida que en vivirla?

A veces tenemos la sensación de que ya no habitamos una época,  sino  que vivimos en una superficie, lisa, luminosa, táctil.

Las pantallas reemplazan la experiencia,  entonces la pregunta no es qué vemos, sino qué tipo de mundo se vuelve posible cuando lo visible se vuelve lo dominante.

Guy Debord, en 1967, señalaba que todo lo que era vivido directamente se había alejado.

Resulta interesante pensarlo hoy, aunque no hablaba de pantallas como las nuestras, pero ese desplazamiento ya estaba en juego. La experiencia empieza a correrse de lo vivido para volverse imagen.

Habla de un alejamiento más que de una desaparición. La experiencia se transforma en  imagen y el espectáculo adquiere centralidad, es lo que vemos, y también es  una forma de organizar la realidad, donde lo visible desplaza a lo vivido.


El hartazgo por consumir no te libera de tus miserias.


Entonces, la cuestión no es  qué vemos, sino qué tipo de mundo se vuelve posible cuando solo lo visible se vuelve lo dominante.

Jean Baudrillard, en 1981, da un paso más. Ya no se trata de que  la imagen oculte la realidad, sino que la produce.

Vemos versiones del mundo construidas por las imágenes. La realidad se vuelve incierta y también sucede lo mismo con los vínculos

Si la  imagen organiza lo que vemos, también empieza a dar forma a lo que deseamos. Ya no accedemos al mundo de manera directa, sino a través de sus representaciones.

Tal vez estemos condenados a ser sólo fragmentos en extinción.

Pier Paolo Pasolini, en 1975, decía algo inquietante, no ha sido la represión la que uniformó a los hombres, sino el deseo. El deseo de parecernos, de encajar, de ser aceptados.

En la sociedad moderna, todos empezamos a desear lo mismo, a consumir de la misma manera, a parecernos, así las diferencias se suavizan, las tensiones se disimulan y el conflicto pierde visibilidad.

La gente comienza a sentirse integrada al sistema y el pueblo desaparece no físicamente, sino como sujeto crítico, como voz colectiva, como fuerza que cuestiona.

Cuando la diferencia se borra, también se debilita la posibilidad de disentir, y sin disenso, algo del pensamiento se empobrece.

¿Quién habla cuando todos decimos lo mismo?

Hanna Arendt (1958) lo había advertido, al hablar de “mundo común”, se refiere al espacio que compartimos con otros, donde las cosas tienen sentido para todos, no es solo el mundo físico, es lo que vemos juntos, lo que podemos discutir, lo  que nos afecta en común.

A medida que ese mundo se debilita, también se pierde ese entre nosotros  compartido.

Lo que queda es adaptarse, repetir, reaccionar sin cuestionar.

Se vuelve más difícil actuar en común, y cada uno queda más encerrado en su propia experiencia.

Sin un mundo común, no hay acción solo comportamiento y así el pensamiento crítico también se debilita.

Byung-Chul Han, en 2012, describe con claridad este presente. Nadie nos obliga, ese es el problema. El poder ya no reprime: produce sujetos que se auto exigen.

Hay  que rendir, hay que estar a la altura,  así emerge lo que Han llama la “sociedad del cansancio”.

Nos volvemos visibles para existir, y en esa exigencia constante nos agobiamos, nos agotamos.

¿Quién nos exige tanto cuando nadie nos obliga?


Quizás  ya no se trata solo de lo que vemos, sino de cómo eso circula y nos atraviesa.

La libertad deja de sentirse como elección y empieza a vivirse como una tarea. Antes se asociaba a poder elegir, hoy, se experimenta como tener que poder con todo.
El sujeto de rendimiento se explota a sí mismo hasta el colapso.

 ¿La libertad solo un sueño de los avasallados?

Paula Sibilia, en 2008, señala algo muy cercano: lo que no se muestra parece no existir. La intimidad se vuelve visible, la vida es exposición y esa exposición ya no ocurre solo en los medios, está en lo cotidiano, en las redes, en la necesidad constante de aparecer.

