Artes visuales

Juan Doffo

“Si no unís concepto y forma la obra es vacía”

Por ADRIANA GASPAR


“Generación Abierta” tuvo la posibilidad de entrevistar a uno de los grandes artistas contemporáneos de Argentina. Un lujo poder conversar con            Juan Doffo.


GA
Juan, contanos acerca de esta muestra que estás haciendo aquí en Rubbers.
JD: Cada muestra que un artista hace tiene que ver con su trayectoria, con sus obsesiones, pero a la vez también tiene que ver con un proyecto en sí mismo, distinto en cada exposición. En este caso es importante recordar que mi obra está muy ligada al paisaje de la llanura pampeana bonaerense, a mi pueblo –Mechita- donde viví hasta los 20 años, donde tengo una casa, donde trabajo mucho, donde hago bocetos, enmarco mucho la naturaleza, el espacio abierto de la llanura pampeana, estos cielos maravillosos, la vía láctea y eso nunca lo perdí.
Si hubiera nacido en Buenos Aires sería otra obra la que hubiera hecho y en esta muestra enfatizo  un aspecto que tengo yo, que es lo constructivo, también tengo otro aspecto que tiene que ver más con lo gestual. Una muestra que hice en el 2009 tiene que ver con los árboles y era más escritura, era más gesto. Esto tiene una cosa más silenciosa más minimalista en un punto y domina mucho la geometría, por eso es que fui trabajando estos  años con esto, en general,  y también con este concepto de macro cosmos y micro cosmos, que se toca todo el tiempo en mi obra. Esa cosa de hombre de campo que es tan pequeñito ante esa magnitud, distinto del hombre de la ciudad donde es el rey en la ciudad, en el campo somos apenas un puntito mirando un horizonte infinito y la muestra tiene mucho también de reverberación de líneas, tiene mucho de juego -como me decía alguien- musical,como si fueran pentagramas que unen el arriba y el abajo, la izquierda y la derecha.
GA: Tiene una carga simbólica muy fuerte…
JD: Muy fuerte, yo te digo por qué tiene que ver con eso. Cuando vine a Buenos Aires tenía 21 años, venía con una especie de crisis espiritual, no me cerraba demasiado el cristianismo como respuesta y empecé a hacer estudios de religiones comparadas, de filosofía y ahí se abrieron un montón de puertas, ninguna filosofía o religión te da respuestas, pero sí te lleva a caminos donde uno tiene que explorarlos y sacarle partido y esta muestra en sí tiene mucho que ver con lo simbólico, mucho; fíjate cuando leas los títulos en el catálogo, por ejemplo un cuadro azul que anda por allá tiene que ver con una frase de Hermes Trismegisto,  unos de los exotéricos que se pierden en la leyenda que decían que todo es mente, por eso que el título de la obra es: Quizás el universo sea una creación de la mente.
GA: El anclaje que hacés en el título ¿es importante para vos en la obra?
JD: Mucho, a veces tardo meses en encontrar la imagen para ciertas vivencias, ciertas ideas que tengo y lo último que hago es la obra pero todo el proceso previo lo pienso como el cineasta, que tiene todo un proyecto de meses y la obra por ahí se hace en un mes y acá también hay veces que hago bocetitos y bocetitos hasta que digo por acá viene la cosa y a veces no encuentro tampoco la imagen y parto siempre de lo que te estoy diciendo de vivencias; por ejemplo una obra blanca que hay acá es una cúpula del cielo ordenada, pero en vez de luz los puntos son de sombra, tiene que ver con el enigma de lo oscuro, el enigma de las cosas que no tienen respuestas. ¿Qué es Dios, qué es la vida, qué es la muerte, qué es el amor, qué es el arte? No son respuestas claras.
GA: ¿Abordás siempre un tema existencial?
JD: Absolutamente, fijate la obra de la tapa del catálogo se llama: El pasado y el futuro son infinitos, pero y el presente que es lo que vivimos no sabemos… no sabemos, estamos anclados en dos mundos y en el medio estamos nosotros.
GA: ¿Por qué pinturas y foto performances y en el marco de qué evento artístico realizás estas obras en Brasil?
