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DINOSAURIOS ROCK

La Falda – Sierras de Córdoba

Por RICARDO A. GIMÉNEZ

 

(Ellos siempre están volviendo, en realidad nunca se fueron, algunos se transformaron en aves, vuelan cantan).
 

Fueron dos noches memorables, cada apertura estuvo a cargo de un grupo acústico. Vivencia encendió el fuego con un prolijo set, el dúo sonó contundente, claro, tanto en sus voces, sus letras sensibles, poéticas y sociales que mantiene su vivencia /vigencia.
Héctor Ayala del dúo comentó desde el escenario lo siguiente:
“Esta música fue una experiencia y expresión generacional de nuestro país, todo comenzó en 1965. Nosotros pertenecemos a una segunda camada, junto a Sui Generis”.
Hablando con Moris y Rodolfo García les pregunté qué sentían cuando comenzaron este movimiento y llegamos a la conclusión que se pudo comenzar con esto por una actitud de vida.
Por ello se jugaron y lucharon a brazo partido con convencimiento. Fue una generación de músicos y poetas talentosos. Hubo dúos, solistas, tríos y grupos. Cada uno con un estilo propio y definido produjo cuatro o cinco canciones que se transformaron en atemporales y fueron pasando de generación en generación y aquí estamos, vivitos y coleando.
La persona que ideó esto y lo hizo posible es el empresario Gabriel Isnardi.
La segunda apertura estuvo a cargo de Alejandro Del Prado secundado por Rodolfo García.
En la noche previa el orden continuó así: el segundo artista fue Moris, quien bailó y expresó con todo su cuerpo las canciones, junto a un teclado y una batería, con un sonido moderno y potente. Sus palabras fueron combativas, casi anárquicas, no exentas de ternura, como cuando le dijo a un niño que insistía por el Oso “al Oso lo tengo enjaulado”, cerrando su show con Ayer Nomás y el Oso , dedicado al niño en exclusiva. Por momentos, a pesar de estar al aire libre y en medio de una multitud, todo parecía transcurrir en el living de casa, tal era el silencio y la expectante atención del ávido público.
Y era Ayer Nomás, que es decir el momento que estás presente.
Recuerdo cuando en 1979 conversaba con latinos afincados en EE.UU. y sostenían que el rock había muerto, reemplazado por la música disco. Pero el rock clásico , el mismo y renovado, siempre vuelve. La raíz, el tallo, la planta y la flor.
Una vez Luis Amstrong exclamó “¡Ah el rock, esa vieja música de mis abuelos!”.
Edelmiro Molinari, quien volvió de Viña del Mar donde estuvo viviendo, comentó que en la banda de sonido de la película Valentín, estaba incluida la canción Color Humano , tema del primer disco de Almendra y que dio origen al grupo homónimo. “Somos todos colores sin saber lo que es hoy un color…”, una versión poderosa de Color Humano con Machy Madro en el bajo y Matías, de tan sólo 18 años, en batería.
Uno de los números más fuertes fue la actuación de Vox Dei , quien consiguió que el público se pusiera de pie, cantara y bailara, sobre todo en temas como Génesis o Las Guerras o en el Basoalto, inmenso y verdadero pulpo.
Alejandro Medina, cerró la primer noche con mucho frío casi a las cuatro de la mañana, concluyendo todo en una gran zapada, donde participaron varios músicos, tocando un popurri de rocanroll que incluyó “Rutas Argentinas”.
En la segunda noche, se dio la extraña coincidencia de Ricardo Soule , presentándose con un trío que incluía un baterista australiano tocando temas de su segundo disco solista, el Romance del Mio Cid; y por otro lado, Vox Dei con Carlos Gardellini en la guitarra.
Raúl Porchetto aportó la cuota pop con un quinteto. María Rosa Yorio, la presencia femenina, con temas de los Desconocidos de Siempre y de Silvina Garré.
El cierre del festival le tocó a David Lebón quien enfervorizó al numeroso público, cantando y bailando los clásicos temas de Seru y otros de su autoría.
Fueron dos noches a todo tren, todo rock, toda polenta, y ellos, los dinosaurios, demostraron estar vivos y vigentes.

LARGA VIDA AL ROCK

Agradecemos a la Secretaría de Turismo de la Falda, su excelente atención y especialmente a su secretario, Daniel Capdevila, a Jorge Domínguez y Belén de TC canal 18 del Valle de la Punilla. Una mención a los técnicos y sonidistas, por el superlativo sonido e iluminación, y a todo el personal, incluidos bufeteros y acomodadores, personal de seguridad, en donde hasta los policías disfrutaron e hicieron posible que el espíritu de Woodstook y Barock sobrevolara las sierras de Córdoba.

 

Algunas palabras del público y músicos

Eduardo Sicardi y Nancy: “esto nos interesó muchísimo, nos vinimos con los chicos para disfrutar en familia.”

Carlos y Pablo de 22 y 23 años, músicos. “esta es la música que escuchamos, al rock de ahora le falta el alma que tienen estos músicos, son nuestras raíces.”

Gabriel Gardellini, baterista, 19 años. “cuando tenía 5 años, mi papá me regaló Cuero Caliente de Vox Dei y me dijo: empezá por acá.”

Ariel , plomo de Vox Dei : esto es eterno.

Moris : “el arte es divino e infinito, no le interesa quedar bien con nadie.”

Erika , de 15 años, vestida de negro y con pinta de cuartetera: “los amo, ellos son mis ídolos, los voy a seguir amando siempre.”

Sergio Guillot de Mendoza : “mientras mi mujer dormía en el hotel me escapé y me vine para la segunda noche. Vi a un Vox Dei vigente, con sangre nueva, el violero es grosso. Lo apocalíptico no es la Biblia , es lo que está pasando, me gustaron los temas de Basoalto sobre internet.”

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