Hay algo más que atraviesa este tiempo, no es solo una cuestión de pantallas, sino de cómo nos relacionamos con los otros, porque en ese movimiento de mostrarnos todo el tiempo, algo del otro empieza a desdibujarse.

La atención se vuelve breve, fragmentada, muchas veces centrada en uno mismo, como si la experiencia del mundo pasara, sobre todo, por cómo aparecemos en él. En ese desplazamiento hacia uno mismo, la empatía se vuelve más difícil.

Vivimos en un tiempo donde las imágenes de dolor circulan constantemente: guerras, violencia, odio, como si ver tanto, a veces, impidiera sentir, quizás porque sentirlo todo nos desborda.

¿Cómo sentir en este mundo?


Ya no se trata solo de qué vemos, sino de qué nos pasa con lo que vemos, qué lugar tiene el otro en esa mirada, y qué lugar ocupamos nosotros.

Se muestra la vida, también la palabra, los encuentros, las lecturas, la celebración.

Todo circula, y en esa circulación, también nos transformamos. Quizás sea una forma de sostener la presencia,  porque existir no es lo mismo que circular, estar visible no siempre implica estar presente.

¿Somos todavía reales o apenas verosímiles?

¿Qué pasa con la palabra cuando necesita mostrarse para existir?


Porque no todo lo que aparece logra tocar algo en nosotros, y no todo lo que circula logra permanecer, dejar marcas, volverse experiencia.  

¿Quién puede todavía ver distinto?


La poesía, no como respuesta, sino como interrupción.


El poeta no repite la imagen: la interrumpe, abre una grieta y también sostiene la belleza, porque  incluso la belleza puede detener el mundo.

Hoy la lectura es breve, fragmentada, inmediata, y eso también transforma la palabra, persiste, pero cambia.  

Persiste la necesidad de decir, de nombrar, de encontrar palabras para lo que duele. En ese gesto aparece un punto de encuentro, y  en ese intento de sostener sentido, aparece algo fundamental: la memoria, no  como pasado, sino como presencia.

Recordar también es resistir.

Si Guy  Debord temía que solo miráramos la vida y nos alejáramos de la experiencia; Jean Baudrillard, que la reemplazáramos por imágenes, Byun Chul Han que nos explotáramos a nosotros mismos; Pier Paolo Pasolini, que nos volviéramos cada vez más parecidos y que la diferencia se fuera borrando casi sin darnos cuenta; Hannah Arendt que se debilitara lo que compartimos; y Paula Sibilia, que la intimidad se vuelva espectáculo, entonces algo.insiste, algo sigue resonando.

¿Hay algo más?

Lo que no se muestra parece no existir y, sin embargo, tal vez en lo que no se muestra, todavía resista algo del mundo.

¿Quién queda cuando nadie nos mira?

Tal vez nosotros.

 “En un vuelo rasante y en abruptas caídas se esfuma la vida.”

Nora Patricia Nardo

*Este texto fue leído el miércoles 15 de Abril de 2026, en el ciclo “Umbral Literario”  San Telmo, coordinado por María Rodríguez Cazaux, David Antonio Sorbille, Osvaldo Victor Fernández y cedido especialmente por su autora, para ser publicado en www.generacionabierta.com.ar

Referencias

  1. Debord, G. (1967). La sociedad del espectáculo. Buchet-Chastel.
  2. Han, B.-C. (2010). La sociedad del cansancio. Herder.
  3. Baudrillard, J. (1981). Simulacros y simulación. Galilée.
  4. Pasolini, P. P. (2005). Escritos Corsarios. Barcelona Península. Primera Edición 1975.
  5. Arendt, H. (1958). La condición humana. University of Chicago Press.
  6. Sibilia, P. (2008). La intimidad como espectáculo. Fondo de Cultura Económica.
  7. Nardo, N. P. (2025). Apenas un instante. Ediciones Generación Abierta.