JD: Yo te cuento en general, yo no tuve dudas, trabajo mucho con la fotografía en mi pueblo, con la ayuda de la gente del pueblo, son grandes producciones cinematográficas, de hecho me encanta el cine de autor y son performances que hago con la gente para sacar fotos definitivas. Y esta vez me invitó un empresario, un coleccionista francés radicado en Brasil en un lugar entre San Pablo y Río con otra gente: norteamericanos, alemanes, franceses, para trabajar lo mío también colaborando con lo de ellos, ellos con lo mío y demás, entonces llevé las cámaras y trabajé con el fuego que es  el leimotiv de mis fotografías en la Argentina, pero en el territorio brasilero, donde hay montañas, donde hay palmeras y bueno, me gustó encontrar otro territorio, por eso también lo aclaro en la muestra, para que no haya confusión.
GA: Pensando en toda tu carrera ¿Siempre venís trabajando foto performance  y pinturas?
JD: No, hace unos cuantos años, antes no, antes la fotografía era nada más que una herramienta que yo usaba para documentar campos quemados, ríos, vistas aéreas desde el avión que sacaba; después la fotografía empezó a ganar un terreno y empecé a utilizarla también como la obra en sí misma ya con proyectos previos; pero generalmente en las últimas muestras que hice mezclé fotografía y pintura, no mezclo fotografía pintada, me gustan mucho los dos materiales.
GA: ¿Los dos géneros?
JD: Los dos géneros, pero solitos, puros.
GA: ¿Cómo se fue construyendo a lo largo de todo este tiempo el lenguaje de tu obra?
JD: Como la identidad  tuya o mía, se va construyendo sin que te des cuenta, con la suma de contradicciones, de fragmentos, de amor, desamor, de vida, de muerte y se va logrando una identidad.
Y empezó el paisaje, de chico el amor por los cambios de estaciones, especialmente el otoño, después me di cuenta que se fue haciendo un espacio casi teatral donde yo hablaba de sexualidad, de mitologías, de política, de otras cosas sobre ese territorio, era como un teatro el paisaje, uso al pueblo, lo pongo arriba, abajo, hablo desde un lugar topológico, no topográfico, porque lo uso como si fuera tu propio cuerpo que uno lo estira, lo pone arriba, abajo y en un momento dado me di cuenta que llegué a una identidad con la obra, donde al principio me gustaban mucho los espacios grandes de Rothko,  y a la vez también me di cuenta  que uno ve afuera lo que tiene adentro. Entonces, a la vez  me di cuenta que todo eso me fue ayudando y fui armando sin darme cuenta una imagen propia que bueno, me gustó, gané importantísimos premios.
Hoy en día si uno ve hay una mezcla de una parte mía muy gestual con la geometría y la cosa realista, nunca tuve prurito, prejuicios de decir: hay que elegir un camino, no, no; la vida es una mezcolanza, se da en todas las culturas y eso lo lleva a una identidad.
GA: En esta obra hay silencios, hay sonoridad,  pero también hay pausas que van entre la metáfora y el simbolismo. ¿La metáfora es recurrente en tu obra, forma parte de ella?
JD: Totalmente, porque yo trabajo a partir de estados de ánimo y de vivencias, hay cosas ocultas que yo solamente conozco y que son disparadores, esas son las metáforas que vos decís, pero nunca es metáfora directa, es más vale metonimia porque la desplazo, no la hago muy obvia.
GA: ¿Cómo jugaría acá el arte de concepto?
JD: Por ejemplo hay gente que es amante del arte clásico y nada más y odia el arte conceptual, todo arte es conceptual, si no hay concepto atrás es nada, a vos no te da lo mismo votar a Batman o a Superman, hay un concepto de vida y vos lo ves más en el arte decorativo, aquí el concepto es que sea lindo y se venda; pero cuando hay un artista en serio el tema es que vos ves que hay una sustancia de la cual salen las imágenes o la música en el caso de un músico. Hoy está bastante devaluado el tema de contenidos, en general hoy parecería que en la música lo ves, en el cine importa mucho el producto, pero no tanto desde donde surgen los productos, por eso existe arte de autor, el cine de autor, pintura de autor y demás; pero si no unís concepto y forma la obra es vacía. Concepto puro puede ser frío, forma pura es nada, siempre hay una cosa así. Vos no te cortas el pelo de casualidad , hay un concepto previo.
GA: ¿Generalmente cada cuánto exponés, o cada cuánto mostrás una producción nueva de tus obras?
JD: Cada dos años, porque fíjate que vengo haciendo muestras acá cada dos años y es que el artista no termina, yo estoy trabajando otra cosa en casa, no es que uno hace esto y dice me quedé vacío, uno siempre está detrás del fantasma de las imágenes que está teniendo y la batalla es como encontrar las formas para expresarlas.
GA: Contanos, vos que has ganado premios, has estado en el exterior. ¿Cómo pensás que ven a  Argentina en el mundo contemporáneo?
JD:  Afuera ven que tenemos una cantidad de artistas increíbles, jóvenes y no jóvenes, de mucha creatividad; algunos están muy consolidados afuera, de hecho Kuitca, Marcaccio, y varios otros más, pero ven el semillero que es Argentina, país de una gran cultura y te digo pasa en otras esferas del arte también, el tema es que Argentina no los absorbe mucho porque la situación económica no es la mejor, porque digamos el artista se consolida mucho afuera y afuera hay como caminos más amplios  para recorrer, si vos sos joven y encontrás esas rutas. Nos ven bien, nos ven muy bien; se sorprenden que no tengamos tanto apoyo. Vos fíjate que Colombia mismo con los despioles que tuvo con las guerrillas apoyó mucho el arte propio, México mismo, el estado apoyó, acá no, acá cuesta mucho, muchas veces ha pasado que el artista tiene invitaciones para ir a Bienales y no consigue ni un pasaje por parte del estado, entonces  te digo que falta un apoyo fuerte  a algunas manifestaciones de la cultura, artísticas por lo menos, otras veces hay.
GA: ¿Vos pensás que esto se da en estos tiempos en particular o en algún momento hubo más apoyo?
JD: No, creo que nunca se le dio especialmente a las artes visuales el apoyo que necesita, las artes visuales no son la vitrina, la vitrina siempre está en el cine, o en la música, las artes visuales son más silenciosas, de hecho a mí me sigue sorprendiendo cuando voy a distintos lados y te dicen: mirá este es Doffoacá está Doffo y ¿cuánta gente te ve?: mucha gente, pero uno no tiene como el cantante que tiene las 60.000 personas enfrente y  te das cuenta que hay un ida y vuelta inmediato.
GA: ¿ Pensás que las redes sociales le están haciendo bien a las Artes Visuales?
JD: Yo creo que sí, porque se está moviendo mucho, casi todas las cosas se mueven por las redes sociales, y yo pienso que sí, que se difunden mucho más seguro.
GA: ¿Qué artistas podés mencionar que te interesan del mundo contemporáneo aquí en  Argentina?
JD: Te puedo nombrar algunos que me han conmovido, enormes artistas internacionales contemporáneos,
GA: ¿Por ejemplo?
JD: Por ejemplo, Bill Viola, estuvo en  Argentina, en el Parque de la Memoria, yo hice un viaje a Nueva York para ver una retrospectiva de él, para ver una de las cosas más conmovedoras que he visto en mi vida, y siento algo cercano, él trabaja con el fuego, trabaja con el agua. Hay otros más por ejemplo: Cornelia Parker, es una inglesa  que ha trabajado  mucho con el tema de instalaciones, que tiene que ver con  la vida y la muerte; el alemán Kiefer, que yo no lo conocía, y una vez una alumna me dijo: hay un alemán que se parece a vos, porque él trabaja mucho historias sobre  paisajes, arriba del paisaje, me gusta mucho. Hay muchos artistas menos conocidos que me gustan.
Y en Argentina, una vez la Revista Ñ eligió artistas (entre los que estaba yo) para que hablaran  de un artista, yo elegí a Víctor Grippo, un artista muy simbólico, muy alquimista, un artista que a mí me interesó mucho, por supuesto hay otros grandes maestros  como Yuyo Noe y demás que a mí me encantan, pero hay algunos así puntuales que me han nutrido, Victor Grippo fue uno de ellos.  Xul Solar, en su  momento, porque a mí toda esa cosa simbólica me interesó mucho. Bueno,  me gustó mucho Paul Klee,  porque están  ligados por estéticas similares.