Luis Raúl Calvo

Nació en Buenos Aires, Argentina en 1955. Poeta y ensayista, Lic. en Psicología. Dirige la Revista Cultural “Generación Abierta”, (Letras-Arte-Educación) fundada en el año 1988 y que fuera ”Declarada de Interés Cultural de la Ciudad de Buenos Aires” en el año 2000, por la Legislatura Autónoma de la Ciudad de Buenos Aires. Desde el año 1992 dirige el Café Literario “Antonio Aliberti”, en el Café Montserrat, espacio de Arte y Literatura que ha propiciado la participación de más de 1000 escritores y 500 artistas plásticos de suma valía, del país y del exterior. Co-organizador del “Encuentro de la Poesía Argentina”, ciclo que se realizó de 1992 a 1996 en el Centro Cultural Catedral, en el Foro 2000 y en la Dirección General de Bibliotecas Municipales y que convocó a los poetas más representativos de nuestro país. Entre 1995 y 1997 coordinó los Talleres Literarios de las Bibliotecas “Evaristo Carriego” y “Guido Spano”, dependientes de la Dirección General de Bibliotecas Municipales. Co-organizador desde el año 1996 del ciclo “Poesía en la Calle”, evento realizado en distintas plazas de la Ciudad de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires, con la participación de poetas consagrados, poetas nóveles, artistas plásticos, músicos. De 1997 a 2001 tuvo a cargo la Promoción Cultural del Centro Cultural “Roberto Santoro”, dependiente de la Dirección General de Promoción Cultural del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Es miembro de la Asociación de Poetas Argentinos. Integró la Comisión Directiva de la Fundación Argentina para la Poesía. Colabora en diversas publicaciones del país y del exterior. Poemas suyos han sido traducidos al inglés, al francés, al portugués, al italiano y al rumano. Ha recibido diversas distinciones literarias. Forma parte del Inventario de Poetas en Lengua Española -segunda mitad del siglo XX- trabajo de investigación realizado conjuntamente por la Universidad Autónoma de Madrid con la Asociación Prometeo de Poesía, de España. Ha sido incluido en más de veinte antologías poéticas del país y del exterior. Forma parte del Breve Diccionario Biográfico de Autores Argentinos -desde 1940- realizado por Silvana Castro y Pedro Orgambide, Ed. Atril, 1999. Integra diversos sitios web de poesía. Libros publicados: - "Profane Uncertainties (Profana Incertidumbre)." , Autor, Genero: Poesía, Editorial: Cervená Barva Press 2010, Lugar Estados Unidos. - "Nada por aquí, nada por allá" , Autor, Genero: Poesía, Editorial: Ediciones Generación Abierta 2009, Lugar Buenos Aires. - "Nimic Pentru Aici, Nimic Petru Dincolo. (Nada por aquí, nada por allá)." , Autor, Genero: Poesía, Editorial: Editura Gens Latina 2009, Lugar Rumania. - "Belleza Nomade" , Autor, Genero: Poesía, Editorial: Ediciones Generación Abierta 2007, Lugar Buenos Aires. - "Tiempos Diluidos", Co-autor, Género: Poesía, Editorial: Ediciones Generación Abierta 2006, Lugar Buenos Aires. - "Bajos fondos del alma", Autor, Genero: Poesía, Editorial: Ediciones Generación Abierta 2002, Lugar Buenos Aires. - "Calles asiáticas", Autor, Género: Poesía, Editorial: Plus Ultra 1996, Lugar Buenos Aires. - "La anunciación de la partera", Autor, Género: Poesía, Editorial: Ediciones Correo Latino 1992, Lugar Buenos Aires. - "Tiempo dolorosamente resignado", Autor, Género: Poesía, Editorial: Ediciones Generación Abierta 1989, Lugar Buenos Aires.

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