GA: ¿Qué pensás de las Bienales y Ferias de Arte?
JD: Las Ferias de Arte y las Bienales son muy buenas porque movilizan al público. Me ha pasado a mí el año pasado que estuve con la Galería Rubbers, me fue  bien porque vendí varias cosas, gente que va una vez por año a ver muestras, yo no voy a la Feria del Libro, porque compro libros todo el año, yo  no necesito ir. Por ahí voy, si voy a pasear, las ferias de arte movilizan  a un público que en sí no es habitué, porque está  ligado a la televisión,  a la dinámica  de la cosa no tan contemplativa, en cambio  en las artes plásticas hay contemplación, así que son buenas. Lo único malo que está pasando ahora en  Argentina también,  es que las Ferias están muy atravesadas por lo trasnacional.
GA: ¿Pensás que Argentina es un país con identidad?
JD: Si, mucha, mucha. Vos sabés que uno piensa que los mexicanos, los brasileros tienen identidad y nosotros somos inconfundibles  en el mundo, la identidad está conformada por una parte por los que  llegaron de los barcos ponele y  una parte es de origen Inca y demás, y esa es nuestra identidad  y es muy valiosa. De hecho fíjate que yo adoro la clase media nuestra, yo nací en una clase baja,  pero hoy soy clase media. Es una  clase cultísima la nuestra, y la educación  fue tan  importante siempre,  la educación gratuita.
Yo estuve en Estados Unidos y te puedo asegurar que Estados Unidos es un país de una incultura media terrible, solamente algunos tienen una gran cultura, pero son los que estudian, pero es un país donde se le da bolilla a la geografía, la historia  de ese país, pero en cambio los argentinos conocemos de todo, lástima que los vaivenes políticos, económicos te dejan de cama en  Argentina, porque el país espera un futuro a largo plazo.
GA: ¿Hay algo más que quieras agregar a esta entrevista?
JD: Vas a ver en el catálogo una cosa bastante metafísica, en toda la muestra vas a ver frases, yo estudié filosofía, religiones comparadas y hay títulos que remiten a algunos momentos de estos estudios , por ejemplo el  kybalión que es una disciplina exotérica antiquísima que está inspirada en algunos textos de Hermes Trismegisto, él decía que todo es mente y un cuadro mío se llama: Quizás  el universo sea una creación de la mente,  y siempre pienso que un minuto antes de morir si uno está lucido, va a pensar que todo lo vivido fue un gran sueño, a veces me pasa a mí, tengo esa cosa romántica de vivir, estar adentro y estar afuera de las cosas y sentir que todo es una gran comedia, otras veces, fíjate,  la realidad es una fantasía y a veces la fantasía es una realidad.
GA: El arte de la representación…
JD: Por eso nunca entendí porque el hombre es tan mezquino y puede matar por una camiseta de futbol, por un partido político, por una pavada y no se da cuenta que todo es tan efímero y pequeño y es tan grande lo que no conocemos,  tiene que ver con esto.
GA: Quizás esto lo podemos ver más los artistas…
JD: Si, puede ser.
GA: El hombre común se cuida mucho y tiene como una veladura, o algo  que no le permite conectarse con  esto que vos decís.
JD: Por eso, me pasa a mí, por ahí,  que gente más o menos culta,  que no ve buen cine, cine de autor, que se queda con las cosas convencionales, si compra libros son los libros que son  betseller, si van al cine son las películas taquilleras y no son las mejores, si va a escuchar música son estos cantantes populares  berretas; es un tema muy complejo, te digo,  a mí, me entristece, pero bueno, el artista tiene una sensibilidad hacia la piel.
GA: Diferente…

JD: Si, no es que seamos Dios, pero vemos ahí donde no hay nada, vemos cosas.

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